Tres detenidos por al menos trece robos en casas de Palma con los moradores dentro

La Policía Nacional detuvo el jueves a tres jóvenes, todos ellos de origen argelino, por al menos trece robos en viviendas de Palma con los moradores dentro. Uno de ellos agredió al residente que le acababa de sorprender en el inmueble cuando se disponía a robar. Los otros dos siempre accedían a las viviendas escalando descalzos, para no hacer ruido con las pisadas.

Así, los investigadores del Grupo de Robos de la Policía Nacional detuvieron el pasado jueves a dos hombres de 36 y 18 años a los que se atribuye al menos una docena de robos en los que empleaban el mismo ‘modus operandi’. Los delincuentes escalaban por la fachada hasta las plantas primera y segunda de los edificios. Se ayudaban para trepar de las tuberías de las canalizaciones y de los cables. A continuación accedían al interior a través de las ventanas y de los balcones que se encontraban abiertos. El sigilo lo extremaban al máximo y se descalzaban antes de escalar para evitar hacer el menor ruido.

La mayoría de estos robos los perpetraban a última hora de la madrugada. Estos delincuentes eran meticulosos y se preocupaban en todo momento por no ser descubiertos. Buena prueba de ello es que solo se limitaban a sustraer los objetos de valor que tenían a la vista. No revolvían cajones ni abrían armarios en busca de estos enseres. Sus medidas de precaución las compaginaban con una tremenda osadía. De hecho robaban los objetos de la mesita de noche mientras los moradores se encontraban durmiendo. El sigilo que empleaban era tal que conseguían que los residentes no se despertaran, pese a perpetrar el delito a escasos centímetros de sus caras.

Gracias a este depurado método para robar, este par de delincuentes se hizo con un abultado botín en al menos una docena de golpes que se considera que han perpetrado. Robaban carteras, dinero, teléfonos móviles, perfumes y ropa de mujer. Todo lo que consideraban que pudiera tener una fácil y rápida salida en el mercado. Nunca empleaban la violencia. Si alguna vez se excedían con el ruido y eran sorprendidos por el propietario del inmueble emprendían una rápida huida.

Estragos en el centro​

Los estragos por los robos perpetrados por estos delincuentes se dejaron sentir desde el mes de septiembre en domicilios de la zona centro de Palma, en los barrios de sa Calatrava, Missió, Cort y Montisión. No obstante su huella también se plasmó en otros barrios más apartados como Pere Garau y Foners.

Los investigadores del Grupo de Robos tuvieron que realizar innumerables gestiones para tratar de identificar a estos escurridizos ladrones. Las pruebas recabadas sirvieron para determinar que los presuntos autores eran un joven de 18 años y un hombre que le doblaba la edad, de 36 años. Ninguno de ellos disponía de domicilio conocido y vivían de okupas en un edificio. Fueron detenidos por al menos una docena de robos con fuerza en la mañana del jueves.

Por otro lado, un joven delincuente de 19 años fue sorprendido la madrugada del pasado 13 de septiembre después de irrumpir en una vivienda de Palma. El morador se levantó sobresaltado después de escuchar ruidos y cómo se abría la terraza de la finca. Una vez allí, se topó frente a frente con el ladrón.

El morador sujetó al malhechor para intentar retenerle y avisar a la Policía. Acto seguido se inició un forcejeo entre ellos y el ladrón se zafó propinando al residente una patada, que le causó lesiones. A continuación emprendió la huida.

Los investigadores del Grupo de Robos identificaron a este delincuente. Aunque su arresto también se materializó la mañana del pasado jueves, junto con los otros dos delincuentes. No obstante, este fue detenido por un presunto delito de robo con violencia.