El ayuntamiento de Barcelona multará a las patrullas ciudadanas que tratan de frenar a los carteristas

Albert Batlle, teniente de alcalde y encargado de Seguridad, ha advertido en una entrevista que combatirá a las patrullas de vecinos y comerciantes que se han organizado para tratar de frenar la oleada de atracos que padece la ciudad.

Estas declaraciones vienen como respuesta a que, debido al aumento de la inseguridad, grupos de vecinos se están organizado por toda Barcelona para recorrer las calles y el metro «armados» con silbatos y carteles. El objetivo es tratar de advertir a los turistas y pasajeros del transporte público de la presencia de carteristas.




Batlle ha lanzado una amenaza: «Combatiré las patrullas ciudadanas» y se ha justificado: «es la puerta de entrada de mafias de patrullas de autoorganización, que es el elemento más peligroso que puede haber en temas de seguridad». A lo que el entrevistador le ha preguntado si con «combatir» se refiere a «realizar acciones penales»? y Albert ha respondido tajante: «evidentemente».




Una de las organizaciones ciudadanas que quiere desmantelar el nuevo consistorio es Barcelona Residentes Against Robbery, que responde a las siglas de ROAR, y está liderada por Eliana Guerrero, una ciudadana que tras sufrir un atraco lleva desde 2009 recorriendo el metro de Barcelonaprotegiendo a los turistas por puro altruismo.

«Nos estamos uniendo de todos los barrios para detener esta locura. En Barcelona se produce un atraco cada 5 minutos»

Los miembros de ROAR recorren el casco viejo portando carteles en varios idiomas y avisando a los turistas de que están siendo seguidos, cuando no directamente atracados, por carteristas. «Campan a sus anchas» lamentan. Tienen perfectamente fichados a cientos de delincuentes habituales. «Sabemos cómo actúan, cómo se comunican, dónde están e incluso los turnos y recorridos que hacen pero nadie hace nada» afirman.

El responsable de Seguridad saca pecho: «En esta ciudad te pueden robar la cartera en el metro pero no te van a matar»




En la misma entrevista Albert Batlle ha tratado de rebajar la alarma social: «Ha habido un aumento de la actividad delictiva, sobre todo de robos con violencia pero paralelamente también ha habido un aumento de la actividad policial», y se ha defendido diciendo que «no podemos poner un policía en cada esquina», mientras ha abogado por hacer «pedagogía» con los delincuentes para que no reincidan. En este punto ha señalado la responsabilidad que tenemos los medios de comunicación.




En un momento de la entrevista Batlle ha tenido un lapsus al olvidar la muerte, hace quince días, de un alto cargo del gobierno de Corea del Sur a manos de un carterista en el Barrio Gótico: «Barcelona, respecto al tema este de delitos graves, es una ciudad muy segura. Te pueden robar la cartera en el metro pero no te van a matar por la calle».




El consistorio, según sus propios datos, afirma que «en Barcelona hay menos delitos que en Madrid». Aunque el responsable de seguridad de Ada Colauadmite que «sí, hay insuficiencia de policía pero a comienzos de otoño se incorporarán más mossos». Por lo que la presencia de grupos vecinales patrullando las calles no será necesaria y además da «mala imagen a la policía» afirman fuentes cercanas al nuevo gobierno.

El ayuntamiento utilizará los vídeos grabados por los vecinos como prueba para multarles

Las cooperativas ciudadanas han subido a las redes sociales docenas de vídeos donde se puede comprobar la impunidad con la que operan las mafias de delincuentes. Ahora han sido advertidos de que estos mismos vídeos los puede utilizar el ayuntamiento como prueba para multarles por realizar una actividad de «patrullaje» no autorizado.




Otra de las organizaciones vecinales es Plataforma Salvalona, liderada por Tito Álvarez. Cuenta con el apoyo de la red de conductores de Élite Taxi, que día tras día es testigo muda de multitud de atracos: «Todos sabemos quiénes son, pero da igual, entran por una puerta y se salen por la otra. Hay atracadores que han sido detenidos cientos de veces. Conocen las leyes mejor que nosotros» se queja uno de los taxistas.

Preguntado Batlle por la ineficacia de las acciones policiales ha tratado de defenderse indicando que «cuando todo es urgente nada es urgente», y ha defendido que el tema de la seguridad merece una reflexión y tratarlo con calma. «Esto no puede ser la ley de la selva» añade, afeando las actitud de las patrullas ciudadanas.

La Generalitat al mismo tiempo que cierra comisarías abre embajadas

Batlle afirma que Cataluña vive una situación de «falta de instrumentos legales»para revertir la situación. El consistorio sugiere que el país tiene desafíos más importantes. El cierre de comisarías y la constante apertura de nuevas «embajadas catalanas» en el exterior podría responder a esta estrategia de país a la que hacen referencia.

Una de las comisaría que lleva años cerrada es precisamente la que más denuncias registraba antes de su cierre, la de Plaza de Cataluña. Así se la encuentran los ciudadanos que traten de denunciar un robo:

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Los carteristas de Barcelona ni siquiera respetan a los ancianos o a las personas invidentes. Mostramos un testimonio recogido por una de las patrullas vecinales:




En los mismos barrios del casco viejo donde hay mayor índice de criminalidad también están surgiendo problemas con las drogas, tal y como denuncia este vecino:

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Este es otro incidente «puntual» grabado y publicado en las redes sociales por una de las patrullas vecinales:




En ocasiones son las propias asociaciones de policías, como en este caso la Unión de Mossos por la Constitución, quienes denuncian la necesidad de aumentar la seguridad:




 
Vaya Ada Colau en contra de las acciones vecinales

quien la vio y quien la ve ahora

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Multan a dos chicas por informar de la presencia de carteristas en el metro de Barcelona

Eliana Guerrero y Angelique han sido multadas por informar de la presencia de carteristas en el metro de Barcelona. Ambas son miembros de la plataforma Patrulla Ciudadana BCN y TMB las ha sancionado económicamente al "mantener un comportamiento que implica peligro para la propia integridad física o para la de los demás usuarios, que puede considerarse molesto para éstos o para los agentes y el personal de la compañía".

El pasado miércoles en la estación de Verdaguer (L5), patrullaban el metro cuando la policía redujo a un "ladrón chileno de los más conocidos" que había arrojado un teléfono móvil robado a las vías.




Eliana sacó una linterna y la encendió y apagó varias veces para avisar al metro que llegaba de que frenase. Entonces, los vigilantes de TMB las sancionaron. "Los vigilantes no sabían ni qué código de sanción poner, pero les decían desde arriba que tenían que hacerlo", lamentan.

"Nosotras nos fuimos de allí con dos sanciones y al carterista lo soltaron y nos lo cruzamos tres veces en menos de media hora", concluyen.