El INE seguirá la pista de los móviles de toda España durante ocho días

El Instituto Nacional de Estadística (INE) conocerá cómo se mueven los españoles gracias a sus teléfonos móviles. Durante cuatro días laborables de noviembre, un domingo y tres días de vacaciones seguirá los movimientos de los terminales, según confirman fuentes del organismo. Eso sí, los datos serán completamente anónimos: merced a un acuerdo pionero en Europa con las tres principales operadoras, el instituto estadístico recibirá las posiciones agregadas de los números, pero no los titulares de las líneas. La información es relevante para averiguar cuáles son los desplazamientos habituales de la población y, por tanto, dónde se deben prestar los servicios públicos y reforzar las infraestructuras. También se sabrá adónde van los españoles de vacaciones dentro del territorio nacional. La operación empezará en tres semanas.

Durante cuatro días laborables consecutivos de noviembre, del 18 y al 21, el INE analizará los movimientos de teléfonos móviles en España. Obtendrá de las empresas telefónicas recuentos de posiciones de los móviles en áreas de 15.000 habitantes de media. En ningún caso recibirá información o datos personales de los titulares de los terminales. Fuentes de las operadoras explican que los datos se proporcionarán agregados, sin posibilidad de detallar por cada usuario.

Para elaborar esta estadística el INE dividirá el territorio nacional en 3.500 celdas con un mínimo de 5.000 personas en cada una de ellas. De esta forma, los tamaños de los recuadros varían: las celdas se vuelven muy grandes en áreas con poca población y se van haciendo mucho más pequeñas en lugares con alta densidad de habitantes. Así, la ciudad de Madrid quedará parcelada en unas 128 cuadrículas, prácticamente hasta una escala por barrios.

A continuación, durante esos cuatro días, se tomará la posición de los móviles entre las doce de la noche y las seis de la mañana para establecer el lugar de residencia. Y entre las nueve de la mañana y las seis de la tarde se examinarán los flujos de personas, de qué celda a qué celda van para trabajar o estudiar. Para calificarlo de destino cotidiano, el INE considera que el móvil tendrá que estar presente en la misma localización al menos cuatro horas en dos de los cuatro días.

Con esta información se podrá conocer cuántos ciudadanos se mueven de un municipio dormitorio a una ciudad; qué número de personas trabaja en el mismo barrio donde vive o en uno distinto; de dónde viene la gente que trabaja en una zona, o cómo fluctúa la población en un recuadro a lo largo del día.

El estudio valdrá para determinar la cantidad de personas que permanece en un sitio y cuál es la población flotante o vinculada a un municipio. Por ejemplo, cuánta gente reside en Leganés, pero trabaja en Madrid. Se trata de una estadística esencial para los Ayuntamientos y Gobiernos regionales a la hora de determinar las líneas de transporte, mejorar las infraestructuras o reclamar más fondos para sanidad o educación. En el futuro incluso podría utilizarse para mejorar el diseño de la red de transportes.

Dicho esto, ¿cómo se puede averiguar si por ejemplo una persona en realidad trabaja de noche? Para este fin, el instituto que preside Juan Manuel Rodríguez Poo hace una comparación adicional: en esos cuatro días examina si el terminal se mueve en seis momentos distintos del día (a las 6.00, 10.00, 14.00, 18.00, 22.00 y 2.00). Así se puede dilucidar si la actividad del móvil es nocturna o diurna. También cuánto oscila la población entre la noche y el día, por ejemplo en Alcorcón o en el paseo de la Castellana de Madrid.

Este estudio puede servir además para comprobar qué está sucediendo con la España vacía, hacia dónde se está moviendo. Podría ocurrir que el problema incluso fuese mayor si se concluye que en realidad hay mucha gente que solo vive en tales enclaves durante el fin de semana, explican fuentes consultadas.

A casa por Navidad

Una tercera pata del estudio será la de los movimientos estacionales. El INE rastreará los desplazamientos en dos días del verano —20 de julio y 15 de agosto—, el 25 de diciembre y un domingo de noviembre, el 24.

De esta manera, se podría apreciar el reagrupamiento familiar con motivo de la Navidad, las excursiones o traslados de fin de semana o cuáles son los destinos de veraneo por barrios en las grandes ciudades. Hasta se tendrá noticia de cuántos residentes de Madrid se dirigen por vacaciones a Benidorm o cuántos de Barcelona a Sitges.

Los tres principales operadores móviles de España —Movistar, Vodafone y Orange— colaborarán procesando y entregando los datos de forma anónima. La iniciativa representa un estudio experimental pionero en Europa. Solo Holanda ha hecho algo parecido, pero con un solo operador, bastante menos población y una menor profusión de datos.

En cuanto a la legalidad de esta práctica, el INE tiene contrastado que al manejarse información anónima no entraña problemas de incumplimiento de la ley de protección de datos.

Antes, estos movimientos se obtenían como parte del cuestionario del Censo. En concreto se preguntaba a los ciudadanos sobre cuánto tardaban en desplazarse al trabajo y cómo lo hacían. Sin embargo, a partir de ahora, el Censo se elaborará sobre la base del Padrón Municipal, el Catastro y otras fuentes como la Seguridad Social. El INE aprovechará que esos registros ya contienen toda la información actualizada, en lugar de tener que contratar a 50.000 encuestadores con un coste superior a los 150 millones como se hizo en 2001. No obstante, al cambiar el método para recabar los datos, el organismo estadístico necesitaba buscar otra forma de obtener los patrones de movilidad de los españoles. Y orquestar una encuesta saldría caro. La tecnología y el big data ya permiten innovaciones como esta que pueden enriquecer en gran medida las estadísticas.

APROVECHAR MÁS EL ‘BIG DATA’ Y MENOS LAS ENCUESTAS

Este trabajo piloto de movilidad se enmarca dentro de la renovación de las estadísticas que han iniciado el INE y otros organismos estadísticos europeos. El instituto español busca basarse más en datos y registros administrativos, y algo menos en encuestas. Las estadísticas seguirán siendo las mismas, pero cambiará la forma en que se compilan para molestar menos a los ciudadanos y empresas, ahorrar costes, ganar en eficiencia y mejorar la calidad de la información. Sobre todo, porque las nuevas tecnologías abren un campo de posibilidades impensable hace solo unos pocos años. Entre otras iniciativas, el INE busca firmar acuerdos con grandes superficies e hipermercados con el fin de recibir los precios de los productos. La intención es conseguirlos al pasar la compra por el escáner de la caja. Ya existen colaboraciones con el Corte Inglés, Carrefour y Alcampo. Y se negocia con Mercadona y Lidl. También se han comenzado a hacer búsquedas de precios en Internet, el llamado web scraping.

En el futuro, en la misma línea que con los datos de movilidad, el INE aspira a poder emplear la información del roaming para conocer los movimientos de turistas. O la de tarjetas de crédito para saber cuánto gastan estos en España. En el INE son conscientes de que tienen que aprovechar estas fuentes, porque cada vez cuesta más que los ciudadanos contesten a una encuesta o incluso encontrar a personas en las viviendas a ciertas horas.

 
Las operadoras cobrarán medio millón de euros por ceder los datos al INE

Las operadoras telefónicas cobrarán al Instituto Nacional de Estadística (INE) casi medio millón de euros por cederle los datos para que elabore un estudio sobre la movilidad de los españoles. Estas empresas explican que pueden vender sin problemas la información porque ha sido anonimizada. Es decir, no hay forma de conocer qué clientes están detrás de esas cifras y, por tanto, no se infringe de ningún modo la legislación de protección de datos.

Las tres compañías han lanzado unidades de big data e inteligencia artificial para comercializar esta información, siempre respetando la privacidad de los usuarios, explican fuentes de las empresas. La de Telefónica se llama Luca; la de Vodafone, Vodafone Analytics, y la de Orange, Flux Vision. Al INE le han ofrecido en consecuencia un servicio que ya existe. Los contratos figuran en la base de datos de licitación del instituto estadístico en fase de evaluación bajo el título “servicio de elaboración de información agregada y anonimizada sobre movilidad de la población a partir de datos de posicionamiento de teléfonos móviles contenidos en la base de datos”. Y los importes son de 163.615,86 euros para Luca; 185.000 para Vodafone y 150.000 para Flux Vision.

En el caso de la estadística experimental que prepara el INE, las compañías simplemente entregan al organismo el recuento anónimo y agregado de posiciones de móviles en las 3.500 celdas en las que se divide el territorio nacional con un mínimo de 5.000 habitantes por cada cuadrícula. Y el INE solo puede conocer los movimientos entre esas celdas. Nada más. Se trata de “tablas agregadas de resultados”, subraya el organismo en un comunicado publicado el martes. Es decir, resulta imposible identificar a las personas a partir de los datos facilitados. Y añade: “Los operadores no facilitarán datos individuales sobre números de teléfono, ni sobre los titulares de las líneas, por lo que en ningún caso el INE podrá rastrear la posición de ningún terminal”.

En cuanto a la legalidad de esta práctica, según explican las propias operadoras, estas tienen la obligación de mantener durante 12 meses los datos de sus comunicaciones a disposición de los cuerpos policiales con la correspondiente autorización judicial. Pasados esos 12 meses, deben destruirlos o anonimizarlos. Ahora bien, una vez anonimizados pueden comercializarlos sin infringir la ley y sin que haga falta el consentimiento del usuario. “La anonimización de los datos con fines estadísticos o de investigación es un tratamiento lícito amparado por el marco jurídico vigente, tanto en materia de protección de datos como de servicios de telecomunicaciones”, subrayan fuentes de Telefónica.

Y en la misma línea se manifiesta el INE en su comunicado: “Se trata de una estadística sometida, como todas las que elabora el INE, a la Ley de la Función Estadística Pública, que garantiza el secreto estadístico y que cumple con todos los requerimientos de la ley de protección de datos”.

Según señalan fuentes de las compañías telefónicas, el uso que se está haciendo del big data en este caso es muy escrupuloso y contrasta con el que hace Google, que sí está aprovechando la información personalizada, por ejemplo a la hora de comercializar la publicidad según las búsquedas realizadas por cada usuario.

“Solo obtenemos información de que X dispositivos están conectados en la hora H en la antena Z. No recogemos ninguna información más”, indican fuentes de Vodafone. En todo caso, recuerdan que cualquier usuario de Vodafone puede retirar su permiso para el uso de Vodafone Analytics en la app MiVodafone, yendo al apartado “cuenta” y luego a “permisos”.

 
El INE empieza este lunes a rastrear millones de móviles

A partir de este lunes, el Instituto Nacional de Estadística (INE) comenzará el rastreo de teléfonos móviles como parte de un estudio para analizar los desplazamientos de millones de usuarios de las tres principales operadoras de telefonía (Movistar, Vodafone y Orange).

Esta primera fase comprende desde este lunes 18 al jueves 21. La segunda etapa coincide con festivos y periodos vacacionales: se analizará el 24 de noviembre (domingo), el 25 de diciembre (festivo) y dos días de verano, 20 de julio y 15 de agosto (también festivo).

Durante esos días se tomará la posición de los móviles entre las 12 de la noche y las 6.00 h de la mañana para fijar un lugar de residencia y luego entre las 9.00 h de la mañana y las 18.00 h.

Con la información recabada, el INE podrá analizar aspectos como cuáles son los desplazamientos más habituales en el día a día, qué movimientos son más comunes en vacaciones o medir mejor la despoblación en el mundo rural.

La información que se recabe no serán datos individuales sobre números de teléfono ni sobre los titulares de las líneas. "Solo obtendremos la cantidad de móviles que hay en un determinado punto: ni nombres ni datos personales", afirmaba a 20minutos el pasado mes de octubre el director de comunicación del INE, Donald Peña.

Se trata de una práctica legal, amparada por la normativa europea, y sin fines comerciales, si bien desde la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ya han pedido al INE información sobre los protocolos establecidos con las operadoras para la utilización de los datos de los clientes.

Cómo evitar el rastreo

Desconectar el GPS del teléfono no sirve para nada, ya que los dispositivos están conectados permanentemente a una antena de telefonía, la información no se recoge a través de los satélites.

Los clientes de Orange y Vodafone pueden solicitar el cese de datos anonimizados, bien por correo electrónico o postal —en el caso de Orange— o a través de la app Mi Vodafone. No obstante, Movistar no da opción a ello, por lo que aquellos usuarios que no deseen participar en el estudio solo tienen la opción de poner el móvil en modo avión o apagarlo directamente.