Sara Winter (Activista provida, Brasil): Su nombre real es Sara Giromin y fue una de las fundadoras de la rama brasileña de Femen, una organización de feministas radicalizadas que suelen protestar con el torso desnudo. Contó que cuando tenía 5 años su hermano mayor comenzó a drogarse y la agredía mucho, llegó a ponerle un revolver en la boca. Ante la impotencia de sus padres se fue de su casa y se hizo prostituta para sobrevivir, aseguró que “como toda prostituta, fue violada”. Se auto mutiló y conserva muchas cicatrices. En ese contexto conoció al movimiento feminista. Se entrenó en Ucrania y durante 5 años fue “la feminista más famosa del Brasil”, estuvo en muchos medios de comunicación reclamando la legalización del aborto. Se sometió a un aborto, con un fármaco proporcionado por una médica feminista, a los tres días “tuvo una hemorragia muy severa” y casi muere, la ayudó una persona católica. "No hay aborto seguro. Cuando el aborto no hace mal al cuerpo, hace mal a la mente". Su vida comenzó a cambiar tras el nacimiento de su segundo hijo y se hizo activista provida. Destacó las obras de caridad de la Iglesia Católica, más de 60.000 en el mundo puntualizó, y le preguntó a las feministas “¿cuáles son las suyas?”