Polonia autoriza las expulsiones inmediatas de inmigrantes ilegales​

Los migrantes ilegales podrán ser expulsados de Polonia de forma inmediata, sin que se analicen siquiera las peticiones de asilo. Así lo expone la nueva ley de extranjería, reformada de manera urgente.

Con la nueva reforma legal los agentes de autoridad pueden expulsar de forma inmediata a alguien que haya entrado ilegalmente en Polonia desde fuera de la Unión Europea (UE), con la excepción de progenitores acompañados de hijos menores de edad.

La expulsión deberá quedar registrada en un informe y su confirmación estará sujeta a la supervisión del jefe de la guardia fronteriza, pero su ejecución será inmediata. Además, el infractor no podrá volver a Polonia o a cualquier país del espacio Schengen durante un período de entre 6 meses y tres años.

Por otro lado, la nueva ley señala que se efectuarán las expulsiones sin atender a ninguna petición de asilo o refugio a menos que el solicitante "provenga directamente de un territorio donde su vida o libertad estaban amenazadas, sufría persecución o amenazas de daños graves".

Por último, se establece una pena de 6 meses a 5 años de prisión para quien "destruya, modifique, mueva o inutilice" elementos de protección y delimitación de la frontera polaca, como vallas, alambradas o barreras.

Varsovia acusa a Bielorrusia de provocar una crisis migratoria en la frontera para "desestabilizar a la UE" y provocar una "guerra híbrida".

El jefe de Política Internacional de la Cancillería del presidente, Jakub Kumoch, afirmó este martes que, lejos de impedir el tránsito de personas a la frontera polaca desde su territorio, el régimen de Aleksandr Lukashenko permite que "más y más personas estén haciendo cola en los aeropuertos" para llegar a Minsk y desde allí a la frontera.

"Se da la paradoja", declaró Kumoch, "de que cuando a estas personas se les detiene en la frontera y se les pregunta si quieren solicitar asilo político, la respuesta suele ser ´no´". "Tenemos razones para afirmar que esta situación es una prueba de nuestra capacidad de defensa", concluyó Kumoch.

El Gobierno polaco incrementó el pasado lunes su presencia militar en la frontera con Bielorrusia hasta los 10.000 soldados y planea construir un dispositivo de vigilancia que constará de un muro de tres metros de alto y sistemas electrónicos.

Las tres provincias polacas limítrofes con Bielorrusia se encuentran en estado de alerta desde septiembre y, según Frontex, desde comienzos de año han cruzado la frontera polaca de manera ilegal casi 1.400 personas.

 

Polonia busca construir un muro en la frontera con Bielorrusia​

En una sesión que durará tres días, el Senado de Polonia empezó ayer a debatir sobre la construcción de un muro en la frontera con Bielorrusia. La cámara baja del parlamento polaco (Sjem) aprobó el 14 de octubre la edificación de un muro que tendrá entre 150 y 180 kilómetros de longitud y costará alrededor de 1,9 y 2,3 millones de euros. La propuesta está en el Senado, donde la oposición tiene mayoría. En caso de ser rechazada la ley volverá al Sjem, en manos del partido de Jaroslaw Kaczynski, Ley y Justicia (PiS), donde previsiblemente será admitida; después volverá al Senado para su aprobación, aquí el PiS volverá a tener la llave con una mayoría simple.

El gobierno busca blindar su frontera oriental y sustituir la actual valla de púas por un muro debido al aumento del flujo de personas que buscan cruzar hacia territorio europeo. La tensión en la frontera sigue escalando con el paso de los días, Varsovia ha denunciado desde verano provocaciones por parte de las fuerzas de seguridad bielorrusas. Polonia declaró el estado de emergencia en el este del país el pasado 7 de septiembre y mantiene movilizados a cerca de 6.000 efectivos en la zona.

Desde este verano, Lituania, Letonia y Polonia vieron aumentar el número de migrantes que intentan cruzar desde Bielorrusia y que provienen de Irak, Afganistán y otros países de Oriente Medio y Asia.
Los gobiernos de los tres países afectados y la Unión Europea acusan directamente al presidente bielorruso, Aleksandr Lukashenko, de promover este tipo de inmigración ilegal para desestabilizar Europa y de estar detrás de un entramado que traslada a migrantes desde el aeropuerto de Minsk, hasta las fronteras europeas. Cerca de 4,000 personas, según el ministerio de interior polaco, se encuentran estancadas en tierra de nadie con temperaturas que ya rozan números negativos.

Los migrantes empezaron a llegar desde julio a Minsk, la capital bielorrusa, en vuelos directos desde Irak, -este tipo de vuelos están interrumpidos desde la mediación de Josep Borrell con Bagdad- . A partir de aquí se trasladaron en autobuses hasta la frontera con Polonia con el objetivo de entrar en espacio comunitario. A su llegada, a pocos metros de la frontera con Polonia, los guardias los hacen retroceder y no permiten su acceso, al volver por el mismo camino, son los soldados bielorrusos los que no permiten su acceso. En un bosque frondoso los migrantes acampan y se mueven entre dos líneas de soldados: al este, los soldados bielorrusos; en el lado occidental, los polacos. Allí soportan la lluvia y temperaturas que por la noche caen hasta los cinco grados.

Organizaciones no gubernamentales publican constantemente grabaciones y fotografías con testimonios de las personas que se encuentran varadas en tierra de nadie. Dicen estar cansados y piden ayuda después de meses de incertidumbre. Desde que se declaró el estado de emergencia no se ha permitido el acceso a periodistas o las ONG, que muchas veces trabajan de manera clandestina para llevarles abrigo y comida. Según cifras oficiales cinco personas han muerto, la última en un hospital de la zona debido a un ataque cardiaco. Los cuatro restantes, tres hombres y una mujer, fueron encontrados sin vida cerca de la frontera, tres en territorio polaco y una en el bielorruso.

El presidente Andrzej Duda firmó esta semana la nueva ley de extranjería, en ella se contempla la expulsión inmediata de Polonia de las personas que son capturadas en el país y no puedan probar que han entrado en el territorio legalmente. Según Amnistía Internacional, esta ley restringe el derecho de asilo y es una violación de las disposiciones de la Convención de Ginebra, la Unión Europea y la Carta de los Derechos Fundamentales.

Mientras tanto, el gobierno polaco se esfuerza en dar una imagen sesgada de lo que ocurre en la frontera. Con un veto a los periodistas sobre el terreno, la información que viene del ejecutivo acapara los informativos de la televisión pública, la única con la capacidad de llegar a todo el país.

En una conferencia de prensa sin precedentes, el ministro del Interior polaco, Mariusz Kamiński, presentó una serie de pruebas que, según dijo, demuestran los vínculos de algunas personas que buscan entrar al país con grupos terroristas, bandas organizadas, con Rusia, la zoofilia y la pedofilia. Las pruebas, a través de un proyector, mostraron imágenes de decapitaciones, hombres armados, de una persona frente al Kremlin, mapas del metro de Moscú y la de un hombre copulando con un animal. El tono del ministro traspasó los límites del ejecutivo, hasta ahora los funcionarios del gobierno nunca habían mostrado este tipo de material al público. El problema, más allá de la obscenidad de la fotografía, es la intención de su publicación. Hace dos años el partido en el gobierno, Ley y Justicia (Pis), ganó las elecciones con un discurso antiinmigración. Junto a Hungría y Austria, Polonia sigue liderando en la UE el ala dura para limitar la llegada de refugiados a territorio europeo. En 2017 la Comisión llevó a Polonia al Tribunal de Justicia de la Unión Europea por no cumplir con la política de acogida de asilo. Hasta ahora, no ha sido posible verificar la información del ministro y su equipo no ha facilitado los detalles de la investigación. Dos días después de su intervención periodistas del periódico OKO.press pudieron encontrar la misma imagen que presentó el ministro y que apuntaba la supuesta zoofilia de uno de los inmigrantes en un video publicado en internet hace tres años. La ONG Ocalenie, una de las pocas que se maneja sobre el terreno, tachó la rueda de prensa de “propaganda contra los refugiados”.

La comisaria europea de Asuntos Internos, Ylva Johansson, pidió el lunes “transparencia” y expresó su preocupación después de la defunción de los cinco migrantes. El gobierno polaco ha rechazado las peticiones de Bruselas de invitar a la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex) y a personal de enlace a la frontera. Fabrice Leggeri, actual director de Frontex, visitó la frontera acompañado de autoridades polacas. El funcionario elogió el trabajo del gobierno, aunque su equipo no está autorizado para inspeccionar sobre el terreno.

 

El magrebí que intentó violar a una joven tras salir de la cárcel degüella a un funcionario al volver​

A las 21.30 horas del miércoles 27 se llevaba a cabo el cambio de turno en la cárcel de Cuenca. En ese establecimiento penitenciario lleva recluido desde hace apenas 10 días Mohamed El Makiz, un peligroso delincuente que desde mediados de agosto está siendo protagonista de varios incidentes con importante repercusión mediática. Tras ser el detonante de una investigación respaldada por el Ministerio del Interior contra varios funcionarios de prisiones, ahora El Makiz ha estado a punto de asesinar a un trabajador de la cárcel de Cuenca al que la noche de este miércoles degolló con un cristal roto y a quien le estuvieron suturando la herida hasta casi la medianoche. OKDIARIO ha tenido acceso en exclusiva a las imágenes del incidente y al contenido del parte que detalla la brutal agresión al funcionario de la cárcel de Cuenca.

Mohamed El Makiz está preso en la cárcel de Cuenca desde la semana pasada. Pero no llegó allí como cualquier preso, sino que lo hizo tras una serie de acontecimientos vergonzantes como poco y de los que el Ministerio del Interior todavía no ha dado explicaciones, pese a que este recluso es precisamente el que ha motivado una auténtica caza de brujas dentro del departamento de prisiones que opera bajo el mando de Fernando Grande-Marlaska. OKDIARIO ha venido informando puntualmente de todos los hechos protagonizados por este sujeto, desde el vídeo filtrado por Instituciones Penitenciarias en el que varios funcionarios lo reducían por la fuerza hasta el intento de agresión sexual contra una mujer en Tarancón que protagonizó pocas horas después de ser puesto en libertad. Pero es que anoche Mohamed casi acaba con la vida de un funcionario dentro de la cárcel.

Según la información a la que ha tenido acceso en exclusiva OKDIARIO, el centro penitenciario de Cuenca ya le tiene tomada la matrícula a Mohamed. En el apartado de “antecedentes” se puede leer textualmente: “El interno Mohamed El Makiz viene protagonizando continuas alteraciones regimentales desde su ingreso en este centro penitenciario, lo que pone en evidencia su inadaptación al régimen de vida común”. Esta valoración interna repleta de eufemismos toma trágicamente cuerpo a continuación en el apartado “hechos” de su expediente en referencia al ataque al funcionario de la cárcel.

Cristales como cuchillos​

Ahí es donde se explica que la noche del miércoles, sobre las 21.30 horas, El Makiz “comenzó a golpear fuertemente la puerta de su celda y a arrojar y destrozar todo lo que había en el interior de la misma, provocando, entre otros daños materiales, la rotura de los cristales de las dos hojas de la ventana, así como el cristal de la mirilla de la puerta”. Las imágenes a las que ha tenido acceso este periódico son fiel reflejo de lo que explica el parte de la agresión ocurrida.

El relato continúa. “Los funcionarios se personan en la celda y observan que el interno se encuentra parapetado en el interior del cuarto de baño. Dada la gran cantidad de cristales esparcidos por el suelo y cama, proceden a aperturar la celda provistos de escudos y defensas de goma pues todo apunta a que el interno, con premeditación ante la situación que había provocado, se haya provisto de cristales a modo de cuchillos”. En este punto del relato conviene hacer una mención a lo que sucedió el 16 de agosto en la cárcel de Villena.

Aquel día, El Makiz estaba en la cárcel alicantina cumpliendo condena por una larga retahíla de delitos, pese a ser un veinteañero, y provocó la misma situación acaecida en Cuenca. Aquel día los funcionarios lo redujeron con fuerza y ellos les costó acabar severamente lesionados. Por aquello la dirección de la cárcel primero los felicitó y luego abrió una investigación interna. Algo deberían decir ahora que aquel preso ha hecho lo mismo que en Villena, pero con fatales consecuencias.

Cumpliendo con los temores de los funcionarios que entraron a reducirlo a su celda El Makiz los recibió al grito de “os voy a matar, hijos de puta”, al tiempo que se abalanzaba contra ellos sujetando grandes trozos de cristal afilado en cada una de sus manos. Los funcionarios trataron de repeler el ataque, pero en uno de los mandobles que dio Mohamed uno de ellos sufrió un enorme corte en el cuello por el que empezó a sangrar de manera abundante. Para entender la gravedad de las heridas del funcionario baste decir que el ataque se produjo entre las 21.30 y las 22 horas y que la atención médica al funcionario de la cárcel acabó cerca de la medianoche. El funcionario sufrió una herida cercana a la yugular de 3 centímetros de profundidad que requirió no sólo de puntos sino de cirugía reconstructiva. Mientras tanto Mohamed ya descansaba en una celda de contención. Fueron necesarios seis funcionarios para reducirlo y a uno de ellos casi se lo lleva por delante.

Lo que ahora debería investigar y explicar Interior es todo lo que ha pasado desde el 17 de octubre. Ese día Mohamed, el mártir creado por Instituciones Penitenciarias a través de la filtración de un vídeo interno, salió libre porque agotaba su condena. Se arrancó la pulsera telemática que llevaba para cumplir una orden de alejamiento pendiente. La Guardia Civil lo detuvo, lo devolvió a la cárcel y le pusieron otra pulsera antes de dejarlo libre pese a quebrantar la medida. Esa misma semana Mohamed llegó a Tarancón e intentó violar a una mujer y el sábado día 23 entró de nuevo preso, esta vez en Cuenca. Cuatro días después casi mata a un funcionario de prisiones.


Coño El Makiz!! 😂
 

800 INMIGRANTES EN BUSCA DEL «SELFIE» QUE ACREDITE QUE LLEGARON A ESPAÑA​

Cuando logres saltar el vallado y entrar en España (Ceuta y Melilla) hazte un «selfie» y envíaselo a tu familia y amigos». Los responsables de las mafias de la inmigración saben que la prueba de que sus «clientes» han logrado su objetivo y que, por lo tanto, el dinero que les han pagado ha estado bien invertido sirve para captar a nuevas personas dispuestas a afrontar un viaje de miles de kilómetros.

Esta es también la razón de que les aconsejen emplearse con toda la agresividad posible contra los agentes marroquíes y españoles que tratan de impedir el salto del vallado.

El inmigrante no debe pararse ante nada y, si tiene que clavar sus zapatillas claveteadas o el garfio (que utilizan para trepar por el vallado) contra el cuerpo de los policías o los guardias, no deben dudar un momento.

Muchos de los inmigrantes que se concentran en los alrededores de Melilla, unos 800, pertenecen a países del Sahel africano y sus puntos de salida están en la ciudad nigerina de Agadez, la maliense de Tombuctú y, de ahí, a la argelina de Tamanrasset para ya dirigirse a las proximidades de la costa, si van a hacer el viaje por mar, o hacia Ceuta y Melilla.

El viaje, si se hace en vehículos de motor, puede costar entre los 2.000 y 3.000 euros. Las mafias utilizan parte de este dinero para sobornar a los agentes de las Fuerzas de Seguridad de los países por los que atraviesan.

Hay algunos que, sin medios, hacen el viaje a pie o en transportes ocasionales; trabajando en los lugares por los que pasan para poder pagar la siguiente etapa. Llegan a tardar hasta dos años, en medio de peligros de todo tipo.

Todos ellos, ya en las proximidades de las ciudades autónomas, son controlados por las citadas mafias que les instruyen para que actúen con violencia, sabedores de que los agentes no pueden utilizar material antidisturbios. Algunos de los inmigrantes han formado parte de los ejércitos de sus respectivos países y conocen las tácticas militares, que no dudan en utilizar.

No se tratan de acciones aisladas, sino que responden a una estrategia con el fin de tratar de amedrentar a los agentes, sabedores los responsables de las mafias que, al menos de lado español, los guardias y los policías no disponen de medios antidisturbios para repeler las avalanchas. Y que se tienen que valer de sus propios brazos.

Expertos en la materia, consultados por LA RAZÓN, subrayan la necesidad de que se introduzcan modificaciones en la legislación vigente para que nadie que entre ilegalmente en España pueda disponer de documentos de permanencia; que se les atienda humanitariamente, que se les acoja temporalmente, pero que se transmita a las mafias que no se van a quedar. «Mientras, el negocio de trata de seres va a ir en aumento por los importantes beneficios que reporta».

La colaboración de Marruecos para frenar la inmigración es «modélica», según las citadas fuentes, sobre todo después de lo ocurrido en Ceuta el pasado mes de mayo. Pero, como los españoles, han de enfrentarse con los que han empeñado todas sus pertenencias, pedido préstamos y que necesitan un futuro. De ahí vienen la desesperación que es el siguiente paso a la utilización de la violencia,

Son, por lo tanto, personas vulnerables y fácilmente manipulables por los cabecillas de las mafias que son los que les alientan –insisten las mismas fuentes –que utilicen la violencia contra los agentes. Incluso, tácticas militares.

Precisamente, el coronel Antonio Sierra, jefe de la Comandancia de la Guardia Civil en Melilla, destacó en su discurso, con motivo de la Patrona del Cuerpo, que en lo que va de año «son ya más de 60 los guardias civiles heridos en los asaltos al perímetro fronterizo, en los que los inmigrantes no dudan en utilizar tácticas militares en su avance hacia Melilla y una violencia inusitada contra las fuerzas de seguridad marroquíes y, posteriormente, contra nuestras fuerzas de seguridad».

 



Clapping Applause GIF
 

Varios heridos tras otro enfrentamiento entre inmigrantes en el puerto​

Varios marroquíes y subsaharianos han vuelto a protagonizar una pelea en el puerto de Ceuta provocada por el control de los lugares de aparcamientos. Hace unos días se produjo otro caso similar, la diferencia es que en esta ocasión el enfrentamiento ha sido más grave, produciéndose el traslado de heridos al hospital y la detención de, al menos, uno de los implicados que había hecho uso de un objeto punzante.

El enfrentamiento se ha producido a primera hora de este sábado, en la avenida muelle Cañonero Dato, cuando ha comenzado una pelea entre tres marroquíes con un subsahariano. De inmediato, otros compañeros de este han acudido en su apoyo, sumándose más personas a la tangana, en la que se han usado elementos para golpearse. Se ha tenido que llamar a la Policía Nacional que ha intervenido en este punto de la ciudad. Debido a las heridas que presentaban, se ha tenido que atender a algunos participantes y se conoce de la detención de uno de los implicados.

Detrás de estos enfrentamientos persiste la lucha por conseguir el control sobre los aparcamientos o las entradas a los supermercados, también se traslada esta situación al entorno de las gasolineras. De siempre se han 'repartido' las zonas para que estuvieran durante unos días u horas unas personas concretas, siendo relevadas por otras. El problema es que se forman grupos de presión para intentar hacerse con el control absoluto de estos negocios paralelos, toda vez que suponen una inyección económica constante y diaria. El enfrentamiento entre unos y otros cada vez es mayor.

Esta situación genera además malestar y miedo en los comercios y establecimientos próximos por las consecuencias de unos actos que pueden ir a más. La población subsahariana insiste en que ellos no motivan este tipo de actos, sintiéndose acosados por los marroquíes.

 

Un hombre ataca con cuchillo a cuatro agentes en una estación en París y acaba herido grave​

Los agentes le llamaron la atención por no llevar mascarilla y se abalanzó sobre ellos profiriendo gritos islamistas.

Un hombre se ha abalanzado con un cuchillo sobre cuatro agentes en una estación ferroviaria de París. Los agentes, ilesos según las primeras informaciones, han disparado contra el agresor, herido de gravedad.

Los hechos ocurrieron en torno a la medianoche, en la estación de Saint-Lazare (noroeste de París), cuando cuatro agentes de seguridad ferroviaria llamaron la atención a este sujeto, que no llevaba puesta la mascarilla.

Enfadado, el hombre comenzó a correr hacia ellos con un cuchillo en la mano y comenzó a proferir gritos de carácter radical islámico -según testimonios, "Allah Akbar"-, momento en el que los agentes comenzaron a disparar.

Hospitalizado en estado muy grave, el hombre tiene antecedentes por delitos comunes pero no está fichado como un radical islámico, según el canal BFM TV, que añadió que la Fiscalía Antiterrorista estudia si asume el caso.

Tiene heridas de bala que comprometen su vida en el pecho, y también en una mano. Se encuentra ingresado en el hospital Georges Pompidou de la capital francesa.

 

El Gobierno sostiene que 130.000 personas pedirán asilo en España el próximo año​

Los rostros de los afganos salvados en agosto del terror talibán por España nos recordaron qué es un refugiado. Pero hay miles de rostros más en una huida constante de sus lugares de origen y muchas de esas miradas están puestas en nuestro país:130.000 personas pedirán protección internacional en 2022, según el Gobierno, casi el doble de las que lo hicieron el año pasado marcado por la pandemia (88.762).

La cifra, jamás alcanzada, aparece en el real decreto que regula la concesión de 12 millones en subvenciones directas a las ONGque trabajan con quienes piden protección internacional. Publicada en el BOE el 12 de octubre, esas 130.000 personas son una estimación basada en los datos de 2019 (118.446 solicitantes) que tiene en cuenta dos factores adicionales. Uno, las personas que no pudieron moverse en 2020. Todo apunta a que muchas lo intentarán. Y dos:la inestabilidad en algunas zonas del mundo. «Tenemos que ser previsores y anticiparnos a los riesgos de inestabilidad política en determinados países que provoquen flujos de refugiados», explican a ABC fuentes de la Secretaría de Estado de Migraciones. El Ministerio que dirige José Luis Escrivá es el responsable de estas ayudas.

«Tenemos que ser previsores y anticiparnos a los riesgos de inestabilidad política en determinados países que provoquen flujos de refugiados»
El dato de 130.000 aspirantes a ser amparados por España hay que ponerlo en relación con otros años para apreciar su dimensión. Antes de 2019, cuando se marcó un récord arrastrado por los miles de venezolanos que escapaban del régimen de Maduro, la cifra más alta era la del año anterior: casi 56.000 personas que solicitaron esta figura de asilo. Pero solo cinco años atrás la media de peticionarios rondaba los cinco mil al año. Es el equivalente a los que han intentado acogerse al sistema de protección cada mes durante este 2021.

La situación de Venezuela es la que ha marcado estas cifras vertiginosas. El éxodo de sus nacionales supuso el año pasado que se registraran casi 41.000 peticiones. La mayoría se deniegan pero al 99 por ciento se les concede la residencia por razones humanitarias, que les permite en un periodo de entre ocho meses y un año poder trabajar. El rostro de la protección internacional ha cambiado radicalmente en los últimos años por este motivo. Venezolanos, colombianos y hondureños copan las cifras de solicitantes: suponen el 87 por ciento. Hace una década Cuba, Nigeria y Argelia encabezaban esa lista. Entre los tres no llegaban a un millar de peticiones. Solo 19 venezolanos pidieron entonces protección a España.

Peticiones de asilo en España


Este asilo garantiza satisfacer las necesidades básicas cuando la persona carece de recursos, tanto si se le concede el estatuto de refugiado o una protección subsidiaria. Ambas siguen siendo muy restrictivas, tal y como denuncian organismos como CEAR (Comisión Española de Ayuda al Refugiado). El año pasado hubo un avance: se resolvieron 115.000 peticiones, más del doble que en 2019, sin embargo la tasa de aprobadas rondó el 5 por ciento. «Muy lejos de la media comunitaria y aún más de países como Grecia (55%) o Alemania (44%)», señala CEAR en su informe anual. El 60%, señalan, se quedaron en situación de desamparo, al margen de los venezolanos y su estatus especial por razones humanitarias.

10.000 plazas​

El Sistema de Protección Internacional, de competencia estatal, cuenta con cerca de 10.000 plazas de acogida para personas refugiadas, distribuidas en todo el territorio nacional, que se completa con una red complementaria aportada por numerosas ONG dedicadas además a integrar a estas personas en varias fases. En las ayudas aprobadas ahora 12 millones se ponen de manifiesto varias realidades: una, que la mayoría de quienes piden asilo entran a través de los aeropuertos;dos que al abrirse las fronteras la probabilidad es que esas peticiones se dupliquen y tres que el sistema se ha hecho cargo de más de dos mil afganos.

La pandemia implicó medidas que dispararon los gastos hasta el punto de que el sistema «no dispone de financiación para los gastos de 2022», señala el real decreto mencionado, para justificar esos 12 millones aprobados de urgencia para organizaciones que están gestionando los recursos de acogida como Adoratrices, Columbares, Progestión, San Juan de Dios, CESAL, la Red Acoge y muchas otras. La partida ha sido aprobada por el Consejo de Ministros y es independiente de los Presupuestos que acaban de salir adelante. En ellos se destinan 157 millones de euros para atender la protección internacional y se prevé un rediseño del sistema actual en el que tiene cabida la España vaciada.

 

El nuevo 'Open Arms'​

open-arms-uno-031121.jpg


Leo en la prensa regional que la entidad humanitaria que utiliza el antiguo buque remolcador Open Arms en operaciones de rescate en alta mar para el ulterior transporte a las costas españolas de inmigrantes ilegales procedentes de África (ya más de 7.300 según la propia organización) acaba de dotarse de una nueva embarcación. Construida en Dinamarca, la flamante nave recién salida de los astilleros, que va a llevar por nombre Open Arms Uno, posee 66 metros de eslora, 15 de manga y una cubierta de 353 metros cuadrados, espacio suficiente -informa la oenegé- para acoger a más de 300 personas en cada travesía.

Acto seguido, y en las planas del mismo diario local barcelonés, acusó recibo de que un extenso trabajo de campo realizado por otra oenegé, la Fundació Arrels, cuantifica en 4.800 a los mendigos que todas las noches del año duermen a la intemperie en las aceras y jardines públicos de la capital catalana. La mayoría, hombres de edades en torno a los 45 años. Por lo demás, el 70%, extranjeros. Uno de cada nueve de ellos hace ya más diez años que literalmente se arrastra en esas condiciones extremas, concluye el estudio. Una asociación humanitaria los trae, pues, y otra asociación humanitaria certifica luego las condiciones de indigencia e indignidad en que se desarrolla su existencia aquí, en Europa. Si bien nadie parece establecer relación alguna de causa y efecto entre ambas realidades.

Ocurre que la economía no es una cuestión de buenos sentimientos, sino de racionalidad pragmática. Y resulta que, según las últimas estimaciones demográficas, las correspondientes a 2020, en África el número de habitantes rondaría ahora mismo una cifra próxima a 1.320.000.000. De ahí que únicamente existan tres soluciones viables al aluvión migratorio ilegal, tres y solo tres. O desmantelar el estado del bienestar, la primera. O, la segunda, crear dos castas que dividan la población entre los nativos, que disfrutarían de todos los servicios públicos, y los no nativos, que quedarían excluidos. O, tercera, impedir haciendo uso de la fuerza legítima del Estado que el Open Arms Uno deposite a un solo inmigrante ilegal más en suelo español. Desengáñense los adanistas, no existe ninguna otra. Ninguna.


Más grande que el anterior para poder meter todavia a mas inmigrantes ilegales en España. Que entraban pocos.

Por cierto. Esto ¿quién lo ha pagado?