Dos marroquíes de 18 y 19 años.
Mientras nuestros chavales hacen TikToks y deciden con qué género se identifican, los pagapensiones les roban en el metro.
La Guardia Civil detiene a tres hombres de origen marroquí por presunto intento de secuestro a punta de pistola y el juez les pone en libertad
El pasado día 30 de agosto, el Diario de Cádiz se hacía eco de una noticia que nos ha dejado absolutamente perplejos. La Guardia Civil recibía hace unos días una llamada de una mujer de una barriada de Chiclana puesto que había visto a tres individuos metidos en un coche y parados en una de las calles de la barriada a los que había identificado como autores de un intento de secuestro a punta de pistola del que ella había sido testigo.
A su llegada a esa barriada, la mujer les cuenta a los agentes de la Benemérita que el los tres hombres se acababan de ir con el vehículo poco antes de su llegada al lugar. Minutos después, el vehículo fue localizado circulando por la Cañada de los Barrancos, por lo que se inició una persecución en la que los agentes requirieron al conductor del mismo que se detuviera activando las señales luminosas y acústicas, sin que éste hiciera caso a los requerimientos policiales y aumentando la velocidad del coche de forma brusca.
Tras dos kilómetros de persecución, los guardias civiles consiguieron dar alcance al vehículo cruzando el coche patrulla para obligarles a parar. Tras pedirles que salieran del vehículo, los tres ocupantes de origen marroquí, se negaron y tuvieron que ser sacados del mismo y reducidos a la fuerza.
En el coche se encontró un cargador de un arma corta con varios cartuchos en su interior, así como otros dos cartuchos en el suelo del vehículo. Asimismo, los agentes encontraron varios objetos como numerosas bridas de plástico, varios pares de guantes de goma, un taser con forma de puño americano, un martillo y un cincel, varias prendas de vestir de color oscuro, varios teléfonos móviles, varios sprays de defensa personal y un rollo de cinta adhesiva americana.
Los tres marroquíes, que no llevaban documentación alguna, fueron detenidos por delitos de desobediencia grave y tenencia ilícita de armas siendo puestos posteriormente a disposición de la Policía Judicial, quienes se encargaron de ponerles a disposición judicial. Una vez se les tomó declaración en el juzgado fueron puestos en libertad, a pesar de tener, además, antecedentes policiales.
Nos imaginamos que la cosa habría sido distinta si no hubieran llevado mascarilla, se hubiesen negado a hacer una PCR o celebrasen una fiesta en su casa con más personas de las permitidas, entonces habría caído sobre ellos todo el peso de la ley. Total, ¿qué es un intento de secuestro a punta de pistola? Minucias…
Guardias civiles de Melilla alertan de una mayor «agresividad» en inmigrantes: «Buscan el cuerpo a cuerpo»
Los guardias civiles destinados en el perímetro fronterizo de Melilla están experimentando un incremento de la «agresividad» de los inmigrantes ilegales que buscan cruzar la valla y acceder a suelo español. Las tentativas de asalto se suceden «casi a diario»: sólo en el último mes se han registrado más de 2.000 intentos y 450 entradas ilegales.
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) denuncia que «de un tiempo a esta parte», los inmigrantes llegan «de forma agresiva» y buscan «el enfrentamiento cuerpo a cuerpo». En los últimos tres meses han dejado ya una treintena de agentes heridos.
El secretario general provincial de AUGC Melilla, Sergio Juan Márquez, 20 años destinado en la frontera melillense con Marruecos, subraya que la violencia «ha crecido exponencialmente en los últimos años, y sobre todo en los últimos meses. Antiguamente, los saltos no eran agresivos, simplemente intentaban cruzar. Pero ahora buscan romper nuestra línea de fuerza y entrar a la carrera todos los que puedan», detalla a OKDIARIO Andalucía. Y lo hacen con «lanzamiento de piedras y usando piquetas, palos de madera o barras de hierro. También con los garfios que emplean para escalar el vallado y que a veces usan para atacar a compañeros».
A ello se enfrentan con cascos antidisturbios, chalecos antitrauma y protecciones en brazos y piernas. Pero el equipamiento no ha evitado nueve bajas médicas en lo que va de verano, la mayoría por «contusiones y caídas en el cuerpo a cuerpo». Casi todos están ya «dados de alta», pero «desde la AUGC venimos reclamando que se pongan unos medios de contención acorde a lo que se nos viene», señala el agente Márquez.
El nuevo «efecto llamada»
A raíz de la invasión de Ceuta del pasado mayo -más de 10.000 inmigrantes en 72 horas-, «comenzaron a venir marroquíes por primera vez. No estábamos acostumbrados. Fue un efecto llamada». Ahora, y tras una reciente sentencia del Tribunal Supremo, los inmigrantes solicitantes de asilo tienen derecho a la libre circulación por todo el territorio nacional. Su movilidad se reducía anteriormente a los límites de la ciudad autónoma.
«Esto también provoca un efecto llamada. Este verano ha habido un repunte de nadadores, motos de agua y familias enteras que llegan en busca de esa petición. Con el papelito y un billete pueden trasladarse sin ningún problema a la Península. Y a nado están llegando noche sí y noche también», recalca el portavoz de AUGC Melilla.
Fuerzas de seguridad marroquíes
La coordinación entre las fuerzas española y marroquí a ambos lados de la valla resulta clave para prevenir y anular acometidas. Durante la avalancha de mayo, los guardias civiles sintieron «la inoperatividad de las fuerzas marroquíes; la pasividad fue sorprendente», aseguran.
La colaboración de la Gendarmería marroquí se reactivó posteriormente. «A veces de forma un poco pasiva, pero ésa siempre ha sido la tónica en Marruecos», apuntan desde AUGC. Ahora mismo la colaboración» es constante» y el Reino alauita admite las devoluciones de inmigrantes irregulares «sin problema».
Al desafío intermitente del país vecino hay que añadir la insuficiente plantilla de la Guardia Civil en Melilla. «En mayo estábamos en alerta. Los refuerzos nos llegaron tarde y tuvimos unos días duros. Era diario; ahora es noche sí, noche no. Si no fuese por los compañeros que nos vienen a apoyar no podríamos dar respuesta a todos los intentos que hay. Sin ese refuerzo estamos en cuadro», denuncian las citadas fuentes a este periódico.
Los agentes se valen de cámaras térmicas para detectar posibles acercamientos, movimientos que se verifican desde el centro de control y las garitas. «Muchas veces detectamos los avistamientos y se lo comunicamos a las fuerzas marroquíes, en ocasiones al revés. Pero los inmigrantes juegan con el efecto sorpresa y a veces son casi indetectables».
La valla
Aquellos ilegales que logran cruzar con éxito la línea fronteriza son trasladados directamente al Centro de Estancia Temporal para Inmigrantes (CETI) de la ciudad autónoma. El doble vallado, que incrementó su altura en 2005, antes «era muy fácil» de saltar: «Las vallas eran de tres metros cada una y saltaban con escalera», recuerda el portavoz de AUGC Melilla.
Desde entonces, el agente Márquez ha vivido todas las sucesivas modificaciones para dificultar la escalada de la valla y mitigar su efecto lesivo en los inmigrantes. La sirga tridiminsional sustituyó a las concertinas y ahora se trabaja, con varios meses de retraso, en la instalación de peinesinvertidos.
«En enero estaba previsto que se finalizase la nueva obra. Aún tenemos unos 4,5 kilómetros del vallado sin los peines invertidos y ya en noviembre tuvimos un salto por esa zona», reconoce. El Ministerio del Interior, que se quedó sin el citado material, ya ha anunciado que terminará de instalarlos en una segunda fase de la obra.
AUGC Melilla advierte de que con los nuevos peines invertidos, la acometida a la valla será «más difícil, pero no imposible». Sin la sirga tridimensional faltan elementos de contención y hasta que se terminen de colocar los peines, los inmigrantes «tienen prisa» por rebasar la frontera. Lo intentan «casi cada noche porque saben que en poco tiempo se va a blindar todo el perímetro. Los subsaharianos que han llegado hasta aquí lo seguirán intentando hasta que no quede ninguno».
¡Alucina! Un ladrón llama a los Mozos porque no le dejan entrar en el metro a robar
Alucinando nos hemos quedado al ver el vídeo que el diario El Mundo ha publicado en su cuenta de la red social Twitter. En el vídeo se puede ver a un ladrón llamando a los Mozos de Escuadra y explicando que no le dejan entrar en el Metro de Barcelona.
Resulta que una patrulla ciudadana, de las que vigilan en el Metro de Barcelona intentando evitar la presencia de carteristas -ante la incapacidad de los Mozos de Escuadra-, ha localizado a uno de los carteristas y le han impedido la entrada al Metro, lo que ha llevado a este a llamar a los Mozos pidiendo que intervengan para que le permitan entrar.
Os dejamos con el vídeo del momento, para que alucinéis a lo que llegamos en este país…
Una turba arranca los dientes de una salvaje paliza a una joven durante un atraco en Sol
La Policía Nacional ha detenido a cuatro de los atacantes, chavales marroquíes, tras recibir el aviso de un vigilante del Metro que paseaba por la zona
El centro de Madrid ha sido escenario de un violentísimo atraco de madrugada que tuvo como principal perjudicada a una chica joven. Una multitud, alrededor de diez jóvenes magrebíes, la atacaron a ella y a un par de amigos con los que transitaba por Sol para robarles. Fue tal la golpiza que les dieron, que la muchacha perdió varios dientes y quedó ensangrentada en la calle. Fuentes policiales indicaron que cuatro de los delincuentes fueron detenidos, todos mayores de edad, aunque los testigos indicaron que había otros menores de edad, que se investiga si eran menas.
El suceso ocurrió antes de las 3.30 de la noche del día 28 de agosto, el pasado sábado. Las víctimas regresaban por Sol de pasar una noche divertida cuando los ladrones se enfrentaron a ellos. Era un atraco en toda regla. La chica se resistió y les robaron un reloj y un teléfono móvil.
Lo consiguieron tras darles una golpiza monumental. Un vigilante de Metro que estaba librando y paseaba por la calle del Arenal vio acercarse corriendo a varios magrebíes, de entre 16 y 27 años, en sentido Ópera, calculó. En cuanto le vieron, tomaron a la carrera la calle de las Hileras: la gran musculatura del guardia, a quien probablemente reconocieron de las andanzas de los cacos en el suburbano, les llevaron a cambiar el rumbo.
Más adelante, el hombre vio a dos chicos, amigos de la principal víctima, gritando: «¡Policía, Policía!». Uno de ellos presentaba una brecha sobre una ceja, que estaba rota.
A la altura de los números 24-26 de Arenal, vio a la chica, en el suelo, junto a un portal. Sangraba abundantemente: de los golpes, le habían arrancado al menos dos dientes inferiores y otros más de la parte superior de la boca. Los médicos del Samur no tardaron en llegar y la trasladaron al Hospital Gómez Ulla. «La pobre había quedado para que le hicieran una cirugía plástica», precisaron fuentes del caso.
«Nos han asaltado como hienas»
El vigilante telefoneó al 091 y alertó a la Policía Nacional de que había varios atacantes agazapados entre los arbustos de los Jardines de Sabatini.
Fuentes policiales indicaron que los cuatro arrestados habían huido hacia la Puerta del Sol, donde les interceptó un coche patrulla, que los buscaba por la descripción aportada por las víctimas: uno vestía una camiseta roja de los Chicago Bulls y otro con marcas en los laterales. Los atacados explicaron que les «habían asaltado como hienas».
La Policía Nacional ha detenido a cuatro de los atacantes, chavales marroquíes, tras recibir el aviso de un vigilante del Metro que paseaba por la zona
Agresión homófoba en Melilla: “Si quieres ‘mariconear’ vete con los pecadores”
Un varón fue agredido el sábado por su orientación sexual.
“Dios va a quemarte, maricón” es uno de los insultos que recibió Amin (nombre ficticio) antes de ser agredido brutalmente en la plaza de Torres Quevedo el pasado sábado por la noche por su condición homosexual.
Con la denuncia en una mano y el parte médico en otra, explicó a El Faro que salió a pasear esa noche aprovechando que había ambiente de feria y tras acudir a los eventos celebrados en la plaza de las Culturas, se acercó a la plaza Torres Quevedo para comprarse un bocadillo en un conocido establecimiento de la zona.
Una vez comprada la cena, se sentó en un banco de la plaza para comérsela y un joven que estaba cerca empezó a increparle sin más. “Hijo de puta”, “te han dado muchos derechos aquí maricón”, “mereces la muerte por pecador”, “dios te va a mandar al infierno”, “esta ciudad es para musulmanes”, “si quieres mariconear vete con los pecadores” o “cada vez que te encuentre te daré golpeas hasta que cambies de opinión”, espetó el agresor. Amin subrayó que él no se dirigió al joven en ningún momento e intentaba no mirarlo. También evitó hablar con él en árabe o tamazigh, pues aseguró que podría ser peor.
Llegando al punto incluso de escupir hacia Amin, este último decidió llamar a las 00:38 horas del domingo al 112. Allí le derivaron a la Policía Nacional y los agentes le indicaron que se dirigían hacia allí. Sin embargo, en el tiempo de espera, el agresor empezó a golpearle brutalmente y no paró hasta que Amin cayó inconsciente durante al menos dos minutos. Afectado aún por los golpes, pudo escuchar cómo había alguien que le dijo al agresor: “No escapes, te conozco”. Cree que el joven intentó huir porque parecía que él estaba muerto en el suelo.
Se levantó y a las 00:48 horas, Amin volvió a llamar al 112 y pasó por el mismo proceso. Mientras llegaban las autoridades, al agresor le dio tiempo a llamar a sus amigos y estos llegaron en coche antes que la Policía y le pidieron por favor que no denunciase, pues al parecer, el joven está viviendo con su familia en un barrio céntrico de la ciudad, pero sin la documentación necesaria. Amin señaló a El Faro que el agresor le aseguró que no le importaba hacerle daño porque se podía ir nadando a Marruecos.
Una vez que llegó la Policía, Amin tuvo la sensación de que le querían quitar importancia al asunto, como si se tratase de una pelea entre dos personas sin más. Pero él estaba seguro de que se trataba de una agresión homófoba y estaba decidido a denunciarlo. “El chico tiene la costumbre de escupir”, le dijo un agente a Amin a pesar de estar con sangre en la boca. Le espetó al agente “¿entonces el chicho escupe con la boca y con la mano?”. El policía no supo qué decirle y solo le preguntó si iba a denunciarlo.
“Quería matarme”, denunció Amin con la voz entrecortada. La Policía le dijo que se cogiera un taxi y fuera al hospital, pero Amin les dijo que qué taxi no le iba a llevar en el estado en el que se encontraba, además de que apenas podía moverse del dolor que tenía.
Finalmente lo trasladaron al hospital y en Urgencias se encontró con el agresor, al que sus amigos habían llevado en coche. “Ahí empezó a amenazarme también, hasta que llamé a la enfermera y avisaron a Seguridad. “Quería pegarme allí también”, dijo.
En el parte médico figura que, de los golpes, sufrió una policontusión, contusión mandibular del maxilar izquierdo, contusión temporal izquierda, contusión cigomática izquierda y contusión externa de la rodilla derecha. Tenía toda la mandíbula inflamada y a día de hoy tiene lesiones visibles todavía. Hasta ahora había sufrido violencia verbal, nunca le habían agredido. Llegó a Melilla hace dos años desde Marruecos como solicitante de asilo y ya tiene su residencia y lleva una vida como cualquier otro ciudadano, o eso intenta.
Ahora tiene miedo del agresor y no sale a la calle a no ser que sea estrictamente necesario. Se tapa el pelo para evitar ser reconocido. Tras la denuncia, tiene que esperar a ser llamado desde el juzgado. No sale de casa por la amenaza que le hizo en Urgencias asegurando que le iba a agredir si se lo volvía a encontrar en la calle y que después se iría nadando a Marruecos.
“No lo conocía, nunca lo había visto”, aseguró Amin sobre el agresor. Subrayó que hay una diferencia entre la violencia verbal y física. Matizó que la verbal la sufren continuamente en Marruecos, pero que en Melilla la situación es peor. “Aquí hay más (violencia verbal) que Marruecos”, recalcó.
“Las personas LGTBI se sienten desprotegidas por las autoridades”
“Partimos de la base de que Melilla es una ciudad conservadora con mayoría musulmana; al final es todo lo que se asemeja a Marruecos siendo España”, señaló a El Faro Hajar Lagranja El Kotri, trabajadora social de Amlega acerca de la última agresión homófoba a un residente de Melilla.
Y es que, según explicó, “las personas (LGTBI) que vienen solicitando protección internacional sufren incluso peor que en su país de origen; ellos no consideran Melilla de España porque llegan aquí y siguen sufriendo las mismas agresiones, la misma violencia, la misma homofobia y al final caemos en lo mismo: ¿Hasta qué punto se ampara a estas personas y se les protege cuando ellos vienen a solicitar un asilo”, expresó.
La granja subrayó que desde Amlega denuncian todas estas situaciones y luchan en contra de ellas. Cree que si en España están reconocidos estos derechos, se debería trabajar más en la protección de este colectivo, recalcando que estas personas tienen la dificultad añadida de que llegan huyendo de otro país y se sienten desprotegidas por parte de las autoridades.
Una solución, cree, sería crear un espacio seguro para ellas y escucharlas para conocer la realidad que viven estas personas en su día a día porque muchos lo desconocen.
Explicó que el día a día de este colectivo, desde que salen de casa hasta que vuelven, lo pasan con insultos, homofobia, con agresiones como la última. Piensa que este hecho no puede considerarse como un delito leve y critica que esto deriva en que se normalice estas situaciones. Aseguró que no son pocas las agresiones, orales o físicas, que registran al año desde el observatorio que tienen.
Por el perfil, señala que las personas mayores homófobas no llegan a la agresión física, pero en el último caso ha sido un chico joven el que ha agredido a un hombre homosexual.
Por ello cree que debería educarse más en igualdad, respeto y libertad porque si se está etiquetando en todo momento la orientación sexual heteronormativa, se pierden todos los matices que hay. Señaló que desde Amlega intentan concienciar, pero si hay personas que salen de casa con una realidad muy marcada y “hay un mundo amplísimo a su alrededor, ellos van a seguir estilando lo que han visto en casa”. Expuso que muchos melillenses que siguen sin poder ser ellos mismos, ya sea por el entorno o la sociedad y ahí el miedo juega un papel muy importante, por lo que acaban llevando una vida heteronormativa.
Un hombre es agredido en la plaza Torres Quevedo por ser homosexual l Tuvo que ir a Urgencias, donde el agresor acudió para seguir amenazándole con agredirlo
Cinco órdenes de expulsión. Multitud de antecedentes. Asesino reincidente. Y todo el aparato legal del país europeo donde vive delinquiendo se pone en marcha para protegerle.
Que todas nuestras instituciones estén empeñadas en destruirnos no es un problema, es un genocidio.
Al menos una veintena de criminales peligrosos, entre los afganos evacuados por Alemania
Un total de 4.587 personas fueron evacuadas de Kabul en vuelos militares alemanes hasta el cierre del aeropuerto. 469 eran ciudadanos alemanes y 168 empleados afganos que habían estado colaborando con empresas o instituciones germanas. El resto debería corresponder a ciudadanos afganos cuya seguridad estaba comprometida bajo el régimen talibán, pero 257 de esas personas entraron en los aviones del ejército alemán sin ser correctamente identificados. Estamos hablando de una situación caótica, escenas de evacuación dramáticas en las que la verificación de los documentos era extremadamente difícil y en la que en muchas ocasiones primaba la fuerza. «Cualquiera que fuera joven, hombre, fuerte y dispuesto a usar la violencia para pasar por encima de los demás, tenía más posibilidades de llegar a los aviones», ha descrito un participante en la operación. Solo después de que estos afganos acogidos hayan llegado a Alemania ha sido posible iniciar un correcto proceso de verificación de las identidades y, para sorpresa de las autoridades alemanas, unas veinte personas, a las que el ministro de Interior alemán, Horst Seehofer, ha descrito como «criminales de alto calibre», están fichadas por las fuerzas de seguridad internacionales.
Hay unos 20 casos «que son relevantes para la seguridad, que ahora están en Alemania y que no pueden ser deportados a Afganistán», ha informado Seehofer durante un encuentro en el Club de Prensa de Múnich. Entre esos delincuentes hay violadores condenados y al menos un hombre que, según la opinión unánime de Alemania, Estados Unidos y Gran Bretaña, ocupa «un puesto aún más alto» en el escalafón de la criminalidad, según el ministro. Otros casos permanecen a la espera de su identificación, tras comprobarse que subieron al avión con documentos falsificados.
Cuatro de los evacuados habían sido anteriormente deportados de Alemania a Afganistán, hace años, y han conseguido volver a colarse en el país. Según información de la Agencia de Prensa Alemana (DPA), varios de los nombres están fichados en el centro conjunto antiterrorista federal y estatal. «Dos delincuentes han sido trasladados a un centro penitenciario sobre la base de órdenes de detención abiertas», ha reconocido el portavoz del Ministerio del Interior, Steve Alter, y otros dos afganos evacuados están «todavía bajo custodia de las autoridades, esperando una decisión».
Un ejemplo de los delincuentes infiltrados entre los refugiados es Sardar Muhammed M. Había sido deportado desde Alemania a su país de origen, Afganistán, en febrero de 2019 y llegó de nuevo a Frankfurt en un avión procedente de Tashkent el 24 de agosto, después de haber volado previamente desde Kabul. En 2012, el Tribunal Regional de Múnich condenó a M. a ocho años y tres meses de prisión por violar y abusar sexualmente de su hija durante años. El primer asalto ocurrió cuando la hija tenía nueve. En el momento de su deportación a Afganistán, todavía le quedaba una sentencia de prisión de 177 días por cumplir. Después del control de identidad de los evacuados en el aeropuerto de Frankfurt, fue arrestado de nuevo y actualmente se encuentra en la prisión de Frankfurt-Preungesheim. En la orden de expulsión de la ciudad de Múnich, que entró en vigor legalmente en 2015, decía: «Las autoridades de inmigración ven un riesgo muy específico de que se repitan más delitos sexuales masivos después de su liberación de prisión». Todavía no ha sido aclarado cómo Sardar M. logró encontrar una plaza en uno de los aviones de la Bundeswehr.
Otro caso es el de Khwahja Rashed S., condenado a dos años y seis meses de prisión por agresión peligrosa con armas. Había sido deportado el pasado mes de febrero. También está de vuelta en Alemania y recluido en prisión, pero será puesto en libertad en 86 días. Entre los evacuados figura también Omed F., condenado por agresión sexual y violación, deportado en febrero y que tenía prohibido volver a ingresar al país hasta febrero de 2024. Khwaja Obaidullah A., condenado en Alemania por tráfico de drogas, agresión y allanamiento de morada, pertenece también a este grupo de deportados en febrero y que vuelven ahora a caminar por las calles de Alemania.
El semanario 'Der Spiegel' ha informado, por su parte, de que al menos cinco miembros de alto rango del Gobierno afgano han sido trasladados a Alemania, incluido el exministro de Relaciones Exteriores Mohammed Hanif Atmer y el exasesor de seguridad nacional Rangin Spanta.
Duque de Gaeta retirará una mezquita y la Media Luna para no quemarla a petición de los musulmanes
La comisión asegura que su intención no era «ofender» sino celebrar una fiesta «donde todos podemos darnos la mano»
Duque de Gaeta-Pobla de Farnals indulta una mezquita y una Media Luna con texto en árabe de su falla grande tras recibir las protestas de la comunidad musulmana. La escena no se quemará la noche de la cremà, como hubiera sido habitual, después de que un colectivo musulmán se acercara a la sede de la comisión a expresar su opinión y manifestar que no les parecía bien que estos elementos de la cultura islámica se expusieran y se quemaran.
La escena de la falla, creada por el artista Vicente Llácer y que ha obtenido el primer premio de Primera B, se encuentra en la parte alta de la falla y representa una Mezquita y una Media Luna con texto árabe.
La comisión que preside Marcos Soriano de inmediato ha hecho público en un cartel que se ha instalado en la misma falla que no se quemarán estas piezas. En el texto, escrito en castellano y en árabe, se detalla que la falla Duque de Gaeta «quiere comunicar desde nuestro respeto y cariño a todas las culturas la decisión de no quemar la mezquita y luna que componen la obra por ser conocedores del significado que esto podría tener».
Acto seguido añaden que «queremos transmitir a toda la comunidad musulmana valenciana tranquilidad y comunicar también la intencionalidad mensaje de nuestro monumento, que es un homenaje a lo que es parte indiscutible de nuestra historia como valencianos».
La entidad que preside Soriano concluye que «nuestra intención nunca ha sido la ofensa, sino todo lo contrario, la celebración de una fiesta donde todas y todos podamos y debemos darnos la mano».
La cuestión de fondo es que no se permite exhibir los textos del Corán y la simbología religiosa en espacios lúdicos y menos aún prenderle fuego y, por eso, la falla ha optado por reconocer el error e indultar las piezas.
Esta falla tenía por lema 'Això ho pague jo', y aparecía también representado un árabe poderoso sufragando la fiesta, pieza que estuvo en la Exposició del Ninot.