Creando masa crítica contra el Nuevo Orden Mundial 🏛️

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Enorme escándalo descubierto: La vacuna COVID-19 destruye nuestro sistema inmunológico de forma permanente​

Según un estudio que examinó la forma en que se expide el formulario de consentimiento para la participación en el estudio de la vacuna COVID 19, los formularios de divulgación no informan a los voluntarios de que la vacuna podría hacerlos susceptibles a una enfermedad más grave si se exponen al virus.

por Dr. Joseph Mercola

En el informe “Informed Consent Disclosure to Vaccine Trial Subjects of Risk of COVID-19 Vaccine Worstering Clinical Disease“, publicado en el International Journal of Clinical Practice el 28 de octubre de 2020, se señala que “las vacunas COVID-19 diseñadas para inducir anticuerpos neutralizantes pueden sensibilizar a los receptores de la vacuna a una enfermedad más grave que si no estuvieran vacunados”.

Según el estudio:​

“Las vacunas contra el SARS, el MERS y el RSV nunca han sido autorizadas y los datos obtenidos durante el desarrollo y las pruebas de estas vacunas indican una seria preocupación: Que las vacunas desarrolladas empíricamente utilizando el enfoque tradicional (consistente en la espiga del coronavirus no modificada o mínimamente modificada que produce anticuerpos neutralizantes), ya sea que estén hechas de proteína, vector viral, ADN o ARN, e independientemente del método de administración, pueden agravar la enfermedad COVID-19 por medio de la amplificación dependiente de anticuerpos (ADE, por sus siglas en inglés).

Este riesgo se disfraza en los protocolos de los ensayos clínicos y en los formularios de consentimiento informado de los ensayos de la vacuna COVID-19 en curso, hasta tal punto que es poco probable que los pacientes comprendan adecuadamente este riesgo, por lo que no es posible un consentimiento verdaderamente informado de los sujetos de estos ensayos.

El riesgo específico y significativo de COVID-19 de ADE debería haberse revelado de manera prominente e independiente a los participantes en los ensayos de vacunas, así como a los que se están reclutando para los ensayos y a los futuros pacientes después de la aprobación de la vacuna, a fin de cumplir la norma ética médica de comprensión del paciente para el consentimiento informado.”


¿Qué es la amplificación dependiente de anticuerpos?

Como señalaron los autores de este artículo en el International Journal of Clinical Practice, los anteriores esfuerzos de vacunación contra el coronavirus – contra el coronavirus del síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV), el coronavirus del síndrome respiratorio del Oriente Medio (MERS-CoV) y el virus sincitial respiratorio (RSV, por sus siglas en inglés) – han suscitado serias preocupaciones. Estas vacunas tienen una tendencia a desencadenar una amplificación dependiente de los anticuerpos.

¿Qué significa eso exactamente?​

En resumen, significa que la vacuna no refuerza tu inmunidad a la infección, sino la capacidad del virus para entrar e infectar tus células, lo que resulta en una enfermedad más grave que si no hubieras sido vacunado.

Esto es exactamente lo contrario de lo que se supone que hace una vacuna y un problema significativo que se señaló desde el principio de la demanda de la vacuna COVID 19.

En el documento de resumen de 2003 titulado “Antibody-Dependent Enhancement of Virus Infection and Disease” se explica lo siguiente:

“En general, los anticuerpos específicos del virus se consideran antivirales y desempeñan un papel importante en el control de las infecciones virales de diversas maneras. Sin embargo, en algunos casos, la presencia de anticuerpos específicos contra el virus puede ser beneficiosa. Esta actividad se conoce como amplificación dependiente de anticuerpos (ADE) de la infección del virus.

El EDA de la infección viral es un fenómeno en el que los anticuerpos específicos del virus interactúan con los receptores Fc y/o del complemento para promover la entrada del virus en los monocitos/macrófagos y las células de granulocitos y, en algunos casos, la replicación del virus.

Este fenómeno se ha notificado in vitro e in vivo en el caso de virus que representan numerosas familias y géneros de importancia para la salud pública y la veterinaria. Estos virus comparten algunas características comunes, como la replicación preferente en macrófagos, la capacidad de establecer la persistencia y la diversidad antigénica. Para algunos virus, el ADE de la infección se ha convertido en un gran problema en el control de la enfermedad por medio de la vacunación.”


Los esfuerzos anteriores de la vacuna contra el coronavirus han fracasado

En mi entrevista con Robert Kennedy Jr. en mayo de 2020, él resumió la historia del desarrollo de la vacuna contra el coronavirus que comenzó en 2002 después de tres brotes sucesivos de SARS. Hasta 2012, científicos chinos, estadounidenses y europeos estaban trabajando en el desarrollo de vacunas contra el SARS y tenían unos 30 candidatos prometedores.

De estos, los cuatro mejores candidatos a la vacuna fueron administrados a los hurones, que presentan las infecciones pulmonares más cercanas a las humanas. En la entrevista, Kennedy explica lo que pasó después. Aunque los hurones mostraron una robusta respuesta de anticuerpos, que es la medida para la aprobación de las vacunas, tan pronto como se enfrentaron al virus salvaje, todos se enfermaron gravemente y murieron.

Lo mismo ocurrió cuando intentaron desarrollar una vacuna contra RSV en los años 60. RSV es una enfermedad de las vías respiratorias superiores muy similar a la enfermedad causada por los coronavirus. En ese momento, decidieron saltarse los experimentos con animales y pasar directamente a los experimentos con humanos.

Kennedy sagte:

“Lo probaron, creo, en 35 niños, y lo mismo ocurrió. Los niños desarrollaron una respuesta de anticuerpos campeona, resistente, duradera. Se veía perfecto, pero cuando los niños fueron expuestos al virus salvaje, todos se enfermaron. Dos de ellos murieron. Dejaron la vacuna. Fue una gran vergüenza para la FDA [Food and Drug Administration] y el NIH [National Institutes of Health].”

Anticuerpos neutralizantes frente a anticuerpos aglutinantes

Los virus de la corona no sólo causan la producción de un tipo, sino dos tipos diferentes de anticuerpos:
En lugar de prevenir una infección viral, los anticuerpos aglutinantes desencadenan una respuesta inmunológica anormal, que se denomina “incremento inmunológico paradójico”. Otra forma de verlo es que tu sistema inmunológico no funciona para protegerte, sino que te enferma más.

Muchas de las vacunas COVID-19 actualmente en el mercado utilizan el ARNm para instruir a tus células para producir la proteína de punta CoV-2 del SARS (proteína S). La proteína de punta, que se adhiere al receptor ACE2 de la célula, es la primera etapa del proceso de dos pasos que los virus utilizan para entrar en las células.

La idea es que al formar la proteína de punta del SARS-CoV-2, tu sistema inmunológico comienza a producir anticuerpos sin enfermarte. La pregunta clave es, ¿cuál de los dos tipos de anticuerpos se produce por este proceso?

Sin los anticuerpos neutralizantes se espera enfermedades más graves

El Inmunólogo escribió en su canal de Twitter en abril 2020:

“En el desarrollo de vacunas… y considerando los pasaportes de inmunidad, debemos primero entender el complejo papel de los anticuerpos en el SARS, MERS y COVID-19.”

Enumera otros estudios de vacunas contra el coronavirus que han suscitado preocupación sobre el ADE.

El primero es un estudio de 2017 sobre el patógeno PLOS, Enhanced Inflammation in New Zealand White Rabbits When MERS-CoV Reinfection Occurs in the Absence of Neutralizing Antibody, que investigó si la infección con MERS protegería a los animales probados de la reinfección, como suele ser el caso de muchas enfermedades virales. (Esto significa que una vez que se ha recuperado de una infección viral, como el sarampión, es inmune y ya no se enferma de nuevo).

Para determinar cómo afecta el MERS al sistema inmunológico, los investigadores infectaron a los conejos blancos con el virus. Los conejos se enfermaron y desarrollaron anticuerpos, pero estos anticuerpos no eran del tipo neutralizante, es decir, el tipo de anticuerpos que bloquean la infección. Como resultado, no estaban protegidos de la reinfección, y cuando fueron expuestos al MERS por segunda vez, se enfermaron de nuevo, e incluso más seriamente.

“De hecho, la reinfección provocó un aumento de la neumonía sin que se incrementara la concentración de ARN viral”, señalaron los autores. Curiosamente, esta segunda infección produjo anticuerpos neutralizantes que evitaron que los animales se infectaran por tercera vez. Los autores explicaron:

“Nuestros datos del modelo de conejo sugieren que los individuos que han sido expuestos al MERS-CoV y no desarrollan una respuesta de anticuerpos neutralizantes, o los individuos cuyas concentraciones de anticuerpos neutralizantes han disminuido, pueden estar en riesgo de desarrollar una enfermedad pulmonar severa al re-exponerse al MERS-CoV.”

En otras palabras: Si la vacuna no produce una respuesta robusta a los anticuerpos neutralizantes, la infección con el virus puede poner al paciente en riesgo de desarrollar una enfermedad pulmonar más grave.

Y aquí hay un punto importante: las vacunas COVID-19 NO están destinadas a prevenir la infección. Como se describe en el artículo “How COVID-19 Vaccine Trials Are Rigged“, una vacuna “exitosa” sólo necesita reducir la gravedad de los síntomas. Ni siquiera se trata de reducir las tasas de infección, hospitalización o muerte.

ADE en infecciones de dengue

El virus del dengue también es conocido por causar el ADE. Como se explica en un artículo publicado en el Swiss Medical Weekly en abril de 2020:

“(…) actualmente se supone que la patogénesis de COVID-19 se produce a través de mecanismos citotóxicos directos e inmunológicos. Un mecanismo adicional que facilita la entrada de las células del virus y el daño subsiguiente podría ser la llamada amplificación dependiente de anticuerpos (ADE).

El ADE es una conocida cascada de eventos en la que los virus pueden infectar a las células susceptibles mediante la interacción entre los viriones complejados con anticuerpos o componentes del complemento y los receptores Fc o del complemento, lo que conduce al incremento de su replicación.

Este fenómeno tiene una enorme importancia no sólo para la comprensión de la patogénesis viral, sino también para el desarrollo de estrategias antivirales, en particular de vacunas. (…)

Hay cuatro serotipos del virus del dengue, todos los cuales producen una inmunidad protectora. Aunque la protección homotípica es duradera, los anticuerpos neutralizantes cruzados contra diferentes serotipos son de corta duración y sólo pueden durar hasta 2 años.

En la fiebre del dengue, la reinfección con otro serotipo es más severa cuando la concentración de los anticuerpos protectores disminuye. Aquí, los anticuerpos no neutralizantes se superponen a los neutralizantes, se unen a los viriones del virus del dengue y estos complejos median en la infección de las células fagocitarias a través de la interacción con el receptor Fc, en un típico ADE.

En otras palabras, los anticuerpos heterotípicos en concentraciones subneutralizantes son responsables del ADE en individuos infectados con un serotipo de virus del dengue diferente al de la infección inicial.

Los anticuerpos neutralizantes de reacción cruzada se asocian con una menor probabilidad de infección secundaria sintomática y cuanto mayor sea la concentración de dichos anticuerpos después de la infección primaria, mayor será el retraso en la infección secundaria sintomática (…).”


En el documento se examinan además los resultados detallados de los estudios de seguimiento de la vacuna contra el dengue, que demostraron que la tasa de hospitalización por dengue era mayor en los niños menores de 9 años vacunados que en el grupo de control sin vacunación. La explicación de esto parece ser que la vacuna imitó una infección primaria, y como esta inmunidad se debilitó, los niños se pusieron susceptibles al ADE cuando se encontraron con el virus por segunda vez. El autor explica:

“Un análisis post hoc de los ensayos de eficacia en los que se utilizó una prueba ELISA para distinguir los anticuerpos causados por una infección de tipo salvaje que se produjo después de la vacunación mostró que la vacuna podía proteger contra el dengue grave [en] los individuos expuestos a la infección natural antes de la vacunación y que el riesgo de un resultado clínico grave aumentaba en los individuos seronegativos.

Sobre esta base, un grupo estratégico de expertos convocado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) llegó a la conclusión de que sólo los individuos seropositivos al dengue deberían ser vacunados si se planifican programas de control del dengue que incluyan la vacunación.”


ADE en infecciones por coronavirus

Esto podría ser relevante en última instancia para la vacuna COVID-19. Hipotéticamente hablando: Si el SARS-CoV-2 actúa como el dengue, que también es causado por un virus de ARN, entonces cualquiera que no dé positivo en la prueba de SARS-CoV-2 podría en realidad tener un mayor riesgo de COVID-19 grave después de la vacunación, y sólo aquellos que ya se han recuperado de un ataque de COVID-19 estarían protegidos de la enfermedad grave por la vacuna.

Seamos claros:

No sabemos si esto es así o no, pero son áreas importantes de investigación y los estudios de vacunas en curso simplemente no podrán responder a esta importante pregunta.

El documento de Swiss Medical Weekly también examina las pruebas de ADE en las infecciones por coronavirus y cita investigaciones que demuestran que la vacunación de los gatos contra el FIPV (virus de la peritonitis infecciosa felina) – un coronavirus felino – aumenta la gravedad de la enfermedad cuando se encuentra con el mismo serotipo de FIPV que el serotipo contenido en la vacuna.

“Los experimentos han demostrado que la inmunización con una variedad de vacunas contra el SARS indujo a la inmunopatología pulmonar cuando se expuso al virus del SARS.”

En el documento también se citan investigaciones que demuestran que “los anticuerpos inducidos por una vacuna contra el SARS-CoV amplifican la infección de las líneas de células B a pesar de las reacciones protectoras del modelo del hámster”. En otro documento, publicado en 2014, se encontró que la infección por el coronavirus del SARS que depende de los anticuerpos está mediada por anticuerpos contra las proteínas punzantes:

“(…) las concentraciones más altas de antisueros contra el SARS-CoV neutralizaron la infección por el SARS-CoV, mientras que los antisueros altamente diluidos aumentaron significativamente la infección por el SARS-CoV e indujeron mayores niveles de apoptosis.

Los resultados de las pruebas de infecciosidad indican que el SARS-CoV ADE está mediado principalmente por anticuerpos diluidos contra proteínas de pico de envoltura en lugar de proteínas de nucleocápside. También generamos anticuerpos monoclonales contra las proteínas de punta del SARS-CoV y observamos que la mayoría de ellas promovían la infección del SARS-CoV.

En conjunto, nuestros resultados sugieren que los anticuerpos contra las proteínas de punta del SARS-CoV pueden desencadenar los efectos del ADE. Los datos plantean nuevas preguntas sobre una posible vacuna contra el SARS-CoV (…).”


Un estudio que sigue a este fue publicado en la revista JCI Insight en 2019. Aquí, los macacos vacunados con un virus Vaccinia Ankara (MVA) modificado, que codifica la proteína de punta del SARS-CoV de longitud completa, terminaron con una patología pulmonar más grave que los animales expuestos al virus del SARS. Y cuando transfirieron anticuerpos IgG anti-spike a los macacos no vacunados, desarrollaron un daño alveolar difuso agudo, probablemente por “distorsionar la respuesta de resolución de la inflamación”.

La vacuna contra el SARS agrava la infección después de la infección con el SARS-CoV

Un interesante artículo de 2012 con el revelador título “Immunization with SARS Coronavirus Vaccines Leads to Pulmonary Immunopathology on Challenge with the SARS Virus” (La inmunización con vacunas contra el virus del SARS conduce a la inmunopatología pulmonar en desafío al virus del SARS) muestra lo que muchos investigadores temen ahora, a saber, que las vacunas COVID-19 pueden acabar haciendo a las personas más susceptibles a las infecciones graves por SARS-CoV-2.

En el documento se ofrece un panorama general de los experimentos que demuestran que la inmunización con diversas vacunas contra el SARS dio lugar a una inmunopatología pulmonar que en su día se enfrentó al virus del SARS. Como señalaron los autores:

“Las vacunas inactivadas contra todo el virus, ya sea que se hayan inactivado con formalina o beta-propiolactona y se hayan administrado con o sin un adyuvante de alumbre, mostraron un tipo inmunopatológico Th2 en los pulmones después del desafío.

Como ya se ha mencionado, en dos informes se atribuyó la inmunopatología a la presencia de la proteína N en la vacuna; sin embargo, se encontró la misma respuesta inmunopatológica en animales a los que se administró únicamente la vacuna con proteína S, aunque parecía ser de menor intensidad.

Así pues, se produjo una respuesta inmunopatológica de tipo Th2 a la infección de los animales vacunados en tres de los cuatro modelos animales (no en los hámsteres), incluidas dos cepas diferentes de ratones endógamos con cuatro tipos diferentes de vacunas contra el SARS-CoV con y sin adyuvante de alumbre. No se ha informado de un preparado de vacuna inactivada que no induzca este resultado en ratones, hurones y primates no humanos.

En conjunto, estas experiencias dan lugar a la preocupación por los ensayos de vacunas contra el SARS-CoV en seres humanos. Se han realizado ensayos clínicos de vacunas contra el coronavirus del SRAS que, según se ha informado, inducen respuestas de anticuerpos y son ‘seguras’. Sin embargo, la prueba de seguridad sólo se ha proporcionado para un corto período de observación.

La preocupación que suscita el presente informe se refiere a la respuesta inmunopatológica que se produce en las personas vacunadas cuando se exponen al virus infeccioso del SARS-CoV, que constituye la base para el desarrollo de una vacuna contra el SARS. Otras preocupaciones en materia de seguridad se refieren a la eficacia y la seguridad contra las variantes antigénicas del virus del síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV) y a la seguridad de las personas vacunadas expuestas a otros virus corona, en particular los del grupo del tipo 2.”


Las personas mayores son las más vulnerables al ADE

Además de todas estas preocupaciones, hay pruebas de que las personas mayores, que son las más afectadas por las enfermedades graves de COVID-19, también son las más afectadas por el ADE. Una investigación preliminar publicada en el servidor de preimpresión de medRxiv a finales de marzo de 2020 informó de que los pacientes de mediana edad y ancianos de COVID-19 tienen concentraciones mucho más altas de anticuerpos anti-spike – que a su vez aumentan la infectividad – que los pacientes más jóvenes.

El fortalecimiento de la inmunidad es una seria preocupación

Otro documento digno de mención es la mini-revisión de mayo de 2020 “Impact of immune enhancement on Covid-19 polyclonal hyperimmune globulin therapy and vaccine development” (Efectos del incremento inmunológico en la terapia de hiperinmunoglobulina policlonal COVID-19 y el desarrollo de la vacuna). Como en muchos otros trabajos, los autores señalan que:

“Si bien el desarrollo del tratamiento con hiperinmunoglobulina y de la vacuna contra el SARS-CoV-2 es prometedor, ambos presentan un problema de seguridad teórica común. En estudios experimentales se ha sugerido la posibilidad de que las infecciones por el SARS-CoV y el MERS-CoV aumenten la inmunidad, lo que puede ocurrir de manera similar en la infección por el SARS-CoV-2 (…).

Teóricamente, hay dos maneras de fortalecer el incremento inmunológico de la enfermedad. En primer lugar, las cantidades no neutralizantes o subneutralizantes de anticuerpos pueden amplificar la infección por SARS-CoV-2 en las células objetivo. En segundo lugar, los anticuerpos podrían aumentar la inflamación y por lo tanto la gravedad de la enfermedad pulmonar. En la figura 1 se resume un panorama general de estos efectos de incremento infeccioso e inmunopatológico dependientes de los anticuerpos (…).

Varios candidatos a la vacuna contra el SARS-CoV y el MERS-CoV se encuentran actualmente en ensayos preclínicos o clínicos iniciales. Los estudios en animales sobre estos CoV han demostrado que las vacunas basadas en la proteína S (especialmente el dominio de unión al receptor, RBD) son altamente inmunogénicas y protegen contra el desafío de los CoV de tipo salvaje.

Las vacunas que se dirigen a otras partes del virus, como la nucleocápside, sin la proteína S, no han mostrado protección contra la infección por CoV y el aumento de la patología pulmonar. Sin embargo, la inmunización con algunas vacunas contra el CoV basadas en la proteína S también ha mostrado signos de un aumento de la patología pulmonar tras la infección con el virus.

Por lo tanto, además de la elección del blanco del antígeno, la eficacia de la vacuna y el riesgo de inmunopatología pueden depender de otros factores adicionales, como la formulación del adyuvante, la edad de vacunación (…) y la vía de inmunización.”


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Mecanismo de ADE e inmunopatología mediada por anticuerpos

Panel izquierdo: En el ADE, la internalización del complejo inmunológico está mediada por la participación de receptores Fc activados en la superficie celular. La coligación de los receptores inhibidores conduce entonces a la inhibición de las reacciones antivirales, lo que lleva a un aumento de la replicación viral.

Panel derecho: Los anticuerpos pueden causar inmunopatología al activar la vía del complemento o la citotoxicidad celular dependiente de anticuerpos (ADCC, por sus siglas en inglés). En ambas vías, la excesiva activación inmunológica conduce a la liberación de citoquinas y quimioquinas, lo que da lugar a un aumento de la patología de la enfermedad.

El importante análisis de riesgo-beneficio antes de decidir

Con toda probabilidad, independientemente de lo eficaces (o ineficaces) que sean las vacunas COVID-19, llegarán al público en un tiempo relativamente corto. La mayoría predice que una o más vacunas estarán listas en algún momento del 2021.

Irónicamente, los datos que tenemos ahora ya no apoyan un mandato de vacunación masiva, considerando que la letalidad de la COVID-19 para personas menores de 60 años es menor que la de la gripe. Si tienes menos de 40 años, tu riesgo de morir por COVID-19 es sólo del 0,01%, lo que significa que tienes un 99,99% de posibilidades de sobrevivir la infección. Y podrías mejorarlo hasta el 99,999% si eres metabólicamente flexible y rico en vitamina D.

Entonces, ¿de qué nos estamos protegiendo con una vacuna contra el COVID-19? Como ya se ha mencionado, las vacunas ni siquiera están diseñadas para prevenir la infección, sino sólo para reducir la gravedad de los síntomas. Mientras tanto, es posible que te enfermen más una vez que te expongas al virus. Esto parece ser un gran riesgo para un beneficio realmente cuestionable.

Para volver al punto de partida: Los participantes en los ensayos de la vacuna COVID-19 en curso no están informados de este riesgo – que la vacuna podría hacerlos más graves COVID-19 después de que se infecten con el virus.

La inmunopatología fatal Th2 es otro riesgo potencial

Por último, hay que pensar en lo que dice la información del PNAS sobre el riesgo de incremento y disfunción del sistema inmunológico inducido por la vacuna, especialmente para los ancianos, las mismas personas que necesitarían la protección que una vacuna debería proporcionar:

“Desde el decenio de 1960, las pruebas de vacunas candidatas para enfermedades como el dengue, el virus respiratorio sincitial (VRS) y el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS) han mostrado un fenómeno paradójico:

Algunos animales o personas que recibieron la vacuna y posteriormente se expusieron al virus desarrollaron una enfermedad más grave que los que no habían sido vacunados. El sistema inmunológico apoyado por la vacuna parecía desencadenar una respuesta incorrecta a la infección natural en ciertos casos (…).

Esta reinflamación del sistema inmunológico, conocida como realce inmunológico, puede manifestarse de varias maneras, incluyendo el realce dependiente de anticuerpos (ADE), un proceso en el que un virus utiliza anticuerpos para apoyar la infección, o el realce basado en células, una categoría que incluye la inflamación alérgica causada por la inmunopatología Th2.En algunos casos, los procesos de mejora pueden superponerse (…).

Algunos investigadores sostienen que, aunque el ADE ha recibido la mayor atención hasta ahora, según lo que se sabe sobre la epidemiología del virus y su comportamiento en el cuerpo humano, es menos probable que ocurra que una respuesta desregulada a la
COVID-19 a través de otros medios de mejora inmunológica.

‘El ADE puede ocurrir, pero el mayor problema es probablemente la inmunopatología Th2’, dice Ralph Baric, epidemiólogo y experto en coronavirus (…) en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill.

En estudios anteriores sobre el SARS, se descubrió que los ratones de edad avanzada corrían un riesgo particularmente alto de desarrollar una inmunopatología Th2 potencialmente mortal, (…) en la que una respuesta defectuosa de las células T desencadena una inflamación alérgica y los anticuerpos de mal funcionamiento que forman complejos inmunológicos activan el sistema del complemento y pueden dañar el tracto respiratorio.”

 

Cristina Martín: "Con la pandemia estamos en una guerra que pretende aniquilar nuestra libertad"​

Cristina Martín Jiménez. El Viso del Alcor, Sevilla, 1974. Esta doctora en Ciencias de la Comunicación, escritora y periodista es la autora de La verdad de la pandemia. Quién ha sido y por qué, un inquietante bestseller que ya va por la décima edición. Nueve países han adquirido los derechos para publicar su libro.

Hace años, vaticinó la situación de crisis mundial y pandemia que vivimos hoy.

Sí, en mi libro Los amos del mundo están al acecho y por ello fue censurado durante siete años en España. En él advertía acerca de la táctica de la pandemia. Parecía ciencia ficción, pero hoy es una realidad.

¿Qué es la táctica de la pandemia?

Es un arma de guerra, la construcción de un psicoescenario diseñado en laboratorios elitistas de ingeniería social, para que un grupo de poder concreto logre el dominio del mundo. Tiene un objetivo económico: el hundimiento de las economías y el aumento de poder de los grandes conglomerados. Confinan a las personas sanas para arruinar sus pymes y esclavizarlas a sus deudas y a una renta básica universal. Y tiene un plan geopolítico de sustitución de los Estados nacionales por un gobierno mundial. Vamos, si hasta lo dijo Pedro Sánchez en el Congreso el 22 de abril: "La pandemia tiene como objetivo acelerar cambios en el teletrabajo, el consumo, la digitalización y la gobernanza mundial". No es casual que el secretario de la ONU, Gates y Obama digan que hace falta un gobierno mundial para combatir la pandemia. Ni que Iglesias afirme que de esta crisis debe salir una nueva elite. Todos confluyen en la Agenda 2030 para repartirse el mundo.

Pero el virus es real, al igual que los millones de fallecidos que hay en todo el mundo.

El virus sí, pero los datos oficiales de los fallecidos y de las PCR necesitan una investigación a fondo, pues hay muchas voces autorizadas del ámbito sanitario que aseguran que han sido manipuladas, como el ex directivo de Pfizer, el Dr. Yeadon. La pandemia ha sido diseñada, principalmente, por el Centro de Dinámicas Sociales del Instituto Tecnológico de Massachusetts y el Global Business Network, compañías que asesoran a las elites para controlar un mundo complejo. Como hay una planificación, que demuestro en mi libro, la llamo plandemia. Además, la OMS cambió el significado de pandemia adecuándolo a sus intereses. El resultado es distópico, han generado una psicosis en parte de la población.

El riesgo de colapso en los hospitales es también muy real.

Si revisamos en hemeroteca, también había colapso los años anteriores con la gripe, pero los medios de comunicación no estaban las 24 horas del día hablando de ello. Como tampoco hablan de que el año pasado, el CEO de BlackStone celebró una reunión secreta en Madrid y ordenó a su equipo que se hiciera con la industria sanitaria española.

¿Por qué afirma que nuestros valores y costumbres están en peligro?

El gurú de la elite, Alex Penthland, afirma desde el MIT que para volver a reunirnos con nuestros seres queridos debemos sacrificar la libertad y la privacidad. Necesitan tenernos controlados con sus app rastreadoras porque nos temen y quieren saber qué pensamos, qué sentimos y dónde estamos en cada momento para evitar la rebelión de las masas. Temen perder su poder.

Sostiene que el miedo es el motor de cambio más eficaz.

Quien conoce tus miedos, manipula tu comportamiento. Necesitan saber qué temes para controlarte mejor. Todos los datos que generamos acaban en los laboratorios de sus fundaciones porque están entusiasmados con lo que llaman Ciencia Predictiva del Comportamiento, que combina el big data y la Física Social. Hemos de proteger en secreto nuestros miedos porque cuando los conocen, sustituyen la verdad por propaganda, que es un arma más económica que la violencia física y es la favorita de los nuevos dictadores. El gran virus es la mentira de los mensajes difundidos en las polis globalistas.

¿A qué se refiere con que el gran virus es la mentira?

A que los gobiernos ocultan que hay una instrumentalización del virus con fines de geopoder. Por ejemplo, cuando afirman que sólo con medidas restrictivas se detiene la pandemia están silenciando el caso exitoso de Taiwán, que aisló a los contagiados y continuó la actividad económica. Pero como no pertenece a la OMS y China lo considera enemigo, no interesa como modelo a seguir. Como hay grandes intereses geopolíticos en lo que está ocurriendo, las mentiras sustituyen a la información.

Usted defiende que estamos en una guerra encubierta cuyo objetivo es el control de todos nosotros. Explíquese.

En la Universidad estudiamos a las súper elites financieras, que se conciben a sí mismas como un grupo de sabios. Para ellos, los virus somos nosotros. El ex ministro alemán Schäuble afirma que el derecho a la vida no es absoluto y Bill Gates dice que con sus vacunas reducirá la demografía en un 10% o un 15%. ¿Son un instrumento para matar y experimentar? Los escándalos de las vacunas en Kenia, Nicaragua y México son inquietantes. Han infertilizado a las mujeres sin su conocimiento. Además, debilitan la educación y la economía de las que consideran clases inferiores. Hay una guerra psicológica contra la población para convertirnos en robots alegres. Ya lo ha dicho Warren Buffett: "Hay una guerra de clases, pero es la mía, la de los ricos, la que está ganando". Queda claro que estamos gobernados por criminales.

¿Qué intereses ocultos hay tras la crisis del coronavirus?

Dinero y poder. Las elites financieras, disfrazadas de filántropos, nos están atacando. Siguen un patrón: miedo, crack económico, compra de las industrias a saldo, erosión democrática y avance en la Agenda 2030. Es el chantaje de los filántropos: si no hacéis lo que os decimos, vendrán más pandemias, más crisis. No piensan parar. Además, han incrementado la guerra por la hegemonía mundial y nosotros estamos en medio. Por ello, todos necesitamos conocer la verdad, máxime ante la cobardía de una guerra no declarada que pretende aniquilar nuestra libertad. Y, sin libertad, dígame: ¿qué somos?

Los gobiernos están obligados a tomar medidas contra la pandemia, pero usted afirma que éstas atentan contra nuestros derechos como seres humanos.

Los gobiernos atacan y persiguen por la ley pandémica la libertad de pensamiento y de expresión, de reunión, movimiento y propiedad privada. Es inconstitucional y sólo se hace en dictaduras, así que con la plandemia pierde la soberanía individual. Quien crea que todo es producto de la casualidad es porque no tiene la información correcta respecto a los objetivos y estrategias del poder financiero y de la complicidad de los gobernantes. Ahora prohíben las reuniones en Navidad porque la nueva normalidad está diseñada para atacar las relaciones sociales y la familia. En definitiva, el amor que nos humaniza y nos fortalece. Me escriben muchas abuelas llorando porque sus hijos les prohíben abrazar a sus nietos. ¿Es esto humano? ¡No! Proviene de la perversidad porque es el gobierno de los bárbaros.

Pero es que si un abuelo recibe un beso o un abrazo de su nieto, con coronavirus pero asintomática, puede morir.

Nature acaba de publicar un estudio más preciso que los precedentes (Post-lockdown SARS-CoV-2 nucleic acid screening in nearly ten million residents of Wuhan, China), donde se analiza a casi 10 millones de residentes de Wuhan. Sólo han detectado 300 asintomáticos y, tras rastrear y examinar a sus contactos cercanos, concluye que los asintomáticos no han contagiado a nadie. El estudio coincide con lo que ya dijo el decano del Colegio de Biólogos de Euskadi en agosto: no se es asintomático eternamente. Él habló de una duración de unos tres días, pero hay abuelos que llevan meses sin abrazar a sus nietos.

Entonces, ¿qué podemos hacer? ¿nos quedamos de brazos cruzados?

Que los periodistas investiguen y denuncien las corrupciones del poder, que los jueces juzguen a estos delincuentes y que no censuren a los científicos críticos. En un mundo de mentiras, la mayor rebeldía es exponer la verdad. Si todos salimos a la calle, el poder retrocede, como en Dinamarca. Pero si nos sometemos, estamos perdidos. Somos testigos del avance de un totalitarismo mundial que tiene a China como modelo de control social, con una cartilla para puntuar a los malos y los buenos ciudadanos. Lo llaman nueva normalidad y si no reaccionamos repetiremos la historia reciente de Europa: el totalitarismo y la Tercera Guerra Mundial, que ya ha comenzado con armas distintas.

¿Sus tesis son conspiranoicas?

Esa expresión la inventa la CIA para atacar a los periodistas y ciudadanos que cuestionaron la versión oficial del magnicidio de John F. Kennedy. El poder embiste contra la verdad con esa retórica. Hoy, nadie que esté informado cae en la trampa de utilizar esa palabra sin exponerse al propio ridículo. Sólo la usan los lacayos del poder, los miedosos y los ignorantes. Yo hago periodismo de investigación. Sólo denuncio lo que puedo demostrar con pruebas y datos objetivos.

Dudar de la versión oficial está muy bien, al igual que de las tesis que usted defiende. Quien lo haga no tiene que ser necesariamente un "lacayo del poder, miedoso o ignorante".

Al contrario, el que duda en la búsqueda de la verdad de los hechos es inteligente, es decir, el que usa su inteligencia. Quien no la utiliza se deja arrastrar por la corriente y desperdicia su intelecto. Dudar es correcto y eficaz, pero insultar sin argumentos sólo desprestigia a quien descalifica. Tanto el miedo como el virus se vencen con información, no con injurias. Al dudar es como logro ampliar la información y contextualizarla para comprobar que hay muchas realidades en la realidad pandémica.

 

Un juez dicta que incumplir el estado de alarma no es desobediencia y anula una multa​

El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número uno de Segovia ha anulado una multa de 601 euros impuesta a un ciudadano en abril por saltarse el confinamiento al resolver que el mero incumplimiento del estado de alarma no es motivo de una infracción por desobediencia.

En la resolución, el juez reconoce que la conducta del ciudadano que motivó la sanción es "claramente incívica e insolidaria" al "poner en peligro a otras personas en una pandemia", pero esto sólo en el "ámbito ético o moral".

No obstante, considera que "es necesario que haya un mandato persistente y reiterado de modo (por parte de los agentes de la autoridad) que frente a él quede de manifiesto una actitud de oposición tenaz y obstinada, que es, sin duda, lo que constituye el núcleo básico esencial de este tipo delictivo".

La sanción se impuso en función del artículo 36.6 de la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana (LOPSC) de 2015 en el marco del estado de alarma durante la primera ola.

Las medidas contempladas en esta figura, dirigidas a contener la propagación de la pandemia, restringían de forma estricta el desplazamiento de las personas, salvo unas pocas excepciones como ir a comprar comida o a la farmacia.

Ahora, el titular del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número uno de Segovia, Raúl Martín, ha admitido un recurso del sancionado y anulado esta multa porque considera que no es "ajustada a derecho".

Ha apelado el juez a la LOPSC, que recoge como infracción grave la "desobediencia o la resistencia a la autoridad o a sus agentes en el ejercicio de sus funciones", "la negativa a identificarse" o la proporción de "datos falsos o inexactos" en la identificación.

Aunque la sentencia no describe los hechos a los que hace referencia la infracción que se analiza, el juez explica que la sanción en cuestión se impuso por el mero incumplimiento de las medidas adoptadas en el estado de alarma y esto es lo que, en su opinión, no se ajusta a derecho.

 

¿Multas durante el estado de alarma? Sin resistencia o desobediencia a la autoridad, no puede haber sanción​

Las multas impuestas por saltarse las restricciones impuestas durante el estado de alarma de marzo, comienzan a ser anuladas por los jueces.

El Artículo 36.6 de la Ley Orgánica 4/2015, 30 de marzo de protección de la seguridad ciudadana (conocida como la ‘Ley Mordaza’) tipifica como infracciones graves:

“La desobediencia o la resistencia a la autoridad o a sus agentes en el ejercicio de sus funciones, cuando no sean constitutivas de delito, así como la negativa a identificarse a requerimiento de la autoridad o de sus agentes o la alegación de datos falsos o inexactos en los procesos de identificación”.

Este ha sido el precepto en el que mayoritariamente los agentes de la autoridad se apoyaron en su momento para denunciar a quien infringió las restricciones impuestas por el estado de alarma, ya que, con el Decreto de estado de alarma, no se creó ninguna norma que tipificase o detallase la vulneración de las restricciones. Esto, desde el punto de vista legal, implica una manifiesta vulneración del principio de tipicidad de las conductas punibles, suficiente para determinar la nulidad de estas sanciones. Principio de tipicidad que tiene su reflejo en el principio de legalidad, conculcado de igual modo.

No es conforme a derecho la imposición de una sanción simplemente por el hecho de pasear a cualquier hora o ir a comprar al supermercado, apoyándose en el citado artículo 36.6 de la LO 4/2015, ya que dicho precepto exige para imponer la sanción, desobediencia, resistencia o aportación de datos falsos o inexactos.

Es decir, si no ha habido resistencia o desobediencia a la autoridad, no puede haber sanción, ya que el incumplimiento de lo previsto en los decretos de estado de alarma, tanto el de marzo y sus prorrogas, como el actualmente vigente, no supone resistencia o desobediencia en los términos previstos en la LO 4/2015.

Esta tesis ha sido apoyada tanto por el defensor del pueblo como por la Abogacía del Estado: se exige una desobediencia explicita al agente por parte del ciudadano. En caso contrario, no se puede imponer sanción alguna.

Tanto el Defensor del Pueblo como la Abogacía del Estado han manifestado también su criterio: o hay una desobediencia al agente, o no se pueden imponer sanciones por el articulo 36.6. la fuerzas y cuerpos de seguridad, antes de imponer la sanción, debieron apercibir al ciudadano, y sólo cuando este último incumpla tras el apercibimiento, se le puede multar.

Existe además jurisprudencia del Tribunal Supremo que detalla que se puede entender por desobediencia. Concretamente la STS de 10 de julio de 1992 señaló que: «La base y requisito indispensable y esencial para que pueda ser cometido el delito de desobediencia radica en la existencia de una orden o mandato directo, expreso y terminante dictado por la Autoridad o sus agentes en el ejercicio de sus funciones que sea conocido real y positivamente por quien tiene la obligación de acatarlo y no lo hace».

Por último, existe además la posibilidad de contradecir los hechos consignados por el agente que impuso la sanción, por ejemplo, mediante testigos que contradigan la versión contenida en el boletín de denuncia.

Y todo lo anterior, al margen de que, la declaración de un Estado de Alarma, conforme está previsto en la Ley Orgánica 4/1981, de 1 de junio, de los estados de alarma, excepción y sitio, no permite la supresión del derecho a circulación, si no que únicamente habilita para restringirlo en determinados momentos y lugares.

 



Existe una campaña de publicidad para que mantengamos las distancias y nos aislemos en aras a evitar contagios. Se aproximan fechas que tradicionalmente juntan a las familias. Dando un repaso a lo que hay de coronavirus por nuestro país, parece desproporcionado privarse de un abrazo. Decir esto ya supone un desacato a la autoridad que promueve el aislamiento de cada individuo... en unas fechas de raíz cristiana, donde si no es para estar juntos es fácil morirse de asco y desear que pasen cuanto antes. Si fuera así que el panorama posterior fuese más halagüeño... pero parece un inclinado hacia la desesperación.
Nada más lejos de la realidad: se aproximan tiempos histórico, algo que muchos seres humanos habrían pagado para poder presenciar y ser protagonistas de un cambio social sin precedentes en la historia de la humanidad. Si las circunstancias políticas nos fuerzan a evitar las manifestaciones externas propias del ser humano, aprovechemos la ocasión para crecer hacia adentro, para encontrar el verdadero sentido y valor de la persona humana: persona es el único ser superior a su especie. Y si le damos vueltas a esa idea en nuestras cabezas aprovechando el remanso de las fiestas navideñas, aunque sea en soledad, quizás lleguemos a atisbar... que somos omnipotentes. Y de esto hablaremos en el próximo encuentro. Especialmente dedicado a los que se desaniman fácilmente.
 



Resumen de la manifestación convocada por la plataforma Pedro Sánchez dimisión en Madrid 6 D. Ese mismo día, se convocaron varias contramanifestaciones, para que el pueblo no llegara al Congreso de la nueva nobleza.
 

El FMI pide bajar pensiones por “el riesgo de que la gente viva más de lo esperado”​

El envejecimiento de la población es un reto conocido. Y a eso dedica un extenso análisis el Fondo Monetario Internacional, en un adelanto de los documentos de su cumbre semestral. Lo que llama la atención es la agresividad y crudeza con la que pone de relieve el problema. El Fondo reclama, entre otras medidas, que se recorten las prestaciones y se retrase la edad de jubilación ante "el riesgo de que la gente viva más de lo esperado". Y también propone soluciones de mercado para mitigar ese "riesgo".

Es lo que los economistas bajo la batuta del español José Viñals llaman “riesgo de longevidad”. Y dan una cifra para poner en contexto. “Si el promedio de vida aumenta tres años más de lo previsto para 2050, el coste del envejecimiento -que ya es enorme para los Gobiernos, las empresas, aseguradoras y particulares- aumentaría un 50%” en las economía avanzadas tomando como referencia el PIB de 2010.

Para los países emergentes, ese coste adicional sería del 25%. En términos absolutos, se disparará el coste previsto en decenas de billones de dólares a escala global. Eso su pone una amenaza para sostenibilidad de las finanzas públicas al disparar los niveles de endeudamiento público en una proporción similar. En paralelo, es un riesgo para la solvencia de las entidades privadas.

Según ha explicado el propio Viñals en la rueda de prensa en la que ha presentado el informe, “vivir más es bueno, pero conlleva un riesgo financiero importante". "Nos va a costar más como individuos, a las corporaciones y a los Gobiernos. Por eso debemos preocuparnos ahora por los riesgos de la longevidad, para que los costes no nos atosiguen en el futuro”, ha comentado Viñals, responsable del departamento de Mercado de Capitales.

En 1750, la esperanza de vida en el momento del nacimiento en los países de la Europa occidental no llegaba a los 40 años. Desde 1900, siguió un incremento lineal hasta tocar los 80 en 2010. A escala global pasó de los 48 en 1950 hasta los 70 en el último año de referencia. Pero lo que cambia los cálculos, según el FMI es la esperanza de vida cuando se tiene 60 años.

Naciones Unidas proyecta que para 2050 la esperanza de vida a partir de esa edad llegará a los 26 años en las economías avanzadas y a los 22 años en los países en vía de desarrollo. Eso significa que irá mejorando al ritmo de un mes por año. Tomando como referencia a los europeos de 60 años que vivían en 1910, la esperanza de vida era de 15 años. Un siglo después llegó a los 24 años.

Al vivir más la población, tendrá que pagarse más en pensiones y prestaciones a la seguridad social. En este caso pone como ejemplo los planes de pensiones privados en EE UU. “La empresas tendrían que multiplicar varias veces sus contribuciones para poder afrontar esos pasivos adicionales”, apunta. “Reconocer y mitigar este riesgo es un proceso que debe ponerse en marcha ahora”, remacha.

Tanto el sector público como el privado llevan años preparándose para amortiguar el impacto financiero del envejecimiento. Pero el FMI cree que se subestimó la evolución demográfica de la población y eso pesará “más de lo esperado” en un balance que en ambos casos están ya de por si debilitados. Eso, por tanto, amenaza con exacerbar su vulnerabilidad frente a otras crisis.

Christine Lagarde, directora gerente de FMI, quiere que la reunión de primavera en Washington sirva para mirar hacia delante. En este contexto, exige a los Gobiernos que reconozcan que el envejecimiento les puede crear un serio problema en el futuro y que es un riesgo. Para neutralizar sus efectos, recomienda combinar el aumento de la edad de la jubilación con otras medidas.

Para el retraso de la edad de jubilación, propone que se ligue a la esperanza de vida, de modo que el número de años en que los jubilados cobran la pensión no aumente. En la reciente reforma española del sistema de pensiones que retrasaba la edad e jubilación a los 67 años de forma progresiva ya se prevé un mecanismo de este tipo, llamado factor de sostenibilidad. Así, la ley prevé que las variables clave del sistema de pensiones (como la edad de jubilación) se revisen cada cinco años a partir de 2027 en función del aumento de la esperanza de vida.

Pero ese retraso no basta. El Fondo cree que hay que tomar más medidas y cita entre ellas el recorte de las pensiones, el aumento de las cotizaciones y la posibilidad de que los Estados contraten con aseguradoras privadas la cobertura de ese "riesgo de que la gente viva más de lo esperado".

Así, el informe de estabilidad financiera plantea que se recurra a los mercados de capitales para que se transfiera el riesgo de la longevidad de los planes de pensiones a las instituciones que tienen más capacidad para gestionarlo.

Los economistas del organismo plantean también que los propios individuos aumenten su ahorro a través de planes de pensiones, recomienda que se facilite o incluso obligue a contratar rentas vitalicias y también apoya el uso de las hipotecas inversas, por las que la casa en propiedad se entrega en el momento de fallecimiento a cambio de recibir hasta ese momento una renta por ella.

El Fondo también pide más transparencia a los países a la hora de informar sobre la tendencia del envejecimiento y como se están preparando para financiar la jubilación.

El FMI concluye recordando que todas estas reformas “tardarán años en dar fruto” y cualquier retraso en el proceso dificultará hacer frente al reto como es debido. “Prestar atención al envejecimiento de la población y al riesgo de la longevidad adicional forma parte del conjunto de reformas necesarias para restaurar la confianza en la viabilidad de los balances del sector público y privado”, remacha.

 

Bolsonaro no dará inmunidad legal a los laboratorios de las vacunas​

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, volvió a mostrar su escepticismo sobre la eficacia de las vacunas contra el virus chino y advirtió que se examinará cualquier efecto secundario que pudieran provocar cualquiera de las vacunas que se utilicen en el país. Mas aún, aseguró que pondrá al alcance de cada ciudadano que quiera inocularse "el contrato completo" para que quien tome la vacuna sea consciente de las consecuencias. Esto es lo que en casi todo el mundo se conoce como consentimiento informado y que está ligado a lo que en Salud se llama bioética, donde a cada paciente se le debe informar debidamente sobre el tratamiento o medicación que va a recibir, incluidas las vacunas.

"Quien tenga algún efecto secundario o algún problema ya sabe que no me lo va a poder cobrar a mi, porque voy a ser muy claro", advirtió el primer magistrado brasileño en diálogo con uno de sus seguidores en las puertas del Palacio de la Alvorada, la residencia presidencial en Brasilia, refiriéndose a que el Estado no se hará cargo de posibles indemnizaciones por demandas debido a efectos adversos por inoculación de estas vacunas contra el virus chino. Algo que no va en línea con otros países, como Argentina, donde sus legisladores rápidamente aprobaron leyes que les da inmunidad legal a los laboratorios que las producen.

Bolsonaro volvió a comentar sus dudas sobre la eficacia de las vacunas contra el virus chino y se preguntó si el gobierno se desentiende de cualquier tipo de resonsabilidad, la ciudadania seguirá dispuesta a someterse a la vacuna. Obviamente esta postura no va en línea con aquellos países con gobiernos globalistas que acatan las sugerencias de la Organización Mundial de la Salud, organismo que indudablemente ha sido parte del problema desde el comienzo y que, como suele hacer en estas situaciones, fomenta el alarmismo generalizado y actúa como organismo de autoridad que avala la eficacia de las vacunas de aquellos laboratorios que le financian.

"Supongamos que en una de las cláusulas se escribe lo siguiente: 'nos liberamos de cualquier indemnización, de cualquier responsabilidad ante posibles efectos colaterales inmediatos y futuros'. Entonces, ¿van a tomar esa vacuna?", ha preguntado.

"Yo voy a mostrar todos los contratos. Quien la tome sabrá lo que está tomando y sus consecuencias. Si hay algún efecto secundario o algún problema ya saben que no me lo cargarán a mi", remarcó Bolsonaro, según citó este jueves el diario O Globo.

El presidente brasileño fue más allá acerca de su reticencia sobre la vacuna y reiteró que él no se la suministrará, pues ya está inmunizado tras haber superado el famoso coronavirus en el mes de julio, cuando se le diagnosticó la infección, y luego la superó naturalmente, como ha ocurrido con aproximadamente el 95% de la ciudadanía mundial que se ha infectado con el virus chino y se han curado por sí solos, sin medicamentos, sin tratamientos y, obviamente, sin vacunas. Excepto una minoría de la población ya tiene en su organismo la información inmunológica del virus y, por más que este siga dando vueltas y mute año tras año -como lo hace el virus de la gripe-, su sistema inmunológico está preparado para combatirlo naturalmente.

 



El pasado 7 de diciembre José Manuel Navarro entrevistó en Locactiva al Dr. Antonio Alarcos sobre su opinión acerca de la vacuna que se iba a empezar a aplicar en Gran Bretaña.

Resulta elocuente y esclarecedor el contenido al poner de manifiesto lo poco (acaso nada) que sabemos de este tipo de vacunas. Con un lenguaje cercano, el Dr. Alarcos explica lo incierto que puede ser aplicar una vacuna de este tipo como la ausencia total de experimentación llevada a cabo. Una información que no puede perderse.