En Estonia aplican un 'Stop&Go' como alternativa a las multas por exceso de velocidad

Siempre se ha dicho que la competición aporta mucho a los coches de serie. Permite probar soluciones tecnológicas, mejorar la fiabilidad y también ofrecer al público la imagen de coche eficaz, de buenas prestaciones y seguro. Ambos motivos, el tecnológico y el de imagen, son complementarios y llegan a confundirse. Incluso se han aprovechado enseñanzas de las competiciones para mejorar la seguridad en las carreteras o la asistencia médica urgente a los accidentados, aunque esto es menos conocido.

Pero nunca imaginé que una 'penalización' por faltas o irregularidades cometidas en la competición podría ser asumida como modelo por la policía como método para mejorar la seguridad en el tráfico… o que los agentes de la autoridad se convirtieran en una suerte de 'comisarios deportivos', si me permiten la forzada comparación

Esto es lo que sucede en Estonia, un país donde el automovilismo deportivo tiene una gran popularidad y donde el nuevo campeón del mundo de rallies, Ott Tänak, es un ídolo nacional.

Allí, los conductores que son 'pillados' en exceso de velocidad, al menos los que lo son por vez primera o quizás llevan mucho tiempo sin ser multados por infracciones de este tipo, la policía de Estonia les ofrecer sustituir la multa en metálico por un 'Stop&Go' de larga duración. Es decir, deben detenerse inmediatamente por un periodo de tiempo que varía entre 45 y 60 minutos, según sea el exceso.

La idea parece clara: los excesos de velocidad se cometen porque los conductores tienen prisa y el 'Stop&Go' precisamente hace lo que ellos intentan evitar: perder tiempo. También les hace reflexionar sobre el tema.

Ni que decir tiene que los conductores estonios apuestan mayoritariamente por cumplir el 'Stop&Go' en lugar de pagar la correspondiente multa.

En cualquier caso, el saber que por ganar unos pocos minutos puedes perder una hora parece que tiene un efecto 'disuasorio'. Al menos esto es lo que esperan las autoridades de tráfico.