Gitanos gitaneando

Pasa a planta el militar agredido brutalmente al intentar defender a una chica en Huesca​

El militar de 27 años que el sábado fue víctima de una brutal agresión en Huesca al tratar de defender a una chica que se sentía acosada se recupera poco a poco de sus lesiones. De hecho, ya ha abandonado la uci y ha pasado a planta este viernes, según ha podido confirmar este diario. El agredido es natural de Valdemoro y está destinado en la capital altoaragonesa. Los responsables de la misma, tres jóvenes oscenses, han sido detenidos por la Policía Nacional.

Todo ocurrió sobre las 01.40 horas de la madrugada del sábado al domingo en la plaza Nuestra Señora de Salas, lugar hasta el que se trasladaron varias patrullas policiales que vieron a un joven tendido en el suelo que estaba inconsciente. Una persona que estaba junto a él les explicó que «los agresores habían sido unos seis o siete jóvenes de etnia gitana que se habían marchado a la carrera por el pasaje Salas». Inmediatamente la Policía estableció un dispositivo de búsqueda dando con ellos una patrulla.

Los agentes se bajaron de sus vehículos al tiempo que solicitaron a esas ocho personas la documentación. Dado el numeroso grupo de sospechosos también pidieron apoyo del resto de efectivos policiales. Uno de los jóvenes llevaba una camiseta blanca con manchas de sangre.

De forma sorpresiva, según consta en el atestado al que tuvo acceso EL PERIÓDICO, los jóvenes rodearon a los agentes, les agarraron por los brazos hasta el punto que llegaron a lanzarles golpes y zarandearles para evitar que se acercaran al que llevaba restos de sangre en su ropa. No fue a más la agresión a los agentes puesto que llegó un coche patrulla y todos se marcharon corriendo, dispersándose hasta conseguir huir. La investigación policial permitió identificar, localizar y detener a tres de ellos, J, G. V.; R. G. T., y S. G. G. Uno de ellos es el autor principal de la agresión.

Del San Jorge al Clínico​

En paralelo, una ambulancia trasladó al hospital universitario San Jorge de Huesca a la víctima que al presentar un cuadro clínico de extrema gravedad los sanitarios acordaron su inmediata evacuación a la uci del hospital Clínico Lozano Blesa. Allí fue operado de urgencia de una fractura craneal y tuvieron que drenarle la sangre acumulada en el cráneo y en el tejido cerebral llegando a estar sedado.

La paliza se produjo, según los testigos, después de que una joven se sintiera acosada por el grupo de jóvenes agresores, llegando esta a decir que tenía novio para quitárselos de encima.

Ahí entró en escena la víctima y otros chicos para intentar mediar, pidiendo que la dejaran en paz y que no había motivos para enfadarse porque el grupo de ocho jóvenes les espetaban que les estaban «mirando mal». Ahí fue cuando le dieron un puñetazo que le hizo caer con la cabeza en el suelo. Los tres arrestados fueron puestos este jueves en libertad por decisión del Juzgado de Instrucción número 1 de Huesca.


 

La novia del militar agredido en Huesca: "Lo ha dejado sordo, no podrá meterse a guardia civil"​

Fueron dos cabezazos secos contra el suelo. El mayor golpe que Cristian ha recibido en sus 27 años de manos de un joven que el sábado pasado le agredió gratuitamente en plaza Nuestra Señora de Salas. Pudo haber muerto, pero la secuelas han truncado los planes de vida que tenía este militar nacido en Valdemoro y que está destinado en el cuartel Sancho Ramírez de la capital altoaragonesa. Ya no podrá ingresar en la Guardia Civil, tal y como tenía previsto gracias a las plazas reservadas para miembros de las Fuerzas Armadas.

«Pudo haber muerto, pero se ha quedado sordo y ya no va a poder ingresar en la Benemérita», lamenta Paula, pareja de Cristian de quien está embarazada de seis meses. Como explica esta joven a EL PERIÓDICO, los sanitarios que le atendieron en la uci del hospital Clínico de Zaragoza «pintaban todo muy mal, había sufrido una lesión muy grave de la que poca gente sale viva», señala, mientras reconoce que «se le vino el mundo encima». Cuando su estado dejó de revestir gravedad y subió a planta comprobó que Cristian apenas podía escucharle. Había perdido de forma completa la audición del oído izquierdo y parcialmente del derecho.

Una circunstancia que, tal y como cuenta Paula, le impide entrar en el instituto armado y poder desempeñar su trabajo habitual como soldado puesto que tendrá que ser recolocado en un puesto puramente administrativo. Nada más lejos que sus pretensiones.

«Pese a ello de ánimos estamos bien, poco a poco, tanto él como el resto de la familia vamos recuperándonos y ya tenemos ganas de volver a casa», señala la joven, quien aprovecha la oportunidad de conversar con este diario para agradecer a través de estas líneas los gestos y visitas que han hecho a lo largo de esta semana sus compañeros y mandos del Ejército que se han trasladado hasta el hospital para interesarse por su estado de salud.

Mientras Cristian permanece en un habitación de hospital, su agresor y los siete jóvenes que le acompañaban y que no hicieron nada por evitarlo están en la calle. A Paula esta situación le genera «impotencia», puesto que «parece que hacer este daño puede salir gratis».

Una sensación que comparte con Yolanda, la madre de Cristian, quien se ha mudado por unos días a Zaragoza para estar junto a su hijo hasta que reciba el alta. «Estoy muy indignada con la decisión de la jueza de dejarlos en libertad porque actuaron como una jauría», afirma, mientras destaca que «tras agredir a mi hijo se fueron corriendo y llegaron a rodear a unos policías a los que pegaron. Por suerte apareció otra patrulla, no me quiero ni imaginar lo que les hubiera pasado si no llegan a presentarse sus compañeros».

Cristian fue agredido, tal y como adelantó este diario, cuando defendió a una joven que se estaba sintiendo acosada por el grupo de jóvenes en el que estaba el agresor, Andrés G. G., quien llegó a gritar:«He sido yo, he sido yo», tras el ataque súbito e inesperado.

 

Cinco heridos y dos detenidos tras una pelea en un bar de Valencia porque querían otra mesa​

Cinco hombres han resultado heridos, uno de ellos con dos brechas en la cabeza, tras una pelea en un bar situado en el barrio valenciano de Benicalap de la ciudad de Valencia, según ha informado el Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU). Así mismo, como consecuencia de la agresión, dos personas han sido detenidas, han apuntado a Europa Press fuentes de Policía Local.

El incidente tuvo lugar anoche, sobre las 22 horas, en un local ubicado en la calle Castellonet de la Conquesta. Varias personas se personaron en la comisaría de la Policía Local de la V Unidad de Distrito y denunciaron la agresión.

Hasta el lugar indicado se trasladaron varios agentes y observaron a cuatro adultos y dos niños en la acera de enfrente del local gritando 'Te vamos a destrozar el local'.

Al parecer, el motivo que desencadenó la pelea fue que a varios clientes, en concreto, un grupo de seis personas, no les había gustado la mesa en la que se les había sentado. Desde el local les ofrecieron cambiar de ubicación pero tampoco les agradaba.

Los clientes se marcharon del establecimiento aunque posteriormente regresaron y se produjo una trifulca. Como consecuencia , cinco personas resultaron heridas: un joven de 21 años con diferentes cortes; un hombre de 46 con contusión en mandíbula; y otro hombre de 51 años con dos brechas en la cabeza. Los tres fueron evacuados al Hospital Arnau de Vilanova de Valencia en una ambulancia de Soporte Vital Básico.

Así mismo, los servicios sanitarios atendieron a otro joven de 21 años con un corte en una mano y a un hombre de 75 por un corte en un brazo. En estos casos no fue necesario el traslado a ningún centro sanitario.

La Policía Local detuvo a dos personas, de 22 y 36 años, acusadas de un delito de lesiones.





Parece gitanada
 

Agreden a la directora de un colegio de Son Gotleu durante una pelea entre clanes gitanos​

La directora de un colegio de Son Gotleu resultó contusionada este miércoles por la tarde al recibir varios golpes durante una pelea de familias gitanas.

Los vecinos se muestran indignados con lo ocurrido y señalan concretamente a un clan como responsable de la agresión. Este jueves por la mañana, a primera hora, los padres de alumnos y personal docente han llevado a cabo una concentración silenciosa de protesta a las puertas del colegio Gabriel Vallseca y otros centros educativos de la zona.

La Policía Nacional ha abierto una investigación para aclarar los hechos y no se descarta que la pelea tenga relación con el tiroteo que se registró hace unos meses entre dos familias gitanas, que se juraron venganza.

 

Dos muertos en el cementerio de Torrent en el transcurso de una reyerta entre clanes familiares​

Un hombre de 80 años ha recibido un impacto de bala y otro hombre, que nada tenía que ver con la reyerta, ha muerto a consecuencia de un infarto por el susto

Un hombre de 45 años ha fallecido por impacto de bala , su hijo de 20 ha resultado herido también de bala y otro hombre de 79 años ha muerto, al parecer a consecuencia de un infarto, en el cementerio de Torrent poco antes de las diez de la mañana en el transcurso de un tiroteo

Al parecer dos clanes familiares (de etnia gitana) se han enzarzado y la cosa ha acabado a tiros. En ese momento el cementerio estaba lleno de gente y se han producido escenas de gran tensión que, al parecer, según algunas fuentes, estarían detrás de la muerte de ese otro hombre que ha sufrido un infarto. Sin embargo, otras fuentes aseguran que también formaba parte de una de las familias implicadas.

La mayoría de los implicados pertenecen a un clan llamado "Los Bocanegra" y no hay noticias, de momento, sobre el autor o autores de los disparos. El cementerio de Torrent se ha cerrado al público y se ha desplegado un dispositivo policial para buscar al autor o autores de los disparos y también para evitar posibles represalias.


 

Dos hombres de etnia gitana apuñalan a un agente de la Guardia Civil​

Dos hombres de etnia gitana han sido detenidos este jueves en Almería acusados de haber apuñalado a un agente de la Guardia Civil que se encontraba fuera de servicio. Ha sido la Policía Nacional la que ha capturado a los dos acusados.

Fuentes de la Comisaría han confirmado a Europa Press el arresto de los dos individuos que tuvo lugar en la tarde de este pasado jueves en una zona próxima al Auditorio Maestro Padilla, junto a la Avenida del Mediterráneo.

Las mismas fuentes no han podido precisar por el momento la magnitud de la heridas causadas al herido, lo que determinará si se sigue una investigación por un delito de homicidio en tentativa o de lesiones a la espera de que los arrestados pasen a disposición judicial del Juzgado de Instrucción número 3 de Almería este sábado.

Robos​

Agentes de la Policía Nacional han detenido en Marbella (Málaga) a dos hombres y a una mujer como presuntos responsables de numerosos hurtos y estafas, aprovechando el descuido de sus víctimas para sustraerles sus pertenencias en el interior de restaurantes, supermercados o centros comerciales de la localidad.

En alguna ocasión llegaron a utilizar, inmediatamente después de la sustracción, las tarjetas bancarias de sus víctimas en cajeros automáticos próximos al lugar, según han informado desde la Comisaría provincial de Málaga.

Hasta la fecha se les imputan 14 delitos de hurto y dos de estafa. Finalmente, el pasado día 2 de noviembre, los agentes procedieron a la localización y detención en Marbella de los supuestos autores, según han precisado a través de un comunicado.

Esta investigación, llevada a cabo por agentes de la Comisaría Local de Marbella, se inició al tener conocimiento de numerosas sustracciones, producidas al descuido, en el interior de establecimientos de la localidad.

Las pesquisas permitieron identificar a tres personas, dos hombres y una mujer, que supuestamente sustraían las pertenencias de sus víctimas al descuido. Actuaban en restaurantes, centros comerciales y supermercados de la localidad marbellí, así como en ciudades próximas como Mijas, Fuengirola o Estepona.

 
photo-2021-11-11-19-56-43.jpg
 

Batalla a cuchilladas entre clanes gitanos en la cárcel de Estremera por el control de la heroína​

La cárcel de Estremera (Madrid) vivió este jueves uno de los más graves episodios de los últimos tiempos en forma de batalla campal a cuchillo entre dos bandas enfrentadas por el control del suministro de heroína y teléfonos móviles a la prisión. Siete internos, los cabecillas de la brutal pelea, han sido enviados ya en aislamiento a modo de castigo por iniciar la trifulca en la que llegaron a participar hasta 60 reclusos.

Todos intentaban acuchillarse entre sí. Comenzó como un conflicto entre dos grupos concretos pero se desmadró de tal forma que al final ya eran todos contra todos. Según adelantan a EL ESPAÑOL diversas fuentes penitenciarias, hay varios internos con heridas por arma blanca, uno de ellos en la cabeza, provocadas por los pinchos artesanales y otros objetos que los dos clanes de etnia gitana y el resto de internos blandieron durante la pelea.

En medio del caos, los trabajadores de la cárcel trataban de apaciguar y reducir a los presos. Tres funcionarios resultaron agredidos. Las contusiones y las lesiones, de diversa índole, están pendientes de evaluación. Por fortuna ninguno tuvo que lamentar heridas graves. "Podríamos haber salido muy mal, por eso a pesar del dolor en el cuerpo me encuentro bien", asegura uno de ellos.

Los hechos tuvieron lugar en torno a las cinco de la tarde en el módulo 6 de este centro penitenciario. El conflicto se inició tras la bajada de celdas. Al parecer, los dos grupos se disputaban el control de la heroína y teléfonos móviles a la cárcel. Quién lo gestionaría a partir de entonces.

De repente, la discusión derivó en desacuerdo, el desacuerdo en insultos y estos en agresiones. Empezaron a arrojarse sillas y mesas los unos a los otros. Se partieron escobas por la mitad, y se usaron los palos como objetos punzantes. Otros sacaron pinchos prefabricados de manera improvisada, elaborados con toda clase de materiales.

"Todos contra todos"​

Pronto los funcionarios entraron en escena para intentar sofocar la batalla. "A la vez de reducirles, teníamos que esquivar mesas y sillas para que no nos dieran en la cabeza. Eran todos contra todos", explica uno de los miembros de ese turno.

Los trabajadores de Estremera fueron alertados por la torre de control y la plantilla acudió a sofocar entonces el enfrentamiento. Únicamente la intervención del personal del centro y la rápida presencia de los jefes de servicios en la unidad consiguió evitar que la situación llegara a un resultado más trágico, suponiendo, eso sí, una exposición para su integridad física.

La actuacion del jefe y de la jefa de servivios, aseguran las fuentes consultadas, fue expectacular. "La batalla campal se solucionó de forma satisfactoria gracias al trabajo de los jefes de servicio y del grupo que trabajaba que hoy vuelven a trabajar de noche mientras otros están con sus familias", dice otro de los funcionarios que ayudó a sofocar la batalla campal.

Los profesionales tuvieron que intervenir sin protección de ningún tipo en el departamento en cuestión (chalecos anticorte) y con solo unos grilletes como mecanismos de retención y control de personas alteradas. En total, en las dos unidades, se albergan alrededor de 170 internos.

No había médicos​

Asociaciones como Tu Abandono Me Puede Matar (TAMPM) lamentan la "carencia de un protocolo real eficaz" en estas situaciones en las que median armas blancas: "Supone exponer a unos trabajadores que siguen sin tener la condición de agentes de la autoridad".

Cuentan diversos funcionario de Estremera que la plantilla allí cuenta con un importante déficit de personal y medios necesarios. A ello hay que sumarle el impacto de la sexta ola de la Covid-19 entre los profesionales: "Hay que cubrir bajas y todo con las vacaciones suspendidas".

Todos los heridos fueron atendidos por los servicios sanitarios del centro, que desde hace ya un largo tiempo como ya reveló EL ESPAÑOL, y por la falta de médicos en la plantilla, no contaba con ningún facultativo de servicio cuando se produjeron los hechos.

 

Un clan conflictivo de okupas se instala en Son Molines y atemoriza al barrio​

image.jpg


Los vecinos de la barriada de Son Molines, en Palma, ya no pueden más. Lo que empezó siendo un pequeño Melrose Place donde todos los residentes de la urbanización eran amigos, organizaban torradas y los niños jugaban juntos se ha convertido en una auténtica pesadilla. De las 14 viviendas y 21 aparcamientos ubicados justo en la parte trasera de Ikea, desde hace unos meses, siete casas han sido okupadas de forma ilegal por un conocido clan gitano llegado desde Son Banya. Ellos marcan su ley y tratan de imponer sus normas. Para ello, no dudan en utilizar la fuerza, amenazar a todo el mundo y si es necesario zarandear a los policías cuando acuden al lugar. De todo ello, los vecinos dan buena cuenta e incluso no dudan en mostrarnos varios vídeos que ratifican sus denuncias públicas.

«Hemos creado un grupo de WhatsApp que se llama ‘La que se avecina’ donde compartimos los desastres que suceden aquí a diario. En estos edificios se vivía relativamente bien. Hay vecinos que residen aquí desde los años 60. En abril de 2021, llegaron los primeros integrantes del clan y aquí se rompió la tranquilidad. Fiestas, ruidos, gritos, peleas, enfrentamientos con la policía, rotura de puertas y paredes, etc. Se pasan toda la noche picando las paredes y haciendo agujeros, luces ultravioleta... es una pesadilla», apunta una de las vecinas de la zona.

Los denunciantes prefieren no mostrar sus rostros por miedo a represalias. «Vivimos amenazados. El trasiego de coches, entrada y salida por las noches es constante. Cada día nos encontramos más de 20 jeringuillas y toxicómanos que al salir de las casas se inyectan junto a los contenedores», señala uno de los vecinos del lugar. Los residentes se han unido y están cansados de llamar a la Policía Local y Policía Nacional para que actúen, pero la ley está del lado de los okupas y no los pueden sacar. «Están enganchados a la luz y al agua. Los niños están sin escolarizar y campan a sus anchas hasta las dos o las tres de la madrugada sin que nadie haga nada. De hecho, presumen de que las casas ya son suyas y que la policía no los sacarán nunca», añaden los afectados.

Incívicos​

Otro de los problemas más importante de convivencia son los ruidos. «Hasta las cuatro de la madrugada nadie puede pegar ojo en el barrio. Esto coincide con la gran afluencia de vehículos que entran y salen. Después, se van a dormir y se impone el silencio hasta las doce del mediodía que es cuando se levantan de nuevo y los niños salen a la calle. Por supuesto, sin acudir al colegio», concluyen.

Utilizan una de las viviendas para grabar vídeos de flamenco pop​

Uno de los inmuebles okupados se ha convertido en un improvisado estudio de grabación. En ese punto se están grabando vídeos de flamenco pop que luego suben a internet. En las viviendas okupadas los técnicos de la compañía eléctrica y de Emaya tienen miedo y no se acercan. De hecho, los vecinos ya catalogan a Son Molines como el nuevo Son Banya 2.

 

Alta tensión entre familias gitanas en Son Gotleu​


La Policía Nacional tuvo que intervenir este lunes en el barrio palmesano de Son Gotleu tras un nuevo episodio de violencia entre familias gitanas. El operativo acabó sin detenidos pero no se descarta que se produzcan arrestos en las próximas horas.

El incidente, según fuentes próximas al caso, ocurrió alrededor de las 18.00 horas. Un joven circulaba con su vehículo y golpeó a otro que se encontraba estacionado. Parecía que la cosa no iba a pasar a mayores, pero el ruido de la música que llevaba el conductor en el coche molestó a una familia gitana que se encuentra de luto por la muerte de una familiar. Le pidieron que bajaran el volumen y este se negó. Instantes después fue en busca de su padre para comentarle ocurrido.

En este momento empezó una fuerte discusión que acabó con medio centenar de personas amenazándose de muerte en plena calle. Una parte implicada agredió con un palo en la cabeza a una mujer de la otra familia gitana e incluso un joven volvió a casa a por una escopeta, la cual paseaba por la vía a la vista de todos.

Hasta el lugar acudió una patrulla que se encontraba cerca de allí, pero al ver el tumulto que se estaba generando dio avisó a todas las unidades disponibles. Tras unos minutos de tensión, la situación fue controlada por los agentes.

 
Detenido un gitano cuando intentaba okupar una casa en Establiments (Palma) aprovechando que el dueño está en el hospital.

Los agentes se toparon con el hombre y cinco chavales, todos ellos provenientes de El Hoyo.

Los cinco menores -también de etnia gitana- fueron entregados a un familiar del detenido que se hizo cargo de los mismos.

 

Asesinan de ocho tiros a un hombre tras empotrar su vehículo en San Blas en un ajuste de cuentas entre clanes​

Un hombre ha sido asesinado en plena calle de San Blas en lo que parece un ajuste de cuentas. El suceso se ha producido en torno a pocos minutos de las tres de la tarde en la plaza de Alsacia, cerca del centro comercial Carrefour Las Rosas y la parada de Metro.

Un BMW X 5 negro, que venía de la calle de Nicolás Salmerón en sentido avenida de Guadalajara, ha impactado contra un Citröen C5 gris y lo ha dejado destrozado, informan fuentes policiales. Inmediatamente, de otro coche que venía por detrás un individuo que se ha dirigido al conductor del Xsara y le ha descerrajado ocho tiros, de los que le han impactado cinco. Algunos de ellos en la cabeza.



El pistolero se encontraba en el asiento del copiloto del tercer vehículo implicado, que, junto con el BMW, han huido a la carrera en sentido Fuente Carrantona.

El suceso está relacionado con un ajuste de cuentas entre clanes gitanos. El finado vivía por la zona de San Blas, pues alrededor de una decena de personas de su entorno se han acercado gritando y llorando. Hasta el momento, de la víctima se sabe que es español, tiene 47 años, es y padre de varios hijos, según sus allegados. Se desconoce hasta ahora si tiene antecedentes.

Se da la circunstancia de que minutos antes se había producido un accidente leve de un motorista en la misma plaza de Alsacia. Se encontraba atendiéndolo un funcionario de Samur fuera de servicio, acompañado de la Policía Municipal, cuando han sido requeridos en lo que parecía otro accidente de tráfico similar.

Sin embargo, al llegar, se han encontrado el Citröen de la víctima totalmente acribillado, con la luna del piloto destrozada por los tiros. El médico ha sacado al herido y, mientras llegaban sus compañeros del Samur (que han levantado un hospital de campaña), le ha practicado la RCP. Tenía heridas en la cabeza y otras partes del cuerpo.

Balazos en la boca del Metro​

Al final, los médicos de urgencias no han podido más que confirmar el óbito. La Policía ha conseguido echar a los allegados de la víctima y ha tenido que cortar el tráfico en la zona.

Hasta el lugar han acudido agentes de Homicidios de la Brigada de Policía Judicial de Madrid y el grupo de Delitos Violentos (DEVI) de la Científica, que han recogido 8 casquillos de bala, procedentes de una pistola. Alguno ha llegado a impactar contra la cristalera del metro de Alsacia.