Treinta y cuatro meses de prisión es la venganza urdida contra el magistrado Presencia por denunciar la corrupción que hay dentro de la Justicia

fynSRKB.jpg


Insólito y nunca visto es que una Sala “cocine” una sentencia con tan inusitada rapidez. En tan solo tres días la Audiencia de Toledo ha resuelto por votación y fallo el 5 de marzo y fecha de la sentencia el 8 de marzo.

Solo con leerla se adivina inmediatamente la influencia de Lesmes, cuyos irresponsables actos son ilegales por llevar dos años ocupando el puesto de jefe del TS interinamente.

La providencia que notificó la composición de la Sala y la votación y fallo tenía fecha de 3 de marzo (notificada el 4 de marzo) y la sentencia condenatoria se publica el 12 de marzo (han transcurrido solo 8 días desde que se notificó la composición de la Sala) sin esperar siquiera a que transcurrieran los diez días hábiles para formular recusación.

El motivo de la recusación está claro: La secc. 1ª que ha dictado la sentencia de apelación es la misma que desestimó el recurso de apelación contra el auto de PA en la instrucción. El ponente de aquella resolución fue también el mismo ponente que el de esta sentencia de ahora, Emilio Buceta, quien ya entonces anticipó lo mismo que después ha reproducido en la sentencia: “ninguna de las diversas imputaciones vertidas contra el fiscal querellante se había revelado cierta hasta el momento”, esto es, que las denuncias del juez Presencia son “mentira” tal y como ha dicho ahora también en la sentencia. Omite Buceta lo que manda la Directiva Europea UE 2019/1937 reforzando la obligatoria protección para todo denunciante de corrupción, como es este caso, prohibiendo las represalias en cualquiera de sus variantes, denuncias por supuestas “calumnias” incluidas. Los juzgados y la Audiencia de Toledo se están saltando alegremente la legislación española y europea. La misma Directiva invierte la carga de la prueba, Buceta prefiere obviarlo y lanza alegremente sus apreciaciones personales

Por otro lado, en su ansia de venganza, los magistrados que firman la sentencia debieron abstenerse (contaminación tangencial) por imposición legal al haber sido denunciados previamente por el juez Presencia. Tampoco se han dado cuenta que están condenando implícitamente al fiscal de Madrid César Estirado, el que exigió a los de Talavera que se investiguen los hechos denunciados por el juez Presencia por considerarlos verdaderos.

El actual presidente de la Audiencia Provincial de Toledo Juan Ramón Brigidano, fue denunciado por el juez Fernando Presencia por estar implicado en actos de corrupción.

Desmadejemos los hechos y antecedentes, pues son algo enrevesados. Se remontan al año 2.013, siendo entonces presidente de esa Audiencia Provincial el ya jubilado Manuel Gutiérrez Sánchez-Caro, íntimo amigo de Mª Dolores Cospedal, en aquella época presidenta de Castilla-La Mancha. El actual presidente de la Audiencia de Toledo era el juez de lo Mercantil de la misma circunscripción.

Ese año 2.013 Brigidano nombró sorprendentemente 10 veces seguidas como administrador concursal en el juzgado de lo Mercantil de Toledo al director de la firma de abogados en la que se descubrió trabajaba el hijo de Gutiérrez Sánchez-Caro, Tomás Gutiérrez Colino.

Los nombramientos fueron en los concursos de las diez empresas del grupo Ortiz Bravo “Cerámicas la Oliva” (Hermanos Ortiz Bravo, Cerámica Nuestra Señora de la Oliva, Explotaciones de Canteras La Sagra, Nueva Cerámica Moderna, Ladrillería Técnica, Tejas Castilla-La Mancha, Tejas Árabes, Sopasa La Mancha, Centro Tecnológico de la Oliva y Auxiliar Industrial Ortiz Bravo). Sólo la matriz del grupo, Sopasa, propiedad de la familia Ortiz Bravo y participe en diversos fondos empresariales, tenía un pasivo en el año 2.011 de 30 millones de euros.

La sociedad de la familia Ortiz Bravo también gestionaba la residencia de mayores Virgen de la Oliva, siendo los auditores del conglomerado empresarial la firma Abaco Auditores, representada por el ex alcalde de Toledo, el economista y empresario Juan Ignacio De Mesa, dueño de la conocida “Repostería Santo Tomé”.

Se da la circunstancia de que De Mesa formaba parte, junto con el también empresario fundador de la conocida marca “Joma”, Fructuoso López Gómez, de los Consejos Territoriales constituidos por Liberbank en Castilla-La Mancha, entidad que mantuvo contratos de «asesoramiento verbal» con el marido de Cospedal que fueron investigados por la Audiencia Nacional.

En este punto, según la denuncia de Presencia, es donde entra en escena el fiscal Ángel Demetrio de la Cruz Andrade, que figuraba como deudor del concurso de uno de sus proveedores. Se trataba de “ELECTRICIDAD GODOY S.A.”, que fue declarada en Concurso de Acreedores Publicado en el «BOE» núm. 37, de 12 de febrero de 2013, por el Juzgado de lo Mercantil de Toledo.

Es sabido y vox populi que el fiscal Ángel Demetrio y su mujer, María García García, construyeron su chalet ilegal gracias a los sobornos, fueren ofrecidos o exigidos. La lista del activo pendiente de cobro de ese concurso era la prueba definitiva de esos impagos. En ella figuraba el “importe no abonado” (facturas por cobrar por cuantía superior a los 100.000 €) de los trabajos de electricidad y fontanería que se llevaron a cabo por la concursada, que representaban 1/6 del importe total que costó construir el chalet (se calcula que unos 600.000 € incluyendo la parcela) que nunca se pagaron. Sorprendentemente, esa deuda a favor del concurso fue condonada por Brigidano. ¿La razón? Ángel Demetrio era conocedor de los manejos del presidente de la Audiencia y el juez de lo Mercantil, y les chantajeó.

El fiscal supo que los nombramientos a favor del despacho en el que trabajaba el hijo de Gutiérrez Sánchez-Caro obedecían a un soborno. Brigidano pretendía desde hacía tiempo la presidencia de la Audiencia Provincial, y el entonces presidente le prometió no presentarse a la reelección si aquél accedía a los nombramientos que se sabía que eran ilegales a favor de un hombre de paja llamado Luis Gómez De las Heras Martín-Maestro, el dueño del despacho donde trabajaba su hijo.

Para que “el pago” del amaño no se notara demasiado se presentaron los dos magistrados a la elección con la intención de que Gutiérrez renunciara una vez en marcha el proceso, dejando solo al juez de lo Mercantil que de este modo se convertiría en el nuevo presidente. Sin embargo algo falló, Sánchez-Caro sintió miedo y no renunció, resultando reelegido. Por eso Brigidano tuvo que esperar varios años aguardando a que el ingrato se jubilara.

El mismo día en que el flamante nuevo presidente ocupaba su sillón en la Audiencia Provincial de Toledo, un mes después de la entrevista de “La Cerca”, él y Rouco decidieron echar la culpa de absolutamente todo al anterior presidente. Acusaron al ya jubilado Gutiérrez Sánchez-Caro de estar diametralmente separado de «la transparencia y la modernidad de la Justicia», de una Justicia «más amable, más cercana y accesible a los ciudadanos y a los medios de comunicación».

“No creo que haga falta añadir nada más, ¿no creen?”, espetó Rouco ante los medios de comunicación para disfrutar ensañándose con el jubilado. Como podrá entenderse, la opinión del ahora denunciado cayó como un mazazo sobre la cabeza del recién retirado, que dejaba ya de participar en esa (presunta) organización criminal.

El juez Presencia denunció lícitamente presuntos hechos de corrupción. Muchas de las denuncias que él mismo acumuló le fueron hechas de modo anónimo, lo que le obligaba a mantener el secreto exigido por los denunciantes. Pues bien, en lugar de investigar como es su obligación, los juzgados y la fiscalía arremetieron con saña nunca vista contra el juez denunciante, siguiendo la obsoleta, caduca y abusiva doctrina marcada por el turbio Cándido Conde Pumpido para autoprotegerse de sus numerosos líos. Resaltamos que la inmediata reacción de juzgados y fiscalía fue una serie de duras represalias contra un juez aforado que sigue siéndolo porque así los establece el BOE.

Por todo ello, los represaliadores tendrán que responder ante los tribunales de la UE, pues las vengativas acciones y reacciones contra él se contemplan como delitos europeos.

 

Las pruebas del juicio contra el juez Presencia estaban falsificadas​

Es un ajuste de cuentas implacable y absolutamente mafioso. Los cuatro magistrados de la Audiencia de Toledo se emplearon a fondo para confirmar en apelación la insensata, desproporcionada e injusta condena a 34 meses de prisión contra el juez Presencia. Es una evidente represalia contra el juez que se atrevió a denunciarles también a ellos por corrupción.

Que una Sala “cocine” una sentencia con tan inusitada celeridad y rapidez es algo insólito y nunca visto. En tan solo tres días la Audiencia de Toledo resolvió la apelación por votación y fallo. Fue notificada el 5 de marzo y con la fecha de sentencia, los citados tres días después, el 8 de marzo. Se las apañaron con el truco de las fechas para no dar al juez Presencia tiempo para recusar a los magistrados que dictaron la sentencia de la vergüenza. Sorprendentemente son los mismos que dictaron otra anterior por la que una semana antes fueron denunciados por corrupción. Cocinaron una venganza.

El tejemaneje de los cuatro está claro: “Tú me denuncias y, antes de que se admita a trámite la denuncia, yo te confirmo la pena de prisión aunque sea injustamente. Así, el ‘sospechoso’ pasas a ser tú, dejando de serlo nosotros”, es lo que dice entre líneas la inquisitorial sentencia.

En el escrito de interposición del recurso de casación, que acaba de presentar la defensa del juez Presencia ante el Tribunal Supremo, surge con toda claridad un importante hecho, a la vez gravísimo y sorprendente. Algo que a buen seguro va a suponer un giro de ciento ochenta grados en el devenir de este estrafalario proceso de simulación judicial.

ACODAP, la asociación contra la corrupción y en defensa de la acción pública liderada por Fernando Presencia, descubre y denuncia ante la Policía Nacional que el testimonio de particulares que se utilizó en el juicio contra el ex juez decano de Talavera de la Reina había sido falsificado.

Después de un minucioso análisis por parte de los investigadores de la asociación denunciante, se ha podido constatar que el entonces secretario del decanato, Ignacio Ramírez Montalvo, se quitó de encima la denuncia original del juez Presencia y sus documentos porque tuvo miedo de las posibles represalias. Por eso dejó en el expediente solo una fotocopia mutilada de un texto entrecortado, a todas luces incomprensible, lo que impedía tener conocimiento cabal del verdadero alcance y gravedad de los hechos denunciados y de la identificación de los sospechosos.

Cuando se pidió a la nueva secretaria del decanato, Rosa Rodríguez Fernández, que certificara el contenido del expediente, en vez de proceder ésta a reconstruir las actuaciones no se le ocurrió otra cosa que simular la certificación del contenido de las fotocopias como si fueran los originales, de manera que la denuncia mutilada y desprovista de cualquier tipo de documentación se ofrecía ante propios y extraños como algo incomprensible e inverosímil.

Todo ello desobedeciendo de manera consciente lo que dice el artículo 5 del Real Decreto 1608/2005, por el que se aprueba el Reglamento Orgánico del Cuerpo de Secretarios Judiciales, según el cual estos funcionarios “deberán hacer constar en la expedición de las certificaciones o testimonios el carácter original o no del documento con respecto al cual se expide la certificación o el testimonio”

Este falseamiento del testimonio fue aprovechado por el actual presidente de la Audiencia Provincial de Toledo, Juan Ramón Brigidano, que había sido denunciado previamente por el juez Fernando Presencia por estar aquél implicado en actos de corrupción.

Desmadejemos los hechos y antecedentes, pues son algo enrevesados. Se remontan al año 2.013, siendo entonces presidente de esa Audiencia Provincial el ya jubilado Manuel Gutiérrez Sánchez-Caro, íntimo amigo de Mª Dolores Cospedal, en aquella época presidenta de Castilla-La Mancha. El actual presidente de la Audiencia de Toledo era entonces el juez de lo Mercantil de la misma circunscripción.

Ese año 2.013 Brigidano nombró sorprendentemente 10 veces seguidas como administrador concursal en el juzgado de lo Mercantil de Toledo al director de la firma de abogados en la que se descubrió trabajaba el hijo de Gutiérrez Sánchez-Caro, Tomás Gutiérrez Colino.

Los nombramientos fueron en los concursos de las diez empresas del grupo Ortiz Bravo “Cerámicas la Oliva” (Hermanos Ortiz Bravo, Cerámica Nuestra Señora de la Oliva, Explotaciones de Canteras La Sagra, Nueva Cerámica Moderna, Ladrillería Técnica, Tejas Castilla-La Mancha, Tejas Árabes, Sopasa La Mancha, Centro Tecnológico de la Oliva y Auxiliar Industrial Ortiz Bravo). Sólo la matriz del grupo, Sopasa, propiedad de la familia Ortiz Bravo y participe en diversos fondos empresariales, tenía un pasivo en el año 2.011 de 30 millones de euros.

La sociedad de la familia Ortiz Bravo también gestionaba la residencia de mayores Virgen de la Oliva, siendo los auditores del conglomerado empresarial la firma Abaco Auditores, representada por el ex alcalde de Toledo, el economista y empresario Juan Ignacio De Mesa, dueño de la conocida “Repostería Santo Tomé”.

Se da la circunstancia de que De Mesa formaba parte, junto con el también empresario fundador de la conocida marca “Joma”, Fructuoso López Gómez, de los Consejos Territoriales constituidos por Liberbank en Castilla-La Mancha, entidad que mantuvo contratos de «asesoramiento verbal» con el marido de Cospedal que fueron investigados por la Audiencia Nacional.

En este punto, según la denuncia de Presencia, es donde entra en escena el fiscal Ángel Demetrio de la Cruz Andrade, que figuraba como deudor del concurso de uno de sus proveedores. Se trataba de “ELECTRICIDAD GODOY S.A.”, que fue declarada en Concurso de Acreedores Publicado en el «BOE» núm. 37, de 12 de febrero de 2013, por el Juzgado de lo Mercantil de Toledo.

Es sabido y vox populi que el fiscal Ángel Demetrio y su mujer, María García García, construyeron su chalet ilegal gracias a los sobornos, fueren ofrecidos o exigidos. La lista del activo pendiente de cobro de ese concurso era la prueba definitiva de esos impagos. En ella figuraba el “importe no abonado” (facturas por cobrar por cuantía superior a los 100.000 €) de los trabajos de electricidad y fontanería que se llevaron a cabo por la concursada, que representaban 1/6 del importe total que costó construir el chalet (se calcula que unos 600.000 € incluyendo la parcela) que nunca se pagaron. Sorprendentemente, esa deuda a favor del concurso fue condonada por Brigidano. ¿La razón? Ángel Demetrio era conocedor de los manejos del presidente de la Audiencia y el juez de lo Mercantil, y les chantajeó.

El fiscal supo que los nombramientos a favor del despacho en el que trabajaba el hijo de Gutiérrez Sánchez-Caro obedecían a un soborno. Brigidano pretendía desde hacía tiempo la presidencia de la Audiencia Provincial, y el entonces presidente le prometió no presentarse a la reelección si aquél accedía a los nombramientos que se sabía que eran ilegales a favor de un hombre de paja llamado Luis Gómez De las Heras Martín-Maestro, el dueño del despacho donde trabajaba su hijo.

Para que “el pago” del amaño no se notara demasiado se presentaron los dos magistrados a la elección con la intención de que Gutiérrez renunciara una vez en marcha el proceso, dejando solo al juez de lo Mercantil que de este modo se convertiría en el nuevo presidente. Sin embargo algo falló, Sánchez-Caro sintió miedo y no renunció, resultando reelegido. Por eso Brigidano tuvo que esperar varios años aguardando a que el ingrato se jubilara.

El mismo día en que el flamante nuevo presidente ocupaba su sillón en la Audiencia Provincial de Toledo, un mes después de la entrevista de “La Cerca”, él y Rouco decidieron echar la culpa de absolutamente todo al anterior presidente. Acusaron al ya jubilado Gutiérrez Sánchez-Caro de estar diametralmente separado de «la transparencia y la modernidad de la Justicia», de una Justicia «más amable, más cercana y accesible a los ciudadanos y a los medios de comunicación».

“No creo que haga falta añadir nada más, ¿no creen?”, espetó el vengativo Vicente Rouco ante los medios de comunicación para disfrutar ensañándose con el jubilado. Como podrá entenderse, la opinión del ahora denunciado cayó como un mazazo sobre la cabeza del recién retirado, que dejaba ya de participar en esa (presunta) organización criminal.

El juez Presencia denunció lícitamente presuntos hechos de corrupción. Muchas de las denuncias que el mismo acumuló le fueron hechas de modo anónimo, lo que le obligaba a mantener el secreto exigido por los denunciantes. Pues bien, en lugar de investigar como es su obligación, los juzgados y la fiscalía arremetieron con saña nunca vista contra el juez denunciante, siguiendo la obsoleta, caduca y abusiva doctrina marcada por el turbio Cándido Conde Pumpido para autoprotegerse de sus numerosos líos. Resaltamos que la inmediata reacción de juzgados y fiscalía fue una serie de duras represalias contra un juez aforado que sigue siéndolo porque así los establece el BOE.

Por todo ello, los represaliadores tendrán que responder ante los tribunales de la UE, pues las vengativas acciones y reacciones contra él se contemplan como delitos contra el Derecho de la Unión.

 

El Juez Presencia pide la revisión penal de todas las sentencias que le han condenado injustamente​

El presidente de ACODAP lleva años sufriendo indignas represalias como consecuencia de haber denunciado, siendo juez Decano del partido judicial de Talavera de la Reina, las actividades (presuntamente) ilegales de sus compañeros de carrera dirigidos por el fiscal decano de esa adscripción territorial.

Anuncia el juez Presencia en los escritos que ha presentado ante la Sala 2ª del Tribunal Supremo, el Tribunal Superior de Castilla -La Mancha (TSJCLM), y ante el propio Decanato de los juzgados Talaveranos, que tiene intención de pedir la revisión ante la Sala 2ª del Tribunal Supremo, “de conformidad con lo dispuesto en el artículo 954 1.d) de la Lecrim”, recurso de revisión contra las dos sentencias firmes que le condenaron injustamente y a modo de represalia a un total de veinte años de inhabilitación, lo que en el propio escrito se considera como: “la mayor pena impuesta a un juez por el delito de prevaricación judicial en toda la historia de nuestra democracia reciente”.

Según la Nota de Prensa de ACODAP (la asociación contra la corrupción y en defensa de la acción pública liderada por el que fuera juez decano de Talavera de la Reina) “el recurso se fundamentará al amparo de lo dispuesto en el 21.5 de la Directiva UE 1937/2019, relativa a la protección de las personas que informen sobre infracciones del Derecho de la Unión, probando que el juez Presencia hizo una revelación pública conforme a la mencionada Directiva para que, de acuerdo con lo indicado en el antedicho precepto, pueda presumirse que los referidos procedimientos penales se iniciaron, se instruyeron y se fallaron, como consecuencia de un acto de represalia”.

Deja muy claro la asociación denunciante de corrupción que las represalias fueron consecuencia de “haber denunciado el juez Presencia, como juez Decano en el partido judicial de Talavera de la Reina, que algunos de sus compañeros de carrera, dirigidos por el fiscal decano de esa adscripción territorial, formaban parte supuestamente de una organización criminal”.

 

Denunciados dos de los magistrados que condenaron al juez Presencia​

Dos de los cinco magistrados que firmaron la sentencia fueron los mismos que habían resuelto previamente los recursos durante la fase de instrucción, cosa que está absolutamente prohibida y fuertemente castigada.

Descubierto el grave amaño de los magistrados reflejado en la trascendental sentencia para condenar injustamente al juez Presencia. Se añade a la trapisonda de que los propios recursos anunciaban el fallo condenatorio que más tarde reflejaría la sentencia. Estaba todo “guisado y sazonado” entre togados amiguetes. Los tramposos, cuando menos, pueden acabar de patitas en la calle, pues el presidente de ACODAP anuncia que tomará las medidas legales pertinentes tanto en España como en la UE.

Que una Sala “cocine” una sentencia con tan inusitada celeridad y rapidez es algo insólito y nunca visto. En tan solo tres días la Audiencia de Toledo resolvió la apelación por votación y fallo. Fue notificada el 5 de marzo y con la fecha de sentencia, los citados tres días después, el 8 de marzo. Se las apañaron con el truco de las fechas para no dar al juez Presencia tiempo para recusar a los magistrados que dictaron la sentencia de la vergüenza.

La cuestión del plazo es importante porque dos de los cinco magistrados que firmaron esa resolución definitiva, Emilio Buceta Miller y Urbano Suarez Sánchez, fueron los mismos que antes habían resuelto también los recursos durante la fase de instrucción en el mismo procedimiento (lo que está absolutamente prohibido por la Ley) anunciando en ellos el fallo condenatorio que luego se alcanzaría en la sentencia que también ellos mismos firmaron. Buceta tuvo incluso el descaro de figurar como ponente.

El asunto es muy grave, porque el incumplimiento del deber de abstención “a sabiendas” es una falta muy grave que puede llevar aparejada la expulsión de la carrera judicial (art. 417.8 LOPJ). Hay que tener en cuenta que el artículo 219 de la misma ley dice que es causa de abstención y recusación “haber participado en la instrucción de la causa penal”, y dictar luego la sentencia condenatoria en el mismo procedimiento.

Los hechos se remontan a la denuncia que presentó el magistrado Fernando Presencia ante la fiscalía anticorrupción dependiente de la fiscalía general del Estado. En ella el juez decano de Talavera de la Reina acusaba a varios de sus compañeros de carrera de formar parte de una trama criminal para reclamar sobornos, estando capitaneados nada menos que por el fiscal decano de esa demarcación, Ángel Demetrio de la Cruz Andrade.

A partir de esa denuncia, las represalias no se hicieron esperar, el fiscal Demetrio presentó falsa querella buscando auto blindarse contra el juez Presencia por los delitos de calumnias y denuncia falsa.

Los recursos contra las resoluciones dictadas durante la instrucción se encargaría de resolverlos en la audiencia provincial de Toledo un amigo del fiscal, el magistrado Emilio Buceta!

Resultado de esa estrecha “colaboración” sería la confirmación del auto que transformó las diligencias en procedimiento abreviado, donde ya se adelantaba de forma explícita y expresa que “ninguna de las diversas imputaciones vertidas (por Presencia) contra el querellante (Demetrio) se ha revelado cierta hasta el momento” lo que no era más que un anticipo de la sentencia que vendría después, de la que también fue ponente Buceta. En ella se terminó condenado al juez decano de Talavera de la Reina a 34 meses de prisión. La contaminación y parcialidad del ponente resultan evidentes. Por tanto, LA SENTENCIA CONDENATORIA ES NULA E ILEGAL.

Por este motivo, ACODAP, la asociación contra la corrupción y en defensa de la acción pública liderada precisamente por el juez Presencia, ha presentado queja contra los magistrados Emilio Buceta Miller y Urbano Suarez Sánchez ante el Servicio de Inspección del CGPJ, por considerar que ambos son responsables de una falta muy grave de incumplimiento del deber de abstención del art. 417.8 LOPJ, que repetimos puede y debe acarrearles la separación de la carrera judicial.

 

El juez Fernando Presencia denuncia la trama con la que intentan matarle “civilmente” para que deje de denunciar la corrupción política y judicial que tenemos en España​

Muy interesante y reveladora, así es como podríamos calificar la entrevista que el juez Fernando Presencia, máximo responsable de la Asociación contra la Corrupción y en Defensa de la Acción Pública (ACODAP), ha concedido a la web Confilegal.

En esa entrevista, Presencia la presunta trama que se está organizando a nivel político y judicial tanto contra él, como contra ACODAP para intentar acabar y silenciar la gran cantidad de tramas de corrupción política y judicial que están denunciando.

El 23 de mayo de 2016, la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha cuyo tribunal estaba formado Eduardo Salinas Verdeguer, Jesús Martínez-Escribano y Carmen Piqueras Piqueras, condenaba al juez Presencia por un delito de prevaricación. Ahora esos tres magistrados han ordenado que entre en prisión el próximo día 9 de octubre para pasar 6 meses encarcelado.

La sentencia que dictaron en su momento le condenaba, además de a la pérdida de su condición de magistrado, a “la pena de doce meses de multa con una cuota de 10 euros por día, con un día de privación de libertad por cada dos cuotas no pagadas”.

El problema es que tras perder su condición de magistrado, Presencia se quedó sin ingresos y sin ninguna propiedad embargable. Por eso, el pasado mes de junio solicitó al tribunal una modificación del importe de las cuotas y los plazos para su pago.

La respuesta del tribunal fechada el pasado 24 de septiembre ha sido: “Ante la falta de pago de la multa se está en el caso previsto en la sentencia ejecutada que, para el incumplimiento de la pena de doce meses de multa por el condenado, le impuso un día de privación de libertad por cada dos cuotas no pagadas. En consecuencia, hay que ordenar el ingreso en prisión del condenado para ejecutar dicha pena de privación de libertad, entregándole mandamiento de prisión, para que en un plazo de 15 días pueda ingresar en el centro penitenciario más próximo a su domicilio de forma voluntaria”.

Presencia tiene muy claro lo que están intentando hacer con él, “tengo muy claro que esto que me está pasando es una represalia para neutralizar a ACODAP. Quieren que entre en prisión para matarme civilmente. Lo ve hasta un ciego”, además recordaba que su “actual situación de insolvencia la han provocado ellos. Porque cuando me condenaron me impidieron que pudiera ejercer como abogado”.

Tiene toda la razón Fernando Presencia, lo que le está sucediendo a él lo ve hasta un ciego.

 

El Fiscal solicita que se suspenda el ingreso en prisión del Juez Presencia​

Como no podía ser de otra manera el Ministerio Fiscal ha solicitado al Tribunal con sede en Albacete, en un escrito del que se ha dado traslado hoy mismo a las partes, que se abra un incidente “de conformidad con el artículo 82.1 inciso 2º del Código Penal, debiendo en caso de ser necesario, quedar en suspenso el ingreso en prisión del penado, hasta que se decida el incidente abierto mediante resolución firme”.

Lo firma el teniente fiscal Francisco Ramón Sánchez Melgarejo, con fecha 5 de octubre de 2021. La exitosa defensa del Juez Fernando Presencia en este asunto ha sido llevada a cabo por el abogado sevillano José Manuel Martín Leal.

 

Aparece completa la denuncia “extraviada” que puso el juez Presencia por la que pretenden encarcelarle​

La denuncia fue mutilada interesadamente para montar otra simulación procesal. Robaron su trabajo, su vocación, al juez denunciante de corrupción. Ahora quieren robarle su libertad. Pero el pastel ha quedado al descubierto.

El testimonio de particulares que se utilizó en el juicio contra el juez decano de Talavera de la Reina, aquel por el que se le condenó a 34 meses de prisión por supuesta denuncia falsa y calumnias, fue falsificado. ACODAP, la asociación contra la corrupción y en defensa de la acción pública liderada por el juez Fernando Presencia, descubre e inmediatamente denuncia este grave hecho ante el juzgado de guardia.

Tras un minucioso análisis realizado por parte de investigadores de la asociación denunciante, se ha podido constatar que el entonces secretario del decanato de los juzgados de la Ciudad de la Cerámica, Ignacio Ramírez Montalvo, “se quitó de encima” la denuncia original del juez Presencia, así como los documentos que la acompañaban, porque tuvo miedo de las posibles represalias que pudiese sufrir si cumplía con su deber. Por eso conservó en el expediente tan solo una fotocopia mutilada, reduciendo la denuncia a un texto entrecortado, una maniobra que lo convierte en incomprensible a todas luces. Esta mutilación deliberada impedía tener conocimiento cabal del verdadero alcance y gravedad de los hechos denunciados y de la identificación de los sospechosos.

El texto original de la denuncia constaba de 6 folios originales, junto con sus documentos. Sin embargo, en el expediente solo constan 3 fotocopias. Los restantes documentos han desaparecido del expediente.

Cuando se pidió a la nueva secretaria del decanato, Rosa Rodríguez Fernández, que certificara el contenido del expediente, en vez de proceder a reconstruir las actuaciones, a esta mujer no se le ocurrió mejor cosa que simular la certificación del contenido de las fotocopias como si fueran los originales, de manera que la denuncia mutilada y desprovista de cualquier tipo de documentación se ofrecía ante propios y extraños como algo impenetrable e inverosímil.

Todo se produce desobedeciendo de manera consciente lo que dice el artículo 5 del Real Decreto 1608/2005, por el que se aprueba el Reglamento Orgánico del Cuerpo de Secretarios Judiciales, según el cual estos funcionarios “deberán hacer constar en la expedición de las certificaciones o testimonios el carácter original o no del documento con respecto al cual se expide la certificación o el testimonio”.

Por eso, ACODAP vuelve ahora a presentar completa la misma denuncia que en su momento dirigió el juez decano Fernando Presencia a la fiscalía anticorrupción (donde no hicieron otra cosa que archivar las actuaciones y represaliarle) para formularla esta vez ante el juzgado de guardia de Talavera de la Reina.

En el escrito se describen en relato espeluznante los sobornos que recibiría el fiscal decano de Talavera, Ángel Demetrio de la Cruz Andrade, a través del chiringuito que había montado en su propio despacho oficial junto con dos compinches: La entonces jueza del único juzgado de lo Penal de la Ciudad de la Cerámica, Cristina Peño Muñoz, y su esposo, el abogado en ejercicio Santiago Ramos Figueroa. También se describen en la denuncia, con una crudeza inusitada, las represalias que ya entonces estaban aplicando al juez Presencia y a su familia.

 

Acuerdan nuevamente el ingreso en prisión del juez Presencia, aunque lo vuelven a suspender​

El perverso jueguecito responde claramente al temor que tienen en algunas instancias judiciales. No quieren que el escándalo de las malévolas represalias contra el juez Presencia llegue a conocerse en Europa.

Ayer mismo recibía en su domicilio la notificación. Le comunicaban que han suspendido una nueva entrada en prisión de la que el magistrado represaliado no tenía conocimiento alguno. Meten la pata continuamente. La Sala del TSJCLM nombró a un Procurador de oficio al que encomendó que notificara las resoluciones a un antiguo abogado de Fernando Presencia que hacía años que había renunciado a su defensa.

Esta es la segunda vez que la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Castilla La Mancha acuerda el ingreso en prisión del juez Presencia y, además, por vez segunda lo vuelve a suspender. En ambos casos se trata de las sentencias que, a modo de represalia, condenaron al magistrado por dos inventados delitos de prevaricación judicial al intentar ayudar a dos denunciantes de corrupción que querían preservar su anonimato. En cada una de ellas se le condenaba al juez Decano de Talavera de la Reina a la pena de 10 años de inhabilitación, esto hace un total de 20 años, la mayor pena impuesta a un juez en toda la historia de la democracia en España.

Según la denuncia que ha presentado hoy mismo ACODAP, la asociación contra la corrupción liderada por el mismo Presencia: “Los magistrados Eduardo Salinas Verdeguer, Jesús Martínez-Escribano Gómez y Carmen Piqueras Piqueras habrían cometido un claro delito de prevaricación judicial al intentar dar cumplimiento a una sentencia que el propio Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) había prohibido ejecutar y que tampoco había sido publicada en el Boletín Oficial del Estado. Para ello, los referidos magistrados no han dudado en ocultar la tramitación de esa ejecución, llegando al paroxismo cuando dejaron de notificar incluso el auto de prisión, haciendo público solo el acuerdo de suspensión de la pena”.

Iguales delitos habrían cometido los mismos magistrados, según expone claramente en la denuncia, cuando decidieron ejecutar la primera sentencia de prevaricación, ordenando el ingreso en prisión y suspendiendo luego la medida, cuando el CGPJ “no había ordenado el cese del juez Presencia en su destino, ni tampoco la publicación de esa sentencia en el Boletín Oficial del Estado”. Todo el apaño, a día de hoy, sigue sin haberse publicado en el BOE. Tampoco el Rey ha firmado nada que vaya contra el juez Presencia.

 

Dolores Delgado podría haber emprendido una caza de brujas contra el juez Presencia​

De acuerdo con una inquietante denuncia llegada al buzón de ACODAP, la Fiscal General -abusando de su cargo- habría emprendido una campaña de acoso, derribo y represalias contra el presidente de la asociación que la ha denunciado por corrupción. Por eso, el juez Presencia exige a la FGE que confirme o desmienta tan grave y posible cuestión.

Las dos denuncias que ha presentado ACODAP -una en relación a la posible ilegalidad del nombramiento de Dolores Delgado y otra sobre el “video de La Cumbia”- podrían haber sido la causa detonante del estratosférico enfado que parece haber pillado la fiscal general del Estado a propósito del juez Fernando Presencia. Quienes la conocen dicen que con solo escuchar el nombre del juez Decano de Talavera de la Reina “a la Lola le salen espumarajos por la boca”.

La obsesión ha llegado a tal punto que, según una información denunciada a través del buzón de ACODAP, la novia de Garzón podría haber dado órdenes (ilegales) para que se investiguen las supuestas fuentes de financiación que la encargada de la FGE opinaría están sufragando las “subversivas” actividades del juez Presencia.
La pareja de “el Balta” cree que al juez Presencia le está financiando nada menos que el omnipresente y multifacético Villarejo. O que incluso el dinero proviene del PP de Casado. Tal vez de las dos fuentes a la vez. De ser así la cosa, habría omitido citar la financiación del maestro Armero y del padre de Domingo Ortega.

Si se diera el caso, y la información recibida por ACODAP fuera o fuese cierta, la Sra. Lola debería haber incoado al menos diligencias de investigación, con la obligación inexcusable de haber informado previamente sobre ellas al juez represaliado, de acuerdo con lo que establece el art. 24 de la Constitución española.

De no hacerlo como está mandado, y si la información facilitada a la asociación denunciante de corrupción es cierta, Dolores Delgado podría haber cometido un delito de prevaricación administrativa.

Lo que sí está claro es una afirmación indiscutible que incumbe directamente a la Dª Lola: La Fiscalía no protege a los denunciantes de corrupción, participando en las represalias. En lugar de haberse reunido hace tiempo con el juez Presencia, la Sra. Delgado habría optado por emprender su particular “operación castigo” al estilo medieval del usté-no-sabe-con-quien-está-hablando. Esto significaría una situación insostenible en Europa: “El Estado contra los Whistleblowers españoles.”

 

El juez Presencia desenmascara a una banda organizada de fondos buitre que se quedan con pisos a “precio cero”​

El fondo buitre Gescobro Collection Services S.L habría organizado una presunta trama para alterar el precio de las subastas públicas en los juzgados de toda España. ACODAP ha presentado hoy mismo la correspondiente denuncia en el juzgado de guardia.

La asociación contra la corrupción y en defensa de la acción pública, ACODAP, liderada por el juez Fernando Presencia ha detectado las actividades presuntamente fraudulentas de lo que sería una banda organizada dedicada a la comisión en masa del delito de “alteración del precio de las subastas públicas”. La organización estaría operando en juzgados de toda España.

En el escrito de denuncia se apunta principalmente al “fondo buitre”Gescobro Collection Services S.L., que habría financiado la creación de un grupo empresarial dedicado a amañar y reventar los precios de las subastas públicas en juzgados de todo el territorio nacional”, sostiene la asociación denunciante de corrupción,

El modus operandi se podría resumir así: Una empresa matriz, en este caso el fondo buitre, crearía una serie de filiales que participarían en los procedimientos de subastas simultáneamente como mercantil ejecutante y también como adjudicataria. Con lo cual “todo queda en casa.”

La ejecutante, que en el caso concreto del amaño que afecta al juez Presencia se llama Zeus Portfolio Investment 1 S.L.U., habría “adquirido” el crédito hipotecario que pesaba sobre su vivienda a un precio “ganga”, inferior al 25% del importe total de la hipoteca (posiblemente titulizada), que era ostentada por Caixabank, siendo el magistrado Fernando Presencia el inquilino de la vivienda y estando al corriente del pago de la renta.

La nueva “titular” de la hipoteca pidió entonces la subasta de la vivienda colocando en la puja a una filial suya, llamada Zeus Real State Investment 1 S.L.U., dispuesta a “reventar” la subasta lanzando una oferta siempre por encima de cualquier otro postor que apareciera interesado por el inmueble.

De esta forma -según la denuncia- se creó el entramado del “crimen perfecto”, donde las mercantiles que figuraban como ejecutante y adjudicataria en la subasta actuaron de facto como una sola persona jurídica, bajo el principio de “caja única”. Esto significa que el pago del precio del remate sería una operación cosmética y puramente contable: “El importe saldría de la caja de la ejecutante y se entregaría a la adjudicataria para el pago del remate en el juzgado, quien a su vez devolvería esa misma cantidad a la propia ejecutante”, asevera la asociación denunciante de corrupción.

Según el juez Presencia: “Esto supondría que el pago del remate en este caso se convertiría en algo puramente ficticio, y que lo que de verdad se estaría cometiendo es un presunto delito de alteración de los precios en las subastas públicas, tipificado en el artículo 263 del Código Penal”.

Con esta forma de proceder “se trataría de alejar a los demás postores mediante el artificio que suponía que al final fuera el mismo ejecutante quien participara en la subasta, puesto que él estaba dispuesto en todo momento a subir las posturas de manera constante, hasta conseguir reventarlas”.

Hay que tener en cuenta que lo que le interesa a los fondos buitre en cualquier caso (que no hay que olvidar que están consiguiendo las hipotecas a precios de ganga) no es tanto quedarse con el precio del remate, sino quedarse ellos mismos con el propio inmueble subastado, lo que está absolutamente prohibido por nuestro Derecho, si no es cumpliendo con una serie de requisitos mínimos y garantías que, por supuesto, en ningún caso aquí se cumplen.

Como concluye la asociación denunciante de corrupción “por mor de las subastas electrónicas, en España se ha pasado de los delitos cometidos antes por los cuervos a los llevados ahora a cabo por los buitres”.

 

Pedro Sánchez conspira contra el juez Presencia estudiando alguna trampa para encarcelarle​

Este reciente fin de semana, que cierra las vacaciones navideñas, Margarita Robles ha organizado una reunión con Sánchez y Dolores Delgado con el único objetivo de buscar cómo desprestigiar y encarcelar al presidente de ACODAP.

Agobiada por las continuas denuncias presentadas por la asociación que lucha a brazo partido contra la corrupción, la ministra de defensa no sabe qué hacer para neutralizar al juez insobornable, Fernando Presencia. No dudan en servirse de los poderes del Estado para acosar y represalia a quienes les dejan con las nalgas al aire en público, redes sociales y prensa.

La “banda de los tres” se salta a la torera la legislación vigente, así como la Directiva UE 2019/1937. En lugar de proteger al juez Presencia y los demás denunciantes de corrupción, les acosan. Aunque no les guste, tendrán que responder ante los jueces europeos-

Resaltamos que la obligación de los tribunales es proteger al magistrado Presencia frente a los ataques feroces de esa gavilla, que no merecen el lugar que ocupan en las estructuras del Estado.

¿Por qué Sánchez protege a capa y espada a Robles y Delgado? ¿Qué turbios asuntos se traen entre manos para actuar traicioneramente y en comandita.

¿Qué piensa hacer el Jefe del Estado para frenar los abusos del ejecutivo contra un juez nombrado por la Corona que nunca ha ordenado su cese?

 

Gana firmeza la sentencia que absuelve al juez Presencia de la denuncia que le puso Vicente Rouco, el presidente del TSJCLM​

Presencia señala a Rouco como “la X del entramado de corrupción habida en el seno de los Juzgados de Talavera”, a quien sigue acusando públicamente de sufrir una “presunta psicopatía” que le inhabilita para el ejercicio de sus funciones

La fiscalía del Tribunal Supremo ha decidido desistir del recurso de casación que había preparado el fiscal jefe de Toledo, Jesús Huélamo, contra la sentencia de la Audiencia Provincial de Toledo que a su vez revocaba la sentencia del Juzgado de lo Penal de Toledo número 3 con sede en Talavera de la Reina, por la que se condenó inicialmente a 7 meses de prisión al magistrado Fernando Presencia por un delito de calumnias con publicidad y contra la autoridad cometido en la persona de Vicente Rouco, presidente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha (TSJCLM).

Según la Nota de Prensa de ACODAP, es inusitado que la fiscalía del Supremo decida desistir de un recurso de casación preparado por las fiscalías provinciales. En el comunicado se apunta la posibilidad de que en Madrid se habrían dado cuenta de que el escrito del fiscal jefe de Toledo podría estar amañado.

La asociación contra la corrupción liderada por el juez Presencia sospecha que Jesús Huélamo podría haber presentado fuera de plazo el escrito preparando la casación, y que por esa razón habría convenido con el secretario de la Audiencia Provincial de Toledo la alteración de la fecha que figura en el cajetín que hay impreso en el escrito.

“Es bastante raro -sigue diciendo ACODAP- que en el escrito figurara como fecha de presentación el día 23 DIC 2020 (dentro de plazo) y sin embargo la Audiencia Provincial de Toledo tuviera por preparado el recurso de casación casi un año después, el 30 de noviembre de 2021”.

“Lo cierto es que ha sido la propia fiscalía del Tribunal Supremo la que, para evitar sorpresas de última hora, ha provocado la prescripción de la acción (teniendo en cuenta que las calumnias prescriben al año) para desistir del recurso de casación inmediatamente después”, termina diciendo el juez Presencia en su comunicado.

 

Nuevo intento de represalia contra el juez Fernando Presencia​

Ya saben cómo funciona este sistema político en el que malvivimos: Acción – Represalia del sistema contra el que encabece la acción. Y eso es, precisamente, lo que le está sucediendo al juez Fernando Presencia, que está sufriendo las represalias del sistema tras convertirse en uno de los principales azotes de la corrupción política y judicial.

Y con un agravante, la represalia además de ser injusta e injustificada, no solo afecta al juez, afecta a toda su familia e incluso a sus hijos, que son menores de edad. ¿Y creen que eso es algo que le importe a los delincuentes que manejan este sistema corrupto? En lo más mínimo. No les importa en absoluto lo que le pueda pasar a este juez, que se ha convertido en su azote continuo, y tampoco a su familia.

Además, escuchen cómo lo hacen. No se cortan ni un pelo. Aunque sea una ilegalidad y una injusticia manifiesta, les da absolutamente igual.



Por eso, desde aquí les pedimos que apoyen al juez Presencia en todo lo que puedan. Esto ya no puede ser. Es inconcebible que unos pocos lo dominen todo de esta manera y que los demás, que somos la mayoría, lo suframos.

 

La extraordinaria entrevista al juez Fernando Presencia en la que no deja títere con cabeza​

El pasado día 21 de marzo, Rafa Navarro (Cop225), tenía como invitado a su directo habitual de Twitch al juez y responsable de Acodap, Fernando Presencia. En la entrevista, Presencia puso a todos los espectadores en antecedentes sobre su historia y sobre los motivos por los que ha sido represaliado.

Fue muy interesante, además, la exposición que hizo sobre la situación real de la justicia en España y la grandísima corrupción que hay en varios estamentos de la misma, dando nombres y apellidos de los máximos responsables de esa corrupción. Uno de los asuntos que más nos llamó la atención de su intervención fue cuando se refirió a la tremenda corrupción con la que se encontró en Talavera de la Reina.

En su descripción de esa corrupción no puso ser más explícito, puesto que dejó muy claro que se extendía por toda Castilla La Mancha y que uno de los que más se beneficiaban de esa corrupción había sido el expresidente de la comunidad, José Bono.

La entrevista es larga, dura algo más de una hora y media, pero les recomendamos que encuentren un rato para verla completa. Si lo hacen, se van a hacer una idea de cuál es la situación real que tenemos en España, tanto a nivel político como a nivel judicial, y lo necesario que es hacer una limpieza absoluta.

ACODAP, la asociación que preside Fernando Presencia, es una herramienta importantísima para realizar esa limpieza.



 

¡Bombazo! El Juez Presencia denuncia a Marlaska, a un comisario de policía y a una magistrada​

El magistrado Fernando Presencia fue detenido en plena calle, trasladado en un vehículo policial, conducido a comisaría y, una vez allí fichado –con la consiguiente toma de huellas, medición de altura y fotografías de frente y perfil–, solo con el objetivo de serle comunicada una sentencia.

La orden de detención, «totalmente irregular e ilegal», fue dictada por la titular del Juzgado de lo Penal 3, con sede en Talavera de la Reina, Marta Vicente de Gregorio.

«El artículo 160 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal dice con toda claridad que ‘Si por cualquier circunstancia o accidente no se encontrare a las partes al ir a hacerles la notificación de la sentencia, se hará constar por diligencia y bastará en tal caso con la notificación hecha a sus Procuradores’. No era necesario detenerme. Es más que evidente que la magistrada se ha extralimitado en sus poderes. Ha traspasado la raya roja prohibida», afirma Presencia.

El arresto se produjo el 28 de noviembre de 2019 a las 8 de la mañana, cuando salía de su casa para pasear a sus perros antes de llevar a sus hijos al colegio.

“Fue a la altura de uno de los semáforos de la Avenida de la Real Fábrica de la Seda de Talavera, cuando se me acercó un policía de paisano, que me enseñó su placa y me dijo: ‘lo siento Señoría, pero está usted detenido’, momento en el que introdujeron, junto con mis perros, en un vehículo camuflado», explica Presencia.

En la comisaría le permitieron hacer una llamada telefónica a su mujer. Después le bajaron a los sótanos para ficharlo.

«Cuando regresé a la planta baja ya había una abogada del turno de oficio esperándome. Allí me leyeron mis derechos pero me comunicaron que no podían recibirme declaración porque no se me imputaba ningún delito», añade Presencia.

«Según me explicaron, la orden detención había sido librada por el Juzgado de lo Penal con sede en Talavera de la Reina, al parecer para notificarme una sentencia. En ese momento, la abogada del turno de oficio dio un respingo y dijo que ‘era la primera vez que veía que alguien era detenido para notificarle una sentencia’», señaló.

Presencia fue después trasladado a los Juzgados.

«Una vez allí, y al contrario del trato correctísimo que recibí en todo momento por parte de los agentes de policía, sin embargo el trato de los funcionarios del juzgado fue bastante insolente. Me negaron la posibilidad de declarar, y tampoco fui puesto a disposición del juzgado de guardia», relata.

«Todo su empeño, sobre todo por parte de la jueza Marta Vicente de Gregorio y del secretario judicial César Rufo Llorens, era que me diera por notificado una sentencia, pasando por alto el hecho de que para llevar a cabo esa tentativa de notificación se había ordenado la comisión de un delito de detención ilegal«.

«La situación llegó a su fin cuando uno de los agentes de policía sugirió la posibilidad de que el juzgado tramitara un habeas corpus. En ese momento, la jueza de lo Penal, visiblemente irritada, ordenó que abandonáramos el Juzgado. Ya en la calle, y después de despedirnos todos cortésmente (los policías y yo), regresé a mi domicilio», indica.

En total, fueron dos horas y media de pesadilla.

La sentencia objeto de comunicación era la de una condena que se le impuso a Presencia por supuestamente calumniar al presidente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, Vicente Rouco, que curiosamente fue revocada meses después.

Fernando Presencia no ha dejado que las cosas corrieran. El 1 de diciembre, tres días después, interpuso una denuncia ante el Consejo General del Poder Judicial contra la magistrada De Vicente Gregorio y contra el presidente del TSJCLM, sobre los que solicitó la aplicación del Protocolo de prevención de todas formas de acoso en la carrera judicial, interesando así mismo contra los referidos magistrados la apertura de procedimiento disciplinario formal.

«Mi detención ha sido un acto de represalia prohibido por el protocolo, lo que además, puede constituir un delito detención ilegal», relata.

De la misma forma, interpuso otra denuncia ante la Comisaría de Policía cuatro días después dando cuenta de los mismos hechos para que fueran investigados.

En la denuncia que se presentó en la mañana del 2 de diciembre de 2019 en la Comisaría de Policía de Talavera de la Reina, se decía textualmente lo siguiente:

“– Que se persona en estas dependencias para denunciar los hechos ocurridos en la fecha y horas arriba descritas.

— Que el dicente desea interponer denuncia en relación con el Atestado 11405/19, de esta comisaría, en el cual consta la detención del compareciente a las 08.20 horas del días 28/11/19, como consecuencia de una RECLAMACION JUDICIAL por el Juzgado de lo Penal N”-3 de Toledo, con sede Judicial en la localidad de Talavera de la Reina.

— Que el compareciente supo después de su detención que se trataba del procedimiento tramitado en ese Juzgado como juicio oral 78/2018, para la notificación de la sentencia recaída en ese procedimiento, todo ello a pesar que la Ley de Enjuiciamiento Criminal, en su ART.160, prohíbe que para la notificación de las sentencias se utilicen medidas cautelares como la detención o el traslado forzoso a las dependencias policiales. Lo que ya puso el compareciente en conocimiento del Juzgado mediante escrito presentando dos días antes, ante el decanato de los Juzgados, al que se acompañaba igualmente copia de la denuncia presentada por el compareciente ante el Consejo del Poder Judicial contra la titular del Juzgado de lo Penal (Marta De Vicente Gregorio) y contra el presidente del TSJCL (Vicente Rouco Rodríguez), contra quienes además solicitaba la aplicación del protocolo de prevención de todas formas de acoso en la carrera judicial, interesando así mismo contra los referidos magistrados la apertura de procedimiento disciplinario formal.

— Por todo ello considera el compareciente, que la detención ordenada ahora por la titular del juzgado de lo penal, con el conocimiento del TSJCL, son constitutivos de un acto de represalia prohibido por el mencionado protocolo, y que además pueden constituir un delito de detenciones Ilegales.

— Así mismo quiere hacer constar que en ningún momento fue puesto a disposición del Juzgado de Guardia al objeto de ser oído en declaración, motivo por el cual el compareciente solicitó en las dependencias del juzgado de lo Penal el Habeas Corpus, a sugerencia además de uno de los agentes de policía que asistió a la detención, momento en el que todos los presentes incluidos los policías fueron expulsados del Juzgado, sin que llegara a practicarse la Diligencia de Notificación que al parecer era el objetivo de la detención.

— Por esa razón considera el compareciente que podría ser falso el auto de libertad que ha recibido él mismo a través de su procurador, donde se indica en sus antecedentes que la referida Diligencia de Notificación sí que fue practicada, lo que indica el compareciente que no es cierto.

— Por eso deja interesado que se acompañe copia de lo actuado en el presente atestado, para su remisión al Juzgado de Instrucción de Guardia junto con la presente denuncia”.

El juez Presencia acaba de presentar denuncia contra el ministro de interior, Marlaska, junto con el comisario jefe de la Policía de Talavera de la Reina, José María Delgado, la titular del Juzgado de lo Penal 3, con sede en la Ciudad de la Cerámica, Marta Vicente de Gregorio, el secretario judicial César Rufo Llorens, el fiscal Ángel Demetrio de la Cruz Andrade, y el presidente en funciones del TSJCLM, Vicente Rouco Rodríguez. Todos ellos por los delitos de detención ilegal, falsedad en documento público, prevaricación administrativa y tráfico de influencias.

En esta denuncia se incluye una foto tomada en una jornada de caza (como aquella que acabó con la carrera política del ex ministro Bermejo), que deja clara constancia de la estrecha amistad existente entre el comisario de policía y el fiscal decano de Talavera de la Reina, el del chalet ilegal, por cuya denuncia ese fiscal y sus cómplices llevan años represaliando al juez Presencia.

En la foto aparece el fiscal Ángel Demetrio abrazando cariñosamente a su abogado, y con el otro brazo a su lugarteniente, un guardia civil jubilado a toda prisa a raíz de un expediente disciplinario gravísimo incoado por el propio benemérito cuerpo.

Esta foto, en la que aparece también el comisario de policía que ejecutaría sin rechistar la orden de detención ilegal, explica por sí misma que no se investigase aquella primera denuncia y la razón por la que se detuvo y se fichó ilegalmente al juez Presencia.

El ministro del interior, Marlaska, tendrá que responder penalmente de todos estos abusos.

 

El juez Presencia exige a Dolores Delgado que desmantele la fiscalía territorial de Talavera de la Reina por los ingentes casos de corrupción interna​

El juez Presencia exige a Dolores Delgado que desmantele la fiscalía territorial de Talavera de la Reina por los ingentes casos de corrupción interna

El propio magistrado Fernando Presencia fue detenido en plena calle, trasladado en un vehículo policial, conducido a comisaría y, una vez allí fichado –con la consiguiente toma de huellas, medición de altura y fotografías de frente y perfil– solo con la excusa de notificarle una sentencia.


La orden de detención del juez Presencia, «totalmente irregular e ilegal», fue dictada por la titular del Juzgado de lo Penal 3, con sede en Talavera de la Reina, Marta Vicente de Gregorio.

 

La Audiencia se harta de las denuncias 'spam' de un exjuez contra Zapatero, Delgado, Robles...​

Propone investigar a una plataforma impulsada por un exmagistrado que fue inhabilitado por prevaricación. Insinúa que ahora se dedica a inventarse denuncias contra cargos conocidos

Cualquiera que tenga correo electrónico es susceptible de recibir comunicaciones de una plataforma llamada Asociación contra la Corrupción y en Defensa de la Acción Pública (ACODAP). En ocasiones, sus iniciativas circulan por WhatsApp en forma de noticia 'fake' sin saber siquiera que detrás estaba la misma asociación. La integra un exjuez llamado Fernando Presencia que se dedica a presentar sin ton ni son querellas contra políticos, fiscales o magistrados. Se presenta como juez decano de Talavera de la Reina (Toledo), pero ya no es ni magistrado porque fue expulsado de la carrera. Jueces y fiscales se han cansado ya de sus actividades...


Toda la mafia contra él.
 

El juez Presencia es amenazado por teléfono. Aquí está la grabación que lo demuestra​

El administrador concursal del caso “Julio Insa”, aprovechando la campaña de prensa emprendida desde el Gobierno, ha telefoneado al presidente de ACODAP para amenazarle.

Se trata de una evidente represalia motivada por las denuncias que la Asociación de lucha contra la Corrupción ha interpuesto en esta ocasión contra el abogado valenciano Francisco Javier Jover Sáez por sus prácticas delictivas. Las amenazas han quedado grabadas como prueba.

Podéis escuchar el audio a continuación