El Ayuntamiento de Getxo negaba a los vecinos la existencia de los ‘okupas’ magrebíes que han incendiado la Cafeteria Usategi

Según informa el periodista Txema Izaguirre (se merece un fuerte aplauso por no ocultar la nacionalidad de los ‘okupas’ e informar tanto sobre las quejas vecinales como la falta de respuesta por parte del consistorio getxotarra) para el diario del grupo Vocento EL CORREO y que recogemos de manera literal en euskalnews.com:

El incendio de la Cafetería Usategi, registrado la noche del miércoles a causa de una fogata encendida por unos ‘okupas’, ha causado indignación en el vecindario y en el Puerto Viejo. Este establecimiento de propiedad municipal permanece cerrado desde el 12 de octubre de 2015 por orden municipal, sin que desde entonces se le haya encontrado una solución por parte de los responsables políticos locales. Los vecinos apuntan a que los autores son «los mismos jóvenes de origen magrebí -de seis a diez- que acudían a diario» al inmueble, y que «pusieron pies en polvorosa cuando vieron las llamas desproporcionadas que no podían dominar».

El fuego se desató sobre las 21.20 horas del miércoles. Fueron los propios residentes de la zona los que alertaron a la Ertzaintza de que se estaba incendiando el local, según informaron fuentes de Interior del Gobierno vasco. Se trata de una zona de complicada vigilancia, por sus intrincados accesos y su ubicación muy cercana al acantilado. Hasta allí se desplazaron los Bomberos de la base de Artaza (Leioa) que lograron sofocar las llamas en alrededor de 20 minutos. «Buena parte de ese tiempo se empleó en romper un candado y una puerta metálica para acceder al interior», reconoció una portavoz del servicio de extinción de incendios de la Diputación para demostrar que se acabó con facilidad con el incendio una vez que se pudo acceder hasta el foco. El resultado final es que «las llamas han afectado a la planta inferior, aunque el humo se ha extendido por todo el edificio», explicaron las mismas fuentes.

La Ertzaintza delegó en la Policía Municipal, que se encargará de investigar el caso. Todo apunta a que se trata de personas que entraban a pernoctar sin permiso. EL CORREO ya se hizo eco del malestar de vecinos de la zona que denunciaron «la presencia de jóvenes magrebíes» que entraban de noche en la Cafetería Usategi, algo que nunca se reconoció desde el Ayuntamiento.

Para evitarlo, se colocaron en primera instancia mamparas de madera. Como no resultaron efectivas, se procedió a sellar con ladrillos algunos puntos de acceso, como ventanas. «Da igual lo que pongan, porque es un edificio grande y encuentran puntos por los que colarse», se queja un residente que como el resto, pode «soluciones» y que el Consistorio «diga la verdad sobre el abandono de esta cafetería».

La Administración local decidió que la anterior concesionaria abandonara su explotación cuando acabó el plazo estipulado, aunque requirió mantenerlo activo públicamente. En la anterior legislatura, se apuntó que el edificio presentaba problemas estructurales y optaron por sacar a concurso público la explotación del local, con la condición de que lo arreglase el hostelero dispuesto a gestionarlo. Aunque esté en un sitio privilegiado, las carencias y problemas condenaron a que quedara desierto el concurso.