El gitano de 23 años e iniciales B. J. H., presunto homicida de Juan Castro, el joven de Íllora, tras la agresión: «Si lo he matado, que me busquen».
El auto que acordó su prisión preventiva alude a «la agresividad y a la virulencia de los golpes» que sufrió el chico y recuerda que hay que «proteger a las víctimas» ante la posibilidad de «represalias».
El investigado «se encontró con Juan Castro Trujillos y su novia». Según recoge el auto, «zarandeó a Juan y le asestó varios puñetazos» mientras que le pedía que le dijese dónde estaba el chico al que buscaba.
«O me dices dónde está (...) o te mato», fue la advertencia que le hizo, según la resolución.
En ese momento, causó lesiones en el rostro de la novia de Juan, que intentó separarlo de él.
«Tras los golpes en la cabeza, Juan cayó al suelo mientras que B. continuó dándole patadas». Y viendo que el joven quedaba «inconsciente», huyó del lugar de los hechos.
Juan falleció «como consecuencia de los golpes». Pero no solo eso, según el auto, el presunto homicida se marchó diciendo «si lo he matado, que me busquen».
Mientras tanto, Sociedad Gitana Española se ha reunido con el Defensor del Pueblo al que han trasladado su preocupación por la situación generada tras los sucesos de Peal de Becerra (Jaén) e Íllora (Granada) y ha llamado a no responsabilizar a una familia "de lo que hace una persona".
"Esto solamente ocurre con el pueblo gitano", ha asegurado el presidente adjunto de la Sociedad en Andalucía.
El auto que lo envió este jueves a prisión alude expresamente a su «agresividad» y a la «virulencia» de los golpes que propinó a la víctima
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