Me refiero a esta embarcación como podría hacerlo también a otras, la de Médicos sin Fronteras, por ejemplo, por la enorme presión con la que nos están asfixiando todos los medios de comunicación, dada la situación en la que se encuentra. Este barco se halla en el Mediterráneo con 121 personas cuyo objetivo es arribar a Europa. Proceden de Eritrea, Sudán y Etiopia y viajaban en una barca o patera, cono ahora se le llama, con el propósito de pedir asilo. Como se nos intenta crear una situación de conciencia en la que los buenos son los emigrantes y los malos los países que no los acogen, se nos hace necesario que nos planteemos algunos interrogantes.

Provienen de tres países distintos pero limítrofes entre sí. Eritrea sí tiene salida al mar, concretamente al Rojo, Sudán del Norte sí, pero el del Sur no tiene acceso al mar. ¿De cuál de los dos vienen? Finalmente, Etiopía no tiene posibilidad de acceso al Mar Rojo, ni a ningún otro.

¿Cómo estas personas de tres naciones diferentes se han unido para llegar a las costas del Mar Rojo y de ahí al Mediterráneo?, ¿quién las ha convocado para hacerlas coincidir en el mismo punto de partida?

¿Han accedido al que se encuentra más cerca, es decir, al Rojo, y por el Canal de Suez han llegado el Mediterráneo, o han atravesado Egipto para alcanzar éste? ¿De qué medios se han valido para ello?

¿Dónde han encontrado el dinero para realizar tan largo viaje? ¿Cómo se han organizado, pues esta travesía no se hace sin un plan premeditado, con medios suficientes y con unas infraestructuras eficientes?

¿Cómo con los peligros que ello supone, se han puesto en marcha con 32 menores, exponiéndolos a toda clase de riesgos, incluida la muerte?

No nos entra en la cabeza ni lo encontramos racional.

Lo único que se nos ocurre es que han sido trasladados por alguna entidad, organización, mafia, o lo que sea, que les habrá cobrado un sustancioso estipendio por colocarlos en el Mediterráneo a bordo de una chalupa sin las más mínimas condiciones.

Bien ya están en el Mare Nostrum, así lo llamaban los romanos, y como están cerca de Italia, nos apetece denominarlo así.

Tenemos que dejar bien claro que no se trata de náufragos. Son individuos que han salido de un lugar expreso y tienen un rumbo muy definido para llegar a un sitio en el que encontrar asilo. Náufrago es el procedente de un barco que se ha hundido, o, por desgracia, ha caído de él.

¿Cómo el Open Arms se ha encontrado con ellos? ¿Cómo se ha enterado de que estaban en alta mar?

Es de suponer que este barco se encuentre en un puerto base en España, puesto que la su bandera es española, del que sale ¿para qué? ¿para patrullar en busca de personas que cursan el mar con un propósito bien establecido?

Si es así, cosa que no dudamos, ya que se nos hace incomprensible que desde el lugar en el que se halle se enteren de que hay africanos surcando el mar con deseo de llegar a Europa, pues supongo que no serán avisados por un helicóptero, ni por un dron que tiene una autonomía limitada, la mayor por ahora, obviando los militares, es de cuatro horas.

¿Acaso les avisa alguien de que se va a poner en marcha una embarcación con personas que van rumbo a Europa? No se nos ocurre nadie que pueda hacer eso y conozca el día, la hora y el destino que van a llevar. Ese alguien no puede otra entidad que la que la que los ha puesto en camino.

Emigrantes, sí, pero no metidos en Europa con calzador y sin ningún control sanitario, de antecedentes, ni de ninguna clase. ¿Quién nos dice que de los muchos que llegan a las fronteras europeas y no pueden ser localizados ni detenidos, no tienen alguna enfermedad infecciosa, tan común en África, o es un terrorista?

Se está expandiendo por toda Europa la idea de que hay que recibir con los brazos abiertos a todos los que vengan de fuera de nuestras fronteras. Estoy de acuerdo con ello, siempre que sea de forma controlada y regulada.

Ahora viene otra pregunta ¿Quién sufraga los grandes gastos que una operación así conlleva? Lo más elemental, el barco ¿lo ha construido la ONG, o lo ha comprado?, ¿quién lo ha costeado? El combustible. ¿De dónde sale? ¿Lo regalan las grandes compañías petroleras?

Ese barco, al igual que los demás, ha de contar con unos mandos y una tripulación que tiene que cobrar un salario, pues dudo de que hagan su trabajo por amor al arte.

¿De dónde proviene el dinero necesario para todo ello?

Y la preguntan final cui prodest, ¿quién se beneficia?, ¿quién se aprovecha?

¿Quién hay detrás de toda esta tramoya?

 



El Open Arms escenifica, como el año pasado, otra especie de motín: más de 100 inmigrantes (75 ayer, 48 hoy) saltan al agua (con chaleco) intentando alcanzar a nado la costa de Palermo, ante la "desesperación" y la "inacción de los gobiernos europeos" que rechazan la acogida de los inmigrantes del barco al estar atestados todos los centros de acogida.

El director de la ONG, Óscar Camps, no escatima recursos en grabar el intento de alcanzar la costa a nado de estas personas, incluso con personal del barco grabando desde botes, para seguir presionando a los gobiernos europeos con la fuerza de estas imágenes.
 

Open Arms, imputada por organización criminal y por favorecer la inmigración ilegal​

El pasado 3 de noviembre, Oscar Camps, fundador y director de Open Arms, anunció en rueda de prensa la inminente puesta en marcha del denominado ‘Open Arms Uno’. Esta nueva embarcación de la polémica ONG, pretende ser un suplemento a la actual flota de la organización para seguir operando en el Mediterráneo Central. Según afirmó Camps, el nuevo barco «estará mucho más preparado para hacer salvamentos en aguas internacionales».

Esta nueva adquisición de la ONG fue construida en Noruega en el año 2000, cuenta con 66 metros de eslora, 15 metros de manga y es cuatro veces más pesado que el viejo remolcador ‘Open Arms’, y según sostuvo Oscar Camps, permitirá recoger a aproximadamente 300 inmigrantes ilegales, cifra que podrían aumentar alegando un supuesto caso de emergencia.



El anuncio de la organización no ha sentado demasiado bien en las redes sociales y el tuit en el que anunciaron la puesta en marcha del ‘Open Arms Uno’ ha suscitado diversos comentarios que ponen en cuestión la labor de esta ONG en el Mediterráneo Central. Y es que desde hace ya un par de años las sensaciones que crea Open Arms son cada día más negativas dado el gran número de polémicas e irregularidades en las que se hayan envueltos.

Imputados por organización criminal y favorecimiento de la inmigración ilegal

Así lo arrojan las diligencias a las que ha tenido acceso La Gaceta de la Iberosfera. En esta investigación, la ONG de Oscar Camps, fue investigada por la recogida de varias embarcaciones cercanas a las costas de Libia en el año 2018.

Según consta en los más de 40 folios en los que se relatan los sucesos que motivaron que los tribunales de Catania y Ragusa (Italia) dieran curso a los delitos imputados, todo tiene lugar el día 15 de marzo del año 2018, cuando la organización se encontraba frente al denominado triángulo de las mafias libias.

Fue en dicho punto del Mediterráneo Central cuando la ONG tiene constancia, después de un aviso de una aeronave militar pilotada a distancia que operaba en el marco de la Operación Sophia de la Fuerza Naval de la Unión Europea en el Mediterráneo (EUNAVFORMED), de la existencia de hasta un total de tres embarcaciones que se encontraban ante una posible situación de emergencia.

Tras los diferentes avisos a raíz de los avistamientos efectuados por EUNAVFORMED, desde el Centro de Operaciones, Coordinación y Rescate de Roma (IMRCC), indican a Open Arms que se abstenga de intervenir ya que, por la proximidad a las costas de Libia, sería la Guardia Costera de dicho país la que se encargaría de asistir a estas embarcaciones. De hecho, según se pone de manifiesto en las diligencias consultadas, “el personal a bordo del buque militar italiano Capri (operación NAURAS), estacionado en Trípoli, informó a Roma de que una patrullera de la Guardia Costera libia abandonaría en breve sus amarres para dirigirse al objetivo, y precisó que dicha Guardia Costera asumiría la responsabilidad del rescate”.

Expuesto lo anterior, la ONG de Oscar Camps hizo caso omiso a las indicaciones y órdenes expresas que se le estaban dando. Pese a que se indicó desde el IMRCC, que dos de las embarcaciones con aproximadamente 200 inmigrantes ilegales, presentaban “buenas condiciones de flotabilidad”, existían “muy buenas condiciones meteorológicas” y todos los inmigrantes ilegales iban “provistos de chalecos salvavidas”, Open Arms no obedeció y puso a sus patrulleras rumbo a estas embarcaciones.

Pasadas unas horas, la organización de Camps comunicó que había recogido a todos los inmigrantes en contraposición a las órdenes efectuadas y se negó a entregar a la Guardia Costera de Libia los ilegales interceptados para que pudiesen ser llevados al puerto más cercano, en acuerdo a lo contemplado en derecho. Esto motivó que los guardacostas libios desistieran y decidieron regresar al puerto de Trípoli dando tramite con posterioridad a los expedientes oportunos.

Finalmente, Oscar Camps emprende una odisea por todo el Mediterráneo Central, alargando una situación de estrés para los ilegales recogidos frente a las costas libias y negándose a obedecer unas indicaciones posteriores de Italia y España para que dejase a estos inmigrantes en los puertos de Malta. La organización llega así a puertos italianos, desobedeciendo en última instancia las instrucciones que se le dictaron desde el ministerio del Interior de Italia y “en violación de las obligaciones contenidas en el código de conducta firmado por la propia ONG en el marco de un acuerdo con el Ministerio del Interior de la Republica Italiana”, tal y cómo se expresa textualmente en las diligencias judiciales.

Por todas estas cuestiones, el fiscal llega a sostener que el “verdadero propósito” de Open Arms era el de “llevar a los inmigrantes de Libia a Italia a cualquier precio”. Y es por ello por lo que llega a contemplarse una presunta conexión entre la ONG y los traficantes que operan en el triángulo marítimo conformado entre las ciudades de Zuara y Trípoli. “Esto demuestra que para los acusados solo los puertos italianos, y los sicilianos en particular, son el objetivo a alcanzar; es decir, un lugar de desembarco al que todos los inmigrantes aspiran a llegar”, afirma el fiscal en su escrito de acusación.

Por último, en las citadas diligencias desde el Ministerio Fiscal se llegan a relatar otros capítulos en los que Open Arms aplica el mismo ‘modus operandi’. Si bien estas investigaciones no se han resuelto en condena firme, los tribunales italianos continúan investigando las actividades de la ONG y por parte de FRONTEX afirman que dicha organización está siendo en todo momento monitorizada.

 

FRONTEX investiga la posible coordinación de Open Arms con las mafias libias de tráfico de ilegales​

La flota de la ONG de Òscar Camps, Open Arms, puso rumbo a principios de marzo hacia el denominado triángulo de las mafias libias para desarrollar sus cuestionados operativos frente a las costas del Estado africano. Una actividad que ha motivado, una vez más, que desde Varsovia se haya abierto una nueva línea de investigación sobre la citada organización humanitaria.

En esta ocasión, en los días previos a la llegada de la embarcación de Open Arms, las mafias comenzaron a movilizarse a través de las redes sociales. Grupos de WhatsApp, Facebook y Telegram avisaban con suficiente antelación de la llegada de la ONG a la zona del Mediterráneo Central frente a las costas de ciudades como Zuara o Abu Kammash. Son puntos concretos de Libia donde los traficantes suelen llevar a cabo sus actividades, según diversas investigaciones de FRONTEX, autoridades libias y organizaciones humanitarias como XChange.org.

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Publicaciones en grupos y páginas controladas por las mafias que operan en Libia. Fuente: Facebook

Este tipo de movimientos han motivado, una vez más, que las autoridades libias hayan permanecido durante días en alerta, a fin de poder dar con la localización exacta de los puntos desde los cuales se estaban produciendo agrupamientos de cientos de inmigrantes ilegales para ser fletados con posterioridad hacia las coordenadas donde la ONG (Open Arms) iba a desarrollar sus operaciones.

Tal ha sido la actividad en la zona durante los días de permanencia de la ONG frente a costas libias, que agentes de la seguridad nacional en la ciudad de Sabratha, a 60 kilómetros de la capital de Libia, Trípoli, desarrollaron un amplio operativo el pasado 5 de marzo a través del cual lograron detener a uno de los traficantes de origen subsahariano que estaba preparado para fletar a decenas de inmigrantes ilegales de forma inminente. Al detenido se le incautó diverso material logístico así como grandes cantidades de dinero que había cobrado a estos inmigrantes.

Por su parte, las publicaciones de las mafias en redes sociales han ido en esta ocasión más allá de lo habitual. Y es que, aunque se sospechaba desde hace años de una posible coordinación entra dichas mafias y las ONG que operan en el Mediterráneo Central, no ha sido hasta ahora cuando este tipo de publicaciones en Facebook han puesto de manifiesto la realización de actividades estratégicamente organizadas en las que incluso se comparten con total precisión las coordenadas de la ONG española cuando esta se encuentra a escasas millas náuticas de la costa libia.

Este tipo de publicaciones han sido las que han motivado que tanto agentes libios, como agentes de FRONTEX, hayan abierto una nueva línea de investigación para esclarecer el grado de conexión entre los traficantes que operan en zonas muy concretas de Libia y la ONG de Òscar Camps. Toda esta serie de irregularidades demuestra, una vez más, que “hay mucho dinero en juego”, según confiesan fuentes de FRONTEX a este medio. Los agentes aseguran que esta investigación puede suponer un punto de inflexión para que Open Arms sea nuevamente imputada por delitos de favorecimiento de la inmigración ilegal.

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Traficante comparte en un grupo de Facebook las coordenadas de la ONG y su número de teléfono a fin de fletar a inmigrantes ilegales hacia la embarcación de Open Arms

Por último, observadores internacionales que desarrollan sus actividades en territorio libio, aseguran a este medio que este tipo de operaciones no son aisladas. Confiesan que estas actividades coordinadas también se desarrollan con el apoyo de otras organizaciones encargadas de compartir las ubicaciones de las embarcaciones una vez estas han sido fletadas por las mafias a fin de que puedan ser localizadas por las ONG. Se refieren concretamente a Alarm Phone, que desde hace años señala con suma precisión la posición donde se encuentran en un momento dado decenas de inmigrantes ilegales.

Alarm Phone, Open Arms y otras entidades están en estos momentos en el punto de mira de Varsovia y de las autoridades libias, como ha podido constatar este medio a través del acceso a diversos informes que así lo evidencian.

 

El Open Arms hace su agosto con rescates de pateras ‘a la deriva’ equipadas con motores de 10.000 €​

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La ONG Open Arms del podemita Òscar Camps anunciaba este miércoles el estreno del barco Open Arms Uno rescatando a 101 inmigrantes ilegales supuestamente a la deriva en el Mediterráneo central. Y decimos supuestamente porque llama mucho la atención que una patera equipada con dos poderosos motores Yamaha de 75 CV, valorados cada uno en 9.000 euros, haya quedado a la deriva justo en el área en la que navegaba el avispado socorrista patrocinado por suculentas subvenciones públicas.

Este miércoles Camps estaba de celebración por el estreno del Open Arms Uno, el nuevo buque insignia de esta sospechosa ONG que dio el relevo al velero Astral, y que es una de las mayores embarcaciones de salvamento marítimo de Europa. El nuevo barco tiene 66 metros de eslora, 15 de manga y un tonelaje cuatro veces superior al del viejo remolcador Open Arms. Cuenta con una cubierta de 353 metros cuadrados en la que puede aterrizar un helicóptero en caso de emergencia y evacuación. Está dotado de 4 lanchas semirrígidas, cuenta con 31 plazas para tripulación y un hospital con 26 camas y «nos permitirá acoger a unas 300 personas, un número que, en caso de emergencia y sin hacer peligrar las condiciones del barco, podría ampliarse hasta el millar», dice la oenegé en su web.

Un portentoso barco -más propio de una naviera que de una ONG-, con el cual se espera recoger a miles de inmigrantes ilegales para llevarlos a las costas europeas. Este es el secreto del Open Arms: convertir el drama de la inmigración ilegal en un lucrativo negocio. Sólo en 2020 ingresó 1,7 millones y dio trabajo a 180 personas, 21 de ellas en plantilla.



¿Rescates?​

El experto español en inmigración ilegal Rubén Pulido pone en duda que lo que Open Arms llama «rescates» no sean más que recogidas pactadas con las mafias: «La mayoría [de las pateras] navegan sin incidencia hasta que de repente aparece Open Arms y el motor misteriosamente deja de funcionar». Pulido asegura que hay una presunta conexión del Open Arms con las mafias de tráfico de personas hasta el punto de acordar el punto de recogida: «¿Aguas internacionales? Han apurado al límite, apenas 35 millas náuticas separan el punto de recogida de las costas de Túnez. En esta ocasión han operado como correa de transmisión».

¿Y cómo consigue el Open Arms encontrar a estas pateras atestadas de inmigrantes en medio del mar? Se sospecha que las mafias presuntamente lanzan las barcazas por la noche para eludir el control de la Guardia Costera libia. Luego, avisarían al Alarm Phone -una línea telefónica autoorganizada para los refugiados en peligro en el mar Mediterráneo- su posición. Una vez que Alarm Phone «señala la mercancía», el Open Arms acudiría al punto de recogida, como si fuera un paquete de Amazon.



En este vídeo se puede ver a Mustafà Abu Zeid, oficial al mando del buque de la Guardia Costera de Libia Ras Jadar afirmando: «Las ONGs se coordinan con los traficantes a través de las redes sociales».



En resumen, para Pulido esto no es más que «una nueva farsa patrocinada por Open Arms que en lugar de desembarcar en el puerto más cercano acorde al derecho marítimo, se encuentra camino de Libia para satisfacer en estos momentos» -según sospecha el experto- «a los traficantes que operan en el área de Zuara y Trípoli».

 
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Mira, Óscar. Me he permitido el lujo de marcarte en negro varios puertos más cercanos que el que tú dices. Que a lo mejor con los nervios no te has dado cuenta, corazón.
 

La española Open Arms rescata en un día a 300 personas migrantes en el Mediterráneo​

El barco de la ONG española Open Arms ha rescatado en solo 24 horas a 300 migrantes en varias operaciones y ahora se dirige al puerto de Brindisi, en la región de Apulia (sur de Italia), donde las autoridades italianas le han dado permiso para desembarcar, informa EFE.

"Después de una jornada complicada de operaciones coordinadas por las autoridades italianas, el Open Arms se dirige al puerto de Brindisi, adonde llegará el domingo por la tarde", ha informado la ONG española en sus redes sociales.



Según Open Arms, "a bordo hay 300 personas, muchos menores no acompañados, dos mujeres embarazadas y un niño de cinco años". Se trata de una de las jornadas más duras para la ONG que partió hace unos días para la que es su 101 misión de rescate, ya que tuvieron que rescatar seis barcazas en pocas horas.

Nuevos rescates de Open Arms​

"Dos embarcaciones más a la deriva y van cuatro localizadas durante el día de hoy por el Open Arms. En estas últimas van 40 personas en cada una, entre las cuales, al menos hay dos mujeres en avanzado estado de gestación y una niña de 5 años", explicaba en Twitter su fundador, Oscar Camps.



Durante la mañana del jueves había localizado a la primera de estas cuatro barcazas, de madera y a la deriva, con cerca de un centenar de personas a bordo, entre ellas nueve mujeres y 15 menores no acompañados.

Según la ONG, el grupo partió de Libia hace tres días y sus integrantes proceden de Eritrea, Sudán, Siria y Etiopía. Poco después rescató a los 17 migrantes de otra embarcación en pésimas condiciones, entre ellos una mujer con problemas de salud.

Mientras, este viernes se espera en el puerto de Marina de Carrara (norte de Italia) que llegue el barco de Médicos sin Fronteras (MSF), Geo Barents, que rescató hace unos días a 196 migrantes, entre ellos 47 menores y 16 mujeres, en cuatro operaciones.

Los desembarcos de personas migrantes nos cesan​

Los desembarcos de migrantes no cesan, aunque han disminuido en las últimas horas, lo que ha permitido vaciar el centro de acogida de la isla italiana de Lampedusa, principal llegada de barcos que zarpan desde las costas del norte de África.

En lo que va de año, según los datos actualizados a 5 de julio del Ministerio del Interior, han llegado a las costas italianas 66.741 migrantes frente a los 29.670 del mismo periodo del año pasado.

Salvamento rescata y desembarca en Gran Canaria a 63 ocupantes de un cayuco​

Salvamento Marítimo ha rescatado y desembarcado en Gran Canaria en las últimas horas a 63 personas que navegaban en un cayuco, según han informado a EFE fuentes de la entidad pública.

La embarcación en la que iban estas personas, todos varones, fue avistada por la Guardia Civil cuando se encontraba a unos nueve kilómetros al suroeste de Arguineguín. A su encuentro partió la Salvamar Caliope, cuya tripulación se hizo cargo de rescatarlos y desembarcarlos en tierra, adonde llegaron con buen estado de salud.

El 112 ha informado de que hubo que trasladar, por patologías leves, a una de estas personas a un centro hospitalario de la isla.


300 personas. La noticia destaca que hay 2 mujeres embarazadas, 1 niño y alguna mujer más. Es decir, que hay una inmensa mayoría de hombres. Y el camelo de los "menores no acompañados" ya nos lo conocemos de sobra. Igual que los "rescates" que no son otra cosa que una entrega pactada con los traficantes de personas con el permiso tácito de la masonada traidora de Bruselas. Que no nos vengan con historias. Meter al traidor del Open Arms 20 años entre rejas será una de las prioridades de un futuro gobierno Nacionalista en España.