Qué está pasando en China con Evergrande?




Los problemas de liquidez de Evergrande son innegables. Pero muchos confían en que el gobierno chino acudirá al rescate de este coloso inmobiliario. Pero no está nada claro que termine siendo así.
 

Evergrande se desploma un 11% y muestra signos de una nueva crisis financiera mundial​

El segundo promotor inmobiliario más grande de China adelantó que no podrá cumplir los vencimientos a fin de mes y tiene una deuda equivalente al 2% del PBI chino, que en caso de defaultearla generaría una crisis con condimentos similares a la del 2008 en Estados Unidos

El gigante inmobiliario chino Evergrande se desploma un 11% este lunes en la Bolsa de Hong Kong, registrando su menor nivel de cotización en más de 11 años ante el miedo de que la firma no pueda hacer frente a sus compromisos financieros.

El segundo promotor inmobiliario más grande de China está a punto de colapsar: la semana pasada la empresa aseguró que probablemente no pueda honrar la deuda de alrededor de 254.000 millones de euros que tiene con los acreedores que equivalen aproximadamente el 2% del PBI del país asiático.

Los títulos de la firma inmobiliaria cayeron hasta los 2,28 dólares hongkoneses y es el peor registro desde mayo de 2010. Además, la valoración bursátil de la empresa se ha desplomado un 93% en ese periodo. En los últimos dos meses, el desplome superó el 80%.

La quiebra de Evergrande no solo significaría la destrucción de millones de empleos directos e indirectos, sino una catástrofe económica que los especialistas ya están calificando como un potencial “Lehman Brothers” chino, en referencia a la compañía norteamericana de servicios financieros que estaba sobreinvertida en hipotecas subprime, y su quiebra fue el síntoma más grande de la severidad de la crisis que estaba azotando a Estados Unidos en 2008.

Uno de los grandes temores es el posible “efecto contagio”. Los principales acreedores de Evergrande son bancos e inversionistas chinos, que perderían miles de millones si el gigante defaulteara sus obligaciones financieras. Por otra parte, Standard and Poor’s indicó en agosto que la empresa tenía deudas pendientes con los proveedores y contratistas de sus proyectos, a quienes debe aproximadamente 37.160 millones de dólares.




De acuerdo con la agencia de noticias Bloomberg, este jueves la firma deberá afrontar el vencimiento de un bono de cinco años de 71,3 millones de euros, y si defaultea este compromiso, podría ser el primer paso de un crash financiero en China. Hasta finales del año, la firma tiene que afrontar pago de intereses por 571,3 millones de euros, que casi seguro que no podrá hacer.

Esta caída tiene que ver con la brutal cuarentena que impuso China durante el 2020 por la pandemia. En agosto de 2021, la empresa reportó una disminución interanual del 29% en las ganancias netas y advirtió que la falta de liquidez podía poner en riesgo la conclusión de proyectos inmobiliarios que había paralizado por la pandemia.

El Comité de Estabilidad Financiera y Desarrollo, el mayor regulador financiero de China, ha dado luz verde para que la empresa libre sus pagos y renegocie los términos de sus deudas con sus acreedores, pero sin una ayuda estatal sin precedenes, Evergande colapsará.

Y aquí es donde el Partido Comunista Chino debe tomar una decisión, así como la Casa Blanca la tuvo que tomar en 2008. ¿Le conviene inyectar liquidez en la empresa para rescatarla del colapso, sabiendo que así como Evergande van a estar otras miles de empresas en todo el país y va a tener que rescatar a todas, o le conviene dejar que colapse y que la misma economía haga el ajuste necesario para liberar los recursos mal invertidos?

Bush en 2008 decidió en un primer momento salvar a Bear Sterns, la primera empresa del sector financiero que empezó mostrando signos de colapso, con un préstamo sin precedentes del Banco de Nueva York para financiar sus deudas, y luego fue adquirida a un precio extremadamente bajo por JP Morgan Chase.

Sin embargo, después de Bear empezó a colapsar Lehman, y Bush tomó la decisión de no ayudar a Lehman ya que si no tendrían que ayudar a todos los bancos de inversión del país. Sin embargo, tras la quiebra y desaparición de Lehman, más empresas siguieron colapsando y finalmente Ben Bernanke, el director de la Reserva Federal en ese entonces, tuvo que inyectar 700.000 millones de dólares para salvar a empresas como Bank of America, Wells Fargo, JPMorgan, Citigroup, y tantas otras más.

Por el momento no se sabe si el régimen de Xi Jingping permitirá que la inmobiliaria colapse o si la rescatará. El Banco Popular de China se ha visto obligado este viernes a inyectar 14.000 millones de dólares para tranquilizar al mercado, que se mostraba nervioso por la posible caída del gigante y había empezado a deshacerse de sus inversiones más riesgosas.

Si China no maneja bien esta situación, utilizando la experiencia de Estados Unidos en 2008, todo indicaría que haber promovido la pandemia no los habría beneficiado como esperaban. El Partido Comunista Chino aprovechó la crisis del coronavirus para poner gobiernos afines a ellos en todo el mundo, conquistando territorios como Hong Kong y sacándole distancia al resto del mundo en asuntos comerciales luego de la guerra de tarifas con Trump. Pero la crisis financiera que se desprende de semejante crisis mundial se llevará puesto a China antes que al resto.

 

China pide a las autoridades locales que se preparen para la caída de Evergrande​

Parece que ha llegado la decisión definitiva de Pekín. Las autoridades chinas están pidiendo a los gobiernos locales que se preparen para la posible caída de Evergrande, según han revelado funcionarios familiarizados con las negociaciones al diario The Wall Street Journal (WSJ) en exclusiva. Este mensaje deja claro que el Gobierno de China no va a salir al rescate del promotor inmobiliario más endeudado del mundo, lo que podría tener graves consecuencias económicas y sociales en China.

Los funcionarios consultados por el WSJ han advertido a las autoridades locales de que hay que "prepararse para la posible tormenta". Las agencias gubernamentales a nivel local y las empresas estatales han recibido instrucciones de intervenir para evitar que se produzca un efecto dominó. Es decir, hay que dejar caer a Evergrande pero estableciendo los cortafuegos adecuados para que no arrastre al sector inmobiliario y al bancario.

Informaciones confusas sobre Evergrande​

Esta mañana se filtraron algunas informaciones en las que funcionarios chinos estaban presionando al promotor inmobiliario para que cumpliese con sus obligaciones financieras y terminase los edificios que aún están pendientes. Estas informaciones han dado lugar a que el mercado interpretase que Evergrande iba a ser rescatado. Así, los títulos de la compañía china han repuntado con fuerza en la madrugada (europea) de este jueves situándose en los 2,66 dólares de Hong Kong, frente a los 2,27 en los que concluyeron el pasado martes.

Este jueves es una de las fechas límite para Evergrande para afrontar el pago de un cupón de 83,5 millones de dólares de parte de sus bonos. Los inversores llevan varias semanas pendientes de esta fecha porque los problemas de deuda y poca liquidez que arrastra Evergrande podrían provocar que la firma incurriera en 'default'.

Pese a todo lo anterior, las últimas informaciones hablan de una próxima liquidación ordenada de la firma (siempre que no logre salir adelante de alguna forma), con la colaboración de autoridades locales, agencias chinas, acreedores y la propia Evergrande.

De este modo, las autoridades centrales (Pekín) han encomendado a las locales la tarea de prevenir posibles disturbios orquestados por los compradores de viviendas y actuar para amortiguar el impacto en la economía en general, por ejemplo, limitando la pérdida de empleos.

Abogados, contables, economistas...​

Se ha ordenado a los gobiernos locales que reúnan grupos de contables, economistas, técnicos y expertos legales para examinar las operaciones y los balances de las empresas que rodean a Evergrande en sus respectivas regiones.

Los gobernadores locales también deberán hablar con los promotores inmobiliarios estatales y privados de sus regiones para que se hagan cargo de los proyectos inmobiliarios locales e intentar aplacar la ira de las personas que puedan quedarse sin la vivienda por la que habían pagado.

Los portavoces de Evergrande y la oficina de información del gabinete de China, el Consejo de Estado, no han respondido a las llamadas del diario norteamericano The Wall Street Journal.

Los pasivos de Evergrande alcanzan los 250.000 millones de euros. El riesgo de que se produzca un efecto dominó sobre otros promotores y firmas del sector está al alza y podría resultar muy peligrosos por elevado tamaño del sector inmobiliario de China.

Según datos del banco de inversión Nomura, la deuda de los promotores chinos era de unos 33,5 billones de yuanes (4,4 billones de euros) a finales del segundo trimestre de 2021. Por otro lado, los préstamos hipotecarios para hogares de China totalizaron 36,6 billones de yuanes (4,8 billones de euros) a finales del segundo trimestre de 2021, un 13% más que a finales del segundo trimestre de 2020. Para poner estas cifras en perspectiva, el PIB nominal de China en 2020 fue de 101,6 billones de yuanes (unos 13,4 billones de euros).

¿Por qué colapsa Evergrande?​

Tom Wilson, responsable de renta variable de mercados emergentes, de Shroders explica que "la posición de la deuda de Evergrande se ha ido acumulando durante varios años. En términos de pasivos (que se muestran a continuación), Evergrande es un caso atípico en comparación con el sector inmobiliario en general".

Evergrande tiene un problema de liquidez enorme y otro de solvencia notable. Tiene un problema de liquidez porque su tesorería es muy pequeña para hacer frente a las deudas a corto plazo, mientras que su generación de caja a corto plazo también es limitada por el enorme stock de vivienda sin terminar que no puede vender a precios ordinarios. Pero no solo es un problema de liquidez.

"Los problemas de la empresa han llegado a su punto álgido tras el marco de desapalancamiento que el Gobierno impuso a los mayores promotores inmobiliarios en agosto de 2020. Los promotores debían situar sus niveles de endeudamiento por debajo de ciertas métricas o "íneas rojas", asegura Tom Wilson.

"Éstas empezaron a hacer mella en los últimos meses y, en su último informe de resultados, Evergrande ya advirtió de que su flujo de caja se había deteriorado hasta el punto de que podría incurrir en impago. En consecuencia, la situación actual no es del todo inesperada".

¿Qué puede suponer su quiebra?​

Las implicaciones de su posible quiebra podrían ser importantes, según advierten desde Schroders. "El sector inmobiliario chino representa el 29% del PIB total. Por lo tanto, podría haber ramificaciones para los mercados financieros chinos y la economía, mientras que ha habido algunas preocupaciones sobre el contagio más amplio a otros mercados mundiales".

La incertidumbre sobre las perspectivas de Evergrande se produce en un contexto de medidas políticas gubernamentales más amplias. La regulación se ha centrado más recientemente en áreas como la tecnología, Internet y las industrias de enseñanza privada, pero los cambios políticos aplicables al sector inmobiliario se remontan a mucho antes.

Ya en el corto plazo, la creciente incertidumbre sobre el futuro de Evergrande, agravada por la inminente reestructuración de la deuda, ha provocado un aumento de los diferenciales de crédito y un endurecimiento de las condiciones de acceso al mercado.

 



El coloso inmobiliario chino Evergrande no pagó ayer los intereses de su deuda en dólares. Por consiguiente, entró en quiebra técnica. ¿Cuáles serán las consecuencias?
 

El gigante inmobiliario chino Evergrande suspende sus operaciones en la bolsa de Hong Kong​

El endeudado gigante inmobiliario chino Evergrande anunció hoy que ha suspendido la negociación de sus títulos cotizados en la Bolsa de Hong Kong, sin ofrecer más detalles al respecto.

El grupo informó de esta suspensión, que afecta a también "todos los productos estructurados relacionados con la empresa", en un comunicado emitido a través del parqué hongkonés, que regresó hoy a la actividad tras un parón de tres días.

La empresa escaló el pasado miércoles un 15% en bolsa tras anunciar la venta de buena parte de sus acciones en un banco a una compañía estatal y después de que la agencia de calificación de deuda Fitch rebajase la calificación de la deuda a largo plazo del grupo por la incertidumbre sobre sus bonos 'offshore'.

La matriz del grupo ha perdido un 78,3% desde principios de año y los expertos creen que su futuro podría pasar por una reestructuración con la que se pasarían proyectos a otras promotoras para garantizar su finalización antes de que una compañía estatal actuase como "inversor estratégico" para resolver los problemas de financiación del grupo.

Si bien lo que ocurra en el futuro con Evergrande todavía se mantiene en el terreno de la especulación, Fitch rebajó la semana pasada la calificación del riesgo emisor a largo plazo del endeudado gigante inmobiliario chino Evergrande de 'CC' a 'C', el tercer nivel más bajo de su escalafón.

A finales de junio, según los datos ofrecidos por el grupo, su pasivo total superaba los 300.000 millones de dólares, de los que tiene que devolver 37.000 millones en préstamos antes de que termine el primer semestre de 2022.

El grupo ha admitido que enfrenta "retos sin precedentes" y advirtió que podría no lograr hacerles frente a sus compromisos.

El mercado inmobiliario chino enfrenta un estricto escrutinio los últimos meses, debido a nuevas medidas del gobierno para evitar la especulación en el sector y contener su endeudamiento.