Absuelto de todos los delitos el encarcelado por la falsa acusación de Vanesa, la mentirosa del “pegamento en la vagina”

Era el 18 de octubre de 2016 cuando, en declaraciones a Radio Bierzo Cadena Ser, la abogada Emilia Esteban soltaba la bomba: defendía a una mujer, Vanesa de 26 años y natural de Fabero, quien supuestamente había sido secuestrada por su ex novio y trasladada a San Román de Bembibre, donde, según afirmaba la abogada, la agredieron llegando incluso a pegarle pegamento en la vagina.

Poco tiempo después la noticia ya estaba a nivel nacional y todos los telediarios y medios nacionales hacían “carnaza” de la noticia, como no, ignorando la presunción de inocencia. Todos salvo NOTICIAS BIERZO (ver aquí), quien simplemente se limitó a contar lo que decía la abogada y a buscar la otra versión, donde relataban el sufrimiento vivido por el denunciado debido a multitud de denuncias falsas recibidas: una por delito de violencia habitual por razón de género, cuatro denuncias por maltrato en el ámbito familiar y otra por un supuesto delito leve de lesiones. Esta última denuncia era por detención ilegal y quebrantamiento de condena, ya que por las denuncias previas tenía una orden de alejamiento. Solo por buscar las dos versiones llegaron a amenazarnos y a insultarnos gravemente.

I.R.G., hoy con 38 años, llegó a estar en la cárcel por esas denuncias falsas hasta que el 26 de octubre de 2016 salía la noticia: “Detenida la mujer de Fabero quien denunció al joven de Bembibre por vejaciones”. (Ver aquí)

Días más tarde, Vanesa fue puesta en libertad a la espera del juicio (ver aquí). Pasado el tiempo, el día 26 de junio de 2018 ella y su madre afirmaban en el muro de Facebook de Radio Bierzo que no se arrepentían de nada, llegando a insultar al falso acusado: la madre afirmaba que su hija estaba “muy tranquila y feliz y no se arrepiente de nada que te quede muy claro” A continuación, sale Vanesa afirmando que está tranquila porque “más daño del que me hizo el puto chicle del bierzo nadie puede” para a continuación pedirle a su madre que “no entre más al trapo”, pero no fue así, ya que a continuación dice: “que sigan echándole perlas al cerdo”.

La conversación sigue y en un momento dado, Vanesa afirma que “casi lo lincho en el juzgado, pero no fui a ponerle una denuncia aquel día, fui a otra cosa”. (Ver la noticia aquí).

Ahora, el juzgado de Ponferrada número 5, que llevaba el caso de la acusación hacia el falso denunciado, ha sido claro: absuelto de todos los delitos. Además, en la sentencia, dictamina que se investigue a Vanesa G.G. por la posible comisión de un delito de denuncia falsa y delito de falso testimonio. Al parecer, la defensa de Vanesa pretende recurrir esta sentencia.

El ministerio fiscal pide la libre absolución del denunciado “por no estar probada la comisión de ilícito alguno”.

 
Condenada a 10 años de cárcel la loca del coño que se inventó que su ex le había puesto 'pegamento en la vagina'

La Audiencia Provincial de León ha condenado a diez años de cárcel a la mujer que en 2016 simuló haber sido víctima de agresión sexual y secuestro por parte de su ex pareja, a la que incluso acusó de haberle puesto pegamento en la vagina, lo cual hizo ella misma con ayuda de un tercero, al que se le imponen una multa de 2.100 euros.

La condenada, de 37 años y con tratamiento psiquiátrico desde 2008, aseguró durante el juicio que se había inventado los hechos presionada tanto por su anterior abogada como por la Guardia Civil y por el amigo que le habría ayudado a llevar a cabo el montaje y que todo aquello sí habría ocurrido pero un año antes. Sin embrago, la Audiencia estima que «sencillamente, no tuvieron lugar» y que su móvil para simurlos fue el de «provocar» la privación de libertad de su ex, a quien, según recoge el fallo, deberá de indemnizar en 25.000 euros.

En su denuncia, ella aseguró que fue secuestrada en la puerta de su casa en Fabero y trasladada en coche a Bembibre, donde dijo que fue maltratada y vejada por su expareja, que la habría echado pegamento en la vagina y posteriormente abandonado semidesnuda.

La condenada solicitó entonces el reingreso en prisión de su expareja que había sido puesto en libertad unos días antes, una pretensión que fue aceptada de inicio por el Juzgado, que envió a la cárcel al presunto agresor de manera preventiva hasta que surgieron los indicios de que había sido un montaje.

Entre los mismos, que ella había comprado varios elementos utilizados para simular el secuestro y lesiones. Incluso fue registrada por una cámara de seguridad adquiriendo una media, cuchillas, pegamento y cinta adhesiva. A ello se unió que su cómplice reconoció que la había ayudado a simular los hechos que denunció.

La condena reduce la solicitud de la Fiscalía, que reclamó once años y ocho meses de cárcel para la condenada como autora de una denuncia falsa y simulación de delito.

 

Confirman diez años de cárcel por acusar en falso a su ex de ponerle pegamento en la vagina​

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha confirmado la condena de diez años de cárcel a la mujer que fingió ser secuestrada en la puerta de su casa en Fabero (León) por su ex, para ser retenida en una localidad cercana donde éste le habría agredido sexualmente y le había puesto pegamento en la vagina, lo cual hizo ella misma.

La Sala de lo Civil y Penal mantiene, así, la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de León por la que también se condenaba a una multa de 2.100 euros a un segundo implicado que le habría ayudado en la simulación del delito para «conseguir que su ex novio fuera detenido y encarcelado».

En concreto, tras recibir unos primeros auxilios en una farmacia, la mujer, que vagaba por las calles semidesnuda, denunció que fue maltratada, agredida y vejada por su ex pareja, solicitando el reingreso en prisión de éste, que había sido puesto en libertad unos días antes, una pretensión que fue aceptada de inicio por el Juzgado hasta que surgieron los indicios de que había sido un montaje.

Tras el fallo de prisión contra ella, la condenada recurrió la sentencia de la Audiencia Provincial de León al entender que hubo error en la apreciación de las pruebas. Según ella, más que a su actuación, a la que se atribuyen sin fundamento una serie de complejas maquinaciones que no se corresponden con sus limitadas capacidades y su frágil personalidad, las privaciones de libertad que sufrió su ex pareja fueron fruto del automatismo de la policía al aplicar los protocolos de violencia de género y de la presión de los medios.

En cambio, la Sala entiende que la condena del tribunal provincial se halla suficientemente fundada y resulta concluyente frente a la hipótesis exculpatoria que esgrime la defensa. Atendiendo al análisis de las pruebas de la sentencia recurrida, se desprende que la intervención de la acusada en los hechos fue la causa eficiente de las privaciones de libertad acordadas para su ex pareja.

Hay, así, pruebas de que compró varios elementos utilizados para simular el secuestro y lesiones. Incluso fue registrada por una cámara de seguridad adquiriendo una media, cuchillas, pegamento y cinta adhesiva. Del mismo modo, queda «acreditado» que se mandó a sí misma mensajes intimidatorios.

Además, los testimonios de los efectivos de Guardia Civil que realizaron la reconstrucción de los hechos, junto con los de los de otros testigos y de ambos condenados, dejan «fuera de toda duda» la falsedad del secuestro preparado por la condenada. La Sala estima que la mujer «planeó una utilización de los agentes actuantes y del juez de instrucción como instrumentos para actuar conforme a derecho, y acordar la detención y el ingreso en prisión de su ex novio ante unos hechos que, tal y como fueron presentados por la entonces denunciante, revestían fundados indicios de delito y riesgo para su integridad física», informan desde el TSJ.