El brutal acoso de una mujer a su ex, con amenazas de muerte incluidas: "Te vas a arrepentir de haber nacido"

"Voy a contratar a alguien para que estrelle el coche contra el de tu exmujer cuando vayan tus dos hijas dentro". "Te tengo un asco que te vas a arrepentir de haber nacido".

Estos son algunos de los más de 300 mensajes que durante los últimos meses ha recibido un malagueño de 44 años de edad por parte de una expareja que supuestamente llegó a monitorizar sus conversaciones a través de una aplicación y que presuntamente lo acosó llamando a su familia, a su puesto de trabajo y que también hostigó gravemente a una amiga con la que tuvo una breve relación. La mujer ha sido detenida por la Policía Nacional acusada de un delito de acoso contra la libertad de las personas.

Según pudo saber EL MUNDO de fuentes cercanas al caso, la investigación que ha aflorado el calvario vivido por este hombre y su entorno arrancó, sin embargo, por la denuncia que el pasado 12 de septiembre puso una mujer, que en una primera comparecencia explicó a los agentes que llevaba días recibiendo muchas llamadas desde un número oculto, así como una sucesión de preocupantes mensajes a través de las redes sociales.

A esta inquietante situación se sumaron una serie de individuos que contactaron con ella después de que alguien incluyese su número de teléfono en una web de contactos sexuales.

La denunciante, de 36 años, expresó sus miedos a los agentes, ya que esta misma situación la había vivido meses atrás, pero no la comunicó a las fuerzas de seguridad porque cesó pasado un tiempo.

Al ser cuestionada por los investigadores si sospechaba de alguien, María -nombre ficticio- lo tuvo claro: podía ser la expareja de un hombre con el que tuvo una corta relación de dos meses y al que sabía que había molestado después de romper con ella.

De forma paralela a la investigación del teléfono móvil de la denunciante y la página de web donde se insertó el anuncio de contenido sexual, los agentes contactaron con el amigo con el que había estado saliendo durante unas semanas.

Antonio -nombre ficticio- y María se conocían desde hacía más de 15 años y, después de que este se separara de la madre de sus dos hijas, tuvieron una corta relación que no superó los dos meses. No obstante, que no cuajase no impidió que ambos siguiesen manteniendo una buena amistad y que mantuvieran el contacto.

La primera conversación de los investigadores con este hombre fue vía telefónica, ya que se encontraba trabajando en una de las islas de Baleares tras solicitar un traslado en su empresa, precisaron las citadas fuentes.

Al ser preguntado por los hechos denunciados, Antonio explicó que también llevaba días recibiendo llamadas desde un número oculto y que, al igual que su amiga, sospechaba que la autora era Lucía -nombre ficticio-, una expareja suya de 44 años que presuntamente comenzó a amenazarlo tras dar por concluido el noviazgo.

El hombre, que el 27 de septiembre denunció ante la Guardia Civil las llamadas ocultas, relató que sospechaba que esta mujer "controlaba" el desarrollo vida personal y laboral a través de las redes sociales, ya que había recibido llamadas en su puesto de trabajo que se unieron a videos y audios del pasado en los que supuestamente le increpaba.

Centenares de mensajes y una aplicación espía.

ESPIONAJE DIGITAL

Antonio, siguiendo las instrucciones de los agentes, se desplazó a Málaga y acudió a dependencias policiales con el objetivo de ampliar los datos facilitados. Fue el pasado 11 de octubre y la segunda víctima, además de entregar un disco compacto con material audiovisual, aportó más de 300 mensajes mensajes que ponían de relieve la gravedad del presunto acoso. Muchos de ellos, señaló, creía que procedían de Lucía.

La fuentes consultadas manifestaron que la sospechosa supuestamente amenazaba a los seres queridos del hombre y pretendía erosionar sus relaciones familiares, ademas de presuntamente intentar dañar su imagen en el trabajo, situación que estaba condicionando gravemente su vida. Esta sensación se agravó cuando la sospechosa presuntamente le dijo que iba a contratar a una persona para que estrellara su coche contra el de su exmujer cuando sus dos hijas estuviesen dentro.

Antonio dio detalles de la tormentosa relación que mantenía con Lucía tras la ruptura y mostró su convencimiento de que ésta "espiaba" su vida más allá de las redes sociales. El denunciante informó de que la mujer supuestamente tenía acceso a una aplicación de pago que permite monitorizar las conversaciones mantenidas por los números de teléfono que previamente se le indiquen. Una sospecha que reafirmaba el hecho de que, cada vez que intercambiaba algún mensaje privado con María a través de sus móviles, seguidamente se intensificaba el acoso.

El hombre, además, declaró que su expareja presuntamente comenzó a hostigar a su amiga cuando ambos comenzaron a seguirse en Instagram. Una obsesión que supuestamente la llevó a merodear el lugar de trabajo de María, quien manifestó a los agentes que estaba convencida de que la supuesta acosadora había llamado haciéndose pasar por una clienta.

El abrumador peso de las pruebas presentadas por las dos víctimas, unidas a las obtenidas del estudio de los teléfonos móviles y el análisis de las webs, derivó en el arrestó de la sospechosa días atrás. A Lucía se le imputa inicialmente un delito de acoso contra la libertad de las personas y los investigadores recomendaron que se le impusiese una orden de alejamiento de sus objetivos.

 
La acosadora de Málaga: "Un médico me va a hacer un parte y te voy a denunciar por malos tratos"

La mujer de 44 años detenida por la Policía Nacional en Málaga por supuestamente acosar durante meses a su ex pareja y a una amiga de éste amenazó al hombre con obtener un parte médico y denunciarlo falsamente de malos tratos.

Fuentes cercanas al caso consultadas por EL MUNDO explicaron que, entre los numerosos mensajes aportados por el hombre a los investigadores se encontraba uno de extrema gravedad: "Voy a ir a un médico que conozco y me va a hacer un parte de lesiones con el que te voy a denunciar por malos tratos".

La mujer no llegó a dar este paso, por lo que existen dudas sobre la veracidad de que un facultativo llegara a colaborar con ella, pero el análisis de su historial policial reflejó que con asiduidad hacía uso de los recursos policiales. Las citadas fuentes señalaron que había llegado a presentar medio centenar de denuncias por amenazas o vejaciones contra distintas personas.

No obstante, a pesar de las supuestas intenciones delictivas de esta mujer, hay que recordar que el porcentaje de denuncias falsas por malos tratos es minúsculo en España, según se desprende de la últimas memorias de la Fiscalía General del Estado, que no lo sitúa por encima del 0,1% de los casos denunciados.

Como adelantó este periódico, la víctima recibió durante meses llamadas desde números ocultos, más de 300 mensajes y amenazas de muerte contra sus hijas, que finalmente desembocaron en el arresto de su ex pareja.

La investigación también considera que la arrestada es la presunta autora del hostigamiento sufrido por una antigua amiga del hombre y con la que mantuvo una corta relación sentimental de dos meses. Además de las llamadas y mensajes a través de redes sociales, esta mujer denunció que alguien había introducido un anuncio de contenido sexual en el que se adjuntaba su número de teléfono, por lo que varios individuos contactaron con ella para tener sexo.

El denunciante, por su parte, advirtió a los investigadores de la Policía Nacional de que sabía que sospechaba que la detenida era la persona que había publicado en redes sociales fotos íntimas suyas en las que ocultaba su cara. También localizó otras en las que se veían partes de los cuerpos de ambos en las que se incluían las iniciales del hombre.

MESES DE HOSTIGAMIENTO

Las pesquisas policiales se iniciaron el pasado 12 de septiembre y culminaron el 21 de octubre con la detención de la presunta autora acusada de un delito de acoso contra la libertad de las personas, ya que estaba alterando gravemente la vida de las víctimas.

La mujer supuestamente envió más de 300 mensajes a su ex pareja, muchos de ellos ofensivos y algunos amenazantes. En uno de ellos presuntamente le dijo que iba a contratar a una persona para que estrellara su coche contra el de su ex mujer cuando sus dos hijas estuviesen dentro.

Además, supuestamente realizaba llamadas al puesto de trabajo y al gimnasio del que fue su pareja, así como a su familia.

No obstante, una de los detalles que más llamó la atención de los policías fueron las sospechas que expresó el denunciante de que su ex pareja "espiaba" su vida más allá de las redes sociales. Este informó de que la mujer supuestamente tenía acceso a una aplicación de pago que permitía monitorizar las conversaciones mantenidas por los números de teléfono que previamente indicara. Una creencia que reafirmaba el hecho de que, cada vez que intercambiaba algún mensaje privado con su amiga a través de sus móviles, seguidamente se intensificaba el acoso.