el niño que sus miedos lo ataban y una pantalla le creía hacer libre a base de brumosas ilusiones, se ve de repente sorprendido porque la niebla no ciega el olfato de los depredadores,
que fue de ese aparente monstruo que en realidad niño que detrás del humo se escondía era, niño que caundo menos se lo espera los que no se fían de lo que ven llegan y se lo comen.
el niño que sus miedos lo ataban y una pantalla le creía hacer libre a base de brumosas ilusiones, se ve de repente sorprendido porque la niebla no ciega el olfato de los depredadores,
que fue de ese aparente monstruo que en realidad niño que detrás del humo se escondía era, niño que caundo menos se lo espera los que no se fían de lo que ven llegan y se lo comen.