Esto es un programa infantil holandés. Les dicen a los niños que mutilarse partes sanas del cuerpo es la felicidad extrema, como volar.
Que se acaban suicidando todos no se lo comentan a los críos. Es un detalle intrascendente.
 
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Una militar trans de Sevilla: "No puedo utilizar el vestuario femenino a pesar de ser mujer"

 

La atleta trans que ganó la carrera femenina: "En mi día a día me siento un hombre, pero en la montaña soy mujer"​

Quima, la corredora trans que a pesar de estar federada con nombre y sexo masculino se inscribió en la la carrera Na’dalt como mujer y reclamó el premio como ganadora, ha querido dar su versión de lo sucedido en Espejo Público, el programa de Antena 3.

Admitió que se inscribió en la categoría femenina porque la masculina estaba completa. Se declara de género fluido (personas que pasan entre dos o más géneros de forma permanente o esporádica, pudiendo ser bigénero, trigénero o pangénero) y que se siente identificado con ambos sexos. "Me siento hombre, pero en la montaña, en los momentos de ocio o contacto con la naturaleza, me siento mujer", afirma Quim, nombre con el que quiere que se le llame "porque es unisex y me va bien".

"En el momento en el que yo corro con una identidad de mujer y mi sexo biológico es hombre, en ese momento sí que podría ser transgénero", explica Quim.

"Yo he tenido la tentación de presentarme como mujer en otras ocasiones pero comportan estos problemas. En esta carrera se dio el escenario perfecto. No es un carrera profesional. Tenía entendido que la inclusión está por encima de la competición en estas pruebas recreativas. En un principio me indigné porque no podía inscribir como hombre, pero me dio un empujón para hacerlo como mujer", reconoció Quim.

En mi día a día, con mis hijos, en casa, me siento hombre, pero en la montaña, me siento mujer

Quim quiso aclarar que no había ninguna intención oportunista al apuntarse como mujer: "Han llegado a decir que soy un corredor mediocre y era la única forma de poder ganar. Realmente no es así. La gente que me conoce sabe que a nivel local he ganado varias carreras, casi siempre hago podio... No tengo la necesidad de hacerme mujer para eso".

"He tenido siempre la sensación femenina, sobre todo, cuando voy corriendo con compañeras. En la carrera me siento mujer, tengo un sexo sentido", añadió.



"Mi mujer hace tiempo que lo sabe. Soy una persona de género fluido. En mi día a día, con mis hijos, en casa, con los amigos me siento hombre, pero en la montaña, en el momento de contacto con la naturaleza me siento mujer", añadió Quim.

La organización de la carrera Na’dalt en San Pere de Torelló (Barcelona) había apuntado, según recogió La Vanguardia, que Quim D. y su acompañante reclamaron el triunfo y premio correspondiente en categoría femenina, con “agresividad y amenazas de denuncia”. Finalmente se optó por declararla vencedora provisional en la clasificacion general, mientras Laia Montoya fue proclamada vencedora en categoría femenina senior. Quim D., que recibió abucheos del público, cuando recogió el premio correspondiente: un jamón

"La ley dice que son las federaciones las que tienen que regular las competiciones en este sentido. Actualmente, no hay nadie en la montaña. Por esta razón, al día siguiente nos contactamos con la FEEC (Federación d’Entitats Excursionistas de Muntanya) para explicar lo que había sucedido. Entendieron la situación y se comprometieron a redactar una política que sirva a este caso y a otros futuros que seguro vendrán. Cuando la FEEC publique la regla, nosotros, como club sujeto a la federación, la aplicaremos retroactivamente a los resultados de esta edición", apuntó la organización de la carrera en un comunicado.

 
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Para Daisy Strongin, una joven de 25 años, su vida se volvió gris cuando decidió cambiarse de sexo en 2018. Tras sufrir disforia de género, que le duró de 2015 a 2020, decidió someterse a una doble mastectomía y quitarse ambos pechos sin saber que años más tarde iba a cambiar de opinión y dar a luz a dos niñas.
 

Un grupo de policías y militares impulsa una asociación de 'trans no normativos'​

El pasado 22 de febrero Trans no normativos-TNN quedó constituida como asociación ante el Ministerio del Interior. Impulsada por un grupúsculo de militares, policías nacionales y guardias civiles, ya aglutina a más de un centenar de personas trans. Son, en definitiva, varones con una estética muy masculina que se identifican como mujer pero que no quieren realizar un cambio de sexo más allá del registral. Enarbolan el «yo sí te creo, hermana» por bandera, lo que significa que no cuestionan la libre determinación de quien se sienta mujer.

«La sociedad actual genera hombres débiles, y nosotras somos mujeres fuertes y empoderadas», relata su presidenta, Juanjo, en conversación con THE OBJECTIVE. La militar explica también que «somos personas trans que no nos hormonamos ni vamos a cambiar por medios quirúrgicos», pero eso no significa que sean menos mujeres que otras porque la ley trans impulsada por Irene Montero ha propiciado un «cambio de paradigma» a partir del cual «nadie sabe definir qué es una mujer».

Su objetivo es dar visibilidad a estas personas trans, así como asesoramiento a todos aquellos varones que quieran cambiar de sexo registral. Y es que en su declaración de principios, en sus estatutos, dicen estar «a favor del igualitarismo y en contra de la discriminación, tanto positiva como negativa».

Sobre este «asesoramiento», preparan a los hombres que quieran llevar a término su cambio registral para el interrogatorio que le precede, y que contiene preguntas, como si tratara de un examen, sobre el estado civil, los hijos, la profesión, cuándo comenzó a detectar la discordancia de género, si considera beneficioso el cambio y la modificación de documentos o si va a recibir algún tipo de ventaja en vista de la discriminación positiva.

El logo de la asociación es una versión algo machirula del ínclito cartel feminista que reza We can do it! («¡podemos hacerlo!»), utilizado como propaganda para los soldados norteamericanos durante la Segunda Guerra Mundial, pero resignificado por el feminismo para sostener que las mujeres pueden realizar cualquier actividad -incluso las que implican fuerza física- igual o mejor que los hombres.

Los miembros​

El abogado de la asociación es Javier Sanz, el primer letrado trans de España, experto en casos de violencia de género, que es ahora su asesor en materia jurídica. También han intentado captar a Francisco Javier L.G., que es el primer soldado trans del país, pero no lo han conseguido. «Él va por libre, creemos que quiere hacer caja con esto», despachan desde la agrupación TTN.

El perfil de Francisco encajaría muy bien en la asociación, eso sí, pues se trata de una mujer de dos metros de altura, con barba y ropa de caballero a la que le gustan otras mujeres, pues dice ser lesbiana. Su caso ha sembrado la polémica porque ha solicitado al ejército usar los vestuarios y baños femeninos con el resto de sus compañeras. Y el Ejército, con arreglo a la ley trans, debe facilitarlo, pues quien trate de impedirlo se expone a multas de hasta 150.000 euros.

Quien tampoco está asociada a TNN pero sí colabora con ella es Vida Rodríguez Benito, la youtuber que ha documentado todo su proceso de cambio de sexo registral. La asociación aún no ha estrenado su página web y se plantea incorporar una cuota anual para todas sus socias, que son «mujeres empoderadas».

Varones ‘trans’​

En este punto, conviene recordar que la mayoría de personas que han solicitado el cambio de sexo registral desde que entró en vigor la ley trans son varones que transicionan a mujer: 3.160 de 5.139, lo que supone el 61,49% del total.

Quienes hagan este trámite ya no podrán ser denunciados en lo sucesivo por violencia de género, ni saldrán perjudicados en un proceso de divorcio y custodia. Además, podrán acceder a ayudas estatales -que es a lo que aspira la asociación TNN-y obtendrán más facilidades para acceder al cuerpo (policial o del Ejército).

 

La gran estafa de la ley trans en Ceuta: 37 funcionarios se cambian de sexo, pero mantienen su nombre y pareja​

Los juzgados de la ciudad autónoma se han encontrado con el primer varón que, tras modificar sus datos, ha sido detenido y encarcelado por presuntos malos tratos a su mujer

Al Ministerio de Igualdad se la ha ido de las manos la controvertida norma trans. Un año después de su entrada en vigor, las palabras de Irene Montero, la que fuera ministra de la cartera, han perdido credibilidad. La regla que permite, entre otras cosas, a cualquier ciudadano mayor de 16 años cambiarse de sexo en el Registro Civil sin consentimiento paterno ha resultado ser un fraude.

En un año se han contabilizado más de 5.000 cambios en toda España. Así, Ministerio de Justicia ha tramitado en Ceuta 49 solicitudes de cambio de sexo registral desde el 2 de marzo de 2023, cuando la regla que suprimió los requisitos de diagnóstico médico de disforia de género, se publicó en el BOE. Del total ceutí, 37 de ellos fueron policías y militares, los cuales no cambiaron de nombre ni de pareja.

Antes de que el Congreso de los Diputados diese luz verde a la ley trans, la exministra, en una entrevista ofrecida a la Cadena SER, aseguró que no iba a haber «ningún hombre» en nuestro país que buscase ir al registro a decir que «es una persona que no es» para disfrutar de unas supuestas ventajas. Desde entonces, varios varones han declarado en redes sociales que iban a cambiar su sexo para obtener los «beneficios de las mujeres».

En este sentido, y según ha informado Europa Press, el Registro Civil de la ciudad autónoma ha completado, según han precisado fuentes de la Administración General del Estado a la agencia, 47 modificaciones en un solo año. Del total, ocho fueron por mujeres para constar como hombres y 39 de varones para hacerlo como féminas. Las otras restantes caducaron al no confirmarse en el plazo establecido de tres meses desde el inicio de la tramitación.

Tal y como han explicado los trabajadores del Registro Civil, entre los cambios ya realizados han encontrado a «muchos» miembros de la Policía Nacional, Local y Guardia Civil o de las Fuerzas Armadas que revirtieron su sexo. De los 83.000 habitantes de Ceuta, 4.500 son miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

Fuentes jurídicas han señalado que en el caso de las mujeres que instaron el cambio de su sexo legal en el Registro Civil fue diferente al de los hombres, ya que este vio acompañado con un cambio de nombre. Por el contrario, los varones que hicieron lo propio para figurar con género femenino «el 99 %» no reclamó además la modificación de su nombre masculino.

Asimismo, El Faro de Ceuta ha adelantado que esta semana los juzgados de la ciudad autónoma se han topado con el primer caso fraudulento de un empleado público de la Administración local. El detenido y encarcelado por presuntos malos tratos a su mujer ha sido un hombre que cambió el pasado año su sexo registral.