Creando masa crítica contra el Nuevo Orden Mundial 🏛️

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El gobierno valenciano dice en un PDF que si se produce algún tipo de efecto adverso en los niños, no será responsabilidad suya​

Bienvenidos al mundo al revés. Bienvenidos a un mundo de locos de atar en el que, a pesar de que se pongan las evidencias delante de nuestros ojos, todo el mundo mira hacia otro lado por miedo, por cobardía, por no verse apartado socialmente, o por querer viajar. Bienvenidos a un mundo que se rige con los dictados de lo que se diga por la tele, en lugar de hacerlo por lo que indique el raciocinio y el criterio individual de cada persona. Bienvenidos a esta aberración distópica en la que llevamos instalados ya dos largos años.

Ahora que ya van a ser los más pequeños las víctimas de estas aberraciones médicas, veremos a ver lo que hacen los padres para protegerlos aun teniendo las evidencias de lo que sucede realmente con esta pócima que las autoridades políticas y sanitarias pretenden inocular a sus propios hijos.

Y no es que los políticos disimulen, no. Se han dado cuenta que ya ni siquiera se tienen que molestar en hacerlo porque, a pesar de las evidencias, la gente cae en la trampa ingenuamente, no una vez, dos, tres, cuatro o las que haga falta con tal de no ser señalados por los “estupendos” defensores del relato oficial.

Un nuevo ejemplo de falta de disimulo es el que nos ha mostrado el gobierno valenciano en un PDF fechado a día 9 de diciembre de 2021. El PDF, que se titula “VACUNACIÓN COVID-19 EN POBLACIÓN INFANTIL DE 5 A 11 AÑOS”, y que pueden ver haciendo clic en este enlace, dice, entre otras cosas, lo siguiente:

Como todos los medicamentos, las vacunas pueden causar efectos secundarios. En el caso de presentarse, son generalmente leves o moderados y tienen una duración aproximada de 2 o 3 días. Entre estas reacciones, se incluye: sensibilidad, dolor e inflamación en la zona de inyección, fatiga, dolor de cabeza, muscular y de articulaciones, fiebre o escalofríos, diarrea y náuseas. Muy raramente se han descrito miocarditis o pericarditis asociadas a la vacunación. Durante un mínimo de 15 minutos tras la vacunación, se observará si aparece alguna de las posibles reacciones adversas“.

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Es decir, traduciendo lo que se está diciendo para que las mentes obtusas y cortas de entendederas comprendan esto. El gobierno valenciano, lo que viene a contarnos a todos, es que ellos están avisando de los efectos secundarios de la vacuna. Y siendo voluntaria, aquel padre que obligue a su hijo a inocularse y tenga la desgracia de que este tenga algún tipo de reacción adversa, estará asumiendo su responsabilidad por completo.

Con este PDF todo aquel que quiera acudir a un juzgado en caso de que haya problemas, no tendrá nada que hacer. Son malos y criminales, pero no son tontos. El tonto será todo aquel que ponga alegremente su brazo o el de sus hijos. ¿Lo comprenden? Pues eso, vayan tomando nota.

PDF completo

 

El caradura de Carballo: “Las vacunas son seguras”, pero para tus hijos, no para el suyo​

Se ve que alguien le ha dicho al caradura de Carballo que llevar el pañuelo a lo George Clooney cada vez que aparece en la televisión le hace parecer más chachi y fiable. Pero con pañuelo o sin él, lo único destacable de Carballo es que no es más que un vividor y un caradura que quiere que todo este cuento dure lo máximo posible para que él siga engordando su cuenta corriente.

El caso es que a este sujeto le han llevado a la tele, una vez más, para que de su opinión sobre la vacunación de los más pequeños. Y el tipo, como tiene más cara que espalda, ha dado un triple salto mortal con tirabuzón y, a pesar de caer de culo, se ha quedado tan ancho.

Nos cuenta el de los protectores labiales que a su hijo de 12 años no le ha vacunado porque ya ha pasado el COVID. Y sobre su otro hijo, de siete, nos dice que aún no lo va a hacer porque es “muy garantista”. Pero que aún así, las vacunas son seguras. Pero deben ser seguras para los hijos de los demás, porque al suyo no se la pone ni loco.

Por si nos quedaba alguna duda, el tipo ha demostrado no ser más que un sinvergüenza. Y es que hay algo básico en esta vida que es: lo que no quieras para ti, no lo quieras para los demás. Pero el del pañuelo va a lo que va, que es a no dejar un duro por llevarse al bolsillo. Y es que, si llega a decir en sus declaraciones, simplemente, que no va inocular a su hijo, a lo mejor le dejan de dar alguna prebenda. Qué miserable eres, Carballo.