Quién es Bill Gates?

Periodista estadounidense: “He leído el libro de Bill Gates, para que tú no tengas que hacerlo, y es tan exasperante, nauseabundo, ridículo y risible como cabría esperar”​

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Un periodista estadounidense llamado James Corbett, que publica sus vídeos en un canal que tiene en la plataforma Odysee, afirma haber leído el último libro de Bill Gates titulado “Cómo prevenir la próxima pandemia” y lo ha contado en un vídeo de más de una hora de duración. Ese vídeo lo presenta de la siguiente forma: “He leído el libro de Bill Gates, para que tú no tengas que hacerlo, y es tan exasperante, nauseabundo, ridículo y risible como cabría esperar”.

A lo largo de su vídeo, Corbett disecciona el libro de Gates, capítulo por capítulo, y afirma, entre otras cosas: “Justo cuando pensabas que te habías librado de él, como una úlcera bucal en la boca de la humanidad, aparece Bill Gates una vez más”. También describe a los que, bajo su punto de vista, podrían ser lectores ideales de ese libro: “Está escrito para el laico que quiere hacer una señal de virtud al ser visto leyéndolo, o mostrándolo en su mesa de café”.

En la crítica que realiza contra este libro, Corbett deja a Gates a la altura del betún y lo retrata con la imagen que todos tenemos de él: “Ciertamente no hay nada de valor científico o médico dentro del libro. Aquí no hay nada interesante. Es un libro desconcertante incluso desde una perspectiva propagandística”. “El libro es pobre, incluso para Gates, y todo lo que hace desde una perspectiva de relaciones públicas es torpe”.

Por otro lado, y esto es algo que suponíamos todos, afirma que Gates “recurre a declaraciones condescendientes y degradantes sobre cualquiera que haya buscado otras formas alternativas de cuidar su salud durante esta crisis, que no sean las oficialmente establecidas”, Y por supuesto, “ignora las preocupaciones sobre la seguridad de las vacunas”.

Como ya podrán imaginar, nosotros ni hemos leído ese libro, ni teníamos intención de hacerlo. La realidad es que, por lo que dice Corbett en este vídeo, nos hemos ahorrado mucho tiempo porque, evidentemente, todo lo que escribe Gates es lo esperado. Nada nuevo bajo el sol.



 

Bill Gates se reúne con Albares para abordar la cooperación público-privada​

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El magnate estadounidense y copresidente de la Fundación Bill and Melinda Gates, Bill Gates, y el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, reunidos este jueves en Madrid, han coincidido en destacar la importancia de la cooperación público-privado en materias como la salud y la adaptación climática.

El fundador de Microsoft, e impulsor de la Alianza Mundial para la Inmunización y la Vacunación (GAVI, The Vaccine Alliance), ha acudido a la sede del Ministerio, en la Plaza del Marqués de Salamanca, de Madrid, donde ha tenido lugar la reunión.

 

Bill Gates: “Hay un 50% de posibilidades de que tengamos otra pandemia de aquí a 20 años”​

Se ha convertido en el mayor inversor privado en programas de salud pública internacional. Acaba de publicar un libro para marcar el rumbo de su multimillonaria influencia. elDiario.es le entrevista en Madrid.

Sobre los bulos sobre él, dice: “Es para reírse, pero si por culpa de esos rumores hay gente que no se vacuna, entonces las consecuencias son terribles”.

Bill Gates ha pasado 24 horas en España. El multimillonario que más dinero privado mete en asuntos de salud pública global se reunió el viernes con Pedro Sánchez y con Nadia Calviño para intentar renovar el compromiso de España con los fondos internacionales sobre vacunación que Gates promueve y financia. La Fundación Gates gasta cada año 6.700 millones de dólares y tiene una capacidad de recaudación de más del doble. Mucho dinero, mucho margen para marcar agenda y por tanto mucho poder para una persona que, como reconoce en su nuevo libro, no rinde cuentas ante ninguna institución pública.

A Bill Gates no le gusta mucho hablar de política. Hace hueco para elDiario.es, la única entrevista que ha concedido en esta visita, justo después de volver de Moncloa y justo antes de irse al avión. Dice que “España ha sido generosa en la donación de dosis” y que el Gobierno se ha comprometido con la financiación de la investigación internacional contra enfermedades infecciosas. “España está haciendo un papel impresionante en algunos aspectos” y destaca el nivel de inmunización contra la Covid-19.

Pero a Bill Gates, se le nota, le gusta más hablar de cosas concretas, grandes y pequeñas. De dinero, de estructuras, de la viruela del mono, de mosquiteras, de cómo cambiaremos las jeringuillas por las vacunas del futuro. De eso, y de cómo le afectan los bulos que le señalan como el “el Doctor Malvado” de la pandemia, hablamos en esta entrevista.

Acaba de publicar un libro, Cómo prevenir la próxima pandemia. ¿Cómo será la próxima pandemia si no conseguimos prevenirla?

Pues podría nacer de un virus que ya conocemos. Podría ser una variedad de gripe, otro tipo de coronavirus… Y eso al menos nos permitiría tener ciertos conocimientos sobre cómo conseguir muy rápido tratamientos y vacunas. Pero también podría ser otra cosa. Podria ser un virus fabricado por el hombre, por un bioterrorista que lo diseñe y lo haga circular intencionadamente. Ese es un escenario que da mucho miedo porque podrían intentar esparcirlo en diferentes lugares a la vez.

O podría ser algo que dé el salto desde el mundo natural. La población humana crece y estamos invadiendo cada vez más ecosistemas. Por eso yo calculo que hay un 50% de posibilidades de que tengamos una pandemia de origen natural en los próximos 20 años, como consecuencia del cambio climático.

¿Y cómo hacemos para que no pase?

Creo que de toda esta horrible tragedia que ha sido la pandemia de la Covid-19 debe salir una mayor inversión para asegurarnos que no pasa de nuevo. El coste humano, en muertes, ha sido el de una Guerra Mundial. Y tenemos que hablar de todo lo que hemos hecho mal, de las herramientas que necesitamos para el futuro y de cómo no bajar la guardia. A mí la analogía que más me gusta hacer es la de los bomberos: para prevenir los incendios, tenemos bomberos a tiempo completo. Entrenan, se preparan, nos lo tomamos en serio. Tristemente, necesitamos poner a las pandemias en la lista de cosas para las que un gobierno tiene que estar preparado si quiere proteger a sus ciudadanos.

Hay gente que muere porque les resulta más fácil aferrarse a una teoría sencilla sobre un Doctor Malvado en lugar de admitir el hecho complejo de que así es la biología

¿Está proponiendo un cuerpo internacional de bomberos antivirus? Eso valdrá dinero. ¿Lo tiene calculado?

Sí, lo que propongo requeriría un aumento del 25% en el presupuesto de la OMS y con eso tendríamos un equipo de unas 3.000 personas de diferentes perfiles. Yo lo llamo el Equipo Global de Respuesta y Movilización en Epidemias, pero… bueno, no me importa tanto el nombre como que seamos capaces de que se haga, de que los expertos se formen, que tengan los datos bien sistematizados y puedan estar siempre buscando posibles brotes. Y si el brote aparece en un país con un buen sistema de salud público, pues aportarían consejos. Si ocurre en un país muy pobre, vuelan hasta allí, localizan ellos mismos el brote y se aseguran de que no se extiende al resto del mundo.

Y, mira, esto no es como otras cosas que yo intento sacar adelante, como los medicamentos del VIH, y no es ayuda humanitaria. Aquí estamos hablando de que los países ricos necesitan hacerlo para protegerse a sí mismos, porque ya hemos visto el enorme precio que tiene una epidemia internacional para su economía, para sus vidas.

Muchos de esos países ricos han ninguneado a la OMS durante estos años. ¿De verdad les ve implicándose en esto?

Sí, tenemos que reforzar nuestro compromiso con la OMS [la Fundación Gates financia el 10% del presupuesto de este organismo, es su segundo mayor donante por detrás de EEUU]. Y si hay gente que tiene quejas sobre su funcionamiento, que las exprese, pero se trata del único órgano que tiene la legitimidad para advertir a los países, para pedirles que compartan sus datos. No es justo culpar a la OMS de no evitar la pandemia porque no había un equipo específico destinado a eso.

La vacuna contra la Covid-19 tardó solo un año en desarrollarse. Leo en el libro que a usted eso le parece poco.

Así es. Mira, si consiguiéramos controlar estas cosas cuando son todavía brotes, no necesitaríamos una vacuna. Podríamos tirar solo de diagnóstico y cuarentena. Pero hay que estar listos, no solo para desarrollar la vacuna más rápido, sino para que la capacidad de fabricación sea tan gigante que no tengamos los mismos problemas para que acabe llegando a todo el mundo. Los países pobres siempre son los últimos en conseguir cualquier cosa, pero teniendo plantas de producción más grandes, en seis meses podemos llegar a cualquier persona.

La velocidad no ha sido el principal problema para el acceso a las vacunas. El problema es que no llegan. Han pasado dos años y medio y todavía hay más de un 80% de personas en países pobres que no ha recibido la vacuna cuando en el mundo rico, el 75% ya tiene las dos dosis. ¿Deberían las farmacéuticas haber compartido más y beneficiarse menos?

Bueno, de hecho, el conocimiento se ha compartido. Empresas como AstraZeneca aceptaron no hacer negocio y ofrecieron su vacuna a cualquier planta de producción que la quisiera. De hecho una gran empresa de India, llamada Serum, facturó 1.400 millones de dólares con esa vacuna de AstraZeneca y la ofreció a muchos países. Es cierto que en la primera fase muchas vacunas fueron a los países ricos, pero el problema no es el suministro porque a día de hoy, de hecho, sobran vacunas en el mundo. Las limitaciones vienen dadas por la logística de la distribución y por la falta de demanda. Ahora que está claro que la Covid-19 carga sobre todo contra las personas mayores, ha sido complicado convencer a los países africanos, donde tienen tantísimos otros problemas de salud pública, de que vacunar a todo el mundo contra la Covid-19 es una prioridad. Prefieren vacunar solo a la gente mayor y guardarse los recursos para vacunas contra la diarrea, contra la neumonía, o para comprar mosquiteras que evitan picaduras de noche. Así que está bien tener objetivos ambiciosos, pero no creo que nunca vayamos a alcanzar el objetivo [de la OMS] de que el 70% de cada país se vacune contra el coronavirus. Cada país elige sus prioridades en función de los muchos problemas a los que se enfrentan.

Si no fuera por la pandemia del coronavirus, la viruela del mono no estaría ni en las noticias

¿La atención internacional sobre el coronavirus ha frenado los avances que se estaban consiguiendo para erradicar la malaria o la tuberculosis en esos países?

Sí. Pero la buena noticia es que se ha desarrollado la tecnología de ARN modificado para la producción de vacunas. Si la mejoramos, puede que sea útil para las vacunas contra el VIH o la malaria. Desde la Fundación estamos invirtiendo cientos de millones de dólares en intentarlo para que al final todo esto acabe beneficiando de alguna manera a esos otros programas. Y ahora además tenemos la guerra en Ucrania, otra gran tragedia que está generando muchísimas dificultades. ¿Vamos a seguir dándole prioridad a la salud en países africanos? Espero que sí. Vamos a intentar recaudar 18.000 millones de dólares este año para combatir tuberculosis, malaria y VIH en países pobres.

Usted ha sido durante toda la pandemia el personaje central de todo tipo de bulos y teorías de la conspiración sin sentido que dicen por ejemplo que nos han introducido un microchip con la vacuna. ¿Cómo le ha hecho sentir todo ese ruido?

No me lo esperaba, la verdad. En cierta forma me he acostumbrado ya. Te tienes que reír y pensar, bueno, estoy gastando miles de millones de dólares en salvar vidas con vacunas. Pero la idea de que alguien le dé la vuelta a eso y diga que en realidad estoy ganando miles de millones y utilizando las vacunas para matar gente… pues, en fin, es una cosa muy triste. Es lo contrario de lo que está pasando. Y la historia de que estoy tratando de meter un chip de seguimiento a la gente, como si yo tuviera algún interés en saber dónde están miles de millones de personas… ¿Qué se supone que voy a hacer con esos datos? No me interesa. Así que, bueno, me tengo que reír.

Lo que pasa es que si por culpa de esos rumores hay gente que no se vacuna o no quiere ponerse la mascarilla, entonces las consecuencias son terribles. Hay gente que muere porque les resulta más fácil aferrarse a una teoría sencilla sobre un Doctor Malvado en lugar de admitir el hecho complejo de que así es la biología y que así es como surgen las enfermedades.

¿Le preocupa la viruela del mono?

Desde luego, aunque creo que hay muy pocas posibilidades de que esto se convierta en algo mucho más extendido. Pero es fantástico que estemos alerta. Si no fuera por la pandemia del coronavirus, la viruela del mono no estaría ni en las noticias. Y eso es bueno.

Tenemos que analizar por qué en Europa, donde no era un virus frecuente, de pronto tenemos cientos de casos. Parece que es por algún tipo de cambio en cómo se transmite el virus ahora. Que esté relacionado con la viruela da un poco de miedo, pero no creo que esta sea la próxima gran pandemia.

La innovación debería proporcionarnos en el futuro una vacuna que, o bien inhalas por la nariz a través de un vapor, o entra en el organismo a través de la piel

La viruela del mono es endémica en África y no se ha hablado de ella en el resto del mundo hasta ahora.

Cualquiera que trabaje en el sector de la salud global tiene que convivir con la realidad de una enorme desigualdad, que permanece invisible salvo para la gente que lo ve sobre el terreno. Un niño sigue teniendo 40 veces más posibilidades de morir si nace en Nigeria que si nace en España. Pero si paras a alguien por la calle y le preguntas qué es lo más increíble que el ser humano ha conseguido hacer en los últimos 20 años, no creo que mucha gente sepa que hemos recortado la mortalidad infantil a la mitad. En el año 2000, el 10% de los niños se morían. Esa cifra es ahora del 5%. Y eso tiene que ver con la generosidad de las aportaciones al Fondo Global y a GAVI [Alianza para la Vacunación, promovida por la Fundación Gates]. El Fondo Global se creó porque había gente preguntándose por qué los africanos tienen que morirse de VIH si la medicina está salvando vidas en otras partes del mundo. De camino, trabajamos también con tuberculosis y malaria, pero el VIH fue el primero que hizo que al mundo le importara la desigualdad sanitaria.

En el libro, usted destaca la eficacia de las mascarillas a pesar de ser algo tan sencillo como un trozo de tela. También le hemos visto invertir en mosquiteras para ventanas y camas. ¿Qué otras ideas sencillas pueden ser claves en el futuro?

Bueno, las mosquiteras parecen sencillas, pero hay que hacerlas para que duren tres o cuatro años, llevan insecticida y hay que ir cambiando el principio activo porque los mosquitos evolucionan para tolerar el que se van encontrando. Cada tres o cuatro años, sacamos una nueva generación de mosquiteras. Pero sí, son baratas si se producen a gran escala. A nosotros nos cuesta producirlas 5 euros, y son milagrosas. Durante la pandemia no pudimos repartir tantas y se notó un retroceso en las cifras de la malaria.

Hay otros métodos más complicados. Estamos probando uno que consiste en modificar genéticamente a los mosquitos para que no se reproduzcan y baje la población de manera drástica durante unos años para eliminar la circulación de malaria. Es algo que trabajamos en el laboratorio, pero creo que en cinco años lo tendremos listo.

No sé si por los bulos que comentábamos antes o por una aversión casi atávica a las jeringuillas, pero las inyecciones generan mucha resistencia en mucha partes del mundo. ¿Se pueden desarrollar nuevas maneras de vacunar?

Esto es muy interesante. Obviamente, clavarse una aguja metálica en el brazo y que te entre una sustancia extraña es algo que puede generarte preocupación. Es una reacción natural. Y hay madres a las que les tenemos que explicar bien que le vamos a clavar una aguja a su hijo, y que van a gritar, y que quizá les entre fiebre, pero que es lo mejor que se puede hacer por un niño.

Pero sí, la innovación debería proporcionarnos en el futuro una vacuna que, o bien inhalas por la nariz a través de un vapor, o entra en el organismo a través de la piel con un parche que te pegas en el brazo durante, no sé, diez segundos, y no duele nada. Y eso tendría muchas ventajas, porque además es algo que no habría que mantener a baja temperatura, algo que es un problema con las vacunas. Tampoco haría falta personal especializado para administrarlo. Con eso, quizá no todas pero muchas resistencias desaparecerían.

Me alegro de que otros países no tengan los niveles de circulación de armas que tenemos nosotros

Le entrevisté hace dos años y medio, y al hablar de Donald Trump no quiso ser muy explícito porque estaba negociando con EEUU las donaciones a su fondo. Ahora que se ha ido, ¿qué me dice sobre su legado?

El gobierno del señor Trump no pensaba que ayudar a otros países fuera algo muy prioritario. De hecho, durante la pandemia, anunciaron su salida de la OMS, y eso fue algo tan irresponsable y dañino que yo, que no quiero ser visto como un político o como alguien partidista, me pronuncié en contra de esa retirada porque es algo que creo que ningún republicano ni ningún demócrata debería hacer. La polarización que estamos viendo, no solo en EEUU pero particularmente en EEUU, es muy preocupante para la necesidad que tenemos de cooperar internacionalmente para resolver pandemias o el cambio climático. Muchos de nuestros grandes problemas son globales.

Como ciudadano estadounidense, le quiero preguntar por el tiroteo de Texas. Su país parece atrapado en un enorme problema con las armas del que no sabe salir.

Estados Unidos es ejemplo de muchas cosas buenas, pero en el tema de las armas… al permitir tanta tenencia de armas, somos un mal ejemplo. Hay más de 400 millones de armas en el país. Tenemos muchísimas más muertes que cualquier otro país relacionadas con el disparo de armas, ya sea en un crimen violento o en un suicidio. ¿Cuánto podemos hacer para cambiar las leyes? No lo sé. Pero es una tragedia. Uno esperaría que al menos tuviéramos tiempos de espera entre que se compra el arma y te la dan, o mejores sistemas de registro. Estoy a favor de aumentar el control, estoy triste por lo que ha ocurrido en Texas. Y me alegro de que otros países no tengan los niveles de circulación de armas que tenemos nosotros.

 

Bill Gates dice que la crisis energética europea es «buena»​

Mientras que las personas en Europa se enfrentan a la perspectiva de no poder permitirse el lujo de calentar sus hogares este invierno y experimentar apagones helados, Bill Gates declaró que "a largo plazo" la crisis energética es algo "bueno".

Promocionando su compañía de inversión en tecnología climática (impuesto al carbono) Breakthrough Energy Ventures, Gates dijo a CNBC: «La gente se puso un poco optimista sobre la rapidez con la que se podría hacer la transición».

«Sin que el gas natural ruso esté disponible en Europa… es un revés», continuó Gates
.

«Necesitamos encontrar fuentes de hidrocarburos no rusas para sustituirlas para que haya plantas de carbón funcionando y una variedad de cosas, porque, ya sabes, mantener, ya sabes, a la gente caliente, mantener esas economías en buena forma es una prioridad», afirmó Gates.

Continuó: «Ahora, por otro lado, es bueno a largo plazo, porque la gente no querrá depender del gas natural ruso, por lo que se moverán a estos nuevos enfoques más rápidamente».



Aates publicó un «Estado de la transición energética», el martes, declarando que debería ser responsabilidad de países como Estados Unidos, que han prosperado a partir de la quema de combustibles fósiles, avanzar para descarbonizar completamente todos los sectores de la economía.

Él escribe: «Muchos países de Europa y América del Norte llenaron la atmósfera con carbono para lograr la prosperidad, y es poco realista e injusto esperar que todos los demás renuncien a una vida más cómoda porque ese carbono resultó cambiar el clima».

Gates también escribe: «No creo que el mercado por sí solo pueda presionar el reinicio de toda una economía en solo unas pocas décadas», y agregó: «Necesitamos un plan para acelerar el proceso».

 

El feo de Bill Gates a Jordi Cruz tras reservar todo su restaurante​

Bill Gates no aprecia la buena gastronomía por lo que le contó el chef Jordi Cruz a Jesús Calleja en su programa ‘Planeta Calleja’. El fundador de Microsoft reservó para él y su equipo el restaurante de Cruz en Barcelona, ABaC, pero no probó un solo bocado.

A la pregunta de Calleja de si había recibido una crítica positiva de alguien que hubiera “flipado” con su comida, Cruz comentó que eso era lo habitual. “Pero te lo voy a contar al contrario. Hay gente que tiene guita, que están un poco hartos de todo y lo valoran menos”, afirmó.

Y puso como ejemplo a Bill Gates. "Hace un tiempo vino Bill Gates al restaurante con todo su equipo. Bill cerró el restaurante solo para él. Le teníamos preparado lo más grande para comer. ¿Y sabes qué hizo? Se pidió un refresco y se fue”, comentó Cruz. “¿Tú crees que tienes que cerrar un sitio bonito para venir y tomarte un refresco de cola?”, añadió.

Calleja no se lo podía creer: “¿No probó nada?”. “Cero”, concluyó el juez de MasterChef.

 

La dura predicción Bill Gates: esta será la próxima pandemia que afectará a la humanidad​

El multimillonario, que ya predijo la pandemia de coronavirus, ha advertido sobre la próxima gran amenaza a la que se enfrenta el mundo y la Interpol le ha dado la razón

Bill Gates que en su momento predijo la pandemia del Covid, ha dado su visión sobre lo que cree que es la próxima gran amenaza a la seguridad global. El filántropo ya en 2015 advirtió que una pandemia mundial era solo cuestión de tiempo.

En una entrevista en la BBC, Gates ha señalado que hay una amenaza sobre la que no estamos reparando lo suficiente. Del mismo modo que el cambio climático sí empieza a ser considerado, el multimillonario cree que debemos estar alerta para poder dar respuesta al bioterrorismo.

¿Qué es el bioterrorismo?​

Según Interpol, el bioterrorismo se refiere a "la liberación intencional de agentes biológicos o toxinas con el propósito de dañar o matar humanos, animales o plantas con la intención de intimidar o coaccionar a un gobierno o población civil para lograr objetivos políticos o sociales". El mismo organismo señala que hay suficiente información disponible para considerar que hay grupos terroristas que tienen la capacidad y la intención de usar agentes biológicos para causar daño a la sociedad

El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos cree que si ocurriera un ataque bioterrorista, lo más probable es que involucrara a la bacteria que causa el ántrax, que puede afectar gravemente a humanos y animales. El ántrax ya se ha utilizado en el pasado. En 2001, se colocó deliberadamente ántrax en polvo en cartas enviadas a través del sistema postal estadounidense. Veintidós personas, incluidos 12 carteros, enfermaron y cinco de estas 22 personas murieron.

Otras armas biológicas que podrían usarse potencialmente, según el CDC, es el virus variola (el virus que causa la viruela); una enfermedad llamada muermo, que afecta típicamente a los caballos y que ya se ha utilizado en el pasado como arma biológica durante la guerra; y melioidosis, una enfermedad infecciosa causada por gérmenes.

Gates asegura que debemos fortalecer nuestra cooperación internacional y los sistemas de salud globales para garantizar que el mundo esté mejor preparado contra las amenazas biológicas.

 
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El zar de la salud mundial no electo, Bill Gates, aprovechó su aparición en la cumbre del G20 en Bali, Indonesia, para suscitar una discusión sobre los "paneles de la muerte".

Según Gates, en un futuro cercano se necesitarán paneles de muerte para acabar con la vida de enfermos y enfermos debido a "costos médicos muy, muy altos".

Gates continuó explicando que "la falta de voluntad para decir, ya sabes, está gastando un millón de dólares en esos últimos tres meses de vida de ese paciente, es mejor que no despidas a esos diez maestros y hagas esa compensación en costos médicos".
 

Bill Gates inyecta $ 400 millones en nueva vacuna abortiva para africanos​

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El multimillonario globalista Bill Gates ha inyectado la friolera de $ 400 millones en un nuevo esquema para probar vacunas contra el aborto en africanos.

El dinero, proporcionado por la Fundación Bill y Melinda Gates, pagará un ensayo clínico de fase 3 para una vacuna contra la tuberculosis (TB) . Vacunas similares financiadas por Gates se han relacionado con " abortos espontáneos " en mujeres receptoras.

Los experimentos con vacunas se llevarán a cabo en 26.000 personas en 50 sitios en África y el sudeste asiático durante los próximos años.

Slaynews.com informa: Gates comprometió $400 millones para el juicio y Wellcome comprometió $150 millones adicionales.

Wellcome es el mayor financiador de investigación médica en el Reino Unido y uno de los más grandes del mundo.

Los ensayos evaluarán la vacuna M72/AS01, que anteriormente fue financiada por Gates.

La vacuna fue desarrollada por el gigante farmacéutico GSK (anteriormente GlaxoSmithKline) con financiación parcial de la Fundación Gates.

Mientras tanto, los medios corporativos liberales han estado celebrando el anuncio de la Fundación Gates.

Según los informes, los expertos le dijeron a The Washington Post que la noticia era " enorme ".

The Guardian anunció el anuncio como " un cambio de juego ", mientras que STAT lo calificó de " prometedor ".

Pero Brian Hooker, Ph.D., PE , director sénior de ciencia e investigación de la organización sin fines de lucro Children's Health Defense de Robert F. Kennedy Jr., le dijo a The Defender que los ensayos planificados para la vacuna contra la tuberculosis generaron señales de alerta.

“Me preocupa que estén planeando realizar el ensayo en países subdesarrollados”, dijo Hooker.

“Parece casi prototípico que los desatendidos tengan que ser conejillos de indias para el resto del mundo”.

“Cincuenta por ciento es una eficacia increíblemente baja para que una intervención tan 'importante' llegue prácticamente a todos en el mundo en desarrollo”, agregó.

GSK desarrolló la vacuna y realizó ensayos de fase 2b de "prueba de concepto" más pequeños en 2018.

Durante los ensayos, GSK informó una tasa de eficacia del 54 % .

Pero el fabricante de la vacuna no avanzó con los ensayos a gran escala necesarios para obtener una licencia.

En cambio, pasó la licencia al Instituto de Investigación Médica Gates (GMRI).

GMRI es un spin-off biotecnológico sin fines de lucro de la Fundación Gates dedicado al desarrollo de "intervenciones biomédicas novedosas" para tratar problemas de salud globales.

La vacuna existente para la TB, la vacuna BCG (bacille Calmette-Guérin) , se desarrolló en 1921.

La vacuna es efectiva para detener la infección de TB entre los niños, pero tiene una eficacia limitada en los adultos.

Estimaciones recientes sugieren que hasta el 25% de la población mundial porta una infección de TB latente (asintomática) , que luego puede activarse entre el 5-15% de los portadores latentes.

Las personas con infección latente no pueden propagar la enfermedad.

La tuberculosis mata a 1,6 millones de personas al año, principalmente en países de ingresos bajos y medianos.

Es tratable y curable con antibióticos.

Han surgido cepas resistentes a los medicamentos, pero también son tratables y curables con medicamentos de segunda línea.

La tuberculosis es más común entre las personas pobres de los países subdesarrollados.

Los ciudadanos del tercer mundo tienen más probabilidades de trabajar en condiciones de hacinamiento y mala ventilación, sufren de desnutrición y tienen un acceso más limitado a la atención médica.

El ensayo financiado probará si la vacuna experimental puede prevenir que los adolescentes y adultos con tuberculosis latente desarrollen síntomas.

Maziar Divangahi, Ph.D. , director asociado del McGill International TB Center , un centro de investigación colaborador de la OMS y receptor de subvenciones a gran escala de la Fundación Gates, dijo a STAT que la vacuna era " realmente un gran problema ".

Sin embargo, también advirtió contra poner demasiada fe en el juicio anterior de GSK.

En ese ensayo, 39 personas, 26 en el grupo del placebo y 13 en el grupo de la vacuna, se enfermaron, por lo que el tamaño de la muestra fue “extremadamente bajo”, dijo.

Y nadie sabe cuánto puede durar la protección, dijo.

En el ensayo anterior, el 67 % de las personas en el grupo que recibió el fármaco hicieron informes no solicitados de eventos adversos dentro de los 30 días posteriores a la inyección, en comparación con el 45 % en el grupo del placebo.

La Fundación Gates es uno de los mayores financiadores de iniciativas de salud global y "su influencia en la política de salud internacional y el diseño de programas e iniciativas de salud global es profunda", informó The Lancet en 2009.

Desde entonces su influencia ha crecido sustancialmente.

Según Anne-Emanuelle Birn, Sc.D. , profesor y presidente de la Escuela de Salud Pública Dalla Lana de la Universidad de Toronto, este es un problema:

La BMGF [Fundación Gates], emblemática de los intereses de élite en la sociedad contemporánea, ignora las causas subyacentes de la mala salud en primer lugar, pasa por alto el papel que ha jugado en ella la acumulación sin precedentes de riqueza en manos de unos pocos, y sigue estando ferozmente orgullosa (apostando por un terreno moral elevado) de su generosidad y su saber hacer técnico, mientras permanece bajo el escrutinio de los científicos y el público en general por igual”.

Su investigación describió cómo los "principios de generación de ganancias como impulsores de políticas" de la Fundación Gates han otorgado a los intereses comerciales "un papel enorme y sin precedentes" en el impulso de la formulación de políticas internacionales.

“A pesar de las múltiples deficiencias de un enfoque de la salud global centrado en la tecnología, enfermedad por enfermedad, este modelo prevalece en la actualidad, instigado por la influencia principal de la BMGF en los organismos formales de toma de decisiones de salud global”, escribió.

En un artículo reciente que examina el papel de la Fundación Gates en la salud global, el profesor de la Universidad de Londres Gwilym David Blunt, Ph.D. , escribió que la fundación ha sido ampliamente criticada por no seguir políticas basadas en datos.

“Su preferencia por la tecnología y las nuevas vacunas” no reconoce que la mortalidad a menudo se debe a la “falta de recursos básicos como saneamiento, vivienda y nutrición”, escribió Blunt .

Si bien las personas pueden beneficiarse de las soluciones clínicas, escribió que “una intervención de salud pública, como garantizar el acceso a agua limpia y saneamiento, puede reducir las muertes más rápidamente y con menos gastos”.

En cambio, escribió, la influencia de la Fundación Gates “ha ayudado a mover la salud global hacia iniciativas de alta tecnología centradas en las vacunas”.

En los debates sobre cómo abordar la salud global en GAVI, la Alianza para las Vacunas, informó que Bill Gates estaba "insistiendo con vehemencia en que ni 'ni un centavo' de su dinero debería ir a los sistemas públicos".

Arata Kochi, Ph.D. , ex jefe del programa de malaria de la OMS, comparó la financiación de la Fundación Gates con trabajar en un "cártel", con investigadores encerrados en la agenda de una fundación con "un proceso interno cerrado, y en la medida en que pueda verse responsable ante nada menos que sí mismo."

Incluso The Lancet publicó una crítica similar de Gates en 2009.

“Importantes programas de salud están siendo distorsionados por grandes subvenciones de la Fundación Gates”, escribió en un editorial el Dr. Richard Horton, editor en jefe.

Linsey McGoey, Ph.D. , profesor de sociología en la Universidad de Essex y autor de un libro que examina la filantropía de Gates, ha escrito que enfermedades como el VIH, la tuberculosis y la malaria, enfoques clave para la Fundación Gates, claramente necesitan atención urgente.

Pero, dijo en una entrevista con Current Affairs , “En realidad, es necesario desarrollar la capacidad de salud pública y la capacidad de atención médica universal de las regiones en desarrollo, no introducir más actores de mercado que tengan incentivos para aumentar los costos de diferentes medicamentos y intervenciones”.

Los defensores de la vacuna contra la TB admiten que el despliegue mundial " requerirá muchos recursos " y alientan a los gobiernos a "aumentar sustancialmente las inversiones en la vacuna contra la TB".

Wellcome Trust y la Fundación Gates esperan asegurar un socio comercial para su nueva vacuna dentro de 12 meses, informó The Economist.