Lo que pasa, es el entorno social tío. Siempre es la sociedad la que pretenderá tener la última palabra de lo que debe entenderse como "normal" y "anormal"; la libertad del individuo no existe como tal. Es la familia, los medios de comunicación y la sociedad en general los entes encargados de encarrilar a los individuos hacia determinados caminos, castigando con la segregación a quien desafía los parámetros prestablecidos, holgando decir que la exclusión del sistema social vendría siendo la muerte, en pocas palabras.