'Crimen de los tirantes': El jurado descarta el asesinato y declara culpable a Rodrigo Lanza de homicidio imprudente con motivos ideológicos

El jurado popular ha encontrado culpable de homicidio imprudente a Rodrigo Lanza por el conocido como crimen de los tirantes, en el que mató a un hombre con el que empezó a discutir porque llevaba unos tirantes con la bandera española.

El jurado popular del juicio celebrado en la Audiencia de Zaragoza se había retirado a deliberar el pasado miércoles y este viernes ha entregado al juez su veredicto.

El jurado popular ha apreciado que Lanza actuó por motivos ideológicos. El veredicto emitido este viernes estima que no ha quedado probado que el antisistema Lanza actuara con el ánimo de causar la muerte de Victor Laínez.

Los hechos ocurrieron en el bar Tocadiscos de la capital aragonesa la madrugada del 8 de diciembre de 2017, cuando Lanza comenzó a discutir con Víctor Laínez, de 54 años. El ahora condenado agredió con un objeto contundente al hombre y a propinarle puñetazos y puntapiés, huyendo después del lugar. La víctima fue llevada al hospital, donde murió cuatro días después.

El juicio comenzó el pasado 4 de noviembre con las intervenciones de la fiscal, los abogados de la acusación y la defensa, así como el acusado, quien respondió únicamente a las preguntas de su abogado. La vista se prolongó hasta este martes, día 12, compareciendo 16 peritos y 34 testigos.

El Ministerio Fiscal, la acusación particular, ejercida por la familia de Laínez, y la acusación popular, que representa Vox, han solicitado una pena de 25 años de prisión por asesinato con las agravantes de alevosía y motivación ideológica. Por su parte, abogado de la defensa, Endika Zulueta, había solicitado la absolución.

"Facha, fascista"

Según el relato de la fiscal, durante la madrugada del 8 de diciembre de 2018, Lanza entró en el bar El Tocadiscos de la capital aragonesa, acompañado de tres personas y, en un momento dado, uno de ellos reconoció a Víctor Laínez "como persona conocida de ideología de ultraderecha", lo que tensó, puso nervioso y molestó a Lanza, de ideología "completamente contraria".

Lanza decidió aproximarse y le reprochó su ideología a Laínez, llamándole "facha, fascista" y afirmando que no querían "gente de esas características en esa zona", tras lo que parece que Laínez le contestó que era "sudaca" y que se volviera a su país, según el relato de la Fiscalía. Lanza es originario de Chile.

Cuando Lanza y sus tres acompañantes salían del establecimiento, hubo de nuevo un "cruce de palabras" en las puertas del bar, tras lo que Laínez entró y se sentó y Lanza salió a la calle. No obstante, en un momento determinado Lanza volvió a entrar y le atacó, golpeándole por detrás de la oreja derecha, según la fiscal.

En su exposición, el Ministerio Fiscal resaltó que los forenses estiman que Lanza utilizó un objeto contundente por la intensidad del traumatismo, pero el objeto no fue encontrado. La fiscal dejó claro que Laínez no tuvo "capacidad de defensa alguna", de ahí que lo consideró un ataque con alevosía.

No cesó de darle patadas

Después de este golpe, Laínez se quedó "inconsciente e inmóvil" en el suelo, pero Lanza no cesó y le propinó "patadas", se agachó y le dio "puñetazos en el rostro", hasta que le dijeron que parara, momento en el que se levantó, se fue y desapareció del lugar.

Víctor Laínez falleció cuatro días después de sufrir la agresión y Lanza fue detenido el día 11 de diciembre de 2017 por la Policía Nacional. Desde entonces y hasta 15 día antes del juicio, ha estado en régimen de aislamiento en la prisión de Zuera.

Agresión "ideológica"

El abogado de la familia de Laínez, Juan Carlos Macarrón, ha argumentado durante el juicio que el origen de la agresión "fue ideológico" y que se ha intentado "confundir con una pelea", pero "nadie retenía" a Lanza y sus acompañantes cuando salían. Macarrón hizo suyo el relato de la fiscal.

En representación de la acusación popular de Vox, el abogado David Arranz no quiso "criticar, ni defender unas ideas políticas", sino "velar por que se haga justicia" y señaló que Laínez "estaba tranquilamente en la barra de un bar, sin meterse con nadie", cuando Lanza le indicó que era de ideología contraria y eso le bastó "para amenazarle".

"El extremismo ideológico le motiva para acercarse a una persona que no conoce de nada, amenazarle y darle muerte"
"El extremismo ideológico le motiva para acercarse a una persona que no conoce de nada, amenazarle y darle muerte", dijo Arranz, proclamando que "ha habido un asesinato" y por eso propuso la agravante de ensañamiento.

Por su parte, el abogado de la defensa, Endika Zulueta, había pedido la absolución porque la versión de las acusaciones "chirría", al tiempo que consideró que "no hay razones políticas" en lo ocurrido.

En su declaración en el juicio, Lanza dijo que "en ningún momento" vio los tirantes con la bandera de España que llevaba la víctima, a la que golpeó "de frente" porque le salió "con un cuchillo", por lo que solo actuó para defenderse.

 
Rodrigo Lanza con pie y medio en la calle tras esta insólita decisión del jurado progre

Víctor Lainez fue brutalmente asesinado a manos de Rodrigo Lanza. Tras una pelea en un bar, Rodrigo Lanza decidió quitarle la vida porque llevaba unos tirantes con la bandera de España. La Audiencia Provincial de Zaragoza, tras dos años de espera, empezó el juicio con un Jurado Popular que tenía el deber de dictar el veredicto.

Lanza apareció con un aspecto físico muy cambiado para dar pena y, parece ser, ha funcionado. Según informa el Heraldo de Aragón, el Jurado Popular habría determinado una pena correspondiente a un delito de homicidio imprudente, ya que "no tenía intención de matarle".

Lo más surrealista es que la animadversión ideológica y el odio de Lanza hacia Laínez sirve para que el jurado justifique los hechos diciendo que "sufrió un arrebato o furor leve por motivos ideológicos".

Señalan que la causa de la muerte fue un severo traumatismo craneoencefálico al caer a plomo contra el suelo, pero que no empleó un objeto duro o romo y, por lo tanto, la lesión no es compatible con un mosquetón.

Ahora el juez decidirá cuantos años de prisión deberá cumplir Lanza aunque teniendo en cuenta que ya ha cumplido dos es muy probable que no tarde en salir a la calle.

 
Santiago Abascal estalla por la ridícula condena al chileno Rodrigo Lanza por matar a un jubilado español

La Audiencia Provincial de Zaragoza condenará al perroflauta Rodrigo Lanza por un delito de homicidio imprudente. Así lo ha determinado el Jurado Popular que ha asistido a las sesiones de juicio oral. No considera probado que el mecanismo de la muerte fuera intencionado sino que "sólo se dirigió a él con la intención de atacarle, movido por su animadversión producida por los tirantes con la bandera de España" del fallecido.

Con los dos años que lleva de prisión provisional, la pena correspondiente al homicidio imprudente será mínima, de modo que Lanza en poco tiempo estará, de vuelta a la calle para seguir delinquiendo y sembrando el pánico.

Uno de los primeros en reaccionar a la vergonzosa noticia, ha sido el líder de Vox, Santiago Abascal, que ha considerado inadmisible que salga "casi gratis" matar a alguien movido por el odio y por el hecho de llevar una prenda de ropa con nuestra bandera. “Dejar tetrapléjico a un policía y asesinar a un jubilado por la espalda por llevar la bandera de España, sale casi gratis, ha manifestado en relación a su anterior condena, tras dejar tetrapléjico a un agente de la Guardia Urbana de Barcelona que intentaba sacarle de una casa okupada.




Abascal ha criticado asimismo que la Audiencia Provincial de Zaragoza y, en definitiva, la justicia progre española, absuelva del delito de asesinato a un personaje con los antecedentes y el perfil de Lanza.

 
Rodrigo Lanza, condenado a cinco años de cárcel por homicidio imprudente en el crimen de los tirantes

La Audiencia Provincial de Zaragoza ha condenado a Rodrigo Lanza a cinco años de prisión por homicidio imprudente por la muerte de Víctor Laínez en el conocido como "el crimen de los tirantes".

El fallo se produce después de que el jurado emitiera su veredicto el pasado 15 de noviembre descartando que Lanza cometiera un asesinato, como pedían las acusaciones. Los miembros del jurado concluyeron que en el juicio no había quedado probado que Lanza golpeara a Laínez «guiado con el ánimo de causar la muerte» sino que su intención «sólo era lesionar» a la víctima.

El jurado consideró además que «la causa más probable» de la lesión craneal que provocó el fallecimiento de Laínez fue «caer a plomo al suelo e impactar la región lateral derecha de su cráneo contra el suelo», y no directamente el golpe que le propinó Rodrigo Lanza. Sí consideraron que el acusado había actuado por motivos ideológicos.

Tras este veredicto la Fiscalía modificó su petición de condena de los 25 años por un asesinato por motivos ideológicos que pedía al inicio a 12 años, pese a que la máxima pena de un homicidio por imprudencia asciende a cuatro años. Lo hizo aduciendo estaba en concurso con un delito de lesiones graves con deformidad, las que supuestamente le habrían quedado caso de haber sobrevivido.

La defensa, tras escuchar al jurado, solicitó un año de prisión y la inmediata puesta en libertad de Lanza al considerar los hechos constitutivos de un delito de lesiones -no con deformidad, porque no se trató esa opción en el juicio- en concurso con el homicidio imprudente. Pidió que se aplicara el atenuante de arrebato, que reconoció el jurado, y solicitó un año de prisión y la inmediata puesta en libertad.

 
Rodrigo Lanza saldrá de prisión en junio de 2020 pese a ser un asesino

Rodrigo Lanza saldrá de la cárcel el próximo mes de junio. El antisistema que mató a Víctor Laínez por llevar unos tirantes de España, ha sido condenado a solo cinco años de prisión.

El diario ABC ha confirmado este martes que el radical de extrema izquierda ha recibido la misma pena de prisión con la que fue condenado en 2008 por haber dejado tetrapléjico a un policía local en Barcelona en 2006.

La decepcionante sentencia de la Justicia española permitirá que Rodrigo Lanza, que cumplirá dos años en prisión provisional el próximo mes de diciembre, podrá salir de la cárcel de Zuera en junio de 2020.

La familia de Rodrigo Lanza y la Fiscalía han confirmado que recurrirán este fallo.

 
El juez del «crimen de los tirantes» decide mantener en prisión a Rodrigo Lanza

El antisistema de origen chileno Rodrigo Lanza, autor del «crimen de los tirantes», seguirá en la cárcel, de momento. En noviembre, el juez José Ruiz Ramo le condenó a cinco años de cárcel por matar a golpes y patadas a un hombre que vestía tirantes con la bandera de España. Ahora, el mismo juez ha desestimado el recurso que presentó Rodrigo Lanza para quedar en libertad provisional.

La polémica sentencia del «crimen de los tirantes» llegó después de que el jurado popular considerara que no estaba probado que el antisistema quería matar a Víctor Laínez. El antisistema le propinó una brutal cadena de golpes y patadas que lo dejaron agonizando en el suelo, herido de muerte. Lanza abandonó el lugar, a las puertas de un bar de Zaragoza. Fue detenido después. Fiscalía y acusaciones pidieron que fuera condenado a 25 años de cárcel por asesinato agravado.

El crimen ocurrió en diciembre de 2017. La polémica sentencia llegó el pasado noviembre. Tras este controvertido fallo -que ha sido recurrido-, el juez decidió prorrogar la prisión provisional de Rodrigo Lanza. Y esta prórroga la ha reiterado ahora, tras desestimar el recurso que presentó el antisistema, quien hace unos días compareció de nuevo en el juzgado para tratar de convencer al magistrado de que lo pusiera ya en libertad.

Mientras no se resuelva el recurso de la sentencia, Rodrigo Lanza está en situación de prisión provisional, no en cumplimiento de condena.

La legislación establece que, en estos casos, la prisión provisional puede prolongarse, como máximo, hasta la mitad del tiempo al que haya sido condenado en la sentencia recurrida. Es decir, en el caso de Rodrigo Lanza, dos años y medio.

Este plazo se cumplirá el próximo 9 de junio. Así que, si para entonces no ha habido un nuevo fallo condenatorio que permita mantenerlo en prisión, Lanza quedará libre.

En su decisión de mantener en prisión al antisistema, el magistrado ha esgrimido la reiteración delictiva de Rodrigo Lanza, que ya fue condenado hace años por dejar tetrapléjico a un policía municipal en Barcelona. El juez también ha apreciado riesgo de fuga en Lanza, antisistema de ultraizquierda cuyo abuelo fue un oficial que ocupó altos cargos durante la dictadura chilena del general Pinochet, de corte fascista.

En el «crimen de los tirantes», tanto el informe de la autopsia y el testimonio de múltiples testigos coincidieron en destacar la brutalidad con la que Lanza golpeó a su víctima, a la que atacó por la espalda y a la que pateó cuando ya estaba en el suelo, donde lo abandonó en estado crítico. Sin embargo, el tribunal del concluyó que no estaba probado que Rodrigo Lanza tuviera intención de matar. La Audiencia de Zaragoza acabó condenando al antisistema por un delito de lesiones dolosas en concurso ideal con otro de homicidio imprudente. En total, cinco años de prisión, frente a los 25 años que coincidieron en solicitar la Fiscalía y la acusación particular, que pedían que fuera condenado por un delito de asesinato agravado.

 
El TSJA ordena repetir el juicio contra Lanza por el crimen de los tirantes en Zaragoza

El juicio contra al antisistema Rodrigo Lanza Huidobro por el llamado crimen de los tirantes, del que fue víctima Víctor Laínez en diciembre de 2017 en Zaragoza, tendrá que repetirse. Así lo ha decidido la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA), que anula la primera vista y también la condena de cinco años de prisión que la Audincia Provincial impuso al acusado.

Lanza no fue condenado por asesinato, sino por un delito de lesiones dolosas en concurso con un homicidio
imprudente, con las agravantes de alevosía y motivos ideológicos y la atenuante leve de arrebato. El tribunal llegó a la conclusión de que agredió por la espalda a Laínez y que este se golpeó la cabeza al caer al suelo, lesión que le causó la muerte. Sin embargo, el jurado descartó que el acusado tuviera intención de acabar con su vida y por tanto el asesinato.

Contradicciones del jurado, afirmaciones que mediatizaron su respuesta o falta de motivación del veredicto y la sentencia fueron algunas de las razones que alegaron la Fiscalía y la familia del fallecido para pedir la repetición del juicio. La defensa también recurrió el fallo, pero en su caso para que se eliminasen las agravantes de alevosía y motivos ideológicos y la responsabilidad civil de 200.000 euros que el juez impuso al procesado.

¿Podrá salir Lanza de prisión en junio?

Finalmente, el TSJA se ha decantado por la tesis de la Fiscalía, representada por Carlos Sancho, y las acusaciones, a cargo de Juan Carlos Macarrón (familia) y David Arranz (acción popular). Además, la resolución es firme, por lo que no cabe recurso de la defensa ante el Tribunal Supremo. La única vía que le quedaría a la defensa sería la impugnar el fallo ante el Tribunal Constitucional.

La pregunta que se plantea ahora es ¿podrá salir Rodrigo Lanza de prisión antes de que se celebre el nuevo juicio? Tras conocer la primera sentencia, su abogado defensor, Endika Zulueta, pidió su inmediata puesta en libertad. Sin embargo, el magistrado-presidente del jurado, José Ruiz Ramo, se opuso y decidió que el encausado siga en el centro penitenciario de Zuera hasta el próximo 9 de junio, fecha en la que habrá cumplido la mitad de condena. La defensa recurrió la resolución, pero el TSJA todavía no se ha pronunciado sobre esta cuestión.

En cualquier caso, parece muy difícil que Lanza siga en prisión provisional más allá de la fecha fijada, ya que para entonces no habrá dado tiempo a repetir la vista. Lo que está claro es que las acusaciones tratarán de buscar cualquier resquicio legal para impedir que salga libre y tenga la más mínima oportunidad de fugarse.

 
La repetición del juicio por el 'crimen de los tirantes' analiza con un nuevo jurado si fue un asesinato

Este lunes comienza en la Audiencia Provincial de Zaragoza la repetición del juicio por el conocido como crimen de los tirantes. Rodrigo Lanza Huidobro, de 36 años, está acusado de ser el presunto autor del asesinato de Víctor Laínez Muntané, de 55, tras agredirle la noche del 12 de diciembre de 2017 en un bar de la capital aragonesa por llevar unos tirantes con los colores de la bandera española.

El nuevo juicio comenzará, condicionado por la Covid-19, con la elección de los 11 miembros del jurado, nueve titulares y dos suplentes. También son nuevos la la magistrada-presidenta del jurado María José Gil Corredera, y el abogado de la familia de Víctor Laínez que será Enrique Trebolle, prestigioso y conocido penalista.

El primer juicio se celebró en noviembre de 2019 y el magistrado presidente del tribunal, José Ruiz Ramo, condenó a Lanza a cinco años de cárcel y una indemnización de 200.000 euros.

Según el veredicto del jurado popular, Lanza fue condenado por un delito de lesiones dolosas en concurso con un homicidio imprudente, con las agravantes de alevosía y motivos ideológicos y la atenuante leve de arrebato. Y no por asesinato como pretendían la Fiscalía y las acusaciones.

La Fiscalía solicitó una condena de 25 años de prisión por un delito de asesinato por motivos ideológicos con las agravantes de odio, alevosía y ensañamiento, además del pago de una indemnización de 150.000 euros a la familia de la víctima y de 5.600 al Salud por los gastos generados.

El jurado popular llegó a la conclusión de que Lanza agredió por la espalda a Laínez y que éste se golpeó la cabeza al caer al suelo, lesión que le causó la muerte. Sin embargo, descartó que el acusado tuviera intención de acabar con su vida y, por tanto, el asesinato.

FALTA DE MOTIVACIÓN

La Fiscalía y la familia del fallecido alegaron que hubo contradicciones por parte del jurado. Afirmaciones que mediatizaron sus respuestas o falta de motivación del veredicto, por lo que solicitaron la repetición del juicio.

La Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA) ordenó el pasado mes de abril que se repitiera el juicio al entender que hubo falta de motivación por parte del jurado popular en su veredicto. Con esta decisión, anulaba el primer juicio y también la condena de cinco años de prisión que la Audiencia Provincial de Zaragoza impuso al acusado.

La defensa de Lanza, ejercida por el letrado Endika Zulueta, también recurrió el fallo, pero en su caso para que se eliminasen las agravantes de alevosía y motivos ideológicos y la responsabilidad civil de 200.000 euros que el juez impuso al procesado. Igualmente solicitó la libertad provisional de Lanza, que permanece en la cárcel de Zuera desde su detención en 2017.

La Audiencia de Zaragoza prorrogó hasta diciembre del 2021 la situación de prisión para Rodrigo Lanza, que, de no haber mediado esta resolución, habría salido de la cárcel el pasado mes de junio, a tenor de la pena impuesta inicialmente y que fue invalidada.

El TSJA tuvo en cuenta las tesis de la Fiscalía, representada por Carlos Sancho, y las acusaciones, a cargo de Juan Carlos Macarrón, abogado de la familia, y de David Arranz, letrado de la acción popular ejercida por Vox.

POR QUÉ SE ANULÓ EL JUICIO

El TSJA consideró que en el primer juicio se infringieron elementos esenciales y recordaba que "existe un verdadero deber de motivación del veredicto por parte de los jurados". Añadía que en el acta de la votación deben recogerse "tanto los elementos de convicción tomados en consideración como una sucinta explicación de las razones por las que han declarado o rechazado declarar determinados hechos como probados". Y precisaba que se trata de elementos esenciales que no se respetaron en la sentencia ahora anulada.

Además, el tribunal tampoco explicó por qué se aceptaron unas declaraciones o informes periciales y no otros, lo que resultó fundamental para la sentencia que libró del delito de asesinato a Rodrigo Lanza.

Los magistrados del TSJA entendían también que hubo una flagrante "falta de explicación" de por qué se consideró que "sólo existió dolo de lesionar y no dolo de matar, de manera que la muerte causada se produjo por imprudencia".

La familia de Víctor Laínez mostró su satisfacción tras conocer la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Aragón de anular la sentencia y ordenar la repetición del juicio. El entonces abogado de la familia, Juan Carlos Macarrón, declaró: "Se ha hecho justicia porque el veredicto del jurado era muy deficiente y estaba lleno de contradicciones". "Eso es lo que queríamos, que se repitiese el juicio porque entendemos que no se hizo justicia".

Y añadió: "Creemos que las decisiones tanto del jurado popular como del magistrado del tribunal no fueron acertadas. Entendemos que fue un asesinato en toda regla y que como tal debe ser investigado el señor Lanza".

El nuevo abogado de Laínez: del crimen de Fago a defensor de Ortega Cano

Enrique Trebolle (1957), un prestigioso y conocido penalista, es el nuevo abogado de la familia de Víctor Laínez Austero y riguroso en su trabajo y de carácter introvertido, es poco asiduo a actos sociales.

Es hijo de guardia civil y cuentan que en sus inicios fue un letrado vehemente que, poco a poco y con el tiempo, ha ido atemperando su estilo. No son frecuentes, pero tampoco extrañas, sus airadas intervenciones cuando está convencido de que lo que defiende es lo justo.

Es concienzudo en su trabajo y muy estudioso. Tanto que prepararse un caso le lleva meses, y varios días antes de una vista se encierra en su despacho, desconecta su teléfono y se sumerge en el sumario.

Trebolle ha llevado casos muy conocidos como la acusación en el crimen de Fago (Huesca), por el asesinato del alcalde Miguel Grima, o la defensa de José Ortega Cano, por el atropello con una víctima.

En su haber figuran también sumarios conocidos: el famoso acelerador del Hospital Clínico de Zaragoza, la defensa del sargento Miravete, el caso Progea, la estafa de AVA y un asesinato que en los años 80 conmocionó a la opinión pública zaragozana: la muerte de una joven estudiante de la Universidad Laboral. En aquella investigación, Trebolle solicitó, por primera vez en España, el código genético del principal y único acusado. Un embrión de lo que hoy sería el estudio de ADN.

Igualmente, ha defendido a alguno de los encausados en las tramas de corrupción urbanística de la localidad zaragozana de La Muela y en la plataforma logística de Zaragoza PLAZA.

 
El Jurado condena por asesinato a Rodrigo Lanza por el crimen de los tirantes

El Jurado ha condenado por asesinato a Rodrigo Lanza por el crimen de Víctor Laínez en diciembre de 2017, tras la brutal agresión que sucedió en el pub Tocadiscos, en el Casco Histórico de Zaragoza. Los nueve jurados del segundo juicio, que se ha repetido porque el primero lo anuló el Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA) por la falta de motivación del veredicto del tribunal popular, han decidido que el acusado mató a la víctima con las agravantes de alevosía y por motivos ideológicos, como reclamaron las acusaciones (la fiscal, la acusación particular y la acción popular).

La decisión de culpabilidad se ha adoptado por 8 a 1. La fiscal ha solicitado una pena de 20 años de prisión aplicándole las dos agravantes de alevosía y motivo ideológico (no se ha aceptado el ensañamiento), así como el atenuante leve de influencia del alcohol en su comportamiento. Los abogados de la acusación particular, Enrique Trebolle y José Luis Melguizo, han solicitado 23 años de cárcel, como el representante de la acción popular, David Arranz, en representación del partido Vox.

La fiscal reclamó para el acusado el gasto de 5.620 euros para el Servicio Aragonés de Salud, por el coste de la atención al fallecido (lo reclama el representante de la DGA, como acción civil), mientras que las acusaciones solicitan una indemnización de 500.000 euros para la familia y el coste de los letrados.

Por su parte, el defensor Endika Zulueta ha custionado la validez del veredicto porque el tribunal popular había decidido que no era probado un hecho favorable para el acusado (la pregunta 27, que si pudo escuchar a un compañero que le advirtió que Víctor Laínez iba detrás suyo y llevaba una navaja) por un resultado de 5 votos a 4. Al salir, ha señalado que tenía que estudiar para hacer el recurso. Además, ha cuestionado la legalidad de varias preguntas sobre la alevosía y el motivo ideológico, que le lleva a determinar: "No hay asesinato". Por eso, ha solicitado a la presidenta que sea condenado por lesiones y le imponga cinco años de prisión, que se rebajaría a dos por la influencia de alcohol.

Responder a 45 preguntas

El tribunal popular ha contestado a las 45 preguntas que ha planteado la presidenta María José Gil Corredera y ha aprobado hechos desfavorables en los que las agresiones de Rodrigo Lanza causaron la muerte de Víctor Laínez ya que consideran que sus golpes provocaron los severos traumatismos craneoencefálicos que causaron una parada cardíaca y múltiples fracturas en huesos faciales.

Solo cinco de las preguntas han considerado que no eran hechos probados. De esta manera, los jurados no han creído que Victor Laínez llevara una navaja para amenazar a Rodrigo Lanza, que era el principal argumento de la defensa para pedir la legítima defensa. Tampoco creen que el acusado le atacó de frente y solo para defenderse, sino que lo hizo por la espalda.

En la agresión brutal, los integrantes del tribunal popular no consideran que aumentara deliberada e inhumanamente el dolor de la víctima, con lo que no asumen la agravante del ensañamiento.

Esta deliberación es muy distinta a la que adoptó el primer jurado, en noviembre de 2019, que descartó que el acusado quisiera matar a Víctor Laínez y en la sentencia fue condenado a cinco años de prisión por un delito de lesiones u homicidio imprudente.

Los jurados se han decantado por la versión del dueño del bar, Ángel Aznar,quien declaró que el acusado atacó a Víctor Laínez por la espalda y sin posibilidad de defenderse, y fueron motivos ideológicos los que le llevaron a la agresión mortal. De hecho, Lanza reconoció que en la conversación que mantuvieron treinta minutos antes de la paliza, la víctima le había insultado llamándole “sudaca” y que se fuera a su país, tras contestarle porque él le había dicho “facha” y “fascista”.

Dieron como probado que cuando Lanza estaba colocado encima de Víctor Laínez pegándole puñetazos en la cara y patadas en la cabeza, se le acercó el dueño del bar y le advirtió: “Para, para, que lo vas a matar”.

El tribunal popular ha tardado dos días en completar el objeto del veredicto y la motivación de los hechos para completar la decisión y lo más complicado del proceso. En el primer juicio también se tardaron dos jornadas para adoptar la decisión, que luego fue anulada.

 

El TSJA confirma la condena de 20 años a Lanza por el crimen de los tirantes​

El Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA) ha confirmado la sentencia de 20 años de prisión impuesta al antisistema Rodrigo Lanza por el asesinato, por motivos de odio e ideológicos, de Víctor Laínez, en el conocido como crimen de los tirantes.

En su resolución, la sala de lo civil y penal del TSJA rechaza cada una de las doce alegaciones presentadas en su recurso por el letrado de la defensa, el abogado Endika Zulueta, y confirma en todos sus puntos el veredicto del jurado que enjuició el caso y la sentencia sobre la que se basó la condena.

El procesado, en prisión desde que ocurrieron los hechos, en diciembre de 2017, fue juzgado en noviembre de 2019 por un jurado popular, aunque el TSJA anuló la sentencia condenatoria a 5 años por homicidio imprudente por falta de motivación y contradicciones en el veredicto, lo que provocó que volviera a ser juzgado en septiembre del año pasado.

En la defensa de su recurso ante el tribunal, el letrado argumentó que el veredicto no sólo fue "mal propuesto" y no fue suficientemente motivado por los miembros del jurado, sino que la propia magistrada que presidió el juicio actuó en todo momento con "parcialidad" en perjuicio de su cliente.

Los magistrados del TSJA consideran en su sentencia que la defensa no acreditó la supuesta "falta de imparcialidad" de la presidenta del jurado, y subraya que los hechos referidos por este letrado "carecen de consistencia y relevancia suficiente".

A juicio del tribunal, "no es suficiente con mencionar las actuaciones judiciales que se rechazan, sino que resulta necesario acreditar la parcialidad que se imputa al juez en virtud de datos objetivos que alcancen una consistencia tan que permita afirmar que esta parcialidad denunciada se halla objetiva y legítimamente justificada".

En relación al resto de alegaciones, la sala argumenta que el jurado, a la vista de las pruebas practicadas, entendió que el acusado, aunque no tuviera intención de causar la muerte de Laínez, que llevaba unos tirantes con la bandera de España en el momento de ocurrir los hechos, debió asumir esa posibilidad dada la violencia de los golpes que le dio.

En relación a la agravante de alevosía vinculada al asesinato, el TSJA asegura que el jurado no tuvo dudas en ningún momento de que el acusado "buscó o se aprovechó de las condiciones que impedían defenderse a la víctima".

Respecto a la agravante de motivos ideológicos, destacan los magistrados que los miembros del jurado determinaron por unanimidad la existencia de "hechos objetivos" que sustentan su aplicación en la condena.

Los magistrados también rechazan la supuesta parcialidad de la magistrada presidente en las instrucciones dadas al jurado y la petición de la defensa de celebración de un tercer juicio por estos hechos por vicios de nulidad derivados de su actuación.

Subrayan en su sentencia que cuando la magistrada procedió a dar instrucciones a los jurados, en ningún momento el letrado de la defensa protestó ni pidió aclaraciones.

También rechaza la impugnación hecha por supuesta vulneración de garantías procesales al permitir la magistrada que tres testigos declararan tras un biombo, argumentado que a pesar de estar ocultos su identidad era "perfectamente conocida desde la instrucción" para las acusaciones y la defensa.

 

Vergonzosa la justificación que usa el Supremo para reducir la condena a Rodrigo Lanza, asesino de Víctor Lainez​

Parece estar muy claro que en España se ideologizan hasta los asesinatos. La cuestión no es ya lo que se haga, parece ser que lo más importante es quién lo haga y contra quién se cometa el delito. El asesinato de Víctor Lainez a manos de Rodrigo Lanza es una prueba palpable de lo que estamos diciendo. Irregularidades desde el primer día.

Como muchos de ustedes recordarán, en el primer juicio, Lanza fue condenado a tan solo cinco años de prisión porque, según el jurado, este no tenía intención de matar a Lainez. Tras esa sentencia, la familia de la víctima consiguió que ese primer juicio fuera anulado celebrándose un segundo en 2020.

En ese segundo juicio, el tribunal consideró probado que Lanza había matado a ese hombre -al que no conocía- porque consideraba que era un «facha» cuando se lo cruzó en un bar de Zaragoza. A pesar de que el abogado de la familia de la víctima pidió 23 años de prisión para Lanza, este finalmente fue condenado a 20.

Pero ahora Lanza ha recurrido esa sentencia ante el Tribunal Supremo y el alto tribunal le ha reducido su condena de 20 a 18 años. Adivinen por qué. La justificación del Supremo es que, a pesar de que no cuestiona que el condenado tuvo un comportamiento discriminatorio contra la víctima por su ideología al inicio de la acción, cuando comenzó la discusión y le llamó «facha» y «fascista», subraya que luego hubo otra conversación entre ambos fuera del local y justo antes de la agresión cuyo contenido se ignora, lo que impide, por el principio ‘in dubio pro reo’, ratificar la motivación ideológica en la actuación lesiva para la vida.

Qué chula se nos está quedando España, ¿verdad? O sea, el Tribunal Supremo confirma en una misma sentencia que todo empezó por temas ideológicos, pero como después, según ellos, hubo otra conversación cuyo contenido se ignora, se beneficia al asesino y se le restan dos años de condena. ¡Fantástico! ¡Qué maravilla de Justicia SUFRIMOS en España!

 
El rápido traslado del asesino chileno Rodrigo Lanza de la prisión de Zuera a una cárcel de Cataluña.

Rodrigo Lanza Huidobro, condenado por matar a Víctor Laínez, ha conseguido ser trasladado desde la prisión de Zuera y cumplir la pena por el homicidio en una prisión de Cataluña.

Esta decisión se adoptó el pasado octubre sin que se hiciera pública porque, entre otras causas, de los 1.300 internos que hay en Zuera, unos 150 suelen proceder de Cataluña como paso previo y tienen que esperar bastantes meses antes de que se produzcan su traslado.

Su abogado argumenta que su familia reside en Barcelona.