Creando masa crítica contra el Nuevo Orden Mundial 🏛️




Cualquier negocio va a pique si su plantilla se pasa la jornada discutiendo más que trabajando, se preocupan más de si mismos que del cliente, cualquier negocio excepto uno que milagrosamente sigue a flote, a pesar de ser unos impresentables. Lo curioso es que los que menos trabajan se permiten el lujo de decidir los que pueden o no pueden trabajar. 2021, tales impresentables siguen siendo aplaudidos. Esto ya roza lo absurdo.
 

Finlandia tiene una vacuna para la covid desde hace nueve meses y optó por la ‘Big Pharma’​

El pasado mes de mayo, un equipo de destacados investigadores finlandeses tenía lista una vacuna sin patente de la covid-19, lo que podría haber permitido a países de todo el mundo inocular a sus poblaciones sin desembolsar grandes sumas de dinero. Sin embargo, en lugar de apoyar la iniciativa, el gobierno de Finlandia se puso de parte de la gran industria farmacéutica, lo que demuestra que un modelo de financiación basado en patentes antepone los beneficios económicos a la salud pública.

“Consideramos que era nuestro deber empezar a desarrollar una alternativa de este tipo”, afirma el profesor Kalle Saksela, presidente del departamento de Virología de la Universidad de Helsinki. “En primavera seguía creyendo que seguramente alguna entidad pública se involucraría y comenzaría a promoverla. Al parecer ninguna situación es lo suficientemente urgente como para empujar al Estado a buscar activamente algo así”.

Desde mayo de 2020, el equipo de Saksela tiene lista una vacuna sin patente de la covid-19, a la que denominaron “el Linux de las vacunas” en un guiño al famoso sistema operativo de código abierto que también nació en Finlandia. El trabajo se basa en datos de investigación disponibles para el público y se articula en torno al principio de intercambio de todos los nuevos hallazgos en revistas especializadas.

Del equipo de investigación cabe destacar algunos de los pesos pesados científicos de Finlandia, como Seppo Ylä-Herttuala, miembro de la Academia Finlandesa, profesor del Instituto AI Virtanen y antiguo presidente de la Sociedad Europea de Terapia Génica y Celular, y el académico Kari Alitalo, asociado foráneo de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos. Estos sostienen que su spray nasal, basado en tecnología y conocimientos consolidados, es seguro y sumamente efectivo.

“Es un producto terminado, en el sentido de que la formulación ya no cambiará de ningún modo con más pruebas”, afirma Saksela. “Con lo que tenemos podríamos inocular a toda la población de Finlandia mañana”.

Sin embargo, en lugar de explorar el potencial de la investigación exenta de propiedad intelectual, Finlandia, al igual que otros países occidentales, ha seguido la política común de las últimas décadas: apoyarse plenamente en la gran industria farmacéutica.

En el relato predominante, las vacunas para la covid-19 de primera generación de Pfizer, Moderna y AstraZeneca habitualmente se presentan como un ejemplo del modo en que los mercados incentivan y aceleran la innovación esencial. En realidad, el hecho de que el afán de lucro sea el motor principal en el desarrollo de la investigación médica ha sido devastador, especialmente en una pandemia mundial. La vacuna finlandesa constituye un ejemplo impactante de las muchas formas en que el modelo contemporáneo de financiación basado en patentes ha ralentizado el desarrollo de vacunas y el modo en que actualmente obstaculiza la posibilidad de llevar a cabo eficaces campañas de inoculación masiva.

La propiedad intelectual privada

La necesidad de descubrir el próximo producto patentado revolucionario tiene muchos efectos nocivos en el ámbito de la investigación. Incentiva a las empresas a ocultar sus hallazgos mutuamente y dentro de la comunidad científica en general, incluso a costa de la salud humana. El modelo de “código abierto” exento de propiedad intelectual tiene como objetivo revertir esto y convertir la investigación en un esfuerzo de colaboración multilateral en lugar de una carrera para inventar y reinventar la rueda.

Cuando se trata específicamente de la covid-19, el efecto paralizante del modelo de financiación contemporáneo se deja sentir de forma más acuciante en las etapas finales: obtener la aprobación y puesta en marcha del producto final. El tiempo perdido durante los primeros días de la pandemia debido a la falta de colaboración y a los secretos comerciales, señala el virólogo Saksela, es relativamente insignificante. De hecho, el desarrollo de todas las vacunas de la covid-19 de primera generación ha sido sencillo.

“La investigación preliminar se terminó en una tarde y marcó la dirección para el resto”, afirma Saksela. “Al basarnos en lo que ya sabemos sobre el SARS-1 y el MERS, todo era bastante obvio –no una hazaña científica–”. En lugar de introducir un germen inactivado o debilitado en el cuerpo humano, las nuevas vacunas de coronavirus entrenan nuestro sistema inmunológico para responder a una “proteína de pico” –en sí misma, inofensiva– que forma las protuberancias características en la superficie del virus.

El ampliamente compartido conocimiento de este mecanismo es anterior a la contribución de las empresas farmacéuticas. Esto plantea interrogantes acerca del impacto de las investigaciones impulsadas por las patentes en el producto final. ¿Hasta qué punto el trabajo está guiado por la eficacia médica y en qué medida se basa en la necesidad de conservar la propiedad de la marca?

“Diferentes empresas de biotecnología colocarían la proteína de pico en algún tipo de mecanismo de distribución, ya sea tecnología de ARN u otra cosa”, explica Saksela. ”Y, por lo general, la elección se basa en las aplicaciones para las que tienen una patente, independientemente de que sea o no la mejor opción”.

La vacuna finlandesa usa un adenovirus que contiene las instrucciones genéticas para sintetizar la proteína de pico. Una de sus ventajas prácticas es que, a diferencia de la tecnología de ARN basada en nanopartículas lipídicas, se puede almacenar en una nevera normal, posiblemente incluso a temperatura ambiente. Esto hace que la logística de distribución sea más fácil y económica sin necesidad de almacenamiento ultrafrío. Además de su estabilidad y la comodidad de la administración nasal, puede que la vacuna posea otras cualidades superiores a muchas de las que se encuentran actualmente en el mercado, considera el equipo de Saksela. “Para detener por completo la propagación del virus y deshacerse de nuevas mutaciones, tenemos que inducir la inmunidad esterilizante”, lo que significa que el virus ya no se replica en el cuerpo de una persona que por lo demás está sana. Los ensayos preliminares parecen confirmar que el spray nasal lo logra. “Con aproximadamente la mitad de las personas expuestas, incluso si son asintomáticas, el virus todavía está presente en el sistema respiratorio superior. De modo que, incluso si está a punto de salir, todavía hace estragos, convirtiendo el sistema inmunológico en una especie de compañero de entrenamiento”.

Pero si la vacuna es tan buena como se anuncia, ¿qué la está frenando? Aparte de la gran industria farmacéutica y el capital de riesgo, quedan pocos mecanismos para asegurar la financiación de los ensayos en pacientes a gran escala, necesarios para lograr que una vacuna cruce la línea de meta. Las patentes son monopolios avalados por el Estado que prometen unos rendimientos potencialmente enormes sobre la inversión. El modelo actual de financiación de la investigación farmacéutica se basa casi por completo en esa expectativa, y es aquí donde un producto médico exento de propiedad intelectual se topa con serios obstáculos.

Un ensayo clínico en Fase III requiere la participación de decenas de miles de seres humanos y costaría aproximadamente 50 millones de dólares. Pero si se tiene en cuenta que, a pesar del relativo éxito de Finlandia en el control del virus, el país ya ha tenido que pedir prestados 18.000 millones de euros adicionales para sobrevivir, la cantidad empieza a parecerse más a una gota en el mar, lo que se suma a aproximadamente una cuarta parte del porcentaje de la deuda pública provocada por la pandemia hasta ahora. La cifra se vuelve irrisoria cuando se compara con la pérdida de vidas humanas y la devastación económica en todo el mundo.

El Estado allana el camino a los beneficios privados

Esta situación es especialmente absurda si tenemos en cuenta que la llamada investigación farmacéutica privada está financiada mayoritariamente con fondos públicos. Moderna recibió 2.500 millones de dólares en ayudas del gobierno de Estados Unidos y aun así intentó engañar a los compradores con precios desorbitados. Pfizer se ha jactado de no haber recibido dinero de los contribuyentes, pero dicha campaña mediática poco tiene que ver con la realidad: la vacuna se basa en aplicaciones de investigación pública desarrollada por la firma alemana BioNTech, que ha recibido el apoyo adicional del gobierno con un total de 450 millones de dólares.

Estos números son solo la punta del iceberg si tenemos en cuenta el capital que los países invierten anualmente en universidades, instituciones científicas, educación e investigación básica. Así es como se forja el conjunto de conocimientos y experiencia inherente a toda innovación.

“Por ejemplo, tenemos estos nuevos medicamentos biológicos, relacionados con las vacunas en un sentido técnico-científico, producidos con el mismo tipo de tecnología de ADN, donde el precio es comparable a la extorsión”, sostiene Saksela. “Es muy triste. Lo que dicta el precio es la cifra más alta con la que se puede extorsionar a una persona o al Estado. Y, por supuesto, en última instancia, se basan en investigaciones financiadas con fondos públicos, como es el caso de las vacunas”.

En otras palabras, estamos pagando dos veces por la misma vacuna: primero por su desarrollo, luego por el producto final. Pero podría haber incluso un tercer pago, ya que los gobiernos han acordado asumir la responsabilidad de los posibles efectos secundarios de las vacunas contra el coronavirus. Se trata de una dinámica típica entre las grandes corporaciones y los Estados: las ganancias son privadas, los riesgos se socializan.

“Y, sin embargo, cuando he tratado de defender que Finlandia desarrollara su propia vacuna, este es el principal argumento que he escuchado: que es necesario tener una entidad con hombros lo suficientemente amplios como para asumir el riesgo”, afirma Saksela. “Pero resulta que todo es palabrería, ya que las empresas exigen, y les conceden, la exención de cualquier responsabilidad”.

El actual sistema basado en el monopolio de patentes es un hecho relativamente reciente, no un inevitable efecto secundario del capitalismo. Hasta finales de la década de 1940, los gobiernos financiaban mayoritariamente la investigación médica, mientras que el papel de las empresas farmacéuticas se limitaba principalmente a la fabricación y venta de medicamentos. Hoy en día, los gobiernos apoyan a las empresas en forma de subsidios y privilegios monopolísticos de diversa índole.

El daño va mucho más allá de la escasez y los altos precios. Por un lado, detener una enfermedad en seco es un mal negocio. En un caso famoso, la compañía de biotecnología Gilead vio caer sus ganancias en 2015-16 como consecuencia de su nuevo medicamento contra la hepatitis C porque terminó curando totalmente a la mayoría de los pacientes. La misma perversa estructura de incentivos ha saboteado los esfuerzos para crear vacunas preventivas, a pesar de las llamadas urgentes de los expertos en salud pública durante los últimos veinte años.

Si se hubiera invertido en investigación predictiva, el brote podría haberse detenido en China. En una entrevista con el New York Times, el profesor Vincent Racaniello del departamento de Microbiología e Inmunología de la Universidad de Columbia lo expresa sin rodeos: “La única razón por la que no lo hicimos es porque no había suficiente respaldo financiero”. Peter Daszak, especialista en ecología de las enfermedades y experto en salud pública, coincide con él: “La alarma se disparó con el SARS y pulsamos el botón de repetición de alarma. Y luego volvimos a pulsarlo con el Ébola, el MERS, el Zika”.

Desafortunadamente, sigue sin haber muchas señales de que los líderes políticos estén despertando. Hay una escasez desesperada de vacunas, mientras las empresas farmacéuticas se esfuerzan por dar abasto incluso con sus propios cálculos aproximados de producción. Esta es una consecuencia directa no solo de la inviolabilidad de las patentes, sino también de la manipulación del juego contra soluciones fuera del sistema basado en el ánimo de lucro. Puesto que las vacunas solo se pueden producir en laboratorios que son propiedad o están autorizados por los dueños de las patentes, la mayoría de las fábricas farmacéuticas del mundo permanecen inactivas. Una solución de emergencia propuesta por India y Sudáfrica, respaldada en la Organización Mundial del Comercio por la mayoría de los gobiernos del mundo, buscaba suspender los derechos de propiedad intelectual sobre las vacunas de la covid-19. Los países ricos, liderados por Estados Unidos y la Unión Europea, se negaron categóricamente.

Entretanto, las naciones ricas han comprado por adelantado la mayor parte de las vacunas. Dejando de lado la ética, se trata de un modo desastroso de combatir una pandemia. Para empezar se están produciendo cantidades inadecuadas de vacunas y se están distribuyendo en función de la riqueza en lugar de en base a una política sensata de salud pública. Incluso los países ricos terminan tirándose piedras a sus propios tejados cuando se permite que el virus se siga propagando y mutando en la mayor parte del mundo.

Dentro de esta jerarquía global, Finlandia es uno de los países más privilegiados. Pero el atasco en la producción de vacunas está teniendo un efecto adverso en todos, incluidos los finlandeses. Como subraya el profesor Saksela, es fundamental empezar a tomarse en serio la anticipación, tanto a nivel nacional como mundial. El mundo está lejos de controlar la pandemia actual, y la triste realidad es que la próxima es solo cuestión de tiempo.

“Que todo quede en manos de las leyes del mercado es una señal de los tiempos que corren”, sostiene Saksela. “Al menos debería estudiarse detenidamente si se trata de una estrategia del todo acertada”.

¿Un paraíso socialdemócrata?

A menudo, en los medios de comunicación internacionales, Finlandia es retratado como un país de ensueño nórdico. Durante la pandemia, su nuevo gobierno de izquierdas ha reforzado aún más la imagen progresista del país. Lo que se podría esperar es que un gobierno así sea el defensor más obvio de la tecnología de producción de vacunas financiada con fondos públicos y compartida libremente. Pero las últimas décadas –la era del neoliberalismo– han ensombrecido el panorama en ese ámbito.

Como reflejo de una tendencia general entre sus homólogos, el Partido Socialdemócrata en el poder comenzó a reestructurarse en la década de 1990 al estilo del Nuevo Laborismo de Tony Blair y los Demócratas de Clinton. En 2003, se suspendió el programa nacional de desarrollo de vacunas de Finlandia, después de 100 años en funcionamiento, bajo las órdenes de un ministro de Salud socialdemócrata para dejar el camino libre a las multinacionales farmacéuticas.

A pesar de que la vacuna ha recibido mucha atención en los medios de comunicación finlandeses, con una oposición mucho más hostil hacia el sector público que los partidos en el poder, hay poco debate al respecto dentro de la clase política. Y en lugar de una financiación estatal directa, Saksela y sus socios han recibido un consejo del Ministerio de Asuntos Sociales y Salud: crear una startup y empezar a cortejar a inversores de capital riesgo.

Saksela tiene la esperanza de que todavía puedan obtener la financiación necesaria. Pero esto ha supuesto abrazar, al menos en parte, la incoherente lógica de la investigación médica impulsada por el mercado: por muy bueno que sea o muchas vidas que salve tu producto, a menos que tengas la intención de ganar dinero, será muy difícil que se ponga en marcha.

“Un ensayo en Fase III seguirá generando propiedad intelectual en torno a nuestra vacuna, que creemos que es potencialmente rentable”, sostiene Saksela, “aunque no sea abusivamente rentable”.

 
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Covid-19 Vaccines Are Weapons of Mass Destruction - and Could Wipe out the Human Race​

If you have been reading my articles for a while you will know that I never exaggerate. You will also know that for the last year my predictions, assessments and interpretations have been absolutely accurate.

Now, more than ever I need your help. Unless we work together we are doomed. I need your help because we need to reach millions with this article. And with the big platforms and the mainstream media having banned me I cannot reach those millions without you.

I believe this is the most important article you will ever read. You have to share it. You have to do nothing for the next few days but send this article to everyone you know or don’t know who has an email address. And send it to every journalist whose email address you can find. You can send it easily from www.vernoncoleman.org

Do you remember that video in which Bill and Melinda Gates sat and smirked as they talked about how the next pandemic would make people sit up and take notice?

Well, I think I know what is going to happen. We all know that the evil elite, the Agenda 21 and Great Reset promoters, have all along intended to kill between 90% and 95% of the world’s population.

Sadly, I fear it is probably too late to save many of those who have had the vaccine. Millions are doomed and I fear that many will die when they next come into contact with the coronavirus.

But something has gone seriously wrong with the plans of the elite.

And the result is that now those of us who haven’t had the vaccine also appear to be in serious danger. We need to keep our immune systems in tip top condition by eating wisely and taking vitamin D supplements. And we may at some point need to keep away from those who have had the vaccine. They are, I believe, now a very real danger to the survival of the human species.

For longer than I like to think about it, I have been warning about the dangers of the covid-19 vaccines. I know that they should not really be called vaccines (although one official definition has been changed to accommodate them) but if I call them gene therapy then the people who we are trying to reach, who have been told that they are vaccines, won’t know what I’m talking about.

Almost exactly a year ago I warned that the reason that the coronavirus risk was being exaggerated was partly to set up a mandatory vaccination programme.

The covid-19 fake pandemic was created, in part, to find an excuse for the vaccines – rather than the vaccine being created as a solution to the alleged threat posed by covid-19.

I’ve been warning for months that the experimental vaccines are dangerous and produce many potentially deadly side effects. The celebrities, and many doctors, are wrong in providing reassurance. I was right to suggest that the vaccines could kill more people than covid-19.

But it now seems likely that the vaccines may be responsible for the death of hundreds of millions who have not been vaccinated.

My long-term thinking has always been that the covid-19 fraud was planned with a purpose: to kill as many of the elderly and the frail as possible and to introduce mandatory vaccinations. That was what I said in my first video in mid-March 2020. There was, of course, also the plan to destroy and then reinvent the economy to satisfy the requirements of Agenda 21 and the Great Reset.

Days after that video first appeared I was furiously attacked on the internet. My Wikipedia entry was dramatically changed. Details of all my books, TV series and columns were removed. I was described as a discredited conspiracy theorist. I made a video explaining just how the Wikipedia entry was altered to demonise and to discredit. Many others who have questioned the official line on covid-19 have suffered the same way. And, of course, the BBC and the national press have joined in by attacking those daring to question the official line by airing unacceptable truths.

But I now fear that the genocidal lunatics, the horsemen of the Apocalypse who planned this fraud are leading us into Armageddon.

I have long believed that the architects of the fraud expected that millions would die.

However, I now believe that the evil minds who created this fraud dramatically under-estimated the danger of the experimental vaccines which they have been promoting with such vigour. Millions who have received one of the covid-19 vaccines may die as a result of those vaccinations. I’ll explain how and why in a moment.

The fraud started, of course, with the wild predictions made by Ferguson of Imperial College. Ferguson is a mathematical modeller with an appalling track record. The people planning the fraud knew that Ferguson’s predictions were absurd. They must have known that Ferguson’s track record was embarrassingly bad. But nevertheless his predictions were used as an excuse for the lockdowns, the social distancing, the masks and the closure of schools and hospital departments. This was all utter madness. The logical thing to do was to isolate individuals who had the infection – in the same way that people with flu are told to stay at home – and to protect the most vulnerable people, largely the elderly with heart or chest disorders. But the politicians and the advisors did everything wrong. And those who questioned what was happening were demonised and silenced.

The fact is that the immune systems of healthy people are boosted through interactions with others. Healthy children and young adults have very powerful immune systems. It’s really only the elderly who are most likely to be threatened by a new virus.

And yet the world’s politicians and their advisors deliberately led us into a mass vaccination programme.

The public were originally assured that only through a huge vaccination programme could they possibly win back some of their lost freedoms. This was always dangerous nonsense.

However, the experimental vaccines which were approved so quickly were never going to do what people were told they would do. They weren’t designed to prevent infection or transmission. The vaccines don’t stop people getting covid-19 and they don’t stop them passing it on if they do get it. The vaccines merely help limit the seriousness of the symptoms for some of those who are injected. That’s not what most people believe, of course. The vast majority of people who have been vaccinated believe that they have been protected against the infection. It was another fraud.

Apart from the rather important fact that they don’t do what people think they do, there are three huge problems with the vaccines.

The first problem, of course, is that these experimental vaccines have already proved to be desperately dangerous – killing many people already and producing serious adverse events in many more. The size of this particular problem can be judged by the fact that even the authorities admit that probably only 1 in 100 vaccine related deaths and serious injuries will be reported. It is impossible to estimate how many will die of allergy problems, heart trouble, strokes, neurological problems or how many will be blinded or paralysed. There is a list on my website of people known to be injured or killed by the vaccine and it is a terrifying list to read. The death toll is terrifying but most authorities keep insisting that these are all coincidences. When someone died within 60 or 28 days of a positive covid-19 test – even if the test result was false - they were automatically treated as a covid-19 death to push up the numbers. But when healthy young people die within hours of having a vaccination the deaths are dismissed as just coincidences. What a lot of tragic coincidences there have been.

The second problem is the immune system problem known as pathogenic priming or a cytokine storm. What happens is that the immune system of the person who has been vaccinated will be primed to respond in a very dramatic way if that individual comes into contact with the virus in the future. The result can be catastrophic and this is what I fear will happen in the autumn and during next winter. The people who had the vaccine are going to be in real trouble when they next come into contact with a coronavirus. Their immune systems will overreact and that’s likely to be when there will be lots of deaths.

Patients haven’t been officially warned about this problem although the evidence was published in the International Journal of Clinical Practice for October 2020. The paper is entitled `Informed consent disclosure to vaccine trial subjects of risk of covid-19 vaccines worsening clinical disease.’

But there has been no informed consent for patients and I suspect that most doctors remain ignorant of the risks.

The elderly and those with poor immune systems are particularly likely to be killed. And what will give you a poor immune system? Wearing a mask, being isolated from other people and not getting enough sunshine are three obvious causes. Drinking too much alcohol and smoking too much tobacco while under house arrest don’t help.

The extra deaths will probably occur in the autumn, when vaccinated individuals are most likely to be exposed to the virus. The coronavirus spreads most rapidly in autumn and winter.

As a result of the epidemic of illnesses and deaths that will take place, Governments will start promoting the next round of vaccinations. There will be much talk of mutations, of course, and new hurriedly prepared vaccines will be produced and heavily promoted by celebrities who don’t know anything about medicine or vaccines. Doctors who understand the dangers and who have doubts about the vaccines will, as usual, be silenced.

Amazingly, I believe that the people behind this fraud were aware that this would happen. It was part of their evil plan.

They knew that there would be an increase in deaths in the autumn and next winter. They always planned to blame the deaths on a new version of covid-19 – one of the many thousands of mutations which will be around by the autumn. I have long suspected that they would eventually be promoting vaccinations every couple of months – or even more frequently; every month or so. My original use of the word hoax was intended to criticise the response to a flu-like viral infection. The response was wildly exaggerated.

I suspect that this was what Bill and Melinda Gates were smirking about when they implied that we might not take the first pandemic seriously – but that we would treat the next pandemic far more seriously.

And I believe that they, and all the others involved in this fraud, assumed that they would be perfectly safe because they wouldn’t actually have the vaccines. I suspect that many of the elite, and the more important celebrities, were given a placebo instead of one of the experimental vaccines.

They were never at risk of being killed by the vaccine, being severely injured by it or developing pathogenic priming – and then being incredibly vulnerable the next time they came into contact with the virus infection.

I think the elite thought they were safe. I think they devised a plan that would result in millions of deaths but which would not harm them.

But I believe they made a huge, crucial mistake.

And this brings us to the third problem – a problem I don’t think they expected.

This problem has just been outlined by Dr Geert Vanden Bossche who is a very eminent vaccine specialist. Indeed, I was originally sceptical about what he said because Dr Bossche has previously worked with GAVI and the Gates Foundation. He is the last person in the world who could be described as being opposed to vaccination.

Dr Bossche has pointed out that the vaccines which are currently being used are the wrong weapons to use for the war against this virus infection.

Disastrously, by giving vaccines to millions we are teaching the virus how to mutate and to become stronger and more deadly. Trying to devise new vaccines for new mutations simply makes things worse because the scientists cannot possibly get ahead of the mutated viruses. And the people who have been vaccinated are now sharing mutated viruses with those around them. The mutations are becoming stronger and deadlier.

Ending the lockdowns will be perfectly timed to ensure that new mutations of the covid-19 virus are spread far and wide.

There’s another associated problem too.

Normally our bodies contain white blood cells which help us defeat infections. Cells called NK cells – the NK stands for natural killers – help kill off invading bad cells. Once the NK cells have done their work our antibodies appear and clear up the mess.

However, Dr Bossche explains that the covid-19 vaccines are triggering the production of very specific antibodies which compete with the natural defences of the individuals who had the vaccines.

The natural defence systems of those who have been vaccinated are being suppressed because the specific antibodies which have been produced by the vaccine just take over.

And these specific antibodies, the ones produced by the vaccines, are permanent. They are there for ever within the bodies of the vaccinated.

The disastrous result is that the natural immune systems of the tens or hundreds of millions who are having the vaccines are being effectively destroyed.

Their immune systems will not be able to fight any mutated variation of the virus which develops within their bodies. And those mutated viruses can spread out into the community. I believe this is why new virus variations are appearing in areas where the vaccine has been given to lots of people.

The bottom line is that giving the vaccines will give the virus an opportunity to become infinitely more dangerous. Every vaccinated individual has the potential to become a mass murderer because their bodies are becoming laboratories making lethal viruses. And worse still, some of the vaccinated individuals may become asymptomatic carriers – spreading lethal viruses around them.

And the people who have had the vaccine won’t be able to respond to the mutations because their immune systems have been taken over by an artificial defence system, given to them by the vaccine and designed to combat the original form of the covid-19 virus. The vaccinated individuals are going to be very much at risk when the new mutations start to spread. Their bodies are permanently and exclusively geared to defend against a form of the virus which is rapidly becoming out of date.

Giving new vaccines won’t help because the mutated virus will not be vulnerable. The scientists who are making vaccines won’t be able to get ahead of the mutating virus. This should have been foreseen. It’s why flu vaccines often don’t work.

The politicians and their advisors will lie and blame those who haven’t had the vaccine for the development of new mutations and for the rise in deaths that is going to take place.

But if Dr Bossche is right, and I believe he is, then it is the vaccinated individuals who are going to threaten mankind. They will be a major threat to anyone who has been vaccinated. But they will also be a major threat to the unvaccinated because the viruses they are shedding are more dangerous than the original one.

We are in very dangerous territory.

If we don’t stop this vaccination programme now then it is no exaggeration to say that the very future of mankind is at risk.

Is this what was in the mind of those trying to sell us the Great Reset?

I don’t know.

Maybe their aim all along was to kill us all.

Or maybe their evil plot has just got out of hand. In the UK Ferguson, Hancock, Whitty and Vallance have always seemed to me to be entirely the wrong people to lead the nation’s response. In the US, I believe that Dr Fauci was the wrong person.

I have feared all along that they were picked because they are the wrong people. Everything they have done has been wrong for us but right for them and the evil cabal promoting Agenda 21 and the Great Reset.

The insistence on suppressing free debate has led us directly into this abyss. None of these people should have been allowed such control over our lives but by suppressing all questioning opposition in a way never done before and suppressing the facts the mainstream media and the internet giants have made things infinitely worse. Do they think they are going to be safe?

There is a real risk that instead of just killing 90%-95%, as the evil elite originally desired, they could kill everyone by mistake; they could wipe out mankind.

We have very little time to save ourselves. We have to boost our immune systems and, ironically, it is possible that we will need to keep away from the people who have been vaccinated. I’ll write an article in the next week or so on how you can boost your immune system.

Now do you see why this is the most important article I’ve written on covid-19 and the most important you’ve ever seen?

I cannot reach the mainstream media which simply suppresses the truth and refuses any debate or discussion. YouTube, for example, won’t take videos which question anything promoted by the evil establishment.

So send this article to doctors and to journalists, to friends and to relatives. Share, share, share. Maybe we can persuade people in power that they are not immune to the disaster which lies ahead. You can share easily from www.vernoncoleman.org

I hope Dr Bossche is wrong. I hope I’m wrong.

But everything in this article needs investigating. And if these fears are not publicised and investigated then we will know for absolute sure that the plan is to kill as many of us as possible. There can be no other conclusion.

 

Un fiscal italiano incauta un lote de vacunas AstraZeneca e inicia una investigación de homicidio involuntario después de la muerte de un hombre tras ser inoculado​

El fiscal de Biella, Italia, ordenó la incautación de casi 400.000 vacunas AstraZeneca y abrió una investigación por homicidio tras la muerte de un hombre de 57 años horas después de haber sido inoculado.

El lunes, el fiscal de Biella, una ciudad en la región de Piamonte, en el norte de Italia, ordenó la incautación preventiva de todo el lote ‘ABV5811’ de vacunas Oxford / AstraZeneca del país. La orden de la fiscal Teresa Angela Camelio afecta a casi 400.000 dosis de la vacuna.

Camelio dijo que la decisión de incautar el lote se tomó en espera del resultado de una investigación por parte de la Autoridad Judicial y la Comisión de Supervisión de Medicamentos por la muerte de Sandro Tognatti, un profesor de música que falleció la noche del sábado pocas horas después de la administración de la vacuna producida por AstraZeneca.

«La actividad de incautación… para la cual en la actualidad no existe correlación directa con los casos de muertes reportados, se realiza como una precaución para proceder con los análisis clínicos apropiados para refutar la peligrosidad del fármaco.»

El fiscal también abrió una causa penal contra personas desconocidas por homicidio involuntario tras la muerte de Tognatti. La investigación y la orden de incautación se produjeron después de que la región de Piamonte había decidido suspender temporalmente el uso de las dosis en el lote ABV5811.

El regulador nacional de medicamentos de Italia anunció el lunes que suspendería el uso de la vacuna AstraZeneca en el país.

La vacuna AstraZeneca se ha suspendido en varios países de Europa a raíz de una serie de episodios trombóticos.

 

La Dra. Tenpenny explica cómo las vacunas de ARNm anunciarán el proceso de despoblación en los próximos tres a seis meses​

Filibert: Este artículo confirma lo que decía la profesora Dolores Cahill, de Dublín, que estima que al menos el 30% de los vacunados morirán en pocos meses por tormenta de citoquinas (algo así como una alergia a los cacahuetes), ¡una vez que el cuerpo ha sintetizado la proteína de espiga en grandes cantidades! La genetista francesa Alexandra Henrion-Caude coincide con Dolores Cahill en este análisis y proceso.

La Dra. Tenpenny explica cómo las vacunas de ARNm comenzarán el proceso de despoblación en los próximos 3 a 6 meses (julio de 2021). Ella y otros científicos han predicho que podrían morir millones de personas y que sus muertes se atribuirían a una nueva cepa de COVID, para impulsar las vacunas. He aquí algunos extractos más significativos de la entrevista: "En Estados Unidos, en los primeros 30 días tras el inicio de la vacunación, se han producido hasta ahora acontecimientos adversos en más de 40.000 personas, incluidos unos 31.000 casos de shock anafiláctico, unos 5.000 casos de reacciones neurológicas y otros problemas, pero eso es sólo el principio.

Estas vacunas crearán esencialmente un fenómeno llamado mejora dependiente de anticuerpos (ADE) o un aumento de la dependencia a los anticuerpos que permitiendo que un "trozo" de ARNm mensajero de replicarse indefinidamente creando trozos de proteína (Proteína de espiga) en el interior de nuestro cuerpo. En respuesta, producirá anticuerpos, por lo que Bill Gates dijo que nuestro cuerpo se convertirá en un "productor automático de vacunas endógenas" en respuesta a estas proteínas".

Por eso hablamos de variantes inglesas y brasileñas, al contrario, ya presentes en nuestros cuerpos debido a las vacunaciones masivas. El ejemplo de Umbría, que ocupa la primera posición en cuanto a número de vacunaciones, ofrece motivos de reflexión: es en esta región donde hay una explosión de Covid con todas sus variantes. El caballo de Troya, como dice el Dr. Tenpenny, se nos inyecta de hecho a través de la vacuna de ARNm, y existen varios mecanismos por los que estas sustancias crearán este caos en nosotros, a saber, los anticuerpos que destruirán nuestros pulmones y desactivarán los antimacrófagos inflamatorios y llevarán el virus al interior de la célula permitiéndole replicarse y causando la muerte de muchas personas al año de la vacunación: no sólo para el shock anafiláctico o las enfermedades cardiovasculares, sino también para las enfermedades autoinmunes, ya que los anticuerpos de la proteína Spike comenzarán a atacar y a romper los glóbulos rojos. Cuando la gente empieza a morir, los médicos recomiendan dosis adicionales y la vacuna de recuerdo agravará la situación.

 

Muere uno de los tres médicos hospitalizados en Noruega tras recibir la vacuna de AstraZeneca​

Según el director de la Agencia Noruega de Medicamentos Steinar Madsen, los tres médicos estaban sanos antes de recibir la vacuna.

Este lunes, el director de la Agencia Noruega de Medicamentos Steinar Madsen anunció que ha fallecido uno de los tres médicos que fueron hospitalizados la semana pasada tras ser inoculados con la vacuna de AstraZeneca, informan medios locales.

Según Madsen, en los tres pacientes se presentó "una combinación muy inusual de un número bajo de plaquetas, coágulos de sangre en vasos grandes y pequeños y hemorragias".

Madsen también señaló que los médicos estaban sanos antes de recibir la vacuna y que, hasta ahora, no ha habido nuevos reportes de reacciones adversas graves en otros pacientes.

El pasado 11 de marzo, las autoridades sanitarias de Noruega suspendieron la vacunación contra el covid-19 con el fármaco de AstraZeneca como medida cautelar, tras la aparición de informes sobre la formación de coágulos de sangre en personas a las que se les había administrado ese preparado.

Otros países europeos, como Bulgaria, Dinamarca, Alemania, Islandia, Países Bajos, España, Francia e Italia también prohibieron temporalmente el uso de este fármaco, mientras que Austria, Estonia, Letonia, Lituania y Luxemburgo han dejado de usar algunos lotes de la vacuna.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud, la Agencia Europea de Medicamentos y la propia AstraZeneca han asegurado que no hay indicios de que la vacuna provoque un aumento del riesgo de la aparición de coágulos de sangre.

 

La Revista ‘British Medical Journal’ Desvela Preocupante Información Filtrada Sobre Las Vacunas Tras El Ciberataque Sufrido Por La EMA​

Últimamente no hay día que no salte algún escándalo relacionado con la gestión que las autoridades políticas europeas están llevando a cabo con las vacunas.

La revista ‘British Medical Journal‘ (BMJ) ha denunciado que, debido a un ciberataque sufrido por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) el pasado mes de diciembre, ha sido conocedores de un intercambio de correos electrónicos entre estos y la farmacéutica Pfizer en los que se reclamaba información acerca de unos lotes en mal estado que la empresa estadounidense habría entregado en la Unión Europea.

Debido a ese ciberataque, más de 40 megabytes de información clasificada de la revisión de la agencia se publicaron en la “Dark Web” y varios periodistas, incluida la revista a la que mencionamos y académicos de todo el mundo, recibieron copias de las filtraciones. Estas filtraciones provenían de cuentas de correo electrónico anónimas y la mayoría de los esfuerzos para interactuar con los remitentes no tuvieron éxito. Ninguno de los remitentes reveló su identidad y la EMA aseguró estar llevando a cabo una investigación criminal.

BMJ ha revisado los documentos y muestran que los reguladores tenían grandes preocupaciones sobre cantidades inesperadamente bajas de ARNm intacto en lotes de la vacuna desarrollada para producción comercial.

Los científicos de la EMA encargados de garantizar la calidad de fabricación (los aspectos químicos, de fabricación y de control de la presentación de Pfizer a la EMA) estaban preocupados por las “especies de ARNm truncado y modificado presentes en el producto terminado”. Entre los muchos archivos filtrados, un correo electrónico fechado el 23 de noviembre por un funcionario de alto rango de la EMA describía una serie de problemas.

En resumen, la fabricación comercial no producía vacunas con las especificaciones esperadas y los reguladores no estaban seguros de las implicaciones que todo esto podría tener. La EMA respondió presentando dos “objeciones importantes” a Pfizer, junto con una serie de otras preguntas que querían abordar.

El correo electrónico identificó “una diferencia significativa en el porcentaje de integridad del ARN / especies truncadas” entre los lotes clínicos y los lotes comerciales propuestos, de alrededor del 78% al 55%. Se desconocía la causa raíz y el impacto de esta pérdida de la integridad del ARN en la seguridad y eficacia de la vacuna «aún no se había definido», decía el correo electrónico.

La Revista preguntó a Pfizer, Moderna y CureVac, así como a varios reguladores, qué porcentaje de integridad del ARNm consideran aceptable para las vacunas contra el covid-19. Todas se negaron a contestar

Según afirma la publicación, la escasez de información puede reflejar la falta de certeza, incluso entre los reguladores, sobre cómo evaluar plenamente la evidencia de esta nueva tecnología.

 

BOMBAZO: El director médico de Moderna admite que la vacuna experimental de ARNm modifica el ADN​

Ya varios doctores como Kate Shemirani, experta en salud y bienestar de Sons of Liberty Media , su colega, el Dr. Kevin Corbett, y yo hemos postulado que la inyección de ARNm experimental actual para el coronavirus, también conocida como COVID-19, podría alterar el código genético o el ADN, expresó el director médico de Moderna.

Bill Gates hablo acerca de los efectos de la vacuna en un vídeo llamado “Human Genome 8 and mRNA Vaccine”, dónde se funadamenta el postulado de “inyección experimental de ARNm que altera el genoma humano”. A la vez que doctores como Anthony Fauci y otros que forman parte de su grupo de mentirosos y verificadores de hechos, han declarado que esto es falso. Sin embargo, en una charla TEDx Beacon Street el director médico de Moderna, Inc., una compañía farmacéutica fabricante de la inyección de tecnología de ARNm experimental, confirma la inyección de ARNm para COVID-19 puede cambiar su código genético o ADN.

Zaks llama a esto “piratear el software de la vida”. En el inicio del vídeo, Zaks afirma “Hemos estado viviendo esta fenomenal revolución científica digital, y hoy estoy aquí para decirles que en realidad estamos pirateando el software de la vida y que está cambiando nuestra forma de pensar. sobre la prevención y el tratamiento de enfermedades “. Además repite que ellos, en este caso Moderna, lo ven como un sistema operativo,de hecho en su sitio web es indicada como “Nuestro Sistema Operativo”

Luego Zaks explica: “En cada célula hay algo llamado ARN mensajero o ARNm para abreviar, que transmite la información crítica del ADN en nuestros genes a la proteína, que es realmente la materia de la que todos estamos hechos. . Esta es la información crítica que determina lo que hará la celda. Así que lo pensamos como un sistema operativo . …. Entonces, si realmente pudieras cambiar eso … si pudieras introducir una línea de código, o cambiar una línea de código , resulta que eso tiene profundas implicaciones para todo, desde la gripe hasta el cáncer “.

Cuando habla de cambiar una línea de código o introducir una línea de código se refiere al ADN, siendo este modificado significando que el individuo o sujeto a cambiado su genoma, lo que los científicos llaman codificar. El individuo o sujeto ya no es una creación de Dios sino una creación del hombre, es decir, el individuo o sujeto podría ser objeto de una “patente”. Zaks continúa diciendo que el ARNm le dirá a las células que “codifiquen” la proteína del “virus”. Esta ” proteína viral ” es ajena al cuerpo. El cuerpo del individuo está produciendo una proteína extraña que el sistema inmunológico debe atacar. Entonces en lo que el cuerpo produce una proteína,el sistema inmunológico ataca a su vez una proteína que su cuerpo está produciendo, es decir, lo que ocurre en una “respuesta autoinmune” o “enfermedad autoinmune”.

Esto se ha repetido varias veces por expertos, médicos, enfermeras y otros. Zaks habla de encender este sistema; sin embargo, no hay forma de apagarlo. ¿Cuándo saben las células que deben dejar de producir esta “proteína viral”? Las células no lo hacen; por lo tanto, esto continúa mientras dure.

En vacunas normales, el sistema inmunológico ataca una cantidad limitada de partículas en el adyuvante con el fin de producir anticuerpos o alguna respuesta inmune que el cuerpo puede reconocer en un momento posterior si el individuo entra en contacto con la misma partícula o una similar.

En el minuto 3:12 Zaks cita un estudio dónde “Hurones inmunizados con 200 microgramos y desafiados [expuestos a influenza H7N9 vía IN (intranasal)] el día 49 tenía cargas virales por debajo del nivel de detección ”. Entonces sí la carga viral está por debajo del nivel de detección, surgen dos preguntas: ¿los hurones incluso contrajeron el H7N9 a través de la provocación intranasal? Y siy la carga viral estaba por debajo del nivel de detección, ¿cómo se sabe que los animales tenían una carga viral? Esto pondría en duda la eficacia de la inyección.

Además, Zaks cita como las pruebas en humanos sólo duraron aproximadamente 18 meses.

Para el minuto 4:00, Zaks habla acerca de las vacunas de ARNm para el cáncer, inmediatamente habla de una condición infantil en la que falta un gen o “código” que causa la producción de una determinada enzima crítica para el metabolismo, donde el tratamiento actual es trasplantar un órgano completo, en este caso, el hígado. Entonces propone inyectar ARNm que codifica el gen faltante, un gen contenido en el ADN del genoma humano, que “corregiría” el defecto genético.

Es cuando surge la interrogante, ¿Qué hace que las células del cuerpo produzcan las enzimas y proteínas necesarias? Zaks responde a esta pregunta diciendo que es el código genético o ADN. Entonces, el ARNm tiene que alterar un código genético o el ADN para que el cuerpo produzca las proteínas de COVID-19 para que el cuerpo genere una respuesta inmune.

En palabras de Zaks, el ARNm puede alterar el genoma humano. Ya sea por diseño o por “consecuencias no deseadas”, esta tecnología se está utilizando para hacer precisamente eso. Él llama a esto “terapia de la información”, aunque muchos la categorizarian cómo Ciencia Loca. En los intentos de “reescribir” el código genético para corregir defectos, los estudios han demostrado que hubo “fallas en cascada”, es decir, cambiar un “gen defectuoso” en un genoma hizo que otros genes “fallaran” o causaran problemas y no sólo un gen se volvió defectuoso, sino muchos. Siendo la razón por la que han más de 400 eventos adversos en torno a la inyección de ARNm experimental.

Cuando los verificadores de la información nieguen estás afirmaciones puede referirse a Zaks de Moderna, Inc. Para que le afirme y explique verdad.

La Vacuna Experimental de ARNm sí modifica el genoma o ADN