El ser humano debe darse cuenta de cuál es el objetivo de su vida; esa información se da en todas las Escrituras védicas, y la esencia de ella se da en El Bhagavad-Gita.
En el Gita se establece que la entidad viviente nunca nace y nunca muere. La entidad viviente es eterna e indestructible, y continúa viviendo después de la destrucción de este cuerpo material temporal.
Las designaciones y los apegos se deben a nuestra lujuria y deseo, a querer enseñorearnos de la naturaleza material.
Todos los sufrimientos que experimentamos en el mundo material tienen su origen en el cuerpo.
El hombre moderno ha luchado mucho por llegar a la Luna, pero no se ha esforzado mucho por elevarse en lo espiritual.
Del libro: “El Bhagavad Gita: tal como es”
En el Gita se establece que la entidad viviente nunca nace y nunca muere. La entidad viviente es eterna e indestructible, y continúa viviendo después de la destrucción de este cuerpo material temporal.
Las designaciones y los apegos se deben a nuestra lujuria y deseo, a querer enseñorearnos de la naturaleza material.
Todos los sufrimientos que experimentamos en el mundo material tienen su origen en el cuerpo.
El hombre moderno ha luchado mucho por llegar a la Luna, pero no se ha esforzado mucho por elevarse en lo espiritual.
Del libro: “El Bhagavad Gita: tal como es”