Creando masa crítica contra el Nuevo Orden Mundial 🏛️

El brote en la residencia de la iglesia de San Pedro, en Gijón, deja un fallecido y 22 positivos​

La residencia de mayores Cimadevilla, un centro privado gestionado por la emblemática parroquia de San Pedro, sufre desde la semana pasada un brote de covid-19 que afecta a 22 personas: 17 de sus 34 residentes y cinco empleados. Uno de los internos ha fallecido.

Según ha podido saber EL COMERCIO, el brote se detectó el 29 de enero, y afecta en su mayoría a mujeres de edad muy avanzada. De los 17 contagiados, 16 han sido trasladados al hospital de la Feria de Muestras, denominado H144, aunque también hay usuarios en Cabueñes, Jove y la Cruz Roja. Solo una usuaria permanece aislada en la residencia: se trata de una mujer de 102 años que es asintomática.

Fuentes del centro señalan que la mayor parte de los internos no muestra «síntomas graves», aunque uno ha fallecido. Todos los internos y los empleados fijos habían recibido las dos dosis de la vacuna. En concreto, la segunda inyección se administró el 19 de enero. En teoría, según los ensayos médicos, a la semana de recibir el segundo pinchazo se obtiene ya una inmunidad casi total al virus. Pero diez días después se detectó el brote.

En la residencia también viven tres sacerdotes, entre ellos el propio párroco de San Pedro, Javier Gómez Cuesta. No obstante, ninguno está contagiado, según ha confirmado el párroco a este diario.

El brote en este geriátrico no está exento de cierta polémica. Fuentes cercanas al personal laboral del mismo señalan que al menos dos trabajadoras temporales no han recibido la vacuna, y personas estrechas a las mismas también han dado positivo por covid y están en cuarentena.

Fuentes de la dirección del centro especulan con que el origen del brote se pudo haber producido por parte del personal, ya que los residentes «no estaban recibiendo visitas del exterior».

El brote en este centro se suma a otros que se han producido tanto en Gijón como en varios puntos de Asturias, justo después de concluirse la campaña de vacunación en residentes y empleados de los geriátricos.

 

Prohíben la entrada de una mujer a los hospitales públicos tras denunciar en varios vídeos que los colapsos que decían tener eran falsos​

Cuando los políticos y los grandes medios de comunicación mienten como lo están haciendo últimamente provocan una reacción. Y ahora están mintiendo, no solo en España, también en el resto del mundo acerca de esos supuestos colapsos de los hospitales provocados por el coronavirus. ¿Y que está haciendo mucha gente para demostrar que nos están mintiendo? Están yendo a los hospitales y móvil en mano, están grabando dentro de los mismos para demostrar que de colapso, nada de nada.

Una mujer británica de 30 años, Hannah Dean, ha estado grabando varios hospitales y demostrando el engaño de ese supuesto colapso. Como han sido muchos los hospitales que ha grabado, se ha hecho conocida llegando a aparecer en distintos medios debido al gran número de publicaciones realizadas en las que ha mostrado hospitales vacíos.

Las consecuencias que le ha traído todo esto es que la Policía de Sussex le advirtiera para que dejara de hacerlo. Tras no hacerles caso y ser pillada por el guardia de seguridad de uno de los hospitales, esa advertencia se ha convertido en prohibición por lo que ahora no podrá entrar en los hospitales, a no ser que sea por motivos de salud, o de lo contrario se enfrentará a multas que podrían llegar a ser de hasta 2.500 Libras.

Al parecer las autoridades están más preocupadas de ocultar lo que de verdad ocurre en los hospitales, que de difundir la verdad. Vergonzoso.




 

Varios ciudadanos de Wuhan denuncian que si la OMS quisiera saber de verdad la realidad del origen del virus deberían hablar con ellos, no con las autoridades​

Si no fuera dramático, nos habría hecho hasta gracia el paripé que han ido a hacer esos supuestos expertos de la OMS a Wuhan para investigar el supuesto origen del coronavirus. Y es que, como es bien sabido, Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, no es más que el perrito faldero del Partido Comunista Chino y de su líder, Xi Jinping.

De ahí que no nos haya extrañado la noticia publicada por ‘The Epoch Times‘ sobre las denuncias realizadas por varios ciudadanos de Wuhan en las que dicen que si la OMS quisiera saber la verdad de lo sucedido, deberían preguntarles a ellos y no a las autoridades chinas.

En ese mismo artículo reflejan declaraciones de varios de ellos en las que dicen, entre otras cosas, que dudan mucho que “el equipo de la OMS pueda obtener resultados fructíferos o fiables”. Así se expresaba Zhang Hai, cuyo padre falleció de coronavirus el años pasado. Añadía, además, “creo que deberían ponerse en contacto con las familias que están en duelo para conocer la verdad del brote, el verdadero proceso de cómo se propagó el virus en Wuhan en enero del año pasado”. “No tenemos oportunidad de hablar con ellos porque las autoridades no nos lo permiten”.

Otro residente de Wuhan decía que creía que “el equipo de la OMS debería hablar con los pacientes de COVID-19 y sus familias. Deben saber lo que experimentaron las familias de Wuhan, por ejemplo, cómo los pacientes se infectaron y murieron”.

También han contado que una persona ha sido condenada a cuatro años de prisión por grabar y hacer fotos de lo que sucedía entonces en las calles, o por hablar con más gente sobre lo que estaba ocurriendo.

Lo dicho, lo que están haciendo los representantes de la OMS en Wuhan es puro teatro y no se va a saber absolutamente nada de lo que ocurrió de verdad. Otra cosa distinta es que nos cuenten algún cuento, convenientemente acordado con las autoridades del Partido Comunista Chino. Pero verdad, lo que se dice la verdad, mucho nos tememos que no la sabremos nunca y menos viniendo de China.

 

Cinco ancianos contagiados tras recibir la segunda dosis de la vacuna hace 15 días​

Cinco ancianos que recibieron la segunda dosis de la vacuna contra el coronavirus hace 15 días han dado positivo por la enfermedad. Los pacientes son usuarios de la residencia de mayores Seniors de Montuiri y de momento no han desarrollado síntomas. Las residencias continúan haciendo cribados y ha sido en uno de ellos donde se han revelado los contagios.

Además de los cinco ancianos, un sexto que había recibido la primera dosis también ha dado positivo. También han contraído la enfermedad dos trabajadores que no se habían vacunado. Estos tres últimos tampoco presentan síntomas. Desde la Conselleria de Salud afirman que era uno de los escenarios posibles, porque el hecho de vacunarse no evita contagiarse sino que previene que la enfermedad se desarrolle de forma grave.

Estos positivos, según la Conselleria de Salud, serán asintomáticos o desarrollarán la enfermedad de forma leve, lo que permitirá rebajar las tasas de ingreso hospitalario y de mortalidad de la población vulnerable al virus.

 

Un sin parar…… 33 ancianos de una residencia dan positivo 6 días después de recibir la segunda dosis de vacuna.​

El Ayuntamiento de la localidad ciudadrealeña de Villahermosa ha comunicado sobre las 21 horas de este miércoles que tras las pruebas PCR realizadas este martes de forma masiva a los residentes y trabajadores de la residencia del pueblo, 33 residentes y 4 trabajadores han dado positivo por Covid-19. Se da la circunstancia de que hace una semana, el 27 de enero, todos ellos recibieron la segunda dosis de la vacuna anti covid, según informó ese día el propio consistorio de esta forma: «Los residentes y trabajadores de la residencia Juan Félix Martínez Moya de Villahermosa, han recibido la segunda dosis de la vacuna contra el Covid-19. Gracias a todos los que lo estáis haciendo posible».

También la empresa Nexus Integral, que gestiona esta y otras residencias de las provincias de Ciudad Real y Toledo y que tiene su sede social en Talavera de la Reina, celebraba el 27 de enero la llegada de la segunda dosis al centro. «¡Hemos recibido la segunda dosis con una gran ilusión! Todos nuestros mayores desean con todas sus fuerzas que a partir de hoy todo empiece a mejorar, a cambiar y a parecerse más a la antigua normalidad donde podían abrazar y disfrutar de sus seres queridos! ¡Un pasito mas!».

Fue el 5 de enero cuando en la residencia Juan Félix Martínez Moya de Villahermosa comenzó la campaña de vacunación contra el coronavirus . «¡No pudimos tener mejor regalo de Reyes! La primera residente en vacunarse fue Catalina Rubio, que a sus 99 años afronta con esperanza e ilusión el primer paso para terminar con esta pandemia. Agradecemos el gran trabajo del equipo que se desplazó desde el Hospital de Valdepeñas para traernos las vacunas», celebraba en sus redes sociales la empresa Nexus Integral tres días despues. Incluso, entre los comentarios a la noticia se colgó uno que decía: «Ha sido genial y lo mejor es que ninguno ha tenido ninguna alteración».

Todo fue alegría hasta este miércoles, cuando el Ayuntamiento ha anunciado los 33 contagios de residentes
(10 han dado negativo) y de 4 trabajadores, información que dice le ha trasladado la dirección de la residencia. «Se está aplicando en todo momento el protocolo y las instrucciones recibidas por parte de las autoridades sanitarias teniendo en cuenta los nuevos contagios. Todos somos conscientes de que es una situación difícil, por eso pedimos prudencia y hacemos un llamamiento a la responsabilidad individual para frenar el avance de los contagios y la transmisión del virus en nuestro municipio. Traslademos mucho ánimo a nuestros mayores, trabajadores de la residencia y a todos los familiares, en estos duros momentos, con el deseo de que remita esta situación en la mayor brevedad posible para lo que estamos seguros de que contaran con nuestra colaboración», finaliza el comunicado.

Todos los residentes y trabajadores que han dado positivo en Covid-19 se encuentran en buen estado de salud, salvo algunos con síntomas leves. Como ocurre con otros vacunas, como la de la gripe, su función es evitar contraer los síntomas graves la enfermedad y tras su inoculación se generan anticuerpos para luchar contra el virus. La inmunidad que genera la vacuna anti covid se obtiene a los 7-10 días después de haber recibido la segunda dosis.

Un caso similar al de Villahermosa ha ocurrido en Gijón, en la residencia Cimadevilla, donde 17 residentes y 5 trabajadores, todos ellos mujeres con sintomatología leve, han dado positivo transcurridos siete días desde la segunda dosis.

 

Mueren cuatro sanitarios italianos tras haber recibido la vacuna de Pfizer​

Más muertos tras las polémicas vacunaciones masivas. Según hemos podido saber, Luigi Buttazzo, técnico de equipos quirúrgicos del Hospital Tor Vergata de Roma, fue encontrado sin vida en la cama a finales del pasado mes de enero. Se sospecha de un ataque al corazón. Acababa de recibir la segunda dosis de la vacuna de Pfizer, según informa Secondo Piano News.

La muerte de este doctor se suma al fallecimiento a mediados del mismo mes de Elizabetta Durazzo, enfermera del Hospital Fabrizio Spaziani de Frosinone, al sur de Roma. Además, el 20 de enero, Miriam Gabriela Godoy, farmacéutica de profesión, falleció en el Hospital Bufalini de Cesena tras sufrir una urgencia médica al día siguiente de tomar la vacuna de Pfizer el 14 de enero.

Asimismo, también trascendió la muerte de Mauro Valeriano D’Auria, por infarto, en las mismas circunstancias. Era gastroenterólogo y cayó muerto de un infarto mientras jugaba al tenis. Estaba en perfecto estado de salud. En su cuenta de FaceBook dijo que había tomado la vacuna contra el coronavirus y de que era totalmente «segura».

Sin embargo, al de unos días falleció. Ejercía la medicina en el Hospital Umberto I de Nocera Inferiore. Sus amigos discuten abiertamente en las redes sociales la relación entre la vacuna y su fallecimiento.

 

Doctors now warn about permanent damage and cardiovascular events following COVID-19 vaccination​

More doctors are speaking out about the harms of new COVID-19 vaccines. Cardiothoracic surgeon, Dr. Hooman Noorchashm, M.D., Ph.D. is one of them. Dr. Noorchashm says that the covid-19 vaccines will almost certainly cause an antigen-specific immune response; however, if viral antigens are present in the tissues of recipients at the time of vaccination, the vaccine-augmented immune response will turn the immune system against those tissues, causing inflammation that can lead to blood clot formation. This destructive auto-immune effect could do significant damage to endothelial cells of elderly patients who already suffer from cardiovascular disease. There have already been numerous reports of unexplained cardiovascular fatalities following covid-19 vaccination across Norway, Germany, the UK, Gibraltar and the United States.

Vaccine causes recently-infected persons to experience autoimmune vascular damage​

Dr. Noorchashm’s findings are consistent with the research findings of Dr. J. Patrick Whelan, M.D., Ph.D., who shared similar concerns with the FDA in early December of 2020. Whelan warned that a recently-infected patient who is subject to covid-19 vaccination is likely to suffer from autoimmune attacks along the ACE-2 receptors present in the heart, and in the microvasculature of the brain, liver and kidney. The risk is doubled because two shots are required.

It is a well documented fact that SARS-CoV-2, the Wuhan coronavirus, readily targets humans through the vascular endothelium. The virus is known to enter into endothelial cells through the ACE-2 receptor on the endothelium. Because of this unique gain-of-function, one of the medical emergencies that may occur in covid-19 patients is thromboembolic complications (formation of a blood clot inside a blood vessel). If viral antigens are present in the endothelial lining of blood vessels, then the vaccine will cause an antigen-specific immune response that attacks those precious tissues, potentially causing cardiovascular events. The research warns that the vaccine is “almost certain to do damage to the vascular endothelium,” especially in the elderly. This vaccine-induced endothelial inflammation is “certain to cause blood clot formation with the potential for major thromboembolic complications in a subset of such patients,” he warns.

Dr. Noorchashm concludes, “Therefore, it is my respectful request that FDA, in collaboration with Pfizer and Moderna, immediately and at the very minimum, institute clear recommendations to clinicians that they delay immunization in any recently convalescent patients, as well as any known symptomatic or asymptomatic carriers — and to actively screen as many patients with high cardiovascular risk as is reasonably possible, in order to detect the presence of SARS-CoV-2, prior to vaccinating them.”

FDA and CDC must act now to prevent cardiac events caused by covid-19 vaccines​

An advocate for ethics, patient safety, and women’s health, Dr. Noorchashm has written his concerns out to the FDA and the drug companies, Pfizer and Moderna. He is calling for better screening of recently-infected individuals who are lining up to be vaccine recipients, to ultimately mitigate vaccine damage. Elderly populations with a history of cardiovascular issues are at greatest risk to this potentially deadly vaccine injury. The doctor is calling for more comprehensive informed consent about this serious health effect. The Food and Drug Administration (FDA) and the Centers for Disease Control and Prevention (CDC) have an ethical responsibility to convene emergency meetings and establish new guidelines for vaccine administration, before more people are harmed.

Lyn Redwood, RN, MSN, director and president emerita of Children’s Health Defense, wrote: “Ignoring these valid and scientifically supported warnings from leading physicians may result in hundreds of millions of people suffering potentially deadly injuries or permanent damage following vaccination.” The public is losing confidence in vaccination because the FDA and CDC continue to ignore the role that vaccines play in the pathology of multiple disease processes.

 

Corona children studies "Co-Ki": First results of a Germany-wide registry on mouth and nose covering (mask) in children​

Background: Narratives about complaints in children and adolescents caused by wearing a mask are accumulating. There is, to date, no registry for side effects of masks. Methods: At the University of Witten/Herdecke an online registry has been set up where parents, doctors, pedagogues and others can enter their observations. On 20.10.2020, 363 doctors were asked to make entries and to make parents and teachers aware of the registry. Results: By 26.10.2020 the registry had been used by 20,353 people. In this publication we report the results from the parents, who entered data on a total of 25,930 children. The average wearing time of the mask was 270 minutes per day. Impairments caused by wearing the mask were reported by 68% of the parents. These included irritability (60%), headache (53%), difficulty concentrating (50%), less happiness (49%), reluctance to go to school/kindergarten (44%), malaise (42%) impaired learning (38%) and drowsiness or fatigue (37%). Discussion: This world's first registry for recording the effects of wearing masks in children is dedicated to a new research question. Bias with respect to preferential documentation of children who are particularly severely affected or who are fundamentally critical of protective measures cannot be dismissed. The frequency of the registry’s use and the spectrum of symptoms registryed indicate the importance of the topic and call for representative surveys, randomized controlled trials with various masks and a renewed risk-benefit assessment for the vulnerable group of children: adults need to collecticely reflect the circumstances under which they would be willing to take a residual risk upon themselves in favor of enabling children to have a higher quality of life without having to wear a mask.

 

Una española recorre las calles de Madrid en un coche con megafonía alertando sobre los peligros de la dictadura que se quiere imponer con la excusa del virus​

Ya no sabemos si es que hay mucha gente que está convencida de que las dictatoriales medidas que se quieren imponer con la excusa del virus son buenas y justas, o es que están tan aterradas que ese miedo les impide ver la realidad de lo que está sucediendo, pero creemos que ya va siendo hora de que la inmensa mayoría empiece a despertar.

Y es que no es normal que hayamos llegado al extremo al que hemos llegado. No es normal creer que yendo con mascarillas por las calles a través de las cuales pasan miles de virus ya tienen la solución mágica. No es normal que se piense que es normal cerrar la hostelería, mientras colegios y transportes públicos están abarrotados. No es normal que haya gente pidiendo que se les encierre, cuando se ha probado que es mucho peor el remedio que la enfermedad. No es normal que a estas alturas haya gente creyendo que estas patrañas son lógicas y apropiadas.

Y no será porque no hay gente que no lo esté advirtiendo llegándose incluso a jugar su empleo y su prestigio, puesto que los grandes medios de comunicación se ocupan en dilapidar al disidente, en lugar de rebatirlo con argumentos.

Una de las personas que más se está moviendo es esta española con acciones que, sobre todo, llamen la atención de la gente. Y una de las últimas acciones que ha realizado ha sido la de ir en un coche con megafonía por Madrid alertando a todo el mundo de lo que está sucediendo. ¿Servirá para algo? Esperemos que sí, esperemos que todo esto vaya calando en el mayor número de personas posible.




 

Detectados siete positivos en una residencia gallega tras completar la vacunación​

Un total de siete personas de la residencia de atención a la discapacidad Juan Vidán Torres de Aspas, en Santiago de Compostela, han dado positivo por covid-19 en las pruebas PRC realizadas tras haber recibido la segunda dosis de la vacuna. Los afectados son seis usuarios y un trabajador

Los treinta y cinco usuarios de la residencia recibieron la segunda dosis de la vacuna el 28 de enero, pero, tras detectarse síntomas en algunos de los usuarios, se realizaron pruebas y se descubrieron siete positivos en el centro residencial, perteneciente a la Asociación de Padres de Personas con Discapacidad Intelectual (Aspas).

Los internos positivos serán trasladados al Centro Galego de Desenvolvemento Integral (Cegadi) en Salgueiriños, donde, desde el 25 de octubre, son ingresados enfermos con coronavirus procedentes de residencias de mayores o de discapacitados de toda Galicia, según informaron a Efe fuentes de la residencia.

Tras un caso similar en Asturias, las autoridades sanitarias recuerdan que la protección que ofrece la vacuna no alcanza el 95% hasta siete días después de la segunda dosis

No es el primer caso de este tipo que se detecta en España. En el centro de atención a personas con discapacidad intelectual Sanatorio Marítimo de Gijón se descubrió en los últimos días un brote que afecta a 87 de los 128 residentes, que ya habían recibido las dos dosis de la vacuna. La segunda, también el 28 de enero.

Fue el 30 de enero cuando se detectaron los primeros casos entre algunos trabajadores. A partir de ahí se realizó el día 31 un cribado general.

La explicación de que hayan dado positivo a pesar de haber recibido la segunda dosis de la vacuna es, según la Consejería de Salud asturiana, que aún no habían transcurrido los siete días necesarios tras la segunda administración para desarrollar la inmunidad.

"La vacuna protege en un 95% a aquellas personas que han sido vacunadas a partir del día séptimo tras la segunda dosis. Aquí estamos hablando de que los casos empezaron a aparecer al segundo día tras la aplicación de la segunda dosis, con lo cual no podemos exigirle a la vacuna que proteja con las características propias de las segunda dosis", señala.

 

El extraño caso de Israel: crecen los contagios a pesar de que un tercio de su población ha recibido ya la primera dosis​

Uno de cada tres israelíes ha recibido ya al menos una de las dosis de la vacuna contra el coronavirus. De este tercio de población, a más de la mitad -un 19%- se le ha suministrado la segunda y definitiva dosis. Este es el resultado de la mayor campaña de vacunación en el mundo, que en apenas un mes desde su comienzo suma más de 3 millones de personas con la cura contra la Covid-19 en su organismo.

Así, continuando con su organizado plan donde se vacuna durante 24 horas al día y 7 días por semana, el estado de Israel tiene calculado que llegará a la ansiada inmunidad del rebaño entre marzo y mayo. Para ello deben estar vacunadas más de dos terceras partes de la población, es decir, en torno a 6,5 millones de personas.

Observando los grupos de edad, el 70% de las personas mayores de 60 años ya han recibido la vacuna completa, un dato clave teniendo en cuenta la mortalidad de este sector poblacional frente a la Covid-19. Además, las autoridades sanitarias iniciaron la semana pasada la vacunación tanto en mayores de 35 años como en estudiantes de secundaria de entre 16 y 18 años, con la esperanza de que puedan presentarse a los exámenes.

Sin embargo, una de las mayores polémicas que han saltado a la escena internacional es la de la población palestina. Varios millones de palestinos que viven bajo la ocupación israelí no han sido vacunados, a pesar de las palabras del ministro de Sanidad, Yuli Edelstein, quien afirmó "que los palestinos se encuentren en una mala situación (sanitaria) va en contra de nuestros intereses”. Así, tras la presión internacional, la Autoridad Palestina va a recibir 5.000 dosis de Moderna del Gobierno israelí esta semana, mientras que reclaman que sea Israel la que se encargue del plan de vacunación de Cisjornadia y Gaza, "como potencia ocupante desde 1967".

En cuanto a la lectura de los datos de la población vacunada, tiene dos interpretaciones. En primer lugar, el Ministerio de Sanidad local señala en un informe preliminar que solo se han registrado 317 contagios por Covid entre los primeros 715.427 israelíes que recibieron las dos dosis de Pfizer, lo que implica una tasa de infección del 0,044%. Por otro lado, la llegada de nuevas cepas ha provocado una mayor propagación del virus en aquellos no vacunados, subiendo la cifra de contagios, que el martes fue superior a los 8.000 casos.

Un mes en el que no cesan de subir los contagios​

Las sensaciones que vive la población israelita son encontradas. Por un lado, sienten que la vacunación está siendo muy efectiva y notan que cada vez está más cerca el final de esta pesadilla llamada Covid. Sin embargo, el mes en el que se están inyectando hasta 200.000 dosis al día los contagios no cesan de subir.

La curva de contagios no se dobla a pesar del confinamiento domiciliario al que está sometida su población desde hace tres semanas, que durará como mínimo hasta el próximo viernes. El 25% de las muertes totales del país se han producido en este mes de enero, una cifra que se traduce en 1.367 personas fallecidas en los últimos 30 días.

El motivo principal al que apuntan las autoridades sanitarias del país es la llegada de nuevas cepas del virus, más contagiosas y -según Sharon Alroy-Preis, jefa del departamento de salud pública- menos efectivas contra la vacuna, a pesar de que admitió que son solo hipótesis y "no hay evidencias". Así, el país registra actualmente más de 650.000 positivos desde el inicio de la pandemia, unos 74.000 de ellos aún activos y más de 1.000 en estado grave.

Además, otro de los motivos a los que achacan la subida de contagios es a un incumplimiento sistemático de las medidas de prevención por parte de algunos sectores de la población, como son los grupos ultraortodoxos de la comunidad judía, que han mostrado su rechazo frontal a las retricciones y representan el 40% de los nuevos contagios.

Datos para la esperanza en la efectividad de la vacuna​

Mientras la preocupación por la curva de contagios crece, el alivio por la efectividad de la vacuna aumenta. Cada vez más estudios corroboran que las dosis luchan contra el coronavirus, el último el de Maccabi Healthcare Services. Esta institución publicó el pasado jueves un estudio que indica que de 163.000 israelíes a los que se les administraron ambas vacunas, solo 31 se contagiaron, en comparación con casi 6.500 contagios en un grupo de control de personas no vacunadas.

Estos datos, sumados a una tasa de infección del 0,044% entre los que han recibido las dos vacunas de Pfizer, son los más esperanzadores, reflejando una efectividad de las vacunas de entre 92% y el 95%.

Por último, Israel está ya vacunando a los reclusos extranjeros en las cárceles de Israel, entre ellos más de 4.000 palestinos, así como a periodistas y trabajadores internacionales, con el objetivo de obtener la inmunidad del rebaño cuanto antes.

 

Mueren otros 15 ancianos más tras ser vacunados en una residencia de Sevilla: ¿Hasta cuándo vamos a mirar hacia otro lado?​

En el asilo Vitalia Home Parque Alcosa, muy cerca de Sevilla, han muerto al menos 15 ancianos tras ser vacunados, según El Correo de Andalucía (1). Se trata de otro asilo “de gestión privada” en el que han llegado a detectar más de 80 positivos, aunque actualmente sólo hay 62, una cifra confirmada por la Consejería de Salud, que mantiene medicalizadas las instalaciones.

La mayoría de los ancianos habían recibido ya la primera dosis de la vacuna antes de la infección y se han contagiado a pesar de que llevan más de dos meses encerrados en sus habitaciones.

“Esto es como en la guerra, comemos en la cama, están todas pegadas y tenemos mucho frío”, relata un anciano recluido en el asilo en un mensaje enviado a un familiar (2).

La situación que se vive en el interior del asilo ha sido denunciada por varios familiares de los anicianos, uno de ellos fallecido, y también por antiguos trabajadores del centro. El asilo superó la primera ola de la pandemia sin contagios y fue el pasado mes de septiembre cuando, según un familiar, se dio el primer caso en un trabajador.

José Martín Cataluña es hijo de una de las primeras ancianas que dio positivo y que recientemente ha fallecido. Según sus palabras, a raíz del brote, ha descubierto que lo que se vive en el asilo “es una auténtica casa de los horrores”. Los ancianos están sin calefacción, con ropa que no es suya, esqueléticos y con un estado físico y psíquico muy deteriorado.

“Tuve que decir que iba a denunciarlos en el juzgado de guardia para que me pasaran con la directora tras varios días intentándolo porque mi madre estuvo tres días sin calefacción en una habitación sola con una simple estufa. Se comprometió en arreglarla y así lo hicieron. Aún así, en plena borrasca Filomena, con el frío que hizo, sólo se la ponían por la noche”, afirma.

La madre de Martín Cataluña fue trasladada a una habitación de la cuarta planta del edificio tras confirmar su positivo en un cribado. Asegura que prácticamente pasó la enfermedad asintomática. Los problemas comienzan cuando a su madre la sacan de esa habitación, “a escasos tres días de cumplir los 14 de cuarentena” y la llevan a una sala establecida como planta Covid una vez fue medicalizada la residencia por parte del Servicio Andaluz de la Salud, junto con otros positivos.

“Mi madre estaba bien. Yo hablaba con ella y con los médicos y eso es lo que me transmitían hasta que el día 20 de enero, cuando le faltaban tres días para cumplir los 14, me dijo ella misma que la iban a trasladar a una planta medicalizada con siete enfermos más. Yo me negué unilateralmente porque le quedaban tres días de aislamiento y ese trasladado lo único que le iba a suponer era exponerla a una mayor carga viral y sin mascarilla. Pero me dijeron que los sanitarios eran ellos y que se guiaban por las autoridades sanitarias”, relata.

Cuando se cumplieron los 14 días de aislamiento estipulado, recibió una llamada desde el asilo. Le dijeron que su abuela tenía que estar 14 días más aislada porque no tenía anticuerpos y 15 minutos después lo llamó el médico para decirle que su madre se había curado y que sería instalada en la zona limpia de la residencia, donde tres días después empeoró y tuvo que ser trasladada al Hospital Virgen Macarena, falleciendo a los pocos días. “A mi madre la llevaron a una zona limpia sin hacerle una PCR que confirmara que era negativo. Estuvo tres días con otros residentes no contagiados y el 26 de enero tuvieron que llamar a una ambulancia de urgencias y se las llevaron al hospital donde ingresó automáticamente en la planta Covid tras confirmar que seguía contagiada. Estuvo tres días en zona no Covid, contagiada y sin mascarilla”, lamenta.

“Me han mentido y además me han falsificado fechas en los informes clínicos y eso tengo pruebas para demostrarlo», indica Martín Cataluña.

Un auxiliar de enfermería asegura que allí se hacen auténticas barbaridades. “Los abuelos estaban agolpados en seis salones y podía haber unos 20 en cada uno de ellos. Entre todos unas 70 personas para dos auxiliares solos. Esa situación de estrés no hay quien la pueda soportar. Al principio pensé que sería cosa de mala organización los primeros días, pero he visto que esto es así siempre y por eso he decidido irme porque he estado en muchas residencias y nunca he trabajado de esa manera”, afirma.

Los ancianos “durmen con la ropa de calle”. Lo que se les pone por la mañana es lo que tienen todo el día hasta el día siguiente cuando se les ducha y se les cambia. Permanecen sentados en una silla desde que se les levanta hasta que los vuelven a acostar a las ocho de la tarde.

Hace unos días un grupo de antiguas trabajadoras del asilo denunciaron que en la residencia han llegado a servir comida en mal estado; usan sábanas en vez de toallas para secar a los mayores tras las duchas porque las lavadoras y secadoras se estropean continuamente; no hay material de protección suficiente porque “desde dirección se indica que mejor unos guantes limpios con agua y jabón antes de cambiarlo cada dos por tres”.

 

En Gibraltar las vacunas incrementan un 525 por ciento el número de ‘muertos por coronavirus’​

Desde que comenzaron las vacunaciones, el número de muertes que se imputan oficialmente al “covid” en Gribraltar ha aumentado un 525 por ciento. Oficialmente no mueren a causa de las vacunas sino del coronavirus. Sin embargo, ni las “nuevas cepas” ni las antiguas explican el aumento de fallecidos (1).

Las estadísticas del gobierno colonial muestran que el primer “caso” de coronavirus en la Roca apareció el 18 de marzo del año pasado y la primera muerte se produjo el 1 de noviembre. El número total de muertes aumentó a seis el 22 de diciembre, cuando se identificó por primera vez la “nueva cepa”. Entre el 22 de diciembre y el 10 de enero, la “nueva cepa” causó seis muertes más, lo que eleva el total a 12.

Gibraltar comenzó a desplegar la vacuna el 10 de enero y el 30 la mortalidad atribuida al coronavirus aumentó a 75, lo que supone un aumento del 525 por ciento en un período de 20 días, después de casi 10 meses de pandemia que sólo habían matado a un puñado de personas. El incremento es, pues, consecuencia de la vacunas.

El 29 de enero, cuando el número de muertos ascendía a 73, el Ministro Principal de Gibraltar, Fabián Picardo, dio una rueda de prensa. Tras lamentar “el mayor número de muertes por una sola causa” en la historia de Gibraltar, animó a la prensa a “situar la catástrofe en su contexto”, o sea, les recomendaba que disimularan la matanza que habían llevado a cabo.

Cumpliendo con su cometido, los inquisidores también se apresuraron a negar cualquier relación entre el aumento de muertos y las vacunas. Citaron una declaración del gobierno colonial, que afirmaba que sólo habían muerto seis personas vacunadas.

En Gibraltar la primera dosis de inoculación para los cuatro grupos de riesgo mayores se completó en 19 días, lo que significa que todos los habitantes de la Roca mayores de 70 años y los de alto riesgo habían sido vacunados.

A partir del 10 de enero los medios de comunicación locales han descrito, día por día, el incesante goteo de ancianos muertos en los asilos. El 17 de enero el Gibraltar Chronicle informó de que 13 ancianos habían muerto en dos días: “Todos los fallecidos ese fin de semana, excepto tres, estaban al cuidado del Servicio de Hogar de Ancianos. El más joven a principios de los años 70, el más viejo a finales de los 90. Todas fueron registradas como muertes de Covid-19”.

Al día siguiente, Picardo aseguró que sólo seis de las 61 personas que murieron en el período de 19 días entre el inicio de la vacunación y su declaración habían sido vacunadas, a pesar de que un total de 12 gibraltareños habían muerto “a causa del coronavirus” en los 10 meses anteriores.

Los investigadores no verificaron nada, no hicieron ninguna investigación. Utilizaron las declaraciones oficiales de Picardo para defender la campaña de vacunación. Lo demás no les interesa en absoluto.