Un marroquí arroja más de 80 kilos de droga a la autovía para evitar un control de carreteras y lo caza la Guardia Civil

La siguiente es la historia de un chivatazo sin final feliz. La Guardia Civil ha detenido a un joven de 28 años y nacionalidad marroquí acusado de arrojar más de 80 kilos de droga (63,5 kilos de marihuana y otros 20 kilos de hachís) cuando circulaba por la A-44, en el término municipal de Bailén, con el fin de eludir un control de tráfico.

Fueron otros conductores los que avisaron a la Guardia Civil, que había montado un control en la citada vía, de que habían visto a una persona sacando bultos del interior de un vehículo para arrojarlos seguidamente fuera de la calzada, de forma apresurada y, lo que es peor, llamando la atención del resto de usuarios de la vía.

Como suele suceder en este tipo de transportes, un coche circula con antelación, informando al vehículo que porta la mercancía de posibles controles o incidentes en la carretera, así como de patrullas del subsector de Tráfico de la Guardia Civil. Cuando el coche vigía comunicó con «la mula», esta no tuvo otra idea que deshacerse de la droga en plena autovía, arrojando los paquetes al arcén. Se entiende que con la esperanza de luego poder recogerlos.

Pero gracias a la información aportada por el resto de conductores, se logró interceptar el vehículo, un turismo conducido por el arrestado. En un reconocimiento de la zona fueron localizados los fardos que contenían la droga. Al detenido se le ha imputado un delito contra la salud pública.