Tabiphhor
¿Os parece justo suspender a un alumno que ha sacado un 9 en el examen por esto?
Os voy a contar una cosa que le ha pasado al hijo de un matrimonio conocido nuestro. Creo que puede ser un material interesante para debatir y reflexionar.
El chico está en su primer año de Universidad. Durante su paso por la ESO y Bachillerato yo le di clases de Lengua y Literatura un par de cursos, así que tengo bastante conocimiento del tema, y sé por dónde van los tiros.
El problema de este alumno ha sido siempre, desde pequeño, que se lo tiene muy muy creído con el tema de los estudios. Los padres me contaban que desde el colegio los profesores ya le decían que debía ser un poquito más humilde y no venirse tan arriba con el tema de las notas. El chaval siempre ha sacado buenas calificaciones. Yo me acuerdo, cuando le daba clase, que se lo curraba y sacaba los exámenes con notas bastante altas. Estudiaba más o menos al día, te hacía razonamientos coherentes, redactaba muy bien, e incluso se notaba cierta madurez en la calidad de las cosas que entregaba. En ese sentido, yo no me quejo. El chaval era muy aplicado, se esforzaba y no había que estar encima de él para que estudiara. Sabiendo cómo está el panorama de la educación hoy en día, con tan poco interés y tan poquita disciplina en los chavales, eso era de agradecer.
Las turbulencias venían por el tema de la actitud. Cada vez que el chaval obtenía un resultado bueno (ya fuera en un examen, en un trabajo o incluso en una nota de clase), se venía arriba de una manera que tela marinera: saltitos, toma ya, gestos de chulería, celebraciones innecesarias, ole mi polla (así como suena). El chaval pendiente siempre de las notas de sus compañeros para ver si era el mejor, y siempre hacía algún comentario impertinente: que si te he ganado, que si he sido el mejor, etc...A lo mejor puede sonar feo que lo diga yo, pero era para pegarle dos hostias. Todo el rato con lo mismo. Los compañeros pasaban de él. A veces, los profesores le llamaban la atención (que se contuviera un poco, que no fuera tan excesivo en las celebraciones, que hay gente que ha suspendido y se debe guardar un mínimo la compostura). Sin embargo, el chaval se cortaba un poco los primeros días, pero luego ya estaba con lo mismo: desaires a los compañeros, gestos de prepotencia, miradas de grandeza. Me acuerdo una vez que le dijo a un compañero que había suspendido que "hay gente que nace con estrella y otros estrellados". Así todos los días.
Si alguna vez, alguien sacaba una nota un poco más alta, se venía abajo y no decía ni una palabra. Eso pasaba poco, ya que el chaval siempre se lo curraba y era difícil que alguien sacara tan buenas notas. Sin embargo, cuando esporádicamente alguien sacaba una nota alta, sin necesidad de ser como la de él, pero el profesor le felicitaba, al chico se le notaba molesto y ese día bajaba la cabeza y no decía ni mu. Una vez, en uno de los exámenes que les puse, hubo una chica que sacó una décima más que él. Creo que fue, ella un 9,4 y él un 9,2 (o algo así). Por esa tontería, me acuerdo que el chaval se vino abajo de una manera que tela telita tela. Estuvo todo el rato erre que erre intentando arañar décimas para ver si llegaba al 9,4.
Yo siempre hablaba con los tutores del chico, y ellos me decían que no pasaba nada porque hiciera eso: que es bueno ser competitivo y ambicioso, que ojalá los compañeros se piquen con el tema y estudien más para intentar superarlo y así esto sirva para que todos espabilen. Decían que para 1-2 chavales que hay buenos en una clase, lo mejor es dejarlo, que tampoco hacen nada malo y si disfrutan sacando buenas notas, tampoco pasa nada. Cada uno es feliz como quiere. Mejor eso que hacer "otras cosas" que sí son malas. Al final, se dejó pasar y se dejó pasar y no se hizo nada. Los que queríamos hacer algo con este tema, no nos dejaron hacer nada. Yo hablaba con los padres, y ellos solo veían que el chaval sacaba notas altas. El resto de cosas les daba igual. Yo les contaba la manera de "celebrar" las notas y ellos tan normal: que la envidia es muy mala, que la gente en lugar de criticar debería centrarse en estudiar como su hijo, etc...La jefa de estudios (que es amiga de la familia), igual: que para un chaval que hay bueno en este curso, que el problema es de la gente por no saber aguantar la envidia que le tienen al chaval, etc...La verdad es que fue un caso que a mí me indignó mucho por aquel entonces (por mucho que los padres fueran conocidos míos).
Ahora el chico está en su primer año de Universidad y la verdad es que no ha cambiado nada. Está en Magisterio. La hija de una prima de mi mujer es compañera de clase de este chico, y mi mujer, cada vez que la ve, siempre le pregunta por él, y la chica nos cuenta los shows que monta el chaval en clase cuando le dan una nota buena: salta de la silla, toma ya, lo sabía, hace gestos con el brazo, aplaude, se pone eufórico, etc...La hija de la prima de mi mujer dice que toda la facultad le tiene una tirria tremenda, siempre le están poniendo a parir por tenérselo tan creído (hasta profesores que le dan clase), y que está en boca de todo el mundo. Una cosa es que te alegres por aprobar una asignatura difícil, y otra que te pongas a saltar porque has sacado un 10 en un test semanal de una asignatura que no vale ni un 5% del curso (que es más o menos lo que pasa, que por cualquier cosa siempre está con sus "celebraciones"). Es un personajillo. Lo que pasa es que el chaval trabaja muy bien, se esfuerza y tampoco se le puede castigar con las notas, aunque muchos profesores quisieran darle un baño de humildad. Y esto lo sé por varios compañeros míos que son profesores de Magisterio que le dan clase.
Ahora en enero tienen los exámenes finales de las asignaturas del primer cuatrimestre. En una asignatura de Psicología, tuvieron que entregar un trabajo antes de las Navidades. La hija de la prima de mi mujer dice que era un trabajo bastante "feo", ya que parecía más una tesis que un trabajo de aplicación sobre casos escolares. Era un trabajo de pura teoría, muy concreto, nada que ver con el contexto escolar. Era un trabajo exhaustivo y extenso, que no gustó nada a los chicos, ya que no tiene nada que ver con la escuela. Era solo un capricho del profesor por teorías psicológicas "poco conocidas". Por eso, mucha gente hizo con cierto "miedo" el trabajo.
El día que fueron a hacer el examen final de la asignatura, el profesor les dijo que ya tenía las notas de los trabajos en la puerta de su despacho. Al terminar el examen, como es lógico, todos subieron a la planta de los despachos para ver la nota del trabajo (que era un 30% del curso). Por lo que se ve, las notas fueron bastante malas. Hubo un montón de suspensos, y los aprobados, tampoco obtuvieron notas muy altas (entre el 5 y el 6). La mayoría hizo el trabajo sin ganas (es lo que me dijo la hija de la prima de mi mujer). Por eso, tampoco esperaban notas altas. Lo que les sorprendió fue la cantidad de suspensos que hubo, cosa poco habitual en la Facultad. El único que sacó buena nota fue este chico. Le pusieron un 9.
Por lo que se ve, el chico se puso eufórico y montó una en el pasillo de los profesores: dando saltos, corriendo de un lado a otro, toma ya, estoy que no paro, lo he bordado. Una de las veces se quitó las zapatillas y empezó a "hacer música" con ellas mientras corría de un lado a otro y celebraba su nota. Fue tremendo. La hija de la prima de mi mujer nos dijo que hizo el ridículo y montó un espectáculo de vergüenza: profesores saliendo de los despachos, todo el mundo mirando. El problema es que este chico es demasiado ruidoso con las alegrías, y en ese momento, tendría que haberse controlado un poco, sabiendo que había suspensos. Un par de compañeras que habían suspendido se sintieron molestas y le dijeron las cuatro verdades al chico: que ya estaban hartas de su chulería, que era muy odioso, que les daba asco con solo verlo, etc...Se vivió un momento muy desagradable. Menos mal que varios compañeros intentaron calmar un poco las cosas y la cosa quedó más o menos ahí. El espectáculo que dieron delante de los profesores, en el mismo pasillo de los despachos, fue lamentable: uno corriendo eufórico, las otras insultando enfadadas, casi se pelean, se dijeron cosas muy desagradables, etc...
La cosa está bastante tensa en el grupo según me contó la hija de la prima de mi mujer. El día este que el chaval se puso eufórico perdido con la nota del trabajo, ya os he dicho que el chico se quitó las zapatillas para hacer "música" con ellas (una tontería a modo de celebración). Una de las veces, tiró las zapatillas al vuelo, y con toda la discusión que hubo después, el chico se olvidó de ellas. Hubo un alumno de la clase, que aprovechando el tinglado, se llevó las zapatillas. Lo hizo adrede, para fastidiar al chico. De hecho, no se cortó en decir que fue él y lo hizo queriendo, para darle un poquito de su propia medicina. Toda la clase le apoyó y le dijo que había hecho muy bien en quitarle las zapatillas, ya que eso le ha pasado por listo. Si no se las hubiera quitado para hacer el tonto, no le hubiera pasado nada de eso. Él se lo ha buscado. Según se ve, el chico tuvo que llamar a su madre para que viniera a recogerle en el coche ya que no se podía ir de ahí sin zapatillas. La hija de la prima de mi mujer nos decía que la clase pasó un momento divertido viendo al otro cabreado, llamando a la madre, cagándose en sus muertos y no tan "ruidoso" como de costumbre.
Desde ese día hay un mal rollo increíble. El chico que le quitó las zapatillas le pidió perdón. Le dijo que lo hizo porque estaba hasta las narices de tanta chulería. A lo mejor el camino no era el correcto, pero en ese momento era lo que le pedía el cuerpo, y por eso lo hizo, a pesar de que no era lo correcto. Le dio mucha impotencia ver a un montón de gente afectada por el suspenso, y él a lo suyo, como si fuera el centro de todo. Lo que pasa es que en vez de darle la "hostia" hizo eso, pero es que estaba muy enfadado, ya que no aguantan que el chaval esté todo el día con esos aires de grandeza. Le dio mucho coraje y por eso le quitó las zapatillas. Luego pidió perdón, y el otro que es muy orgulloso dijo que nanai, y ya tienen a Periquito hecho Fraile.
Además, el chaval ha recibido dos palos bien grandes por parte de los profesores. Y aquí viene el dilema. Una de estas acciones, el propio profesor que la ha aplicado sabe que lo está haciendo mal, y se puede meter en un lío al ser llevado a instancias superiores, pero su consciencia le impide "aprobar" a este chaval. Yo soy amigo de estos profesores y el otro día me lo comentaban y estuvimos hablándolo. La verdad es que por un lado los entiendo (como compañero), pero por otro sé que no es correcto y se puede meter en un problema. Como educador sí es moral hacerlo, pero como profesor de Universidad, no es correcto. Están mezclando las notas académicas con otras categorías actitudinales, que a la vez tienen que ver con la docencia, y a la vez no. Es muy complejo todo.
Explico los dos "palos" que ha recibido el chaval.
-El primero de ellos fue en una asignatura de Sociología. El profesor me ha dicho abiertamente que no hay quien aguante al chaval, y que es para "darle dos hostias al niñato" (piensa un poco lo mismo que yo pensaba cuando le di clases en el instituto ). Todas las semanas les pone un test. Son test sencillos de medio tema donde más de la mitad de la clase te saca un 10 y la otra mitad un 9. Están hechos para que los chavales saquen nota alta y les motive para la evaluación final. El profesor me decía que celebra estos dieces como si hubiera ganado el oro en los Mundiales. Eso le saca de quicio al profesor.
Él me decía que tenía ganas de suspenderle, pero reconoce que se metería en un buen lío y tampoco tenía ganas de berenjenales. Si el chaval va a instancias superiores tiene las de perder, ya que como alumno es bueno. Lo único que hizo fue mirarle el examen con lupa, y aprovechándose de la subjetividad de la asignatura, intentar corregir con severidad y penalizar fallos nimios, arañando décimas de aquí y de allí, sacando fallos que normalmente pasa a los demás alumnos (pequeños defectos sintácticos, penalizar la falta de citas, etc...). Se trataba de corregir el examen de una manera exigente. Esto sirvió para ponerle un 7,2. Tratándose de un alumno como este, es una nota "flojilla" y como tiene argumentos racionales (fallos del propio examen, aunque sean magnificados), está más que justificado. En ese sentido, este profesor ha sido "listo": ha conseguido darle un bañito de humildad sin necesidad de meterse en berenjenales.
-El segundo palo se lo llevó en la asignatura de Psicología (la misma del trabajo que os he dicho). El chaval ha sacado notas buenas (9 en el trabajo y 9 y pico en el examen). Sin embargo, el profesor se ha atrevido a suspenderle la asignatura. Así, echándole narices a la vida, y sabiendo que se puede meter en un lío grande.
El profesor es colega mío. Él mismo me ha reconocido que no aguanta al chaval, ya que esa prepotencia y esos aires de grandeza no puede con ellos. Habla con una pedantería, y una superioridad que no lo traga. Hay que partir de la base de que el profesor me ha reconocido que le cae mal el alumno. Sin embargo, en los trabajos y exámenes le puso la nota correspondiente, y él es el primero en reconocer, que como alumno, es bueno. De hecho, fue el único trabajo que de verdad le gustó.
A él le sentó muy mal el numerito que dio en el pasillo de los profesores. Me dijo también que fue de vergüenza ajena: dando saltitos, quitándose las zapatillas, corriendo, mientras había gente afectada por el suspenso. Fue muy degradable que su trabajo propiciara esta escenita. Eso lo tiene muy clavado. Él tenía ganas de suspenderle, para darle un "bañito de humildad". Su consciencia le incitaba a hacer eso, sabiendo que no era lo correcto y que le puede acarrear problemas. Él actuó más como educador (con el corazón), que como profesor que ejecuta un trámite administrativo (con la cabeza). Evidentemente, el chaval fue a la reclamación.
Según se ve, el profesor le dijo que en las asignaturas de Magisterio, además de valorar los contenidos, también hay que valorar la capacidad para ser un buen docente en el día a día del aula, y eso debería evaluarse en todas las asignaturas, independientemente de los criterios de evaluación, ya que es la meta principal del estudiante de Magisterio. Se supone que va a trabajar en un aula con niños. Le dijo que una labor del maestro es enseñar valores, y para enseñar valores, lo primero que hay que hacer es tenerlos. No se puede hablar de humildad, dignidad o habilidades sociales, si no las has aprendido. Por eso dice, que no tiene las "cualidades" para ser un profesor. Y eso también forma parte de la evaluación de la carrera (aunque no se pongan en los criterios de las asignaturas). Por eso le dijo, que él, como profesional, no podía dar el visto bueno a una persona con esa falta de empatía y habilidades sociales. Si le aprobara, le estaría dando el visto bueno a una persona, que a día de hoy no cumple con requisitos que son imprescindibles para dedicarse a la docencia, a pesar de aprobar las asignaturas. Él evalúa a futuros docentes.
Amparándose en esas razones, el profesor justificó el suspenso. Me imagino que ahora el chaval removerá cielo y tierra con todo esto.
Yo me identifico muy bien con el dilema de este hombre. Yo soy amigo suyo y lo entiendo. Por un lado, sé que se está metiendo en un problema, ya que está suspendiendo a un alumno basándose en cuestiones que no aparecen en una programación didáctica. Lo legal es lo legal. Sin embargo, las razones que ha utilizado, aunque no aparecen, sí tienen mucho que ver con el día a día del aula (para enseñar humildad, primero hay que tenerla, y los profesores deben ser los primeros en tener valores). Por eso, entiendo ese suspenso, ya que ahora mismo ves a una persona comportarse así (chulería, prepotencia, jactándose, dando brincos, no respetando los problemas de otros), y pierde autoridad como docente. No da la talla. ¿Me explico? Por eso, aunque ese suspenso sea ilegal, creo que le viene muy bien al chico, para que se le bajen los humos y aprenda. Con eso, este hombre se está metiendo en un lío, pero creo que está aplicando muy bien los fundamentos de la docencia, y está enseñando de verdad a ser un profesor.
En la reclamación, el profesor propuso al chico unos ejercicios de “recuperación”. Le dijo que en la convocatoria extraordinaria quedaba exento del examen, pero a cambio tenía que llevar a cabo una serie de compromisos. Si los cumple, le aprueba la asignatura (sin hacer el examen). Evidentemente, es algo que queda entre él y el chaval. De nuevo, es algo ilegal (esos planes de recuperaciones no existen y se podría meter en otro lío), pero al menos es “profesional”.
Le dijo que si durante estos meses de aquí a la extraordinaria aprende a gestionar la alegría (no vuelve a hacer numeritos), entrega un trabajo con una autocrítica personal (10 páginas), y organiza un acto pidiendo perdón a sus compañeros, le pone la nota que le debería haber puesto ahora. Le dijo que estaría en contacto con los compañeros de su clase para ver si todo es verdad.
Según se ve, el chaval dijo que no, que iba a llevar el tema a instancias superiores, ya que le estaba suspendiendo al aplicar unos criterios de evaluación que no aparecen en la programación, y encima, proponiendo un sistema de evaluación “especial para él”. Son dos faltas que él considera graves y que se le puede caer el pelo al profesor si lo lleva arriba.
Estuvieron discutiendo del tema en el despacho. Al final, el alumno dijo que hacía la autocrítica y no volvía más a celebrar sus notas de esa manera, pero que no iba a pedir perdón a los compañeros, ya que él no tenía que pedir perdón a nadie. Los que han hecho “cositas” son ellos. Él solo celebró la nota de un trabajo. No se metió con nadie. A él le hicieron dos cosas: las dos chicas que se metieron con él (que estaban hartas, que era un odioso, que le tenían asco) y el otro chaval que le quitó las zapatillas.
El profesor le dijo que es verdad que la gente de la clase no actuó bien y perdió el control de la situación, pero tiene que entender que no es fácil tener que aguantar esa chulería y esa prepotencia todo el rato. Es algo molesto, y tarde o temprano, acabas explotando. Además la situación era delicada: mucha gente molesta por el suspenso, y él, en lugar de callarse, se pone a celebrarlo de una manera exagerada. Le dijo que aunque directamente no hizo nada, indirectamente había motivos para que la gente se sintiera molesta. No debieron perder el control de esa manera, pero él estaba echando mucha leña al fuego con esos ruidos y jolgorios. Además, le dijo que el hecho de que lo pasara “un poquillo mal” (que le quitaran las zapatillas, tener que llamar a la madre, ser el centro de atención de otra manera) era un ejercicio que no le iba a venir mal como baño de humildad, para que viera cómo se sienten los demás. ¿La reacción de los compañeros de clase fue infantil? Seguramente (lo de quitarle las zapatillas fue muy infantil). Sin embargo, el ambiente era propicio para que pasara algo así, y él lo ha estado ganando con tanta prepotencia.
En ese caso, el profesor le dijo que los amigos deberían pedirle perdón por eso, y él también hacer autocrítica por esos gestos y aires de grandeza, sobre todo, cuando hay gente que lo está pasando mal.
Al final no sé lo que pasará y si el chaval hará algo o no. Él dice que no se va a disculpar porque no ha hecho nada malo (solo celebrar algo). Él se esfuerza, él se lo curra y se alegra cuando obtiene un buen resultado. La gente no debe sentirse molesta: que se esfuercen y trabajen si quieren un buen resultado. La envidia muy mala.
En fin…esa es la situación. He dado la versión de la hija de la prima de mi mujer y de los dos amigos profesores en Magisterio. A la familia del chico y al chico los conozco porque eran conocidos hace unos años y le di clase al chaval, y era exactamente igual de adolescente. La verdad es que el dilema me ha “tocado” bastante. Por un lado, sé que es ilegal lo que ha hecho el profesor, pero por otro lado, ha tenido las narices de hacer frente a un asunto que nadie ha querido hacer frente y actuar como un profesional y un educador. ¿Puede ser políticamente suspender por “manía”? Sí, pero creo que también hay coherencia en ese acto. Muchos profesores de Magisterio dicen que ha tenido “huevos” por haber hecho eso, que es lo que mucha gente quiere hacer y por miedo no hace. Muy apasionante este caso.
¿Os parece correcto que el profesor de Psicología suspenda al chaval? ¿Os parecen sensatas las razones del suspenso? (un profesor que enseña valores, primero debe tenerlos) ¿El profesor de Sociología fue más “listo” al ponerle una nota más bajita, ciñéndose a los contenidos y así darle un escarmiento y evitar líos? ¿Fue justo que el profesor de Sociología le aplicara criterios más exigentes que a los demás? ¿Os parece “prepotente” el chaval? (aires de grandeza, celebraciones, aplausos, toma ya cuando le da una nota) ¿O pensáis que hace bien en reaccionar así? (solo está alegrándose de unos resultados) ¿Los compañeros de su clase son envidiosos? ¿O pensáis que el chaval debería comportarse de una manera menos ruidosa? ¿El chico se equivocó al celebrar la nota de su trabajo de Psicología? ¿Los compañeros de su clase actuaron mal al meterse con él y quitarle las zapatillas? ¿O se lo buscó él solito por hacer el payaso? ¿Le sirvió de baño de humildad, y por tanto, se lo mereció? ¿Os parece correcto que el profesor le haga ese plan especial de recuperación que no tiene nada que ver con los contenidos de la asignatura? ¿El chico debe pedir perdón a los compañeros? ¿Recibir el perdón? ¿O todos deberían hablar? ¿Qué os parece la actitud del profesor? (sabe que se mete en un lío suspendiendo sin deber, pero actúa como un educador de futuros docentes) ¿Debe actuar con corazón o con cabeza?