Rocío Monasterio consigue acabar con la credibilidad de Vox

Cuando apareció Vox, los que tenemos las ideas claras sobre ciertos asuntos, vimos en Vox nuestra última esperanza. Patriotismo, en contra del estado de las autonomías, bajadas de impuestos, contrarios a la dictadura de la ideología de género y del lobby LGTBI, contrarios, también, a la inmigración ilegal… Era algo que muchos esperábamos y este partido nos lo estaba ofreciendo.

Hasta ahí, todo bien. Incluso fuimos capaces de perdonar que participaran en las autonomías por aquello de luchar contra ellas desde dentro. Pero después llegó la farsemia, las inoculaciones y nos encontramos con que Vox tenía el mismo discurso que el resto de los partidos. Es más, con el asunto de las inoculaciones, el famoso Steegmann, ha tenido un comportamiento absolutamente despreciable. Además de Olona y sus ridículas fotografías inoculándose.

Pero por si eso fuera poco, llegó el asunto de la guerra entre Rusia y Ucrania con aquel enfervorecido apoyo de todo el partido a Zelensky cuando habló en el Congreso de los Diputados. Aquello ya, definitivamente, rompió los esquemas de muchos, entre los que me incluyo.

Y ahora ha llegado el acabose definitivo con el sabotaje que se ha llevado a cabo contra los gasoductos Nord Stream 1 y 2, mucho más después de haberse recordado las famosas palabras de Biden sobre este asunto en Febrero de 2022.



Y ahora nos encontramos con que, a pesar de esta clara confesión, se nos pretende vender que el culpable es otro siendo, además, Estados Unidos el gran beneficiado de lo sucedido, por no hablar, en el caso de España, de cómo Sánchez destrozó nuestras relaciones con Argelia, algo que forma parte de la misma estrategia.

Pero con tantas evidencias como las que nos han dejado, ahora nos encontramos con que el partido de Abascal también intenta que nos creamos esta farsa. O por lo menos eso es lo que entendemos después de lo que publicaba Rocío Monasterio en un tuit.

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Leyendo esto, ahora tengo más claro que nunca que Vox no es más que la otra cara de una misma moneda. Algo que se nos vendió como alternativa real, que muchos creímos, pero que no es más que otro engaño del sistema.

Y llegados a este punto solo puedo preguntar, ¿realmente solo queda Vox? Da la sensación que no. Por mucho que esto decepcione, por muchas esperanzas que tuviera mucha gente depositada en este partido, hay que ver la realidad. Y la realidad es tozuda, además de indisimulada por parte del propio partido.

Por mi parte solo puedo decir que esta ya es la gota que ha colmado el vaso.