Detenido un hombre por intentar atropellar a clientes de la terraza de un bar de Xàbia (Alicante)​

Agentes de la Guardia Civil de Alicante han detenido a un hombre de 64 años como presunto autor de un homicidio en grado de tentativa, por arrollar las mesas de la terraza de un bar de Xàbia con el objetivo, según él mismo ha confesado, de atropellar a clientes del local.

Sobre las 21.30 horas de la noche del miércoles, un turismo arrolló varias mesas de la terraza de un restaurante en pleno casco urbano de la localidad de Xàbia. Se trataba de un turismo de pequeño tamaño, cuyo conductor, por fortuna, no logró alcanzar a ninguna persona, ha informado la Guardia Civil en un comunicado.

El propio autor ha manifestado a los agentes que su intención era la de atropellar a uno de los clientes del establecimiento, al parecer como represalia por una riña previa.

La Guardia Civil ha detallado que, según los testigos de los hechos, de una de las mesas se levantaron rápidamente cinco personas cuando vieron abalanzarse contra ellas el vehículo. El conductor intentó perseguir con el coche a su objetivo, pero no pudo porque éste sobrepasaba las dimensiones de paso. El incidente se saldó sin heridos personales y con daños materiales de escasa entidad.

Fueron los propios testigos los que avisaron a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y retuvieron al hombre, que finalmente fue detenido como presunto autor de un delito de tentativa de homicidio, ya que según las averiguaciones realizadas, sí que existía tal intencionalidad de atropellar a la presunta víctima, ha afirmado la Guardia Civil.

El detenido, residente en Xàbia y de nacionalidad marroquí, fue sometido a la prueba de alcoholemia, pero arrojó una tasa de 0,0. Ya ha sido puesto a disposición del Juzgado de Instrucción de Denia, que ha decretado libertad con cargos.

La víctima es un hombre de 48 años de edad, también de nacionalidad marroquí. Al parecer existe enemistad entre ellos y no hay relación de parentesco. Se ha confirmado una denuncia previa por un altercado entre ellos.


 

La presión migratoria se traslada a Baleares: "O se pone una solución o terminaremos como Canarias"​

La llegada de ilegales a nuestro país no solo no cesa, sino que va en aumento. Según el último informe del Ministerio del Interior, hasta el pasado 14 de septiembre, habrían entrado en España un total de 24.077 inmigrantes, lo que supone un incremento del 53,5% con respecto al mismo periodo de 2020. Y eso sin contar con los más de 10.000 sin papeles que entraron en Ceuta el pasado mes de mayo y que Marlaska sigue evitando incluir en las estadísticas, aferrándose a la excusa de que los datos todavía "se encuentran bajo análisis y tratamiento".

Tampoco se incluyen en dicho informe los inmigrantes que han llegado a nuestro país este fin de semana. Alicante, Murcia, Almería, pero sobre todo Baleares han recibido estos días un incesante goteo de pateras. En el caso de las islas, los datos son especialmente llamativos, ya que solo entre sábado y domingo se habrían interceptado un total de 21 embarcaciones, con 322 personas a bordo, según confirman a Libertad Digital fuentes de la delegación del Gobierno.

"Es una barbaridad, esto solo va en aumento —advierte a LD Manuel Pavón, secretario general del Sindicato Unificado de Policía (SUP) en las islas—. Baleares se ha convertido en una nueva vía de entrada de inmigración ilegal y, o se pone una solución, o terminaremos como Canarias". Los datos hablan por sí solos: "En 2019, llegaron en torno a 500 inmigrantes. En 2020, esa cifra se triplicó hasta los 1500 y este año ya hemos superado ese récord y todavía quedan tres meses".

El riesgo de enviarles a la península​

Las imágenes que llegan de Baleares distan mucho todavía de las históricas avalanchas que se registraron a finales del año pasado en el muelle de Arguineguín, al sur de Gran Canaria. Sin embargo, las fuerzas de seguridad alertan de que esta nueva vía de entrada es tanto o más preocupante si cabe, por cuanto Mallorca, Ibiza o Formentera —las islas que más pateras están recibiendo— carecen de un centro de internamiento de extranjeros (CIE) o de otras infraestructuras adecuadas para retener a los inmigrantes hasta que se ejecute su expulsión.

Así, cuando tras un máximo de 72 horas en dependencias policiales pasan a disposición judicial, los sin papeles suelen quedar en manos de las oenegés que, ante la imposibilidad de atenderles en Baleares, les facilitan un billete a la península, ya sea o en barco hasta Valencia o en avión a cualquier otro punto de España.

El problema —o el peligro— es que eso es precisamente lo que buscan la inmensa mayoría de los ilegales que llegan a nuestro país: llegar a la península o continuar su ruta hacia otros países europeos y que la policía les pierda la pista. De ahí, que las fuerzas de seguridad teman que esto se acabe traduciendo en un peligroso "efecto llamada". "Si saben cómo está la situación en Baleares y cuál es el procedimiento… Ten en cuenta que hoy en día con las nuevas tecnologías, con los teléfonos móviles, están en contacto permanente con su país de origen, así que imagínate", apunta el portavoz del SUP.

Sin personal especializado​

A todo ello se suman, además, otros problemas de seguridad, ya que Baleares no es que tenga poco personal destinado a temas migratorios, como sucede en Canarias, sino que directamente no tiene. Así, además de tener que doblar turnos, los agentes se ven obligados a dejar de lado su trabajo habitual para atender este tipo de servicios.

"Los compañeros que están en los zetas o que están en un grupo de investigación, por ejemplo, tienen que dejar de hacer sus funciones, paralizarlas, y atender a estas personas, porque es un servicio prioritario y urgente, así que, en este sentido, casi estamos peor que Canarias, advierte Pavón.

Chechu Enrique, secretario regional del sindicato Jupol suscribe el diagnóstico: "A la llegada de tantos inmigrantes le tienes que añadir la problemática del día a día, los detenidos por robos o por otras cosas, así que estamos desbordados. Los compañeros están ya saturados. Esto es un desastre".

Más de 200 puestos sin cubrir​

Y el problema es que ni siquiera las plantillas destinadas a los delitos comunes están al 100%, ya que "Baleares no es un destino atractivo" para los policías. La razón, según los sindicatos, es que el complemento de residencia que reciben los agentes allí destinados no es suficiente para hacer frente, por ejemplo, al elevado precio de los alquileres. "Para alquilar un piso en Ibiza, un policía tendría que destinar prácticamente el 70 o el 80% de su sueldo, con lo cual, se tiene que meter con dos o tres compañeros en un piso y dejar a la familia en la península y ese es el problema que tenemos", explica Enrique.

De ahí que en estos momentos haya más de 200 vacantes de Policía Nacional sin cubrir en Baleares, a las que habría que sumar otras 350 de Guardia Civil, según los sindicatos. Y eso aferrándonos a unos catálogos de puestos de trabajo que, tal y como denuncia el portavoz de Jupol en las islas, "están obsoletos, porque la población ha crecido".

"Llevamos años demandando que se actualicen, porque la realidad social de las Islas Baleares no es la misma hace 20 años que ahora", suscribe el secretario regional del SUP, que advierte de que "si se actualizará ese catálogo de puestos de trabajo, no serían 200 o 300, sino que serían 600 los compañeros que necesitaríamos en Baleares para dar un servicio adecuado".

El abandono de Marlaska​

Ante esta situación, los sindicatos reclaman a Marlaska "que no abandone a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado" y ponga remedio a una situación que afecta a todos: a los policías, por sus delicadas condiciones laborales; a los ciudadanos, por la inseguridad a la que se ven a abocados si no hay suficientes agentes; y a los propios inmigrantes, porque no tienen un sitio digno en el que ser atendidos cuando llegan a las islas. No en vano, tal y como ha revelado el diario mallorquín Ultimahora.es, los sin papeles han llegado a tener que dormir en camastros instalados en el parking de la Jefatura Superior de Policía de Palma de Mallorca, ante la falta de infraestructuras para alojarles una vez que llegan a la isla.

 
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Detenido por una brutal agresión a un hombre en el Raval Roig​




Un vídeo publicado por el administrador del grupo de Facebook "Tú no eres alicantin@ si no..." muestra la brutal agresión de un hombre a otro ciudadano que, al parecer, le recriminaba su comportamiento para con unas mujeres sentadas en una terraza en el barrio del Raval Roig en Alicante. El joven, de 20 años, ha sido detenido por agentes de la Unidad Fox de la Policía Local de Alicante por amenazas y por desobediencia.

Afortunadamente justo después de pasar un coche, ya que el resultado habría sido fatal, el agresor propina una fuerte patada en el pecho a la víctima, que cae de espaldas a la carretera ante la potencia del golpe. Instantes después, el agresor huye hacia la pasarela que conecta ese barrio con la playa del Postiguet, perseguido por otros hombres que presenciaron el ataque.

A mitad de su huida, el individuo, descamisado, arrancó un tablón del suelo de la pasarela del Postiguet y comenzó a amenazar a quienes fueron tras él. Tras varias idas y venidas esgrimiendo la citada arma y ante los reproches de los hombres, el agresor parece tratar de volver al lugar, momento en que finaliza la grabación el ciudadano que captó toda la escena.

La Policía Local de Alicante fue alertada de una agresión a clientes de un bar en la calle Virgen del Socorro este pasado domingo sobre las cuatro y media de la tarde y agentes de la Unidad Fox localizaron al implicado y le arrestaron en la avenida Conde Lumiares.

 

La Audiencia Nacional investiga como atentado yihadista el atropello en una terraza en Murcia​




Una carta de despedida siguiendo las reglas radicales islamistas, un testigo que asegura que el agresor hizo el gesto de la unicidad antes de arrollar a los ocupantes de una terraza han llevado a que las investigaciones sobre los hechos del pasado viernes en Torre Pacheco (Murcia) se estén investigando ya en la Audiencia Nacional como un atentado terrorista.

El conductor del vehículo, un joven marrquí de 30 años, se hizo, además, heridas a si mismo con un arma blanca antes de arrollar una terraza y empotrar el coche contra un edificio.

Las pesquisas de la Audiencia están bajo secreto de sumario. El presunto agresor murió a consecuencia del impacto contra la vivienda. A consecuencia de su atropelló murió una persona que estaba en el bar.

El agresor vivía solo en un apartamento en la misma población. Los agentes encargados de las pesquisas han registrado su vivienda sin encontrar nada destacable.

Pero en el interior del vehículo, sí localizaron un escrito en el que presuntamente el autor del ataque aseguraba que su acción era un atentado terrorista y apuntaba fórmulas utilizadas por los radicales en sus textos, por lo que se investiga si se trata de un 'lobo solitario'.

El vehículo que utilizó era prestado. Inicialmente se pensó que conducía a gran velocidad porque había un segundo vehículo que lo perseguía, pero esa tesis fue rechazada en poco tiempo por los investigadores. La localización de la nota fue esencial para que los juzgados de la localidad si inhibieran y lo enviaran a la Audiencia Nacional. Los agentes encargados de las pesquisas son especialistas en yihadismo.

Pero más clave fue el testimonio de un testigo que vio al agresor, antes de apretar a fondo el acelerador, realizar "rezos de despedida", el gesto de unicidad, con las manos en alto, antes de iniciar su presunta carrera suicida.

Los investigadores están elaborando el perfil del agresor, quien inicialmente no parece tener antecedentes ni datos objetivos que apuntaran a su radicalización.

También se está analizando el posible uso que haya podido hacer en redes sociales y su acceso a páginas de autoradicalización.

Las Fuerzas de seguridad del Estado están en máxima alerta. De hecho, mantienen el nivel 4, casi el máximo. El temor a actuaciones de 'lobos solitarios' aumentó tras la operación de evacuación de Afganistán de la misión internacional. Los analistas entendieron que el triunfo talibán podía "alimentar" a los autoradicalizados, a los lobos solitarios.

Este periódico ya adelantó que tras la operación militar de Kabul, se había reforzado la seguridad sobre más de 150 sospechosos radicales, asentados en España sobre las que existen sospechas de que en cualquier momento pueden cruzar la línea y convertirse en potenciales terroristas.


No nos precipitemos. El verdadero peligro es nuestra islamofobia, que ha matado a un total de CERO personas.
 

Sale a la luz que el mortal atropello sucedido en Murcia el pasado viernes fue un atentado ejecutado por un marroquí que entró a España en 2017 como MENA​

Acabamos de tener noticia a través de una información de última hora publicada por ‘La Razón‘ que el atropello masivo que se produjo el pasado viernes en Torre Pacheco (Murcia) y que provocó la muerte de una persona, además del conductor del vehículo, fue en realidad un atentado y que el conductor era un marroquí nacido en 1994 que vino a España en 2017.

Además, varios testigos han revelado que vieron que estaba haciendo con los dedos los signos típicos de los yihadistas antes de suicidarse y que se había clavado voluntariamente un cuchillo de grandes dimensiones a la altura del corazón. En su poder, se encontraron tres cartas en las que, tal y como ordena el Estado Islámico, dejaba claro que lo que había hecho era un acto contra los “infieles”.

Según publican varios medios, ahora todo está siendo investigado por la Audiencia Nacional como un atentado cometido por Estado Islámico.