El Gobierno quiere indultar a los independentistas?

El rey Felipe VI estampa su firma en el BOE a los nueve indultados del 'procés'​

La concesión de los indultos a los líderes del 'procés' condenados por el proceso soberanista catalán se ha consumado. Tras el anuncio del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, este lunes y la aprobación de esta medida de gracia este martes, este miércoles el rey Felipe VI estampa su firma en el Boletín Oficial del Estado (BOE) de este 23 de junio.

El BOE hace pública esta jornada la concesión de indultos a los nueve políticos independentistas condenados por sedición y malversación, en la que se señala la aprobación de esta medida por parte del Consejo de Ministros de este martes.

En los documentos, uno por cada líder secesionista, se expresa "visto el expediente de indulto", por ejemplo, de Oriol Junqueras, "condenado por el Tribunal Supremo como autor de un delito de sedición con un delito de malversación".

En el caso del dirigente de ERC, se indica su condena a 13 años de prisión y 13 años de inhabilitación estipulada en la sentencia del Alto Tribunal y se especifica que se le privó definitivamente de "todos los honores, empleos y cargos públicos", así como la "incapacidad de obtener los mismos o ser elegido para cargos públicos el tiempo de la condena".

"Atendiendo a las circunstancias del condenado y, en particular, a los motivos de utilidad pública que obra el expediente", continúa el texto, se indulta a Oriol Junqueras "la pena privativa de libertad pendiente de cumplimiento".

Si se desgranan los documentos, en cada uno de los textos se especifica la pena a la que estaban condenados cada uno de ellos tras los hechos acontecidos el 1 de octubre de 2017, cuando se celebró el referéndum de independencia tumbado por el Tribunal Constitucional.

Además, se especifica, dependiendo de cada caso, durante cuánto tiempo están condicionados a no volver a acometer delitos graves.

Condicionado a no volver a cometer "delitos graves"​

Tal y como comunicaron el presidente del Ejecutivo y el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, esta medida de gracia está condicionada a que "no vuelva a cometer un delito grave en el plazo de seis años desde la publicación del real decreto". Seis años en el caso de Junqueras, Joaquim Forn, Josep Rull, Jordi Turull y cinco para Jordi Sànchez y Jordi Cuixart.

Para Carme Forcadell y Raül Romeva, el plazo es de cuatro años y, finalmente, para la exconsellera Dolors Bassa, no puede volver a cometer un delito grave en los próximos tres años.

Forn y Junqueras coinciden en periodo de tiempo, ya que son los dos líderes que recibieron una mayor pena de prisión por parte del Supremo. No solo eso, según ha informado el titular de la cartera de Justicia, la decisión de este plazo para no volver a cometer delitos también depende de informaciones y declaraciones realizadas por los propios presos.

El ex conseller de Interior fue condenado, tal y como explica el documento, a 10 años y seis meses de prisión, así como el mismo periodo de inhabilitación. La misma condena se estableció para los exconseller de Presidencia y portavoz de la Generalitat y el de Territorio y Sostenibilidad, Turull y Rull, respectivamente.

En el caso de los 'Jordis', que en el momento de los hechos eran presidente de la ANC (Sànchez) y de Òmnium Cultural (Cuixart), ambos líderes del movimiento independentista estaban condenados a nueve años y nueve meses de prisión y el mismo periodo de tiempo de inhabilitación. En su caso, solo por delito de sedición y no por malversación y ambos tienen un periodo de gracia de cinco años para no reiterar delitos graves.

Por su parte, la expresidenta del Parlament catalán, Carme Forcadell, como el ex conseller de Asuntos Exteriores, Relaciones Institucionales y Transparencia, Raül Romeva, fueron condenados a 11 años y seis meses de prisión e inhabilitación y a 12 años de prisión e inhabilitación, respectivamente. No pueden cometer delitos graves en los próximos cuatro años.

Dolors Bassa, tres años​

La medida ha sido más benévola con la ex consellera de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias, Dolors Bassa, para la que el Supremo sentenció 12 años de prisión y de inhabilitación absoluta por delitos de sedición y malversación. Mantendrá el indulto "a condición de que no vuelva a cometer delito grave en el plazo de tres años".

Si Puigdemont vuelve "tendría que ser juzgado"​

El documento está firmado tanto por el ministro de Justicia, como por el jefe del Estado, el rey Felipe VI. Tras la decisión ratificada este martes y firmada este miércoles, el primero ha asegurado que la decisión se ha tomado para que "la convivencia" de España "funcione mejor". Según el ministro, "no ha sido fácil para nadie", pero "es lo que tocada".

En una entrevista en la 'Cadena SER', Campo ha afirmado que estaba "convencido de la importancia de lo que llevaba al Consejo de Ministros". "Esta es la clave (…) La decisión no nace del seno del Gobierno, son particulares los que solicitan sus indultos y el Ejecutivo tiene la obligación de tramitarlos", ha añadido.

En relación a lo anunciado anteriormente, solo ha habido un cambio en relación a las medidas y condiciones establecidas en el BOE. Campo ha informado de que se ha ampliado el tiempo que Junqueras debe permanecer sin cometer delitos.

"Se han hecho precisiones al constatar las últimas informaciones, cuando se valoran las actitudes y las declaraciones de los condenados, se hace dicha matización", ha indicado.

Desde el momento en el que se publica en el BOE, ha continuado explicando el ministro de Justicia, comienza a contar ese tiempo y, en caso de cometer dichos delitos, quedaría anulada la medida de gracia y el tribunal confirmaría que deben cumplir la condena.

En el caso del expresident Carles Puigdemont, huido a Bélgica, no se le aplica esta medida y, en caso de volver a España, "deberá ser juzgado por los tribunales" de este país.

 

El indulto a los golpistas catalanes supondrá el fin del régimen del 78, y de la monarquía borbónica​

La figura jurídica del indulto, total o parcial, es una institución procedente del medievo, cuando la justicia se administraba en nombre del Rey por vicarios suyos, y éste podía enmendar las sentencias, cuándo no le satisfacían o agradaban.

Digamos, pues, que no tiene ningún sentido en pleno siglo XXI, cuando existe la división de poderes, ejecutivo, legislativo y judicial, y el poder judicial es –se supone-, independiente…

La vetusta ley española del indulto, de 1870, nada menos, permite su utilización por el poder ejecutivo, en muchas ocasiones a propuesta de la fiscalía o del propio tribunal sentenciador, cuándo se considere que de una aplicación estricta y mecánica de la ley, puedan derivarse más injusticias que justicia… (Ley provisional estableciendo reglas para el ejercicio de la gracia de indulto, publicada en la “Gaceta de Madrid” del 24 de junio de 1870…, antecesora del actual BOE. Por cierto, la ley es “provisional”; ¡pues menos mal!).

Pero nunca permite su utilización torticera, como ahora se pretende, para hacer “política”, o demostrar una magnanimidad de la que Pedro Sánchez carece, y a las pruebas me remito: sólo hay que ver la lista de “muertos políticos” que va dejando a su paso.

Ítem más, estamos hablando de derechos de todos, empezando por el Tribunal Supremo, y no sólo de concesiones graciosas o graciables, que uno puede hacer en el ámbito propio de su intimidad o esfera de dominio.

Aquí están en juego los intereses y derechos supremos del Estado, pues exceden a los del mero gobierno social comunista de turno que padecemos.

Comprometen además, y de qué manera, el débil Estado de Derecho en el que vivimos (cada día menos estado de derecho, y más de desecho), y la supervivencia del régimen del 78, así como de la institución monárquica borbónica, como titular simbólico de la Jefatura del Estado, pues si algo nos ha quedado claro a todos es que Pedro Sánchez en realidad ejerce de Presidente de la República “de su casa”, pues piensa que España es “su” finca o cortijo particular…

¿Cómo quedará retratado socialmente el todavía Rey si firma esos indultos, y resulta palmario que así lo hará?

Dos personas que duermen juntas acaban siendo de la misma opinión, y no tengo duda alguna de que la única persona que tiene poder sobre el rey es su mujer.

Y esta señora, todos sabemos de qué pie cojea…

En resumen, Delenda es el Régimen del 78, et Delenda est monarchia borbónica.

 

Sánchez califica los indultos de “valientes” y Casado pide su dimisión y elecciones​

Resaca de la concesión de los indultos en la sesión de control al Gobierno hoy en el Congreso de los Diputados. Un foro que ha estado marcado por esta medida en semanas precedentes, antes de su aprobación, por lo que hoy el tono se ha elevado considerablemente, incluso con peticiones de adelanto electoral. El líder del PP, Pablo Casado cargó contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez por haber indultado a los presos del “procés”. “Falso es falso, nunca es nunca y no es no”. Le recordó que prometió no aplicar esta medida de gracia cuando llegó al poder “apoyado de una mentira”, pero “ayer cruzó el Rubicón”. “Ha pasado del pacto Frankenstein con Podemos al pacto Drácula con los separatistas y prefiere convertirse en uno de ellos por mantener el poder aunque esté muerto electoralmente” al tiempo que le afeó que hable de “concordia y convivencia cuando pisa la ley y la Constitución que la garantizan”.

Casado reprochó a Sánchez que saque “a nueve delincuentes de la cárcel a cambio de que nadie le saque de la Moncloa” y le acusó de haber clavado la espada a la Justicia donde “la única ley es la suya”. “A nosotros nos gusta este país y España, lo que no nos gusta es su gobierno, no nos trate como atrezo de su ópera bufa”, le espetó. Además, preguntó al presidente del Gobierno en qué lugar queda el Supremo o los catalanes no separatistas. Tildó de “infame” el informe de Sánchez, un texto del que dijo “quema las naves” para pasarse a la orilla del nacionalismo que aborrece España, “el lado equivocado de la historia” y vaticinó que ésta “no le absolverá”. Por ello, pidió un anticipo electoral: “Debería someterse usted al juicio de los españoles porque ha engañado a esta Cámara y ha incumplido su juramento institucional”. También, Casado pidió a Sánchez que, “si le queda algo de dignidad,dimita”.

El presidente del Gobierno, por su parte, ha agradecido irónicamente a Casado su intervenciones “siempre constructivas”. Sin querer “entrar en sus descalificaciones”, Sánchez ha criticado que cuando el líder del PP “se siente aislado es cuando sale el verdadero Pablo Casado”. “El faltón, insultando y descalificando”, ha añadido. El jefe del Ejecutivo ha aprovechado en este momento para recordar los ataques que el líder de la oposición ha lanzado contra los colectivos de la sociedad civil que han apoyado los indultos. “El problema es que insulta a todos: a los obispos catalanes y a los empresarios catalanes”, ha señalado.

Sánchez ha afeado que Casado haya utilizado expresiones contra los empresarios -“que le dan mil vueltas en la vida”-, acusándoles de estar “subvencionados por los fondos europeos o que no representan a nadie”. “Usted que es tan constitucionalista, ¿no se ha leído el artículo 7 de la Constitución que recoge el papel de los empresarios y los sindicatos?”, le ha preguntado. “Les ha acusado de “cabildeo cortesano”, ha comparado el diálogo social con el club de tenis y en el colmo ha dicho que el PP se debe a los españoles, como si los demás, que no pensáramos como usted viniéramos de marte”, ha lamentado.

Sánchez ha defendido los indultos como una “medida valiente”, “reparadora y en favor de la concordia, que va a reducir la discordia territorial y eso es fundamental para recuperar la normalidad en Cataluña”, ha señalado, recordando a Casado que cuando dice que la iniciativa se ha tomado a espaldas al Parlamento, olvida las dos votaciones que se han producido, ganadas por 190 y 192 votos esta semana y la pasada.

 

Felipe VI ha firmado los indultos porque ha querido ya que la Constitución le daba una opción para no haberlo hecho inmediatamente​

Está claro que Felipe VI es alguien en quien no se puede confiar y ya mucho menos, apoyar. Son ya muchas las ocasiones en las que el antes “preparado” y ahora “acobardado” nos ha demostrado que él está a lo que está, que no es otra cosa que a vivir como un rey, pero no a serlo.

Y que no se ofendan los monárquicos recalcitrantes porque nosotros nunca hemos sido ni republicanos recalcitrantes, ni lo contrario, ni siquiera ahora. Es evidente que preferimos un rey como Jede del Estado, que a un Pedro Sánchez, pero no a un rey como este que no se ha cansado de demostrar que él no está para dar la cara, solo está para permanecer escondido protegiendo su puesto. Siempre hemos dicho que no somos forofos de nadie y siempre vamos a ser críticos con quien sea si su forma de actuar no nos parece la correcta.

El Rey no estaba atados de pies y manos para firmar esos indultos si no hubiera querido. Tenía opciones, tenía al menos dos opciones que no ha tenido la valentía de utilizar. La primera opción ya se la explicamos en un artículo del pasado 19 de junio ya que el artículo 62 de la Constitución en su apartado i, preceptúa que corresponde al Rey “Ejercer el derecho de gracia con arreglo a la ley, que no podrá autorizar indultos generales”.

Pero todavía hubiera sido mucho más fácil que hubiera utilizado otra opción, una opción permitida dentro de la Constitución a la que hacía mención nuestro colaborador Eduardo Rodríguez de Brujón en un artículo: haber aplazado su firma sine die puesto que la Constitución no marca ningún plazo para que el Rey firme. Si no hubiera estado de acuerdo podría haber dicho que lo tenía que consultar con el Constitucional, con el Consejo de Estado, que se iba a pasar un tiempo meditándolo o cualquier otra excusa puesto que no tenía plazo marcado para hacerlo.

¿Lo ha hecho? No. Pues el rey ha firmado esos indultos porque le ha dado la gana hacerlo, se acabaron las medias tintas con Felipe VI, se acabó justificar su injustificable cobardía. Ya está bien.