El principal sindicato policial francés declara básicamente que Francia está al borde de una guerra civil y que la policía está en "resistencia" contra el Gobierno de Macron:
Esto dice su comunicado:
“Ya basta... Frente a estas hordas salvajes, ya no basta con pedir calma, ¡hay que imponerla!
Restablecer el orden republicano y poner a los aprehendidos más allá de la capacidad de hacer daño deben ser las únicas señales políticas a dar”