Condenado a dos años de cárcel un marroquí por una agresión sexual a una chica en Artá (Mallorca) tras perseguirla por la calle.

Empezó a seguirla y le profería expresiones como «párate, vente a tomar una copa conmigo» y «guapa vente conmigo».

El procesado le dio alcance, la abordó por la espalda y le tocó los pechos y el abdomen por encima de la ropa después de un forcejeo.

La chica pudo zafarse propinándole una patada y abandonó el lugar corriendo.

El acusado consignó antes de la vista 1.230 € en favor de la víctima y esto fue apreciado como atenuante por la Fiscalía.

 
Acuchillado en la cara en Ibiza un turista alemán que se enfrentó a los ladrones magrebíes que le habían robado.

El alemán localizó a través de la aplicación de búsqueda de dispositivos el Ipod que le sustrajeron y fue a la casa de los ladrones con la intención de recuperar sus pertenencias.

En el interior había dos hermanos magrebíes. Forcejearon. Durante la pelea, uno de ellos cogió un cuchillo y atacó al alemán, provocándole un corte en la cara, por el que recibió 30 puntos de sutura.

El agresor ha sido detenido y su hermano permanece en libertad.


Libertad para el delincuente marroquí que desfiguró a un turista alemán al que rajó la cara con una navaja en Ibiza.

La juez de Instrucción nº2 de Ibiza, en funciones de guardia, ha ordenado un auto de libertad provisional para el marroquí detenido por agredir al alemán, al que previamente había robado.

Tras comparecer ante la juez de guardia, quedó libre con cargos.

El alemán requirió de 30 puntos de sutura. Quedó ingresado en la Unidad de Cirugía maxilofacial de la Policlínica Nuestra Señora del Rosario.

Se sigue recuperando de sus lesiones.

 


Esta pobre mujer alemana tiene que ver confundida, como los musulmanes se golpean públicamente.

Probablemente esté pensando por qué los alemanes permiten que los no blancos los reemplacen. Posiblemente también esté pensando si Hitler tenía razón.

Imagine el hedor.
 
Detenido un marroquí en Málaga por asestar una quincena de puñaladas a su padre.

Su madre trató de encubrirlo al asegurar que las heridas de su esposo eran producto de una caída.

El agresor, de 17 años, fue encontrado escondido en un descampado, tenía las manos y la ropa llenas de sangre.

La víctima, de 60 años, recibió “16 o 17 puñaladas” y permanece ingresado con pronóstico reservado.

En dependencias policiales, ningún miembro de la familia, de origen marroquí, ha querido colaborar para aclarar el motivo de la agresión.

 
Sociólogo afirma (Sociologist: Mass Immigration Has Weakened Social Cohesion and Created Conflict) que la inmigración ha destruido la cohesión social en las sociedades occidentales.

"Cuando una sociedad recibe predominantemente nuevas poblaciones no puede integrarse (...) se dan las condiciones para que haya conflictos, tensiones culturales e identitarias". Hay, por ejemplo, una diferencia en los niveles de escolarización, en el nivel de moral, todo lo cual conduce a una lógica de fragmentación social..." Para que exista confianza, generalmente las primeras condiciones son la similitud, la similitud en términos de raza, en términos de cultura".

En el mayor estudio (archive.ph) realizado hasta la fecha sobre este tema en Estados Unidos, los investigadores descubrieron que en las comunidades más diversas, los vecinos confían unos en otros aproximadamente la mitad que en los entornos más homogéneos. Otro estudio (archive.ph) sueco concluyó lo mismo.
 
Tres marroquíes detenidos por estrangular a sus víctimas para robarles el móvil en Sevilla.

Los tres contaban con numerosos antecedentes por hechos similares.

A una de las víctimas la golpearon en la cabeza con una botella, motivo por el que cayó inconsciente al suelo. Así lograron sustraerle su móvil.

La rapidez en la intervención policial para trasladar al herido al hospital evitó que las lesiones sufridas fueran de mayor gravedad.

 
photo-2022-05-07-17-57-36.jpg
 


Incidente en la estación de Barcelona-Sants con un inmigrante violento.

Los vigilantes de seguridad se encontraron al hombre, de acento magrebí, fumando en los uno de los trenes. Iniciaron una intervención y lograron que saliera del recinto.

Actuaba de forma violenta y amenazaba con sacar un arma blanca. "Dónde está mi cuchillo", decía mientras rebuscaba en sus pertenencias.

Los Mossos no actuaron en ese momento para tratar de detenerlo.
 

Guardias civiles piden ayuda militar por la "inminente apertura" de la frontera de Ceuta y Melilla​

Ayuda del Ejército o que se incremente el número de efectivos en las vallas que protegen Ceuta y Melilla. La "inminente" apertura de los pasos fronterizos, que se vislumbra que será a mediados de este mes, ha puesto en alerta a los guardias civiles de la zona que se preparan con todos los medios que disponen para afrontar una situación compleja que puede derivar en un caos con nuevos saltos.

Y es que en los últimos tiempos se ha detectado un cambio en las rutas de inmigración. Estas personas ya no llegan a Italia sino que cruzan el Sahél para intentar a acceder a Europa por Ceuta y Melilla, según advierte a Vozpóuli el portavoz nacional de Jucil, Agustín Leal. Otro de los problemas que pueden producirse en los próximos tiempos es que Argelia "pueda abrir la mano".

"A medida que mejore el tiempo puede que empiecen a llegar pateras hasta Baleares, Almería o toda la costa del Levante. El año pasado se detectaron 5.000", asegura Leal. Toda esta preocupación se incrementará en las próximas semanas con la apertura de los pasos fronterizos. Una decisión que mantiene en alerta a los efectivos de la guardia civil de la zona que luchan con una plantilla mermada.

Dos minutos para entrar en España​

Porque Leal recuerda que aún siguen los trabajos de la instalación de peines invertidos en Melilla. Precisamente en la zona donde se produjeron los violentos saltos del mes de marzo. "Se arreglan a un ritmo irrisorio, podrían tardar unos diez meses. No es la solución los peines invertidos. No impiden los saltos, solo los ralentizan. Tenemos calculado que tardan dos minutos de reloj y no da tiempo de reacción para los más de cien agentes destinados en vigilar el perímetro de la valla", lamenta.

Otro de los problemas es que faltan agentes del catálogo del cuerpo y no se cubren estas vacantes, según Jucil. En cuanto a los medios que disponen, Leal afirma que la semana pasada se publicó una oferta para adquirir material de antidisturbios para Melilla. "Es una falta de previsión total", critica.

Leal pone el foco en la agresividad que emplearon los últimos inmigrantes que saltaron la valla armados con garfios y tirando heces y cal a los agentes que protegían la frontera. "Pedimos que se les devuelva. No se les puede premiar con el asilo", advierte.

De Melilla a Málaga​

Los grupos de subsaharianos que consiguen entrar en España se dirigen directamente al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) donde comienzan a tramitar su petición de asilo. Mientras se resuelve este documento pueden moverse libremente por toda la geografía española.

Según Jucil, uno de estos grupos, formado por unos 30 inmigrantes, fue avistado la noche del pasado martes al miércoles en un ferry donde se dirigían hasta Málaga a la espera de que se resuelva su situación legal en nuestro país. "Es una legislación demasiado laxa", explica Leal.

"Queremos dejar bien claro que JUCIL no está en contra de la inmigración. Creemos, eso sí, que este proceso migratorio debe llevarse a cabo de una manera ordenada, documentada y con la aplicación de medidas y condiciones que eviten un efecto llamada sobre aquellas personas que ahora saben que, si ejercen violencia y consiguen su objetivo de cruzar la valla, lograrán con esta actitud el premio de poder moverse con libertad por toda España”, puntualiza.

Necesitan 200 efectivos​

Uno de los mayores temores que viven los agentes del cuerpo desplegados en esta zona es que más de 3.000 inmigrantes subsaharianos se concentran en el Monte Gurugú (Marruecos), al otro lado de la valla de Melilla, a la espera de una oportunidad para intentar un nuevo salto masivo. Una cantidad que se podría afrontar con "no menos de 200 efectivos más".

"No hay personal para atender la vigilancia de la valla, el control de los pasos fronterizos por tierra y la llegada de viajeros al puerto a través de los ferrys que cruzan el Estrecho de Gibraltar"
, manifiesta Leal. Y no solo la situación de Melilla preocupa y piden que también se ponga el foco en Ceuta.

Porque según explican desde Jucil el 17 de mayo del año pasado unos 10.000 inmigrantes, en su mayor parte menores, cruzaron sobre todo a nado hasta Ceuta desde Marruecos el 17 de mayo del año pasado, en la mayor avalancha registrada hasta el momento. "Estas situaciones pueden repetirse si las plantillas de la Guardia Civil, de por sí muy justas, tienen que dividirse", añade. El devenir de las próximas semanas marcará el calendario del flujo migratorio que tienen por delante controlar las fuerzas de seguridad.

 

Argelia se venga por el giro del Sáhara y permite la llegada de cientos de sirios a Almería​

Argelia mueve ficha ante el cambio de posición de España con el Sáhara Occidental. El país argelino está permitiendo la llegada y posterior salida de su territorio a cientos de inmigrantes sirios, afganos y bangladesíes que, desde hace al menos un mes y sobre todo durante la última semana, están arribando en pateras a las costas almerienses y murcianas, según confirman distintas fuentes policiales a THE OBJECTIVE. Se calcula que han podido llegar en torno a 1.000 personas.

La prueba del contraataque argelino está en que la llegada de estos inmigrantes a costas españolas, indican las mismas fuentes, resulta inusual. Hasta ahora, la conocida como ruta argelina —que comenzó a activarse en torno a 2019— había sido utilizada principalmente por ciudadanos argelinos que huían por el clima de inestabilidad y el caos político de su país. De hecho, el año pasado fueron más de 4.000 los que lograron llegar a las costas almerienses a bordo de 400 embarcaciones. Cifras que convirtieron a esta zona en el primer puerto español en numero de pateras y el segundo, después de Gran Canaria, que más inmigrantes recibía.

En este caso, los ciudadanos que también están llegando a España proceden de Turquía. Según explican fuentes policiales desplegadas en el extranjero, se trata en su mayoría de sirios, pero también de otros países como Afganistán o Bangladés, que residían en suelo turco desde hacía seis años, fruto del plan que firmó la Comisión Europea con Turquía en 2016 para contener los flujos migratorios provocados por una década de guerra en Siria. En concreto, son más de cuatro millones los que viven en campos de refugiados entre las fronteras turca y siria.

No obstante, parece que esa cifra ha comenzado a decrecer ante el efecto llamada procedente de Argelia, aseguran estas fuentes. Se cuentan por cientos los refugiados que, ante la posibilidad de acceder a Europa a través del país argelino, se están desplazando tanto por vía área como terrestre hasta allí en su afán de llegar a territorio español cruzando el mar Mediterráneo. Una presión migratoria que el país vecino estaría utilizando como arma arrojadiza contra el Gobierno español.

Aumento de los flujos migratorios​

La Policía sitúa el comienzo de estos flujos migratorios entre finales de marzo y principios de abril. Poco después de que el Gobierno de Pedro Sánchez anunciase su apoyo al plan de autonomía marroquí. Un paso que ponía fin, según dijo el propio presidente, a una crisis diplomática entre ambos países de más de diez meses, pero que al mismo tiempo abría otra con el país argelino.

Ante el nuevo entendimiento entre Madrid y Rabat, Argelia respondía de manera contundente y llamaba a consultas a su embajador en Madrid con efecto inmediato. Un decisión que por el momento se mantiene, mientras el presidente argelino, Abdelmayid Tebune, lanza duras críticas al Gobierno de España por incumplir la legalidad internacional al sucumbir a las pretensiones de Marruecos y no apoyar la autodeterminación del pueblo saharaui. «Lo que ha hecho España es inaceptable, éticamente e históricamente», declaraba Tebune.

La clave fundamental en esta crisis bilateral, no obstante, era si Argelia, principal suministrador de gas de España, cumpliría con sus compromisos. Un punto que confirmó hace 15 días el presidente Abdelmayid Tebune asegurando que la relación entre ambos países «eran fuertes», pero que ha vuelto tambalearse hace dos días. Argelia ha amenazado a España con romper el contrato de suministro de gas si el Gobierno utiliza el gasoducto del Magreb para hacerle llegar gas argelino a Marruecos.

Un nuevo frente que se suma a la presión migratoria «silenciosa» que ejerce el país vecino desde principios del mes pasado; y que, según aseguran distintos agentes, se convertirá en una «tónica habitual» en los próximos meses. Las pateras, refieren agentes desplazados en las regiones de Almería y Murcia, están entrando por toda la zona del levante. Desde la zona de San José, en la provincia almeriense, hasta capital murciana. En las últimas semanas, se han contabilizado hasta una treintena de embarcaciones.

 
photo-2022-05-09-10-20-07.jpg


La hipocresía reina.
Más de un millón y medio de musulmanes celebran la fiesta del sacrificio del cordero en España y los defensores de los animales callan.

Se manifestaron en marchas para abolir la tauromaquia, otro despropósito, pero ¿dónde están ahora sus pancartas para protestar contra esta masacre?
 
photo-2022-05-09-15-28-05.jpg


En cuestión de dos o tres décadas, los Blancos serán minoría en Gran Bretaña, pero entre los menores de edad, ya suponen la mayoría de la población carcelaria.

El Gran Reemplazo de la raza autóctona Blanca siempre empieza en las prisiones mucho antes que en el resto de la sociedad, y nunca entre los sectores más productivos y exigentes.
 
Pelea mortal entre sintechos en Hospitalet: un marroquí muerto de un navajazo en el pecho a manos de un compatriota suyo.

El presunto autor de la cuchillada mortal es un hombre alto, calvo, con problemas de salud mental, de 25 años y de nacionalidad marroquí, conocido por los Mossos.

También es un sintecho, como la víctima. El hombre asesinado tiene 55 años y es de la misma nacionalidad que el presunto autor de los hechos.

 
Detenido en Valladolid un marroquí explotador en el campo de trabajadores que viven sin luz en sus hogares.

Cuenta con un antecedente policial. Utilizaba la documentación de trabajadores extranjeros en situación regular para que los irregulares sin contrato laboral se hicieran pasar por ellos.

Las víctimas realizaban jornadas de más de diez horas diarias, llegando incluso a trabajar de noche. Convivían hasta 40 hacinadas en condiciones insalubres sin luz eléctrica e incluso dormían en colchones sobre el suelo.

El detenido llegó a adeudarles importes que ascendían a más de 4.000 €. La nueva empresa del detenido ha facturado más de 300.000 €. Ya ha quedado en libertad con cargos.