El gobierno se plantea cobrar peajes en autovías y autopistas, venga, sigan votándoles

No nos digan que lo de este gobierno no es fantástico. Cada poco tiempo surge una idea desde ese consejo de ministros, absolutamente lleno de impresentables, que es peor que la anterior. Pero qué quieren que les digamos, con la respuesta que reciben de los ciudadanos, a los que parece darnos todo igual, es lógico que hagan lo que les salga de la entrepierna y más viniendo de un ministerio dirigido por Ábalos.

La nueva idea que han tenido estos golfos, disculpen el lenguaje pero la paciencia tiene un límite y lo hemos sobrepasado hace tiempo, es cobrar a los usuarios de autovías y autopistas de toda España. ¿Y con qué justificación? Con la de que ese dinero sirva para el mantenimiento de esas vías. Y entonces preguntarán, ¿entonces para qué sirve el dineral que pagamos de impuestos? Para nada, señores, para nada. De dónde se van a pagar los caprichos de Sánchez, Calvo y compañía, no pretenderán que se los paguen ellos.

Pero no les pregunten porque todavía no saben el alcance de estos cobros. Hace meses, Torrente Ábalos dijo cuando fue preguntado sobre este asunto: “A los que no les queda otra, como los que van a trabajar, no tienes por qué gravarlos, pero sí a otros a los que la circulación por estas vías les hace ser más competitivos en su actividad, ya que se benefician del nivel de infraestructuras”.

Entonces el tema en España es que pagamos impuestos para Sanidad, colegios, infraestructuras como las autopistas, pero después hay que pagarlas cuando se usen. ¿No sería, entonces, una buena solución bajar impuestos y que este tipo de servicios se cobraran cuando se usaran? Pero no, porque entonces, ¿de dónde iban a robar?

 

El Gobierno cobrará un 'peaje' de entre 40 y 50 euros al año por cada turismo que circule por autovías desde 2024​

La tarifa será lineal, se duplicará a los camioneros y afectará a los 858 kilómetros de la red en Aragón. Garantiza que la recaudación se destinará a la conservación, tanto de la red estatal como regional

El Gobierno central cobrará entre 40 y 50 euros al año a los vehículos ligeros para poder circular por vías rápidas de titularidad estatal a partir de 2024. El pago por uso se duplicará a los transportistas que circulen en camión y los motoristas abonarán entre 15 y 25 euros. Estas son las cuantías que pretende cobrar por el uso de las autovías y autopistas liberalizadas para cumplir con el compromiso adquirido con las autoridades europeas el pasado mes de abril para recibir el fondo milmillonario del Plan de Recuperación y Resiliencia.

Fuentes oficiales del Ministerio de Transportes confirmaron a este diario que la pretensión es implantar este 'peaje' mediante una viñeta, similar a la de la ITV, que habría que abonar anualmente hasta la adopción del modelo de pago por kilómetro. "Se alargará años, dado que habrá que decidir qué tecnología se aplica para cobrar a los vehículos en función de los kilómetros recorridos", indicaron.

El sistema en el que se fijó el Gobierno de Pedro Sánchez es el portugués, en el que el control del pago es automático mediante una red de pórticos instalados en las autovías. Estos elementos detectan el transpondedor (un tipo de dispositivo utilizado en telecomunicaciones) que debe llevar cada vehículo, de modo que se carga a la cuenta corriente asociada al cobro del peaje, como ocurre ahora en las autopistas con el dispositivo Via-T. Su puesta en marcha requerirá tiempo y una fuerte inversión, estimada en unos mil millones, y de ahí que se vaya a empezar con un modelo de "pago lineal sencillo y sin coste", como es la viñeta.

La pretensión es pactar su aplicación con las comunidades autónomas y la diputaciones forales, que en su mayor parte han rechazado su puesta en marcha, y con las asociaciones de transportistas, cuya oposición es frontal a un 'peaje' que sus asociados ya deben pagar en otros países europeos para circular por vías rápidas.

La ministra de Transportes, Raquel Sánchez, pretende convencer a las autonomías y a los profesionales con un doble argumento: la recaudación será finalista e irá destinada exclusivamente a la conservación de carreteras, tanto estatales como autonómicas, que sufren un preocupante déficit de inversión en los últimos años.

La partida para mantenimiento de la red estatal está dotada con 1.371 millones de euros en los Presupuestos Generales para 2022, pero acumula un déficit de 7.500 millones, según la Asociación Española de la Carretera.

Fondos para conservación​

En el caso de Aragón, la red estatal cuenta con 858,6 kilómetros de alta capacidad para cuya conservación se han reservado 113,8 millones. Y un tercio se destinará únicamente a pagar la concesión por el mantenimiento del tramo Calatayud-Alfajarín de la autovía de Madrid (A-2).

El agujero se ha agravado con la liberalización de las autopistas tras finalizar las concesiones. El Gobierno de Pedro Sánchez empezó el proceso en 2018 con la AP-1 en Burgos y desde entonces se han sumado más de un millar de kilómetros. Los últimos fueron los 477 de la AP-2, entre Alfajarín y Tarragona, y de la AP-7, entre La Junquera y Tarragona, en los que se levantaron las barreras de peaje el pasado 1 de septiembre. En ambos casos, se ha adjudicado su mantenimiento por 68,2 millones.

El Gobierno central tendrá que acelerar las negociaciones para tener lista la propuesta antes de que termine el primer trimestre de 2022. Así ha quedado pactado con la Comisión en el acuerdo operativo que se hizo público la semana pasada y que certifica los hitos que España debe cumplir para ir accediendo a los fondos europeos.

La ministra insiste en que el pago por uso será "consensuado" con los partidos y los agentes económicos. La idea sería incluirlo en la nueva Ley de Movilidad que se presentará en unos meses. Y en el mismo sentido se ha manifestado la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, que ya ha confirmado los trabajos para sacar adelante ese sistema que permitirá financiar el mantenimiento de las vías de alta capacidad "de una forma justa".

Las citadas fuentes de Transportes subrayaron que el pago por uso de autovías está extendido por Europa siguiendo los principios de quien usa y contamina, paga. En este sentido, argumentaron que las carreteras son las únicas infraestructuras por cuya utilización no pagan los usuarios. "Nadie dice nada, pero se cobra por las vías ferroviarias, los puertos y aeropuertos", señalaron.

Los conductores recurrentes se podrían librar del pago​

El Gobierno central aún tiene que concretar la casuística en el cobro por las vías de alta capacidad, dado que es partidario de introducir excepciones en el pago por uso. Así lo expuso hace menos de un mes el director general de Tráfico, Pere Navarro, quien manifestó que podrían quedar exentos aquellos desplazamientos recurrentes por motivos laborales o de estudio o cuando se trate de una emergencia sanitaria. "Por ejemplo, el trabajador que tiene que coger la autovía cada día para ir y volver del trabajo, éste queda exento del pago, si no lo crujiríamos. El viaje obligado por razones de estudio, también. Y perfectamente se podría poner que la abuelita cuando va al médico también quede excluido", dijo.

Navarro señaló que se pretende establecer un "cierto margen de maniobra" para hacer compatible la recaudación para el mantenimiento de las vías rápidas con la economía de los usuarios. En el Ministerio de Transportes también están sopesando si la exención o un pago más reducido se aplica a los vehículos eléctricos que no contaminan, lo que podría incentivar la renovación de la flota.

 
Bruselas presiona con los peajes en autovías: “En 2024 ya tienen que cobrarse”.

Los peajes llegarán a las autovías en 2024. Sí o sí. Así se lo han explicado desde Bruselas a las eurodiputadas del Partido Popular (PP), Dolors Montserrat e Isabel Benjumea. “Esta ley deberá adoptarse, a más tardar, a finales de 2023 e introducirse a partir de 2024”, señala por escrito la comisaria de Transportes, Adina Vălean.

El calendario para aprobar esta medida, que es de las más impopulares del Gobierno, es clave. El calendario 2023-2024 coincide de lleno con las elecciones generales y la aprobación de una medida como la del pago en las autovías no sería probablemente la mejor carta de presentación electoral para el PSOE, con lo cual no se descarta que la intenten esconder entre otros decretos, entre otros trucos.

 
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Así funcionarán los peajes de carretera que entran en vigor el año que viene​

A falta de confirmar la fecha concreta de la puesta en funcionamiento de los peajes que cubrirán toda la red española de autopistas y autovías, ya se van aclarando algunos detalles como el precio y su sistema de funcionamiento.

Aunque en su momento se habló de la posibilidad del pago por viñeta, que ya se usa en algunos países de Europa como Portugal o Suiza, parece que finalmente se ha optado por un sistema de peajes dinámicos o free flow.

La herencia de Sánchez​

Lo primero que conviene dejar claro es que este peaje lo firmó el Gobierno de Pedro Sánchez con la Unión Europea como contraprestación para la recepción de los fondos europeos Next Generation, y su puesta en funcionamiento en 2024 ya no es negociable.

El importe del dinero recaudado estará destinado al mantenimiento de la red de carreteras, que en este momento tendría un déficit de conservación de más de 10.000 millones de euros de acuerdo con la Asociación Española de la Carretera, lo que exige una inversión de casi 1.800 millones de euros anuales durante la próxima década.

No lo quieren llamar peaje​

En este caso y pese a que el Gobierno haya huido de la palabra peaje enmascarándolo en el concepto de pago por uso, se trata de un peaje encubierto y como tal conviene llamarlo.

El sistema de viñeta consiste en un pago anual que te permite la utilización de la red de carreteras de un país durante todo el año con total libertad, en este caso el importe anual suele estar entre los 80 y los 100 euros.

Aunque finalmente el Ejecutivo ha optado por la vía vasca con el sistema free flow, un mecanismo que ya ha sido utilizado en varias autopistas del País Vasco. En concreto está ya en funcionamiento en la A-636 en un tramo de 15,5 kilómetros entre Beasain y Bergara, si bien el plan vasco es mucho más ambicioso y afectará a más de 100 kilómetros de autopista en los próximos meses.

El procedimiento de pago es sencillo, la DGT desplegará pórticos de carretera con cámaras lectoras de matrícula, de manera que es fácil contabilizar el número de kilómetros que hemos recorrido, después el sistema realiza el cálculo automáticamente y nos lo cargará en cuenta de manera periódica, pues todos los coches deben estar dados de alta en una pasarela de pago.

Entre uno y nueve céntimos​

A falta de conocer los detalles, el coste de utilización por kilómetro recorrido estará entre uno y nueve céntimos, lo que abre una horquilla muy amplia de precios en función de variables como horario, tipo de uso o vehículo.

Por el momento sabemos que los trabajadores en desplazamientos laborales, los estudiantes y los pacientes que acuden a visitas médicas estarán exentos del pago.

 

Regístrate o paga la multa: España ya tiene una carretera de peaje donde no se puede pagar en la ventanilla​

En los últimos meses, mucho hemos hablado de la implantación de peajes en las carreteras españolas. La última campaña electoral ha vuelto a situar esta posibilidad en el debate público, recogida primero en el Plan de Recuperación y Resiliencia enviado a Bruselas, como garantía para recibir los fondos europeos Next Generation.

Aunque no es algo nuevo e, incluso, la instalación de peajes ya se había tanteado antes de la entrega de los mencionados fondos europeos, desde el Partido Popular lanzaron el mensaje de que el próximo año 2024 tendremos que pagar por circular en las carreteras españolas. El mensaje fue desmentido por el Gobierno pero, incluso, Pere Navarro, director de la DGT, aseguró que este plan se llevaría a cabo “porque nos lo exige Bruselas”.

Pero, se implanten o no, un debate lleva tiempo encima de la mesa: quiénes tendrán que pagar y cómo. Parece que la máxima es la de que “pague más quien contamine más”, y aunque se han hablado de posibles excepciones o supuestas viñetas anuales que impondría el Gobierno, lo cierto es que no se sabe nada.

Si, finalmente, se lleva a cabo un sistema parecido al de Portugal, en el que se paga por kilómetro recorrido, será necesario desplegar una amplia infraestructura de control de matrículas y pórticos. En este caso, es necesario contar con un sistema de telepeaje o, por el contrario, registrarse en una plataforma para asociar la matrícula a una tarjeta de crédito y evitar las multas.

Un sistema que ya lleva tiempo funcionando en el País Vasco.

Así funciona la A-636​

Este sistema, planteado como uno de los que el Gobierno podría extender por toda España, lleva tiempo funcionando en la A-636 entre Beasain y Bergara. Concretamente desde enero de 2022, cuando los conductores comprobaron que, por cada kilómetro recorrido, la cuenta bancaria adelgazaba.

Lo verdaderamente llamativo de esta carretera de peaje es que carece de las típicas cabinas donde realizar el pago (bien con tarjeta o bien en efectivo). Por lo tanto, es necesario tomar algunas medidas previas si queremos evitar una multa de 150 euros, pues saltarse un peaje está recogido en el Texto Refundido de la Norma Foral de Carreteras y Caminos de Gipuzkoa como una infracción leve.

Por lo tanto, si circulas habitualmente por esta autopista o tenemos pensado recorrerla este verano durante nuestros días de descanso, es importante saber que deberemos contar con un dispositivo de telepeaje, como una ViaT o el Abiatu (que tiene descuento si se realizan viajes recurrentes por la carretera). Si no lo tenemos, es necesario registrarse previamente en esta página web.

En total, consta de 15,5 kilómetros divididos en tres tramos y tiene un precio completo de 2,53 euros a turismos y vehículos ligeros, 4,11 euros a los camiones ligeros y 5,15 a los tráileres de más de 12 toneladas. Esta tarifa se sumará al sistema de telepeaje con el que contemos o a la tarjeta que hayamos asociado a nuestra matrícula.

En el caso de no habernos registrado, el dueño del vehículo será notificado en su domicilio con una carta en el que se especificará el importe que dejó adeudado. Además, se sumará un recargo de un 20% por los gastos de gestión. En caso de que no abonemos dicha cuantía en el plazo de dos meses, se aplicará la mencionada sanción de los 150 euros por impago.