S
shurtex
Invitado
esto es un cura k se dispone a dar el sermon:
Queridos hermanos, esta mañana he sido testigo de un suceso que aun me tiene conmocionado y no puedo dejar de contaros.
dice: una monja iba acompañada de sus alumnas, cuando vio a un hombre desnudo, boca arriba, con sus organos genitales al descubierto. La monja para evitar que sus alumnas lo vieran, se levanto la falda y se abalanzó sobre él.
La monja al ver que algo se le metia alzó los ojos al cielo y empezó a iniciar una plegaria:
-hay san aniceto, que es esto que me meto
-hay san armando, que diablos me esta entrando
-hay santa teresa, vaya cosa mas tiesa
-hay santa maria, esto yo no lo sabia
-hay san carvajal, de aqui no me voy a bajar
-hay santa marta, si esto mide una cuarta
- hay san mateo, creo que aqui me quedo
-hay san gaspar, que bueno que es follar
-hay san generoso esto si que es sabroso
- hay santa victoria, estoy llegando a la gloria
-hay san angulo, como me tiembla el culo
-hay san riscendo, creo que me estoy corriendo
Las alumnas sorprendidas viendo de aclamar al cielo, se acercaron y entonces el hombre intentó levantarse.
La monja abrió los ojos y dijo:
-HAY SAN RENATO, SI ME LA SACAS TE MATO
Queridos hermanos, esta mañana he sido testigo de un suceso que aun me tiene conmocionado y no puedo dejar de contaros.
dice: una monja iba acompañada de sus alumnas, cuando vio a un hombre desnudo, boca arriba, con sus organos genitales al descubierto. La monja para evitar que sus alumnas lo vieran, se levanto la falda y se abalanzó sobre él.
La monja al ver que algo se le metia alzó los ojos al cielo y empezó a iniciar una plegaria:
-hay san aniceto, que es esto que me meto
-hay san armando, que diablos me esta entrando
-hay santa teresa, vaya cosa mas tiesa
-hay santa maria, esto yo no lo sabia
-hay san carvajal, de aqui no me voy a bajar
-hay santa marta, si esto mide una cuarta
- hay san mateo, creo que aqui me quedo
-hay san gaspar, que bueno que es follar
-hay san generoso esto si que es sabroso
- hay santa victoria, estoy llegando a la gloria
-hay san angulo, como me tiembla el culo
-hay san riscendo, creo que me estoy corriendo
Las alumnas sorprendidas viendo de aclamar al cielo, se acercaron y entonces el hombre intentó levantarse.
La monja abrió los ojos y dijo:
-HAY SAN RENATO, SI ME LA SACAS TE MATO