1.-
Céntrate en los ejercicios complejos en lugar de los monoarticulares. Para aquellos que seguís el blog este no es un tema nuevo. Si queremos ganar
masa muscular necesitamos una respuesta metabólica donde aumente la secreción de
hormonas como la
testosterona y
hormona del crecimiento ya que son esta clase de
hormonas anabólicas las que cuentan con la capacidad de aumentar la
síntesis proteica. Esto lo conseguimos con
ejercicios complejos donde se implique una gran cantidad de
masa muscular.
Ejercicios como el
press banca,
sentadilla,
dominadas o
peso muerto sería la clave. Es un error pensar que por hacer más curls de bíceps estos van a crecer más rápidamente.
2.-
No abuses de las máquinas de “musculación”. No sé quien le pondría el nombre a estas
máquinas pero desde luego no sabía mucha fisiología. Si queremos implicar la mayor cantidad de
masa muscular posible es un error utilizar aquellas
máquinas que estabilizan el ejercicio por nosotros. En un
press banca trabajan una gran cantidad de
músculos encargados de estabilizar el
plano de movimiento que no están trabajando cuando hacemos un
press en máquina, de manera que la
respuesta hormonal será menor. Por no hablar de que nadie tiene ambos hemisferios simétricos cuando parece ser que quien diseña estas
máquinas piensa que así es.
3.-
Olvídate del mito de la fase de volumen y fase de definición. Las fases de
volumen donde el individuo coge todo el
peso corporal que puede son una aberración, un sin sentido que, lejos de conseguir que ganemos más
masa muscular, si que puede llegar a afectar seriamente a nuestra
salud. El organismo necesita una serie de nutrientes para potenciar la
recuperación de la energía consumida y regenerar los tejidos dañados. Consumir más cantidad de la estrictamente necesaria para satisfacer esta demanda no nos hará ganar más masa muscular sino
grasa.
4.-
No confundas entrenamiento de fuerza con hipertrofia. No son iguales. Es muy habitual encontrar quien considera que para ganar masa muscular hay que mover el máximo
peso que se pueda. Esto es un error pues nada tiene que ver un
entrenamiento de fuerza con uno orientado a ganar masa muscular. Para esto necesitas trabajar a un
rango alto de
repeticiones, a partir de 8, siendo más importante el
tiempo bajo tensión, el
volumen de
entrenamiento, y la
recuperación parcial entre
series que la
carga. Os equivocáis si pensáis que los deportistas más musculados son los más fuertes. Un jugador de rugby o hockey sobre hielo de la NHL bien puede mover hasta un 50% más de
peso que un culturista profesional.
5.-
Cuidado con los estimulantes como la cafeína. Si bien es cierto que pueden ayudarnos a mejorar nuestro
rendimiento, también tienen un efecto potenciador del
cortisol, una hormona catabólica que puede arruinar nuestro
entrenamiento y evitar que obtengamos los
resultados deseados. Recuerda esta regla, los estimulantes siempre antes de entrenar, nunca después.
6.-
Duerme suficiente. La falta de
sueño puede afectar al proceso de
recuperación y regeneración de los tejidos dañados durante el
entrenamiento, alargando el tiempo de
recuperación necesario para una total
recuperación. Esto puede hacer que vuelvas a entrenar antes de haberte recuperado, o bien que tengas que esperar más días antes de volver a entrenar un mismo ejercicio. Al
final, todo se traduce en menores resultados.
7.-
La proteína es importante pero no el rey de la dieta. Es increíble cuanta gente considera que solo puede maximizar resultados si recurre a los
suplementos. Amigos, ¿De qué creéis que están hechos los batidos de
proteína? Pues de nutrientes extraídos de los propios alimentos. No por ello tiene que ser más
efectivo sino todo lo contrario. A día de hoy si le damos a una rata de laboratorio todos los nutrientes que se conocen de manera aislada se muere. Esto es así porque todavía seguimos descubriendo nuevos nutrientes, sustancias que hasta ahora desconocíamos o que no sabíamos hasta qué punto resultaban cruciales para el correcto funcionamiento del organismo. ¿Es importante la
proteína? Por supuesto que si, pero no debemos olvidar que necesitamos
hidratos para aumentar su penetración en la célula muscular debido al efecto insulinotrópico de la mezcla, así como otros muchos nutrientes que ayudan a la
síntesis proteica y el resto de procesos metabólicos y que no se encuentran en los
suplementos.