Acusan a un hombre de la violación a una menor británica de 15 años en Fuengirola

Ya se habían cruzado antes por la calle. La primera vez, el hombre hizo un intento de cogerla, pero sus amigas lo impidieron; sin embargo, en la segunda ocasión la pilló sola en la noche de Fin de Año. Esa vez, la víctima, una menor británica de 15 años, no se pudo librar y el sospechoso acabó violándola en un callejón de Fuengirola. Así es como asegura la Fiscalía que actuó un hombre al que le toca ahora sentarse ante el juez para responder por lo ocurrido.

Los hechos se registraron en la madrugada del 1 de enero de 2020. Sobre las 03.00 horas, la adolescente se encontraba sentada sola en un muro del paseo marítimo de la localidad. El procesado, un hombre de origen senegalés, de 36 años de edad y en situación irregular en el país, se aproximó hasta ella y supuestamente la agarró con fuerza del brazo derecho.

La Fiscalía mantiene que, mientras ella le pedía que la soltara, el acusado la llevó hasta el fondo de un callejón próximo. Al parecer, tiró a la adolescente al suelo, se tumbó sobre ella y la violó.

Según se recoge en el escrito de conclusiones provisionales del fiscal, la menor no tuvo fuerzas ni para pedir auxilio al quedar paralizada por el shock de la situación y ante la superioridad física del hombre, de complexión fuerte y de casi dos metros de altura. Cuando el procesado acabó, continúa la Fiscalía, se subió los pantalones y se marchó del callejón, dejando allí tirada a la adolescente.

La violación le dejó numerosas secuelas a la menor. En el informe se especifica que presenta sintomatología postraumática, como sentimiento de culpa, sensación de vacío emocional, dificultad para conciliar el sueño o pesadillas, entre otras. Todo ello le ha provocado un deterioro significativo en sus áreas de desarrollo, por lo que precisa intervención especializada.

Tras la violación, la menor contó un episodio anterior en el que se había visto involucrado este mismo hombre. En agosto de 2019, cinco meses antes de la agresión sexual, el fiscal cuenta que la adolescente se cruzó con el procesado en la noche en la que ella celebraba su cumpleaños.

Fue junto a un local de copas de Fuengirola. Presuntamente, el hombre se acercó a ella ofreciéndole cocaína y, tras su negativa a aceptarla, la cogió del brazo con la intención de llevársela. Sin embargo, esto fue impedido por las amigas de la chica que la acompañaban en la celebración.

Ante todos estos episodios, el Ministerio Público solicita que el hombre sea declarado culpable de un delito de agresión sexual con acceso carnal a menor de 16 años y otros dos de maltrato de obra. Por ello, solicita una condena a 14 años de prisión, además de otros ocho más de libertad vigilada y 20 en los que no pueda acercarse ni comunicarse con la víctima.

Asimismo, el fiscal pide que, cuando al hombre se le conceda el tercer grado penitenciario o la libertad vigilada, se sustituya la ejecución de la pena por su expulsión del país. Solicita a los magistrados de la Audiencia Provincial que juzgarán este caso que le prohíban la entrada en España durante diez años a contar desde su expulsión.

Finalmente, pide para la víctima una indemnización de 15.000 euros por los daños psicológicos que le ha ocasionado el procesado. También que se le imponga una multa de 480 euros.

 

Reconoce la violación a una menor británica de 15 años en Fuengirola​

Sentado ante los magistrados de la Audiencia Provincial y después de haber escuchado a su víctima, el procesado ha reconocido que violó a una menor británica. La víctima solo tenía 15 años cuando el hombre la agarró del brazo, la llevó a un callejón junto al paseo marítimo de Fuengirola y la agredió sexualmente.

Tal y como estaba previsto, el juicio se ha celebrado en la mañana de este miércoles 27 de octubre en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Málaga. Ahí ha sido donde el acusado, un hombre de origen senegalés, de 36 años de edad y en situación irregular en el país; ha admitido la violación que protagonizó en la noche de Fin de Año de 2020.

Sobre las 03.00 horas, la adolescente se encontraba sentada sola en un muro del paseo marítimo cuando el hombre la cogió muy fuerte por el brazo y se la llevó a un callejón próximo. Ha reconocido que, una vez allí, tiró a la menor al suelo, se tumbó sobre ella y la violó.

La víctima no tuvo fuerzas ni para pedir auxilio al quedar paralizada por el shock de la situación y ante la superioridad física del hombre, de complexión fuerte y de casi dos metros de altura. Cuando el procesado acabó se subió los pantalones y se marchó del callejón, dejando allí tirada a la adolescente.

Encuentro anterior​

Pero la joven recordaba a su agresor de una ocasión anterior. Cinco meses antes de la violación, la adolescente se cruzó con el ya condenado en la noche en la que ella celebraba su cumpleaños.

Fue junto a un local de copas de Fuengirola. El hombre se acercó a ella ofreciéndole cocaína y, tras su negativa a aceptarla, la cogió del brazo con la intención de llevársela. Sin embargo, esto fue impedido por las amigas de la chica que la acompañaban en la celebración.

Son hechos por los que la Fiscalía y la acusación particular pedían una condena a 14 años de prisión y 15, respectivamente. El Ministerio Público, que también solicitaba la expulsión, consideraba al hombre culpable de un delito de agresión sexual con acceso carnal a menor de 16 años y otros dos de maltrato de obra.

En la mañana de este miércoles, tras un acuerdo alcanzado entre las partes propiciado al haber reconocido el hombre todos los hechos, se le ha impuesto una condena de 12 años de prisión. Además, cuando se le conceda el tercer grado penitenciario o la libertad vigilada, será expulsado del país y se le prohibirá la entrada en España durante diez años.

Asimismo se ha acordado una indemnización de 20.000 euros para la víctima, a la que la violación le dejó numerosas secuelas. En el informe, los forenses especificaron que presenta sintomatología postraumática, como sentimiento de culpa, sensación de vacío emocional, dificultad para conciliar el sueño o pesadillas, entre otras. Todo ello le ha provocado un deterioro significativo en sus áreas de desarrollo, por lo que precisa intervención especializada.