Refugiados provocan un incendio, organizan un tumulto para perjudicar los trabajos de extinción y luego protestan porque ha habido dos muertos

Ocurrió en la isla griega de Moria. El incendio, según fuentes locales, se originó en el campo de refugiados. Concretamente en un pequeño comercio ambulante, dentro del campamento. Éstos llamaron a los Bomberos, que se personaron tan pronto como pudieron hasta el lugar y apagaron las llamas en media hora. La policía tuvo que usar gases lacrimógenos para intentar recuperar el control de una multitud de refugiados, que expresaban su cólera con las autoridades, que pretendían salvarles la vida.

La policía griega ha informado que el incendio dejó, como mínimo, dos muertes. La mujer fue trasladada al hospital de Lesbos, y el niño fue entregado a las autoridades por los migrantes.

Alrededor de los cuerpos, la multitud más allegada lloraba su perdida. Poco después, el campamento volvió a la "normalidad" y los refugiados siguieron con su vida habitual, ya sin el pequeño comercio causante de las llamas.