Borregos borregueando 🐑🐑

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Dicen que a la tercera va la vencida. A ver si hay suerte.
 

Las chaladuras del siglo XXI: Se pasa cinco horas encerrada en el baño de un avión tras hacerse un test en pleno vuelo​

Tras ver las colas y colas de gente que se planta delante de una farmacia en los últimos días para hacerse un test de antígenos, ya nos podemos esperar cualquier cosa. Los resfriados comunes, el catarro e incluso la gripe han dejado de existir puesto que, incluso sin tener ningún síntoma, todo el mundo se va a una farmacia para realizarse un test. Es decir, la chaladura absoluta de la gente cuando no aparta la vista de la televisión.

Pero la noticia de la que nos hemos enterado es mucho más alucinante si cabe. Una profesora de Michigan se embarca en un vuelo de Icelandair para viajar de Chicago a Reykjavik. Cuando estaba en pleno vuelo le empieza a doler la garganta y ni corta ni perezosa, y debido a la locura que se vive en todo el mundo, decide hacerse un test para ver si da positivo.

Y como era de esperar porque como ya sabrán da positivo hasta un refresco, el famoso test le marca lo que todos ustedes imaginan. ¿Y qué es lo que decide hacer Marisa Fotieo, que es así como se llama esta profesora? Pues encerrarse en el baño del avión durante las cinco horas de vuelo que faltaban para llegar a su destino para no “contagiar” al resto del pasaje.

Muy lógico todo, verdad? Pero lo que no olvidó es grabar un vídeo y publicarlo en TikTok. Es decir, tonta y medio.



 

Una madre mete a su hijo de 13 años en el maletero de un coche por dar positivo​

Cuando decimos que la gente se está volviendo completamente loca con esto del virus no lo decimos gratuitamente porque hay noticias que no demuestran otra cosa. ¿Qué podemos pensar con noticias como estas? Y es que una madre de Texas se enfrenta a cargos criminales después de que, presuntamente, metiera a su hijo en el maletero de su coche después de que diera positivo en una prueba.

Los hechos se produjeron el pasado día 3 de enero, en Houston, cuando Sarah Beam, de 41 años y maestra de profesión, metió a su hijo en el maletero para llevarle a un centro de pruebas de coronavirus. Los testigos de este caso han declarado ante las autoridades que escucharon ruidos que procedían del maletero del coche cuando esta llegó al centro de pruebas en el estadio Ken Pridgeon.

El responsable del centro de pruebas también declaró que le pidió a Beam que abriera el maletero, revelando que el adolescente estaba acostado dentro. Este le dijo a Beam que ella y su hijo no serían examinados hasta que sacara al adolescente del maletero y lo sentara en el asiento trasero del coche. Después llamó a la policía.

Al parecer, las cámaras de seguridad del centro de pruebas muestran a Bean abriendo el maletero y a su hijo saliendo de él. Ahora, el Departamento de Policía de Cypress Fairbanks ISD ha informado que se ha emitido una orden de arresto contra Beam el pasado viernes acusándola de poner en riesgo a un menor.

Como verán, cuando hablamos de locura colectiva no estamos exagerando en lo más mínimo. Es más, probablemente nos quedemos incluso cortos con estos calificativos. Qué podemos decir de brujas como esta madre.

 

Empleado de autopista se encierra en la cabina y se niega a cobrar a un conductor hasta que no se pone la mascarilla, se van a reír con el “troleo” del conductor​

Viene muy bien, con todo lo que está pasando, echarse unas risas de vez en cuando porque, de lo contrario, acabaríamos todos completamente desquiciados. Y hemos visto en redes sociales un vídeo grabado en Italia con el que nos hemos reído un rato.

Resulta que el empleado de una autopista se encerró en su cabina y se negaba a abrirla porque un conductor iba sin mascarilla. El conductor, lejos de enfadarse, se partía de risa mientras pedía al empleado que, por favor, le abriera para pagar. Le insistí en pagar y el empleado llegó incluso a decirle que diera marcha atrás porque ni le iba a cobrar, ni le iba a abrir la barrera a pesar de su insistencia.

Finalmente y tronchándose de risa, el conductor decide ponerse la mascarilla y el empleado abre la ventanilla. Pero fíjense como le toca las manos al empleado cuando le entrega el ticket y el dinero sin poder parar de reírse. Hay mucha gente completamente desquiciada con esto de los contagios que debería reflexionar de vez en cuando para tratar de calmarse.

El ejemplo de este empleado es de los más claros que hemos visto. Un poco más de cordura y sosiego, por favor…