Bélgica expulsa al imán de la mezquita más importante del país por motivos de seguridad nacional.

Las autoridades de Bélgica han expulsado a Mohamed Toujgani, el imán de la mezquita más importante del país, al considerar que representa una amenaza a la seguridad nacional.

En base a información con la que contaban los servicios de Inteligencia, Toujgani, de nacionalidad marroquí, ha sido deportado a Marruecos y tendrá vetada la entrada a Bélgica por un periodo de diez años.

Toujgani, era hasta ahora el imán principal de la mezquita de Al Jalil en el barrio bruselense de Molenbeek, la más grande de todo Bélgica.

 

Irún, nuevo foco de la inmigración ilegal en España por el cierre de la frontera francesa​

Irún se ha consolidado en el último año como punto caliente de la ruta migratoria hacia Europa, tras el cierre desde hace meses de la frontera francesa. En 2021, según los datos facilitados por Cruz Roja a THE OBJECTIVE, los centros de acogida de la ciudad vasca atendieron a casi 8.000 inmigrantes, más del doble de todo lo registrado en 2020 y también la cifra más alta en los últimos cuatro años.

El flujo migratorio en la localidad vasca se disparó desde enero de 2020, cuando el ministro del Interior francés, Gérald Darmanin, ordenó el cierre de los 16 pasos transfronterizos con España, a la par que duplicó los controles policiales franceses para vigilar la zona, que pasaron de 2.400 a 4.800 efectivos.

Una medida «provisional» destinada a neutralizar la amenaza yihadista y poner freno a la inmigración ilegal, que un año después sigue prácticamente vigente y ha llevado a esta zona vasca, conformada principalmente por las localidades de Irún y Hendaya, a un récord de flujo migratorio en los últimos doce meses. Procedentes del norte de África, tras entrar por el sur de la península, los inmigrantes intentan cruzar por vía terrestre la frontera gala y son detenidos y devueltos en el mismo día por las autoridades francesas a España, según sostienen fuentes policiales a este periódico.

Pese a ello, indican desde Cruz Roja, los centros de acogida humanitaria de esta organización en Irún solo se han visto desbordados en marzo de 2021 y en ocasiones muy puntuales «porque la capacidad del dispositivo no ha sido suficiente debido a la reducción del aforo por las medidas de prevención aplicables frente a la covid-19». En cuanto a los perfiles de las personas atendidas, el 77% han sido hombres, el 18% mujeres y casi el 5%, niños y niñas, siendo los principales países de origen Mali (34%), seguidos por Costa de Marfil (28%), Guinea Conakry (21%) y Argelia (8%).

Cuatro fallecidos​

Lo más preocupante, no obstante, es que el bloqueo de la frontera terrestre francesa hace que los inmigrantes busquen otras vías, más peligrosas, para acceder al país galo. Muchos lo han intentado a nado por el río Bidasoa, donde en 2021 han muerto cuatro personas en su afán por conseguirlo. El último fallecimiento se registró a finales de noviembre, tal como adelantó THE OBJECTIVE. En gran medida, los inmigrantes son motivados por las mafias, quienes tras encargarse de transportarlos por la península, les dicen que aprovechen las mareas bajas, sin advertirles de que las corrientes son extremadamente peligrosas.

A este desafío migratorio en el País Vasco se suma la falta de efectivos y el hartazgo en la Policía Nacional. «Estamos al mismo ritmo que antes de la pandemia, hemos detenido a 1.300 inmigrantes. Ha habido algunos picos, la situación no irá a mejor mientras no cambie la política migratoria…», confiesa un agente a este periódico.

«Bordean la legalidad»​

Lo peor, no obstante, llega cuando se producen detenciones masivas y los agentes de la comisaría de Irún «no dan abasto». Pese a la presión migratoria que sufren en la zona, una de las cinco más altas en el país, «tienen la plantilla más pequeña de toda España». «En ocasiones, se producen detenciones de 20 inmigrantes y hay cuatro agentes de servicio. Por lo que solo un policía puede vigilar a los veinte en los calabozos. Son situaciones muy complicadas. Todos hemos tenido mucha sensación de inseguridad. Necesitamos más medios, es algo que reclamamos desde hace tiempo».

A esta circunstancia también se añade el modus operandi de las autoridades francesas cuando detienen a inmigrantes en la frontera y los envían, de nuevo, al País Vasco. «Antes, los traían en coche y los dejaban aquí. Ahora, te mandan un aviso y te dicen que los han metido en un tren. Luego mandas a una patrulla y te los encuentras vagando por los andenes… Los franceses bordean la legalidad», sentencian.

 

1.500 subsaharianos y 800 marroquíes se preparan para saltar el vallado de Melilla​

Fuerte presión migratoria sobre Melilla. Según informan a LA RAZÓN fuentes de la Ciudad Autónoma, en la actualidad hay unos 1500 subsaharianos en torno al monte Gurugú, a los que hay que sumar unos 800 marroquíes del interior del país que están situados en casas próximas a la frontera para saltar la valla.

Las Fuerzas de Seguridad, en especial la Guardia Civil, están alertadas, pero chocan con el problema de la falta de medios necesarios con los que enfrentarse a la inusitada violencia, con la utilización de garfios, piedras, palos y otros objetos contundentes, que utilizan los inmigrantes para enfrentarse abiertamente con los agentes, con el resultado de algunos de ellos heridos en los últimos saltos.

El objetivo de los marroquíes, según las citadas fuentes, es el de, nada más entrar, dirigirse a la oficina de asilo para pedir protección internacional. De esta manera, pueden quedarse en cualquier parte del territorio español si, antes de 30 días, no le han resuelto la citada petición.

Aunque las relaciones diplomáticas con Rabat no han terminado de normalizarse y la embajadora en Madrid no tiene fecha de regreso a la capital de España, la colaboración para contener las corrientes de inmigración ilegal, tanto por tierra como por mar, es excelente, según las citadas fuentes. En las últimas semanas, han sido numerosas las intervenciones que agentes de seguridad y militares marroquíes han realizado cerca de las fronteras o en el mar (en dirección a Canarias) para interceptar avalanchas o pateras que trataban de llegar a territorio español.

Sin embargo, las mafias de la inmigración siguen alimentando, a cambio de importantes cantidades de dinero, los flujos de personas hacia las fronteras de Ceuta y Melilla o a las costas atlánticas.

Entre los marroquíes que quieren pasar a territorio español hay jóvenes que temen ser llamados a filas y que no desean incorporarse al Ejército. La “mili” obligatoria es una medida adoptada por Rabat con el fin de fomentar la disciplina y el patriotismo, el sentido de nación, que, como se ha podido comprobar en los países en los que se suprimió el servicio militar, se ha perdido con el tiempo.

Por lo que respecta a los subsaharianos, se trata de los flujos que, regularmente, llegan desde distintos países de África y que pretenden llegar a Europa en busca de unas condiciones de vida que, en la mayoría de los casos, les permitan enviar dinero a sus familias para que puedan subsistir en los lugares de origen y, sobre todo, pagar las importantes cantidades que exigen las mafias para organizar los traslados.

 
«La Isleta está necesitada de seguridad»

Vecinos del barrio canario denuncian que existen problemas de convivencia con los inmigrantes de origen magrebí que están acogidos en el Canarias 50.

Así, hablan abiertamente de la «sensación de inseguridad» que se registra en la zona por la actitud de algunos de los inmigrantes magrebíes que están acogidos en el antiguo espacio militar del Canarias 50. «Son magrebíes que aporrean las puertas y las ventanas de las casas de noche para que les demos algo», explica al tiempo que aclara que con el resto de personas que están en ese espacio cuartelario la relación es más cordial.

«Tocan y dan patadas en las puertas pidiendo que les abras para que les des dinero, y te miran mal como si tuvieras la obligación de darles y nosotros también somos pobres».

 

El Gobierno mantiene a más de 6.000 ilegales en centros de acogida y hoteles de Canarias​

Un total de 6.021 inmigrantes ilegales se encuentran acogidos en el dispositivo de emergencia de Canarias del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, repartidos entre centros de emergencia, instalaciones cedidas y hoteles. En estos últimos, según los datos del Ejecutivo, hay 95 personas.

El equipo de Pedro Sánchez ha facilitado, en respuesta a una pregunta parlamentaria, un desglose de la situación de estas personas a fecha de 23 de diciembre de 2021.

Según estos datos, más de la mitad de los acogidos en este dispositivo de emergencia, 3.638, están en la isla de Tenerife, siendo los campamentos de Las Raíces y Las Canteras, con 2.400 y 1.150 inmigrantes, respectivamente, los que cuentan con mayor número de personas en sus instalaciones.

El resto, están repartidos en otros centros de la isla, como el de Garachico o Candelaria, ambos gestionados por Cruz Roja Española.

El otro grueso de este dispositivo de emergencia se encuentra en la isla de Gran Canaria, en donde se acoge a 2.188 inmigrantes. La mayoría (1.305), se encuentran en el campamento instalado por Migraciones en el terreno de Canarias 50, en Las Palmas, cedido por el Ministerio de Defensa para ello.

Más de medio millar en el CEIP León​

Otras instalaciones que se han cedido para este fin, en este caso por parte del Ayuntamiento de Las Palmas, es el CEIP León. Se trata de un centro que estaba cerrado desde julio de 2019 y en el que, ahora, se alojan 536 inmigrantes. Mientras, otros 140 está acogidos en el centro gestionado por la Fundación Cruz Blanca ‘Sedabal’.

Por su parte, la isla de Lanzarote acoge a algo más de un centenar de ilegales, 100 de ellos en el centro Montaña Mina, gestionado por ACCEM, mientras que otros 15 se encuentran en el hotel San Ginés.

No son los únicos que, a finales de 2021, permanecen en instalaciones hoteleras. Otros 80 están alojados en el hotel Cisneros, en este caso en Fuerteventura. Tal y como indica el Gobierno en su respuesta parlamentaria, en ambos alojamientos, la situación de los inmigrantes está gestionada por Cruz Roja Española.

 

Detenido un joven marroquí por asaltar con navajas y botellas rotas a viandantes por Ciudad Universitaria.​

La Policía Nacional ha detenido a un joven de 19 años y nacionalidad marroquí por asaltar con navajas y botellas rotas a viandantes por la zona de Moncloa y Ciudad Universitaria de Madrid, con las que las amedrentaba para robarles objetos de valor.

En uno de los robos el joven magrebí perdió la documentación en la que figuraba que había estado en un centro de acogida para menores extranjeros de la Comunidad de Madrid, y así fue localizado.

 

Detenido por asaltar con una navaja a otro joven y desvalijarlo en la plaza de San Lorenzo​

Ocurrió el viernes. El arrestado, de 18 años y nacionalidad marroquí, había sido detenido en cinco ocasiones anteriores.

Un joven de 18 años y nacionalidad marroquí fue detenido en Melilla este miércoles, acusado de asaltar usando un arma blanca a otro adolescente para quitarle todo lo que llevaba encima.

Los hechos ocurrieron el viernes 14 en la Plaza Multifuncional de San Lorenzo, en la zona de las pistas de skate, donde suelen jugar y reunirse muchos menores de edad.

El arrestado se acercó a la zona de monopatines y abordó a un joven al que intimidó amenazándolo con cortarle el cuello si no le entregaba todo lo que llevaba encima.

Policías del Grupo de Delincuencia Urbana (GDU) de la Jefatura Superior de Melilla se hicieron cargo del caso y tras las pertinentes pesquisas policiales lograron identificar, localizar y detener este miércoles al autor de los hechos.

El arrestado, pese a su juventud, acumula cinco detenciones anteriores. En la mañana de este jueves pasó a disposición judicial por un delito de robo con violencia e intimidación.

Otros dos menores marroquíes detenidos el fin de semana​

Este fin de semana la Guardia Civil de Melilla detuvo a dos menores de edad, de nacionalidad marroquí, acusados de dedicarse a la recepción de droga lanzada a través de la valla, procedente de Marruecos.

En una nota de prensa, el Instituto Armado aseguró que los arrestados recogieron un centenar de bellotas de hachís, lanzado a Melilla a través del método del ‘volteo’, en la inmediaciones del control de Barrio Chino.

En total, los agentes de la Benemérita llevaron a cabo este fin de semana tres actuaciones contra el tráfico de drogas, que finalmente se saldaron con estos dos arrestos. A ambos detenidos se les incautó poco más de un kilo de bellotas de hachís (1.123 gramos).

Al darse cuenta de que habían sido avistados por la Guardia Civil, los dos menores intentaron huir de la zona del perímetro fronterizo, pero no lo consiguieron.

Ocurrió este 15 de enero, sobre las 12:50 horas, cuando el circuito de cámaras de la valla de Melilla registró cómo los dos menores estaban recogiendo paquetes de hachís lanzados desde Marruecos.

La Compañía de Seguridad Ciudadana de la Guardia Civil recibió la alerta y logró detenerlos cuando echaron a correr con la droga. Ambos han sido puestos a disposición de la Fiscalía de Menores de Melilla, acusados de ser presuntos autores de un delito de tráfico de drogas.

La cárcel de Melilla, con menos presos que nunca​

La cárcel de Melilla registra en estos momentos un descenso histórico del número de presos. Este martes había 180 reclusos (de ellos seis mujeres) en un centro penitenciario, que en épocas anteriores ha tenido entre 350 y hasta 500 internos entre sus rejas.

Así lo explicó a El Faro el director de la prisión, Francisco Rebollo, blanco de las críticas de los funcionarios de la cárcel, que el año pasado se quedaron sin productividad especial porque el responsable de la prisión no la solicitó a Instituciones Penitenciarias.

 

Unos 40 magrebíes entran a Melilla saltando por el techo de puesto fronterizo​

Unos 40 inmigrantes de origen magrebí han conseguido acceder a Melilla este miércoles saltando la valla, aprovechando el techo del puesto fronterizo de Mariguari, y otro grupo que se ha quedado encima, en el que había mujeres y niños, han vuelto a Marruecos.

Fuentes de la Delegación del Gobierno en Melilla han informado de que este intento de entrada irregular se ha producido poco antes de las 9:00 horas de hoy, cuando un grupo numeroso de migrantes de origen magrebí han intentado acceder a Melilla aprovechando la infraestructura del control fronterizo de Mariguari.

Unas 40 personas han conseguido su objetivo y han entrado a Melilla de manera irregular.

Un pequeño grupo de personas, entre las que se encontraban mujeres y menores, se han quedado sobre el tejado de la propia infraestructura del control fronterizo.

La Guardia Civil ha procedido a bajarlos ayudados por una maquinaria especial para evitar riesgos para su integridad, y, al no haber vulnerado el vallado, han retornado a Marruecos, según ha informado la Delegación del Gobierno.

No es la primera ocasión en la que se produce un salto al perímetro fronterizo aprovechando el tejado del paso fronterizo de Mariguari, ya que el 22 de diciembre del año pasado también hubo otro, cuyas imágenes, grabadas desde la zona de Marruecos, se viralizaron.

En aquel intento, también a primera hora de la mañana, participaron unas 80 personas de origen magrebí ayudándose de escaleras por el control de Mariguari, uno de los cuatro pasos fronterizos habilitados a lo largo del perímetro entre España y Marruecos en Melilla, objetivo que consiguieron 14 de ellos.

 

Cuatro detenidos (dos marroquíes, un magrebí y un camerunés) tras acuchillar a un joven en la cara para robarle el móvil en la Plaza de los Cubos: "Danos el teléfono o te rajamos".​

La Policía Nacional detuvo el pasado domingo de madrugada a cuatro jóvenes, uno de ellos menor de edad, que acuchillaron en la cara y golpearon a un joven de 18 años para robarle el teléfono móvil cuando se encontraba en los bajos de la Plaza de los Cubos, en el número 3 de la calle de Princesa, en Madrid. La víctima sufrió cortes y heridas en la cara y la cabeza y acabó hospitalizado.

Uno de los arrestados es de Camerún, otro magrebí (el menor de edad) y otros dos son españoles nacidos en Marruecos. Los adultos tienen 21, 27 y 40 años de edad. Uno de ellos tiene 17 antecedentes por delitos contra la propiedad, hurtos, simulación de delito y atentado contra agente de autoridad y otro ha estado detenido por robo, hurto y abuso sexual.

Durante los últimos fines de semana la Plaza de los Cubos está siendo el escenario de reyertas, peleas y atracos. La delincuencia aumenta alarmantemente en las calles.

 

Más de 2.000 ilegales llegan a España en las primeras semanas de 2022, casi un 40% más que el año anterior​

El Ministerio del Interior ha reconocido en el último informe sobre la avalancha migratoria que sufre España la llegada de 1.604 inmigrantes ilegales (hasta el 16 de enero), un 16% más que en 2021 (fueron 1.376), y ha vuelto a ocultar las entradas masivas a Ceuta el pasado mes de mayo. «Los datos relativos a Ceuta no recogen la entrada de inmigrantes irregulares que se produjo los días 17 y 18 de mayo». Con ello, hace desaparecer de sus registros la llegada de más de 10.000 ilegales a la Ciudad Autónoma.

Casi 400 entradas ilegales desde el cierre del balance del Ministerio del Interior

Las estadísticas reflejadas por el Ministerio del Interior recogen la presión migratoria hasta el 16 de enero. Con ello no contabiliza las llegadas durante los días 17, 18 y 19 de enero. Acorde a las diligencias de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE) a las que ha tenido acceso La Gaceta de la Iberosfera, desde el pasado domingo el flujo de inmigración ilegal en las costas españolas no ha cesado. Las provincias andaluzas de Cádiz y Almería; y las regiones de Canarias y Baleares han registrado decenas de llegadas durante las últimas 72 horas.

La mayor parte de estos inmigrantes han llegado a Canarias. Desde el día 16 han accedido ilegalmente a las islas un total de 348: a Gran Canaria 74; a Lanzarote 58; a isla de Alegranza 3; y a Fuerteventura 213. De esta forma, el archipiélago canario acumula ya más de 1.200 inmigrantes ilegales en lo que va de año.

Por su parte, Andalucía ha registrado 38 entradas de inmigrantes ilegales en los últimos tres días, 23 de ellos han llegado a costas de Almería y 15 a costas la ciudad de Cádiz. La región andaluza acumula así un total de más de 450 inmigrantes ilegales en lo que llevamos de 2022. La mayor parte de las llegadas (más de 400) se han registrado en Almería, que durante la jornada de este martes contabilizó la embarcación número 30 procedente desde costas argelinas en enero, según las últimas diligencias de la Guardia Civil.

Balares mantiene también activo el goteo incesante de embarcaciones llegadas desde costas argelinas. Un fenómeno que dejó más de 2.400 inmigrantes ilegales durante el pasado año (aunque hasta el 19 de enero de 2021 no hubo llegadas). En lo que llevamos de año, contabiliza un total de 194 accesos ilegales, 12 de ellos en las últimas 48 horas.

Así, 398 inmigrantes ilegales que sumados a los últimos registros del Ministerio del Interior elevan a un total de 2002 las entradas que se han producido durante estos primeros 19 días del año. Un incremento de casi un 40 por ciento (39,71%) si comparamos las actuales cifras con los datos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas (ACNUR), que por estas fechas cifraba el total de ilegales llegados a España en 2021 en algo más de 1.400.