SEX with HITLER, un videojuego que no es lo que parece

SEX with HITLER, sí, como suena. Sin embargo, en este videojuego tan llamativo no podemos, de hecho, hacer el amor con el militar y dictador austríaco nacionalizado alemán. Encarnamos a Adolf Hitler en las diferentes pantallas del título, que basa su jugabilidad en un shooter de vista isométrica, bajo un plano cenital constante.


El dictador alemán se verá enfundado en un impoluto uniforme que no se quitará entre disparo y disparo, cuando charle amigablemente con las diferentes protagonistas de la novela visual que la trama propone, mediante mugshots. Las interlocutoras de SEX with HITLER serán lo que se denomina waifu, que es básicamente una mujer con rasgos excesivamente resaltados para lograr la rápida aceptación masculina.

Estas señoritas se dirigirán a Adolf como Führer y vestirán ropajes de lo más contemporáneos, en función del momento de la partida. Tras unas conversaciones que tratan temáticas muy amplias, en SEX with HITLER volveremos a la acción con nuestras armas. Tendremos nuestra propia barra de vida y en pantalla aparecerá en todo momento la cantidad de balas en el cargador.