Qué es un mena y por qué no tenerlos cerca? 🔪

El asedio policial en la Casa de Campo traslada los delitos: cuatro robos por el 'mataléon' en Campamento y Aluche y dos hospitalizadas​

Los barrios de Campamento y Aluche han sido escenarios en los últimos seis días de cuatro robos por la llave del mataléon y otros cuatro atracos violentos con amenazas y armas blancas. Dos de las víctimas acabaron inconscientes y hospitalizadas como consecuencia de las lesiones sufridas al ser agarradas del cuello por la espalda y perder el conocimiento. Los vecinos aseguran que el incremento de policías vigilando la Casa de Campo y el centro de acogida de menores extranjeros (menas) ha trasladado los delitos a zonas cercanas.

Con la llave del mataleón los delincuentes abordan a sus víctimas por la espalda y las estrangulan, con los brazos en el cuello, hasta que pierden el conocimiento. En ese instante aprovechan para quitarles cualquier objeto de valor que portan.

Dos de los robos por el método del mataleón ocurrieron en Aluche y otros dos en Campamento, en las zonas próximas a Colonia Jardín y calle de Valmojado. Una de las víctimas fue una mujer de 81 años. El pasado viernes 13 de noviembre fue asaltada en la calle de Valmojado por varios desconocidos cuando entraba en su portal. La agarraron fuertemente del cuello hasta que perdió el conocimiento. Cuando se despertó estaba siendo atendida por los vecinos del bloque que avisaron al 112. Una ambulancia del Summa la trasladó al Hospital de Alcorcón. La mujer no pudo ver a los ladrones que consiguieron llevarse la cartera de su bolso. El portal carecía de cámaras de seguridad.

El jueves 12 de noviembre un joven de 20 años era víctima de otro robo con la llave del mataleón en el parque de la Cuña Verde, frente al colegio Amadeo Vives. Cuatro personas jóvenes le rodearon y uno de ellos le agarró por la espalda cogiéndole con el brazo por el cuello con la intención de dejarle inconsciente. Finalmente, le arrebataron una mochila y un teléfono móvil. Los ladrones huyeron hacia la calle Concejal Francisco José Jiménez Martín, en el barrio del Lucero. En otro de los asaltos con el método del mataleón un hombre de mediana edad perdió el conocimiento tras ser agarrado por el cuello por varios menores extranjeros a los que describió como muy violentos.

Además, el pasado 15 de noviembre una mujer de 37 años sufrió el robo de su bolso de un tirón cuando caminaba por un callejón de a calle Josefa Honrado. La víctima describió al autor como un joven magrebí de complexión delgada que llevaba una gorra y una chaqueta oscura. Como consecuencia del delito violento la mujer cayó al suelo. No resultó herida.

Una menor de 16 años también fue asaltada por dos individuos cuando estaba sentada el pasado 15 de noviembre en el parque del Cohete del distrito de Latina. Dos jóvenes magrebíes la amenazaron y le quitaron su teléfono móvil. Ambos huyeron en dirección al metro de Campamento.

En las mismas zonas se han registrado otros dos atracos, un de ellos con arma blanca, según fuentes policiales.

Javier, portavoz de la Asociación de Vecinos de Casa de Campo, comentó ayer que "una de las cosas que señalamos al Consejero y al delegado del Gobierno era que si ponían mucha Policía en la Casa de Campo se iba a desplazar la delincuencia a barrios cercanos". "Están fracasando en su política de más policía como solución", señala Javier que recuerda que los vecinos han realizado ya dos concentraciones para pedir que el albergue juvenil Richard Schirrmann deje de ser un centro de menas para recuperar su actividad anterior.

 



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Detenido un menor fugado de un centro tutelado por asaltar a dos mujeres en La Soledat​

Un menor argelino de 16 años fugado de un centro tutelado de Palma ha sido detenido por agentes de la Policía Local de Palma por asaltar a dos mujeres en La Soledat.

Los hechos sucedieron en torno a las 22.10 horas de este lunes en las inmediaciones de la calle Manacor. Dos mujeres, de etnia gitana, iban caminando por la citada vía de forma apresurada rumbo a su casa ya que se pasaban unos minutos de la hora fijada del toque de queda. En un momento dado, dos menores (ambos fugados), se aproximaron a ellas por la espalda, las golpearon e intentaron infructuosamente robarles el bolso y la cartera.

Las víctimas, comenzaron a gritar: «Ladrones, ladrones, nos han intentado robar». En ese momento, varios transeúntes que se encontraban en la zona comenzaron a correr tras ellos para auxiliar a las mujeres atacadas. En ese justo momento, una patrulla de la Policía Local de Palma se encontraba en el lugar y fueron requeridos por los vecinos. Los agentes vieron salir a los chicos corriendo y consiguieron detener a uno de ellos.

"Nosotros vimos a las mujeres gritar y pedir ayuda y nos lanzamos a por ellos. En ese momento vimos pasar a un coche de la Policía Local. Los policías vieron a los menores salir corriendo y salieron tras ellos. Lo primero que dijo el adolescente cuando lo detuvieron fue que era menor y que se había fugado de un centro tutelado. También les pidió a los agentes que lo llevaran al centro", comenta uno de los testigos que no daba crédito a lo que estaba escuchando.

Finalmente, los policías condujeron al arrestado hasta el cuartel de San Fernando.

 

Así fue el ataque a pedradas de un grupo de menas contra policías y guardias civiles del sur de Gran Canaria​

Los agentes de la Guardia Civil destinados en el sur de Gran Canaria denuncian los graves altercados que están protagonizando los inmigrantes ilegales que desde hace meses se alojan en los hoteles de la isla y, especialmente, los llamados menas.

El pasado lunes, un grupo de menores alojados en los apartamentos Tamanaco de la localidad de Puerto Rico apedrearon literalmente a los policías y guardias civiles que acudieron al complejo tras la agresión a uno de los educadores.

Cuatro agentes y 150 menas​

En un primer momento, fue una patrulla de la Policía Local la que se presentó en el edificio, pero el creciente número de llamadas de vecinos al 112 alertando del peligro que corrían los agentes hizo que varias patrullas de la Guardia Civil acudieran en su auxilio. "Eran cuatro frente a 150. Al final, entre ocho conseguimos reducirlos, pero la situación no fue fácil", relata a Libertad Digital uno de los agentes.

El complejo hotelero se encuentra ubicado en una carretera de un único sentido, por lo que los inmigrantes veían llegar los refuerzos y se preparaban para recibirles con todo lo que tenían a mano. "Empezaron a tirar de todo por los balcones: piedras, sombrillas, hamacas… No sabías de dónde te venían las cosas —denuncia el guardia civil—. Hasta arrancaban los pasamanos de cerámica de los pasillos que había entre los distintos edificios y nos los tiraban desde arriba para evitar que entrásemos".

Los últimos agentes llegaron preparados con "chalecos antibalas y escudos" para evitar daños, pero "el peligro era evidente, porque lo que querían era lesionar a alguien". Finalmente, uno de los menas fue detenido por atentado contra la autoridad y por los daños causados. La Fiscalía ha decretado su ingreso en un centro de internamiento de menores de Las Palmas, aunque los agentes están convencidos de que ronda los 20 años. Sin embargo, éste es otro de los grandes problemas que presenta la llegada masiva de inmigrantes a las islas: "Llegaron en noviembre y todavía no les han hecho la prueba de la muñeca para ver si efectivamente son menores".

"Cabezazos" para protestar por la comida​

Desde la benemérita alertan de que esto no es un hecho aislado, sino que "estos incidentes ya empiezan a ser habituales". El pasado 30 de diciembre, por ejemplo, un grupo de inmigrantes alojados en otro hotel del sur de Gran Canaria "la emprendieron a cabezazos contra la cristalera del comedor porque no les gustaba la comida".

La Guardia Civil acudió hasta el lugar de los hechos. El resultado: la luna delantera del coche destrozada de otro cabezazo —tal y como se puede ver en las fotografías a la que ha tenido acceso LD— y tres agentes de baja desde entonces. "A uno le condenaron a indemnizar a un agente por los daños y a otro a sufragar los gastos por la rotura del cristal, pero les da igual porque saben que no les va a pasar nada", denuncian.

"Cualquier día va a haber un fallecido"​

Ante esta situación, la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) reclama que les envíen refuerzos del Grupo de Reserva y Seguridad de Tenerife —los antidisturbios de la benemérita—, ya que los agentes de esta unidad son los que realmente están preparados para entrar en edificios y enfrentarse situaciones de este tipo. La propia alcaldesa de Mogán —el municipio en el que se están produciendo la mayor parte de los altercados— se sumó el martes a esta petición en los micrófonos de La noche de Dieter.

Las fuentes consultadas por Libertad Digital aseguran que Canarias ya pidió la activación de este grupo, pero el Gobierno se negó. "Cualquier día va a haber un fallecido y después se van a echar las manos a la cabeza preguntándose por qué no les mandaron antes", advierten.

 

Detenidos tres menores por causar destrozos en el belén municipal de Almoradí por valor de 2.400€​

La Guardia Civil de Almoradí (Alicante) ha detenido a tres menores, de 14 y 15 años de edad, como presuntos autores de destrozos en varias estructuras del belén municipal de la localidad por valor de 2.400 euros.

El pasado 12 de enero, un representante del Ayuntamiento de Almoradí interpuso una denuncia en la Guardia Civil de este municipio, ya que según declaró, una o varias personas habían accedido a la carpa dónde estaba instalado el belén municipal.

Una vez dentro, destrozaron varias piezas de diferentes tamaños colocadas aún en el belén, que, debido a la lluvia, no habían podido ser desmontadas. La estimación del valor de los daños causados asciende, según el consistorio, a 2.400 euros.

Para la localización de los autores, según explica el Instituto Armado, fue "fundamental" el trabajo realizado por el Área de Investigación de la Guardia Civil de Almoradí. Los agentes averiguaron que dos varones habían accedido al interior de la carpa dónde estaba instalado el belén, durante la tarde en que se cometieron los hechos. Mientras un tercero esperaba en las inmediaciones, vigilando que no viniese nadie y llegado el caso, poder avisarles.

Tras las investigaciones, y gracias a la colaboración ciudadana, que se convirtió en una pieza muy importante para la localización de estas personas, los agentes averiguaron que los supuestos autores eran tres menores de edad de entre 14 y 15 años y de nacionalidad marroquí.

Fueron detenidos por un delito de daños y puestos en libertad con cargos, bajo la custodia de sus padres, por orden de la Fiscalía de Menores de Alicante.

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Dos 'menas' insultan, amenazan y rompen el coche de una educadora que les retiró la paga por inhalar disolvente en el centro de Casa de Campo​

Dos menas del centro de la Casa de Campo insultaron, agredieron y causaron daños en el coche de una educadora del centro que decidió retirarles la paga semanal al incumplir las normas establecidas. La trabajadora del centro denunció los hechos en comisaría y los menores fueron trasladados al Grume y puestos a disposición de la Fiscalía de Menores. Uno de los menores agresores ya fue denunciado hace tiempo por otra trabajadora del centro por abusos sexuales.

 

Reyerta a pedradas entre menores inmigrantes en Gáldar​

A pedrada limpia entre ellos y en actitud muy violenta. Así ha sido la reyerta registrada este domingo entre varios menores inmigrantes que están residiendo en un centro ubicado en el barrio de Barrial, en el municipio grancanario de Gáldar, según han confirmado fuentes conocedoras de los hechos.

La reyerta, protagonizada solo entre menores inmigrantes, será puesto en conocimiento este lunes de la Fiscalía de Menores, del Gobierno de Canarias y de la ONG que gestiona dicho centro. No es la primera vez que sucede un altercado de estas características en dicho centro, según apunta fuentes cercanas a los hechos. De hecho, ya se había notificado peleas y problemas con los menores en ocasiones anteriores tanto a a Fiscalía como al Gobierno de Canarias y a los responsables del centro.

 

Atraca a un joven que esperaba la guagua en San Telmo​

El arrestado golpeó a la víctima en varias ocasiones y debido de las heridas causadas tuvo que ser trasladado a un centro de salud

Agentes de la Policía Nacional
han detenido en Las Palmas de Gran Canaria a un menor de 17 años de edad, como presunto autor de un delito de robo con violencia. El mismo golpeó a un joven que esperaba el transporte público y trató de sustraer la cadena de oro que portaba en el cuello.

Los hechos se desencadenaron tras la denuncia de un joven manifestando que mientras esperaba el transporte público en los alrededores del parque de San Telmo, en la capital grancanaria, un individuo se abalanzó sobre él propinándole varios puñetazos en la cara y arrancándole la cadena de oro que portaba en el cuello.

Como consecuencia del ilícito penal, el denunciante tuvo que ser asistido en un centro de salud cercano, donde fue diagnosticado y tratado de varias lesiones de carácter leve.

La investigación policial permitió identificar plenamente al presunto autor de los hechos, un menor de 17 años de edad, que fue localizado y detenido como presunto autor de un delito de robo con violencia.

Los hechos fueron puestos inmediatamente en conocimiento de la Sección de Menores de la Fiscalía Provincial de Las Palmas, quien ordenó poner al menor detenido a su disposición.

Instruido el correspondiente atestado policial, fue remitido a la Autoridad Judicial competente.

La intervención policial fue llevada a cabo por agentes de la Comisaría de Distrito Sur de Las Palmas de G.C.

 

Dos monitores atacados en Puerto Rico​

Los agentes de la Guardia Civil actuantes recibieron una llamada de la comandancia para que procedieran a darle las pertenencias a un adulto que se hizo pasar el día anterior por un menor en otro incidente y que quedó en calidad de investigado por un delito de atentado para echarlo del complejo. Al llegar, le dieron sus cosas y cuando ya estaba fuera del centro, otros dos menas amigos suyos empezaron a crear un grave altercado tirando piedras, muebles y agua con jabón para que no pudieran acceder al lugar donde se encontraban.

Como resultado de este incidente, hubo dos monitores lesionados, uno con una pedrada y otro al que le tiraron un mueble encima y ambos denunciaron los hechos que están siendo objeto de investigación para determinar si hubo delito.

 

Detienen en Molina a dos menores por asaltar presuntamente a una mujer para robarle su teléfono móvil​

La Policía Nacional ha detenido en Molina de Segura a dos jóvenes de 17 años tras ser identificados como los presuntos autores del robo de un teléfono móvil, informaron fuentes del Cuerpo en un comunicado.

Los hechos ocurrieron sobre las 20.00 horas, cuando una mujer de 44 años que había salido a caminar por la zona de El Chorrico fue asaltada para sustraerle el móvil que portaba en una de sus manos.

Mientras uno de los jóvenes agarró el teléfono, el otro dio un fuerte empujón a la víctima que la lanzó al suelo. Después, los ladrones huyeron del lugar a la carrera.

La mujer, que no estaba dispuesta a perder su terminal, valorado en 1.000 euros, decidió perseguir a los ladrones y llegó a solicitar al conductor de un vehículo que pasaba por el lugar que la llevase para reducir la distancia.

Al aproximarse a los delincuentes, la víctima se bajo del coche que le había ayudado y corrió hacia ellos pidiendo socorro, momento en el que unos agentes de Policía Nacional que se encontraban por las cercanías, al escuchar y ver a la mujer, corrieron a auxiliarla.

Los ladrones aprovecharon la oscuridad y unos matorrales para ocultarse, pero más efectivos policiales se unieron a la búsqueda, localizándolos agazapados y procediendo a su detención.

Junto al lugar donde se habían intentado ocultar los dos detenidos los agentes consiguieron encontrar el teléfono móvil sustraído, que posteriormente fue devuelto a su propietaria.

La intervención culminó con la detención de los dos menores, ambos de nacionalidad argelina, que fueron entregados a sus tutores legales, siendo citados para comparecer ante la autoridad judicial competente.

 

Varios menores agreden a un hombre de 73 años en Latina para intentar robarle​

Un hombre de 73 años fue agredido por varios menores magrebíes el pasado día 6 de febrero cuando caminaba por la calle de Faustina Calvo, en el distrito de Latina. Los agresores pretendían robarle, pero la presencia de varias personas en la vía pública le salvó.

Los hechos ocurrieron sobre las 19.00 horas. El hombre caminaba por la calle y vio al otro lado a cinco jóvenes que se le acercaron. Uno de ellos le dio un golpe en la nariz y tumbó al suelo al septuagenario. La intención era robarle aunque la llegada de otros peatones en esa misma calle le pudo salvar del atraco.

Una ambulancia del Samur acudió a la zona para atender al hombre que tenía un fuerte golpe en la nariz y sangre en la cara. La Policía Nacional investiga los hechos tras la denuncia interpuesta por la víctima de la agresión.

El suceso ocurrió cerca de un punto donde los vecinos denuncian que ha aumentado la delincuencia desde que varios ex menas del albergue de la Casa de Campo han okupado una vivienda.

 

A pedradas en el centro de menas de Casa de Campo: agarra por el cuello y golpea en la cabeza a una educadora​

Ni qué decir tiene que no ha sido la primera vez, ni tampoco con el mismo residente como protagonista. Y, a tenor de los antecedentes, posiblemente tampoco sea la última. El pasado 21 de enero, en torno a las 17:00 horas, una llamada al 091 alertaba de una nueva crisis que se estaba viviendo en el antiguo albergue Richard Schirrmann de Casa de Campo, reconvertido en un centro de acogida para menores extranjeros no acompañados (los conocidos como “menas”). En esa comunicación, trabajadores del centro aseguraban que uno de los residentes estaba causando graves destrozos en el interior y, además, estaba tirando piedras a los educadores. De hecho, cuando los agentes llegaron hasta allí, los trabajadores habían conseguido encerrar en un cuarto al menor, que seguía dando golpes en la habitación. Se da la circunstancia, por otro lado, de que muchos de los accesos de Casa de Campo continúan cerrados, debido al mal estado del arbolado tras el paso de la ventisca Filomena hace más de un mes.

Según ha podido saber LA RAZÓN, y de acuerdo con las investigaciones del Grupo de Menores (Grume) de la Policía Nacional, encargado de investigar el suceso, los hechos se remontan a la mañana de aquel día, después de que el menor se negara a salir de su dormitorio para incorporarse a sus deberes diarios, con el aviso de la correspondiente sanción: si no se levantaba de la cama, se quedaría sin su “paga” semanal. Tras este ultimátum, el residente comenzó a enfrentarse contra los trabajadores y educadores del centro. Una de ellas, una mujer, fue agarrada por el cuello y recibió varios golpes en la cabeza. La víctima rehusó la asistencia sanitaria, pero sí interpuso la correspondiente denuncia por lo ocurrido.

Cuatro ventanas y una mesa resultaron destrozadas durante el enfrentamiento entre los vigilantes de seguridad y el menor, que finalmente consiguieron reducirle. Por otro lado, afirman que, cuando llegó la Policía Nacional, el residente comenzó a fingir lesiones para dar a entender que le habían agredido. En total, se estima que los daños ocasionados suponen unos 400 euros en gastos.

No es la primera vez que tenían problemas con este interno, de 14 años de edad. Otra trabajadora del centro le había denunciado este mismo año por un incidente similar. En aquella ocasión, le retiraron la asignación debido a que, junto con otro compañero, había sido descubierto inhalando disolvente. Como represalia, los dos menores comenzaron a saltar sobre el coche de la mujer, causándole serios daños.

El consumo de drogas comienza a estar extendido no solo en el centro de Casa de Campo; también en el de Hortaleza. Y concretamente, el uso de disolvente. Se trata del «karkubi». Bautizada como la «droga de los pobres» y procedente de Marruecos, constituye una mezcla de ansiolíticos y hachís, a la que se le añaden sustancias como disolvente o pegamento. Además de causar alucinaciones, también fomenta la agresividad en los consumidores, lo que produce una espiral de violencia difícil de frenar por parte de los trabajadores de estos centros.

Con todo, hace más de un año se produjo otro incidente con el mismo protagonista. Entonces, una educadora interpuso una denuncia por abuso sexual, debido a que le había puesto la mano en el trasero. Hay que recordar que la nueva doctrina del Tribunal Supremo establece que este tipo de comportamientos, de contacto físico con finalidad sexual, deberán ser considerados abuso, con penas de entre seis meses y dos años de cárcel. Sin embargo, en este caso, al ser el agresor menor de edad, resultó inimputable. Se da la circunstancia de que, pese a ser el de Casa de Campo un centro de primera acogida (teóricamente, el interno debe ser derivado a otros recursos), el joven lleva más de un año en el mismo.

A la situación que se vive en el interior del albergue, hay que añadir la inseguridad en su exterior. Los atracos con la técnica del “mataleón” (agarrar por detrás a la víctima, hasta casi estrangularla e inutilizarla) siguen produciéndose en los alrededores. El pasado noviembre, tal y como informaba LA RAZÓN, una mujer de 51 años, tuvo que ser atendida en Urgencias del Hospital Gregorio Marañón debido a una contusión tras un forcejeo con un grupo de tres jóvenes, a los que identificó como residentes del centro. Esta vez, los hechos ocurrieron en un parque situado en la zona de Lago.

Los vecinos de Casa de Campo y Batán no cejan en su empeño. Periódicamente han protagonizado manifestaciones para denunciar una situación de indefensión que lleva prolongándose desde hace demasiado tiempo: una oleada de atracos y agresiones violentas que coincide con la reconversión del antiguo albergue en un centro para «menas». De hecho, su reivindicación durante estas protestas es cristalina: «Devolvednos el albergue», un edificio histórico reutilizado por la Comunidad de Madrid como centro de acogida debido a la saturación de los recursos de Hortaleza. Y es que consideran que la recolocación de los menores en estas instalaciones está resultando perjudicial no solo para los vecinos, que son los principales afectados, sino también para los propios residentes, incapaces de integrarse.