Qué es un mena y por qué no tenerlos cerca? 🔪

Justicia abrumada por la violencia de los menores no acompañados​

Participan cada vez más en la delincuencia en París y sus grandes suburbios.

“Es por ellos que finalmente no elegí París para ser juez de menores. La respuesta penal es totalmente inadecuada para los menores extranjeros no acompañados . Y son ellos los responsables del grueso de la delincuencia juvenil en la capital. Este joven magistrado penitenciario resume así uno de los mayores problemas de la delincuencia parisina.

Desde hace poco más de cuatro años, París y sus grandes suburbios han sufrido una afluencia ininterrumpida y creciente de estas poblaciones, cuya minoría real es a veces debatida. Los menores extranjeros no acompañados (menores extranjeros no acompañados) están aumentando las estadísticas de delincuencia en la capital. De hecho, en 2020 -y este también será el caso en 2021 según las proyecciones de la fiscalía de París- el 76,25% de las expulsiones de menores se refieren a estos famosos menores no acompañados, o casi 2.000 personas. Son responsables del 30% de los robos - robos -, del 44% de los carteristas y del 32% de los robos violentos...

 

Dos jóvenes atracan a un matrimonio de ancianos tras esperar escondidos en el portal de su casa​

Imagine entrar en el portal de su casa, avanzar unos pasos hasta la puerta del ascensor y que dos individuos, escondidos en un recoveco, salgan de improviso para cometer un violento atraco. Por extraño que parezca, esta dolorosa situación fue la que sufrió un matrimonio de ancianos un domingo a las 4 de la tarde en el barrio de Los Cármenes (distrito de Latina). Los hechos tuvieron lugar en el número 19 de la calle de Riocabado, cuando los dos atacantes accedieron al inmueble a la espera de toparse con alguna potencial víctima. Y no tardaron en encontrarla.

La pareja de ancianos accedió al portal y se separó un instante. Mientras él, de 77 años, abría el buzón; ella, de 81, subió unas pequeñas escaleras para llamar al ascensor. No hubo tiempo para más. Uno de los sujetos se abalanzó por la espalda sobre la octogenaria y la intentó estrangular. Los gritos alertaron a su marido, que, garrota en mano, trató de impedir la agresión. En cuestión de segundos, una vecina del bloque y una amiga de esta alcanzaron el portal de regreso al piso donde estaban sus hijos. Al abrir, los dos delincuentes empujaron la puerta y echaron a correr. «Salieron riéndose y sin mascarillas. El primero sujetaba algo debajo de la camiseta. Por eso me llamó la atención», relata esta última a ABC, convencida entonces de que algo malo acababa de pasar.

Sin tiempo para reaccionar, entraron al portal y descubrieron la desagradable escena. «Yo vi al señor caído en el suelo y mi amiga pegó un grito al creer que la mujer estaba muerta», reconoce la testigo, quien, sin pensárselo dos veces, echó a correr detrás de los autores. La agredida, en realidad, había perdido momentáneamente la consciencia. Ya en la calle, la perseguidora y su marido (que la esperaba dentro del coche y se topó de bruces con la tensa situación) observaron cómo los dos jóvenes se marchaban a toda prisa en una vieja furgoneta, con golpes y arañazos y una pegatina de la bandera de España en la parte trasera, estacionada en una plaza de minusválidos de la zona. «Unos chicos, que se acercaron al escucharme gritar mientras les seguía, me dijeron que había una tercera persona esperando al volante», asegura.

De vuelta al portal, una unidad de soporte vital básica del Summa trasladó a la afectada en estado leve al Hospital Gómez Ulla. Presentaba una crisis de ansiedad, según precisó hoy a este diario un portavoz de Emergencias Comunidad de Madrid 112. La testigo y su marido acudieron a la Comisaría de Latina y reconocieron en fotos a uno de los autores: un varón, de entre 17 y 19 años y de origen magrebí, ataviado con una camiseta blanca y deportivas, de complexión delgada, altura en torno a los 160-170 centímetros y el pelo rapado por los laterales y más largo y rizado en la parte de arriba.

El segundo malhechor, de complexión atlética, más alto (en torno a los 180 centímetros) y de más piel oscura que el primero, no pudo ser identificado en sede policial. Pero al cabo de unos días, la Fiscalía de Menores se puso en contacto con las víctimas y la pareja personada en Comisaría para que se acercasen de inmediato hasta sus instalaciones debido a que los dos sospechosos se encontraban allí detenidos. «En la Fiscalía vimos al matrimonio. Ella tenía puntos en la barbilla, los labios hinchados y dos moratones en la parte baja de la cara», relata la testigo. Después de declarar, tuvieron que esperar ante una posible rueda de reconocimiento física; prueba que al final no llegó a realizarse. Según ha podido saber este periódico, uno de los arrestados es un menor extranjero no acompañado que días antes había abandonado el centro de acogida en el que se encontraba.

 

Alerta botellón: la Policía investiga a decenas de menas que aprovechan multitudes y altercados para atracar​

Al menos media docena de jóvenes han sido acuchillados en botellones en Madrid ciudad y algunos municipios en los dos últimos fines de semana. Las aglomeraciones de personas bebiendo en la calle están siendo utilizadas por grupos organizados para cometer atracos muy violentos. Pasó la semana pasada, pero se han repetido hechos muy graves de nuevo en la madrugada de ayer. Hasta el punto de registrarse tres acuchillados en el parque del Oeste y altercados en la evacuación de la zona contra la Policía. Hubo, incluso, barricadas en plena calle de Ferraz y en Pintor Rosales, con lanzamientos de objetos a los agentes por parte de 200 vándalos.

Fuentes policiales indican que, debido al blindaje en torno al parque de Berlín, en Chamartín, tras el botellón del fin de semana anterior, donde también un joven resultó herido a cuchilladas en un robo, se había trasladado allí a parte del refuerzo de 200 municipales que vigilan los puntos calientes de jueves a domingo desde primavera. También había decenas de uniformados en Ciudad Univesitaria, donde hace quince días 25.000 jóvenes se juntaron para beber, incumpliendo todas las restricciones por el Covid-19.




Pero la noche del sábado la multitud se trasladó al parque del Oeste y al cercano Templo de Debod. Unos pocos comenzaron a llegar a última hora de la tarde con sus bebidas, pero fueron pronto dispersados. Sin embargo, horas después, ya de noche y con otro contingente de policías y la Unidad de Drones del Ayuntamiento en torno al Wanda por el partido entre el Atlético de Madrid y el Barcelona, la situación se complicó en el parque del Oeste. Aprovechando la masificación y la borrachera generalizada, grupos de menas y otros marroquíes con la mayoría de edad recién cumplida se hincharon a robar carteras y teléfonos móviles. Tres jóvenes fueron acuchillados, dos de carácter leve y el tercero, con pronóstico reservado, fue trasladado por el Samur al hospital Clínico San Carlos.

En torno a las dos de la madrugada, ya con las Unidades Centrales de Seguridad (UCS), los antidisturbios de la Policía Municipal, desplegadas en la zona, una masa de unos 200 vándalos, cubiertos con capuchas de sus sudaderas y palos, la emprendieron contra los agentes. En la calle de Ferraz y en Pintor Rosales volcaron contenedores y, además, montaron una barricada con las vallas de tipo baliza de las obras del entorno de la plaza de España. Llovieron piedras y botellazos.

Los municipales pidieron refuerzo a la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) y a la de Intervención Policial (UIP) del CNP. Ambos Cuerpos de antidisturbios estuvieron trabajando entre las dos y las cinco menos cuarto de la madrugada en acabar con los altercados. La noche terminó con lunas de coches y cristaleras de marquesinas reventadas, además de desperfectos en una estación de Bicimad valorados en 13.000 euros.

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Pablo Hasel y el 1-O​

Nuestras fuentes explican que la mayoría de los 200 vándalos eran chavales que participaban en el botellón, muchos universitarios, que se «envalentonaron» atacando. Distintos eran los que perpetraron los atracos, la mayoría chavales de Marruecos y también se detectó a una veintena de dominicanos, que podrían ser de alguna banda latina.

La Policía está investigando a este tipo de grupos, que son los que están detrás también del salvaje atraco a una chica y a su novio, el 28 de agosto, en la calle del Arenal (le reventaron la boca y le arrancaron los dientes a ella y a él le rompieron una ceja) y de los ‘mataleones’ a gente mayor en Centro y Batán. «Son marroquíes; los hay menas y otros que entraron en España con 13 o 14 años y ahora tienen 18 o 20. Lo que hacen es aprovechar los tumultos y los disturbios para robar. Incluso revientan escaparates de tiendas», explica un investigador, que pone como punto de inflexión las revueltas a favor del rapero Pablo Hasel, en febrero de 2020, donde se detuvo a menas que se sumaron a los destrozos en establecimientos.

Sin embargo, la ‘inspiración’ de este tipo de delitos lo sitúan en torno a las protestas violentas del 1-O en Cataluña en 2017, que aprovechaban los marroquíes en su propio beneficio: «Barcelona está muy mal, a punto de explotar. Pero es lamentable cómo se está poniendo el centro de Madrid. Y en el País Vasco ocurre lo mismo, al calor de los reductos que quedan de la kale borroka».

Violación a una chica británica en Argüelles​

Los policías consultados detallan que los clanes magrebíes que están operando «son más violentos que las bandas latinas, aves de rapiña». «Estos no tienen ritos de iniciación ni una estructura como tal. Su simbología es el dinero. Van en grupos de mínimo de tres y pueden ser hasta quince. Puede haber un total de 50 de estos jóvenes dedicándose ahora en Madrid a estos robos tan violentos y utilizan machetes», precisan.

Y a cosas mucho peores. Porque la madrugada del viernes al sábado, cuando estaban desalojando la plaza del Dos de Mayo, en Malasaña, donde también hubo lanzamientos de piedras y botellas a los agentes, llegó un aviso espeluznante: en torno a las dos de la noche, una joven británica que regresaba a su casa ebria fue abordada por un grupo de marroquíes. Se ofrecieron a acompañarla, pero, al llegar al portal, en Martín de los Heros, la forzaron dentro y uno de ellos, de unos 19 años, la violó.

 

La banda del botellón que amenaza Madrid: delincuentes muy jóvenes, portan machetes y cuentan con chicas entre sus miembros​

Una violenta banda de menores de origen magrebí está causando estragos en los botellones y reuniones de jóvenes en los últimos días en Madrid. Van armados con cuchillos y hasta con machetes para afanar móviles y carteras en las concentraciones juveniles impregnadas de alcohol. Son desafiantes, provocadores y altivos. Se les detiene y vuelven a delinquir sabiendo que sus leves fechorías no van a acarrear ningún castigo penal. Su arrogancia les ha llevado incluso a burlarse en algún caso de los agentes: «Ja, ja, esta tarde mismo estoy en casa», han llegado a decir a la cara a los agentes.

Han sido identificados en varias ocasiones, siete fueron detenidos en las fiestas de Villaviciosa y este fin de semana han vuelto a actuar en un macrobotellón del parque del Oeste. Si las víctimas se resisten, atacan con crueldad y ya han dejado un reguero de sangre con seis apuñalados en estas concentraciones. Hasta la propia vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, puso ayer en aviso a los jóvenes que acuden a estas reuniones para beber alcohol por culpa de esta banda del botellón. «Detectamos que hay bandas organizadas que roban móviles, que provocan peleas... Esto tienen que saberlo los jóvenes, que si el coronavirus no es suficientemente disuasorio que sepan que en estos botellones se están produciendo estos altercados de bandas organizadas», expresó la número dos del Ayuntamiento de Madrid.

Esta banda del botellón está compuesta por unos 20 menores, algunos que residen en distritos del sur de la capital de España y en otros municipios como Leganés o Las Rozas, según las fuentes de la investigación.

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Su objetivo es buscar por redes sociales las convocatorias de botellón en Madrid y también acuden a las fiestas de distritos y pueblos de la periferia de la región, sobre todo en los municipios más ricos.

Se reúnen los viernes y sábados por la noche para iniciar su cacería. Beben y escuchan música hasta la una y las dos de la madrugada. A esa hora se despliegan. Son conscientes de que muchas de sus víctimas están muy bebidas y son más vulnerables. Es el momento de cometer los pillajes. Una vez que llegan al lugar del botellón buscan sus objetivos más débiles. Nunca en el meollo del botellón. Suelen elegir a jóvenes despistados que se separan de los grupos o a parejas que buscan más intimidad. Entre el grupo de asaltantes hay varias chicas que suelen elegir a otras adolescentes para pedirles el teléfono móvil con la excusa que se les ha estropeado el suyo. Normalmente, no consiguen su objetivo por lo que suelen actuar en ese momento los otros miembros de la banda para arrebatar el teléfono a la víctima elegida.

En otras ocasiones suelen emplear la violencia física desde el primer momento para apoderarse del teléfono móvil del menor. «A varios chicos les han pegado un puñetazo y si es necesario les amenazan con un cuchillo», cuenta uno de los investigadores. En contadas ocasiones suelen herir a la víctima, aunque eso ha ocurrido en Villaviciosa de Odón y también en el parque del Oeste este pasado fin de semana donde han sido apuñaladas al menos tres personas. El grupo está organizado y planifica sus golpes, aunque no está aún definida su jerarquía y quiénes son sus líderes. Se sospecha que son los más mayores del grupo los cabecillas, pero de momento es algo que está en fase de averiguación. Sí se ha verificado que disponen de una red de receptadores que les compran de forma inmediata los teléfonos móviles que roban.

El pasado 18 de septiembre, la Guardia Civil localizó a miembros de este grupo en Majadahonda cuando seguían a una chica. Los agentes les identificaron, pero no les detuvieron, ya que la víctima se negó a denunciarles. Los guardias les incautaron un cuchillo de cocina y un hacha. El pasado 25 de septiembre en las fiestas de Villaviciosa de Odón (Madrid), la Guardia Civil detuvo a siete miembros de este grupo, cinco de ellos menores. También recuperaron ocho teléfonos móviles robados. Una vez detenidos, la Guardia Civil comunicó a la Fiscalía de Menores su arresto. Sin embargo, fueron puestos en libertad sin pasar a disposición de la Fiscalía de Menores que les ha citado para declarar en los próximos días.

Entre los arrestados en Villaviciosa había jóvenes españoles de origen magrebí, dominicanos y marroquíes. No había ningún mena (menor extranjero no acompañado), según los investigadores. Alguno de ellos constaba como detenido en años anteriores por la Guardia Civil en otros puntos de la región. «Son muy violentos. Si no consiguen un teléfono móvil por las buenas lo hacen por las malas y, si se ven rodeados, provocan disturbios como en Villaviciosa», asegura un agente que está detrás de las pesquisas.

La banda del botellón intentó también acudir el pasado sábado de madrugada a las fiestas de Las Rozas, pero se encontró toda la zona blindada por los agentes de la Guardia Civil apoyados por los GRS y los agentes de la USECIC.

Este pasado fin de semana volvieron a camuflarse en el macrobotellón del parque del Oeste, una cita que acabó en graves altercados y numerosos daños en el mobiliario urbano. Ése es su territorio preferido, según fuentes policiales. «El parque del Oeste es un lugar donde suelen acudir a cometer sus asaltos. Ahí se sienten en su territorio», añaden desde la Policía.

Inmaculada Sanz, portavoz del Gobierno municipal del Ayuntamiento de Madrid y delegada de Seguridad y Emergencias, también confirmó ayer que hay un grupo de jóvenes que «roba a chavales congregados en los botellones y que los atracos son de madrugada. Y estamos seguros de que la Policía Nacional van a dar una respuesta contundente». Con todo, dijo que estos delincuentes no tienen nada que ver con los que causaron luego los incidentes en Moncloa el sábado por la noche, que acabaron con cargas policiales.

La delegada insistió en implicar a la Fiscalía de Menores para que valore las actuaciones a llevar. "Como administración entendemos que no es de recibo que menores de 14 años sufran intoxicaciones etílicas en muchos casos graves que ponen en peligro su propia vida. Y por lo tanto los padres deben conocer lo ocurrido y lo van a hacer inmediatamente porque Policía Municipal se lo va a comunicar. Nosotros no podemos mirar para otro lado", dijo Sanz que añadió que Policía Municipal de Madrid colocará agentes de paisano para evitar los macrobotellones que se están produciendo los últimos fines de semana, en los que se han producido agresiones, vandalismo y robos.

Por su parte, la Fiscalía de Menores de Madrid señaló ayer que no tiene constancia de la existencia de esta banda que roba en botellones. Sabe que hay menores detenidos en Madrid por atracos, pero desconoce si están organizados o si pertenecen a algún grupo. Al menos, dicen, nadie les ha informado de ello.

 

Detenida una manada de menas en Zaragoza por patear en el suelo a dos jóvenes para robar un móvil​

La Policía Nacional ha detenido en Zaragoza, durante la semana de la festividad del Pilar, a cinco ‘menas’ por agredir a otros dos jóvenes, ambos de 29 años, para intentar robar un móvil.

Según el Heraldo de Aragón, la agresión se produjo sobre las 4.00 horas del pasado día 13 de octubre a las puertas de un bar del centro de Zaragoza. Las dos víctimas salían del establecimiento cuando uno de ellos notó que alguien le introducía una mano en el bolsillo del pantalón con intención de robarle la cartera. El joven se giró para pedir explicaciones y se dio cuenta de que les rodeaba un grupo de cinco individuos, a los que, según el citado medio, se sumaron muchos más.

En pocos segundos, los dos estaban en el suelo recibiendo una lluvia de patadas y puñetazos, la mayoría en la cabeza. Uno de los jóvenes incluso tuvo que ser asistido en el hospital tras ser agredido con una botella de cristal en la cabeza.

Los dos agredidos lograron huir malheridos y se encontraron a una patrulla de la Unidad de Intervención Policial (UIP) que les auxilió. Dos de los detenidos son menores, de 16 y 17 años, y residen en centros de acogida de Zaragoza. Los adultos fueron identificados como Jaber S., Kheiddine B. y Mohamed M., y tienen entre 18 y 19 años.

Ninguno de los detenidos portaba el móvil que habían robado a uno de los jóvenes agredidos. El terminal le fue intervenido después a un menor que fue interceptado por la Policía Local.

 

Nuevo episodio de peleas, sexo y violencia en el centro de menores de Son Roca​

Agentes del Cuerpo Nacional de Policía han acudido tres veces, en menos de 24 horas, al centro tutelado de menores Norai (Son Roca) alertados por el personal de las instalaciones y los vecinos por la oleada de violencia, actos vandálicos, sexo y descontrol de algunos de los internos.

Sobre las 17:45 horas del sábado, un menor, de nacionalidad argelina, intentó acceder a unas dependencias restringidas del centro. Cuando los educadores se lo impidieron, el chico reaccionó de forma muy violenta y agresiva siendo necesaria la presencia policial. Esta es la versión ofrecida por los trabajadores del lugar a los agentes que acudieron al lugar del suceso en primera instancia, pero se sospecha que el incidente fue de mayor gravedad y que se intentó restarle importancia.

Unas horas más tarde, los vecinos volvieron a solicitar la presencia policial alertados por los gritos, golpes y discusiones que se escuchaban procedentes del interior del recinto.

Este domingo, a primera hora, desde las ventanas del centro se podía ver a algunos internos asomados a las mismas mientras se masturbaban. Unas horas más tarde, la Policía Nacional tuvo que desplazar un coche patrulla porque un educador y un intérprete tuvieron problemas serios con un interno (adolescente) muy violento y agresivo.

En las inmediaciones del centro tutelado del IMÁS es frecuente encontrarse a los internos fumando marihuana, atemorizando al barrio, haciendo botellones o saltando de ventana en ventana desde un segundo piso de altura. Las peleas entre los menores son constantes, muchas de ellas con armas blancas. Por su parte, la Policía Local de Palma y el Cuerpo Nacional de Policía no cesan en llevar de regreso al edificio a los adolescentes 'cazados' robando carteras en el centro de Palma y en la Platja de Palma.

 

Detenidos cuatro menores marroquíes por desvalijar varios vehículos en Santa Brígida​

Los inmigrantes se habían escapado de un centro de menores de Tafira Baja

La Policía Local de Santa Brígida ha detenido a cuatro menores marroquíes por desvalijar varios vehículos en una zona residencial del municipio de Gran Canaria.

La detención de los menores inmigrantes, que se habían escapado de un centro de menores de Tafira Baja, en Las Palmas de Gran Canaria, se produjo la noche de este lunes, tras recibir la Policía Local varias denuncias de vecinos que presenciaban cómo los chicos desvalijaban un coche estacionado en el Camino Cuesta del Reventón, un barrio residencial.

Los agentes municipales, una vez localizados los menores, se percataron de que varios vehículos de la zona presentaban roturas en los parabrisas y habían sido también saqueados. Además, los menores marroquíes realizaron un intento de robo en el interior de una vivienda en la misma zona.

A los menores se les intervinieron distintos objetos, como martillos para romper vidrios. Tras la detención se instruyeron las correspondientes diligencias sobre el caso y se espera que los menores pasen en los próximos días a disposición judicial.

Vecinos de Santa Brígida han denunciado que este tipo de incidentes se suceden de forma habitual.

 

Unas 300 personas se manifiestan en Son Roca contra un centro de menores​

Los vecinos de la barriada de Son Roca han dicho «basta ya». Unas 300 personas se concentraron durante la tarde de este martes frente al centro de menores Norai para protestar por los últimos altercados ocasionados por los usuarios. Durante la marcha, fuertemente vigilada por los antidisturbios de la Policía Nacional, los residentes lanzaron proclamas contra los educadores, los menas y el Consell de Mallorca por permitir esta situación.

«Nuestras hijas no pueden salir a la calle porque algunos internos las intentan violar. Se producen robos, palizas y rompen los cristales de los coches. Los queremos fuera de aquí», concluyen los manifestantes.

Esta improvisada marcha es fruto de los últimos altercados protagonizados por los internos del centro de menores Norai. El detonante de la marcha fue el incidente de un argelino que se encuentra hospitalizado en estado grave tras recibir una paliza por parte de un vecino de la zona al ver cómo el adolescente empezó a increpar a un grupo de chicas que se encontraba en un parque ubicado en Cap Enderrocat. Los hechos tuvieron lugar a las 19:20 horas del pasado lunes. Según las primeras hipótesis de la investigación y el testimonio de varios testigos, el interno no cesaba de hacerles proposiciones de índole sexual a las chicas. Es más, también apuntan que llegó a tocarle las nalgas a algunas menores.

En ese momento, un familiar de una de las víctimas se percató del ataque y acudió en auxilio de las chicas. Una vez allí, el joven se enfrentó al familiar y éste le propinó un puñetazo en la cara y una patada en la boca, dejándolo tendido en el suelo sangrando.

Rápidamente, agentes del Cuerpo Nacional de Policía y una ambulancia medicalizada del SAMU-061 se personaron en el lugar procediendo al traslado del herido hasta el hospital de Son Espases en estado grave. El chico tuvo que ser entubado dado que tenía problemas serios de respiración.

El mismo lunes, a las 21.35 horas, numerosas unidades de la Policía Nacional -provistas de escudos y cascos- tuvieron que acceder al interior del centro de menores Norai porque algunos internos estaban lanzando mobiliario desde las ventanas a la calle. Una vez dentro, los agentes redujeron a los chicos y pusieron orden en las instalaciones. Según los educadores, unos minutos antes se habían enzarzado en una reyerta varios internos.

 

Un vecino de Son Roca propina una brutal paliza a un menor de un centro de acogida​

Un interno del centro de menores Norai se encuentra hospitalizado en estado grave tras recibir una paliza por parte de un vecino de Son Roca que vio cómo el adolescente empezó a increpar a un grupo de chicas que se encontraba en un parque ubicado en Cap Enderrocat.

Los hechos tuvieron lugar a las 19:20 horas del pasado lunes. Según las primeras hipótesis de la investigación y el testimonio de varios testigos, el interno no cesaba de increpar a chicas de la zona y hacerles proposiciones de índole sexual. Es más, también apuntan que llegó a tocarle las nalgas a algunas menores.

En ese momento, un familiar de una de las víctimas se percató del ataque y acudió en auxilio de las chicas. Una vez allí, el argelino se enfrentó al familiar y éste le propinó un puñetazo en la cara y una patada en la boca dejándolo tendido en el suelo sangrando.

Rápidamente, agentes del Cuerpo Nacional de Policía y una ambulancia medicalizada del SAMU-061 se personaron en el lugar procediendo al traslado del herido hasta el hospital de Son Espases en estado grave. El chico tuvo que ser entubado dado que tenía problemas serios de respiración. Finalmente, se tomó declaración a los testigos y se cursó el correspondiente informe judicial sobre lo acontecido.

El mismo lunes, a las 21.35 horas, numerosas unidades de la Policía Nacional -provistas de escudos y cascos- tuvieron que acceder al interior del conflictivo centro de menores Norai porque algunos internos, todos ellos de nacionalidad argelina, estaban lanzando mobiliario desde las ventanas a la calle. Una vez dentro, los agentes redujeron a los chicos y pusieron orden en las instalaciones. Según los educadores, unos minutos antes se habían enzarzado en una reyerta varios internos.

Tal y como les adelantó en exclusiva Última Hora, durante el pasado fin de semana se han registrado numerosos incidentes en el centro obligando a la Policía Nacional y Policía Local de Palma a tener que desplazarse hasta el lugar hasta en cuatro ocasiones.


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Una tutora denuncia que falsos menas abusaban de chicas en un centro de menores de Ibiza​

Ana Gregorio fue expedientada y cesada como educadora del centro Pare Morey de Ibiza tras destapar numerosas irregularidades.

Una empleada del Consell de Ibiza, Ana Gregorio Roig (Ibiza, 1969), denuncia que ha sufrido represalias y ha sido expedientada por denunciar la existencia de abusos sexuales y otras irregularidades en el centro de menores Pare Morey de la isla, en el que trabajó como monitora durante siete años, desde 2013 a 2019.

El centro acogió por primera vez en 2018 a dos menores extranjeros no acompañados (menas), dos varones que habían llegado en patera a la isla de Formentera.

El personal no tardó en descubrir que en realidad ambos eran mayores de edad (de 19 y 21 años), pese a lo cual siguieron conviviendo con el resto de internos, sometidos al régimen de protección de menores. Esto permitía al centro, señala Ana Gregorio, seguir percibiendo la asignación económica por acoger a dos falsos menas.

Aunque habían llegado indocumentados, uno de ellos recibió autorización para viajar a Valencia, donde residía su hermano. Al regreso de este viaje, portaba su pasaporte, que quedó custodiado en la caja de seguridad del centro, a la que sólo tenían acceso la directora y otras dos empleadas. Este documento permitió comprobar que el joven magrebí, F., tenía en realidad 19 años.

Cada día un amigo le recogía en coche para acudir a trabajar como albañil (de forma irregular, ya que no tenía permiso de residencia). Hasta que, en marzo de 2019, ambos se estrellaron con el coche, arrollaron a un motorista y le abandonaron en la carretera, dejándole malherido. Según informó la prensa local, el conductor, que fue detenido pocas horas después, no tenía carné y el coche había sido presuntamente robado.

4.000 euros en la caja​

El accidente ocurrió un viernes. Asustado, el joven pasó el fin de semana oculto en casa de un amigo y no apareció por el centro hasta el lunes, cuando la prensa local publicó lo ocurrido, relata Ana Gregorio.

La educadora sostiene que el personal del centro permitió al joven marcharse llevándose el pasaporte y el dinero que guardaba en la caja fuerte de la directora (donde llegó a acumular cerca de 4.000 euros de su sueldo de albañil), para evitar que le cogiera la Policía.

La dirección del centro ocultó que tenía realmente 19 años, de modo que logró eludir un proceso penal como autor de un delito de denegación de socorro. La directora, Olga Egea Miró, ocupó el puesto número 4 en la candidatura del PSOE al Consell de Ibiza en las elecciones autonómicas de 2019.

Después de que se produjeran otros incidentes, Ana Gregorio dirigió en mayo de 2019 un escrito al Consell de Ibiza, en el que denunciaba que la dirección del centro era plenamente consciente de que los dos falsos menas en realidad eran mayores de edad y mantenían, con cierta frecuencia, relaciones sexuales con varias de las internas menores.

La denuncia que Ana Gregorio dirigió en mayo de 2019 al Consell de Ibiza.

La denuncia que Ana Gregorio dirigió en mayo de 2019 al Consell de Ibiza.

Estas relaciones sexuales, añadía en su escrito, "se minimizan a pesar de la diferencia de edad, facilitando el centro en varias ocasiones el desplazamiento a centros hospitalarios para la obtención de la pastilla del día después".

Ana Gregorio añadía que los dos falsos menas "son consumidores de sustancias tóxicas y se encubre esta práctica" y que a menudo habían protagonizado agresiones a residentes que sí eran menores de edad.

Por último, señalaba que el personal del centro "encubre hechos constitutivos de delito, como por ejemplo abusos, consumos, robos en establecimientos públicos o fugas y sólo se informa a parte del equipo que es afín al encubrimiento de dichas faltas o delitos".

Respecto al falso mena que se había visto envuelto en un grave accidente de tráfico, indicaba que "a pesar de que se tenía constancia de que su edad no correspondía con la que afirmaba ante la Guardia Civil, se mantuvo ésta para evitar cargos penales por omisión de socorro".

"Te vuelves en patera"​

Ana Gregorio había expuesto estos hechos en las reuniones semanales del equipo educativo ("Y. llegó ayer fumado, A. consume cocaína..."), pero dejó de hacerlo al comprobar que sus comentarios eran eliminados de las actas de la reunión.

Apenas dos semanas después de dirigir su denuncia al Consell Insular, varios internos acudieron a la Fiscalía de Menores a presentar cargos contra ella, respaldados por empleados que formaban parte del círculo de confianza de la directora.

Las acusaciones eran bastante endebles: dos menas sostuvieron que Ana Gregorio se había negado a darles unas magdalenas en una noche de Ramadán (cuando estaban hambrientos porque no habían comido nada en todo el día) y les había dirigido expresiones racistas: "Si no te gusta, te vuelves en patera". Un vigilante de seguridad alegó que la educadora era demasiado "seca y dura" con los internos.

Ana Gregorio rechaza estas acusaciones: "¿Cómo voy a ser racista? Mi padre emigró con cuatro años junto a mi abuelo a Argelia. Yo misma he sido emigrante. Nací en Ibiza pero he trabajado en Suiza, en Galicia, en Salamanca..."

Agresión sexual​

La Fiscalía archivó la investigación y trasladó los testimonios recogidos al servicio de Menores del Consell de Ibiza, que abrió un expediente reservado a Ana Gregorio, la cesó de su cargo de monitora y la devolvió a la plaza que había ganado en oposición en 2008, como auxiliar de enfermería en la residencia hospital de mayores de Cas Serres.

"El instructor del expediente disciplinario me dijo que no veía indicios de que yo hubiera actuado de forma incorrecta, pero que estaba recibiendo muchas presiones", señala Ana Gregorio.

La educadora envió numerosos mensajes en los que pidió al presidente del Consell de Ibiza, Vicente Marí Torres (PP), que le recibiera para exponerle esta situación. Nunca obtuvo respuesta.

Mensajes de Telegram que Ana Gregorio envió al presidente del Consell de Ibiza, Vicente Marí Torres (PP), el 8 de noviembre de 2019.

Mensajes de Telegram que Ana Gregorio envió al presidente del Consell de Ibiza, Vicente Marí Torres (PP), el 8 de noviembre de 2019.

Pocos meses después, se produjo en el centro una grave agresión sexual. Cuando una de las menores que tenía cierta discapacidad psíquica salió a fumar un cigarro, tres internos la obligaron a hacerles una felación.

"Según el protocolo", añade Ana Gregorio, "debían haber llevado inmediatamente a la menor al hospital para someterla a una exploración y luego a la Guardia Civil para presentar una denuncia. Como la directora no trabajaba el fin de semana, esperaron al lunes para llevar a la chica a la Guardia Civil, sin acudir al hospital. En este tiempo la manipularon".

La menor siguió conviviendo con sus agresores sexuales en el centro durante varios días. Finalmente, el servicio de Menores del Consell aceptó que se trasladara a vivir a Zaragoza con su hermana, que había solicitado varias veces asumir su tutela.

 

Detenido un menor fugado de Norai por asaltar a una mujer en el Paseo Marítimo​

La Policía Nacional ha detenido a un menor de edad por un delito de robo con violencia en el Paseo Marítimo de Palma. Según ha podido saber mallorcadiario.com, se trata de un menor argelino fugado del centro Norai de Son Roca. Se le acusa de asaltar, junto con otro hombre, a una mujer cuando corría por la Avenida Gabriel Roca. La intervención de un conductor fue vital para arrestar al ladrón.

Los hechos ocurrieron a primera hora de la mañana. La mujer practicaba ejercicio cuando un chico le agarró por los hombros y la tiró al suelo. Inmediatamente después, apareció un segundo agresor y comenzaron los tres a forcejear.

Mientras la víctima se encontraba tirada en el suelo y gritaba, los ladrones consiguieron arrebatarle una bandolera y otras pertenencias.

Un vehículo que pasaba por el lugar se detuvo para auxiliar a la mujer pero, después de que esta le indicase hacia dónde habían saliendo corriendo los agresores, el conductor realizó un cambio de sentido y fue en busca de los mismos. Así, logró retener a uno de ellos hasta la llegada de la patrulla policial.

Cabe reseñar que la víctima tuvo que ser trasladada a Son Espases debido a las lesiones.

 

Los 'antifascistas' piden que se vayan los 'Menas' de su barrio​

Dejan claro que su barrio es "antifascista, antirracista, multicultural donde no se discrimina a nadie" pero ya "no aguantan más".

Tres noches sucesivas de robos, agresiones, abusos de todo tipo, han acabado con la paciencia de un colectivo de ultra izquierda antifascista, antirracista y multiculturalista. Una plataforma que ha negado siempre el incremento de la inseguridad en el barrio por culpa de los menas. Los mismos que hasta ahora apoyaban a esos menores no acompañados y que fueron a favor de la transformación de un albergue en un centro de «menas», son los que ahora piden que se vayan de su barrio. «Aquí no se aguanta más» aseguran.

«Quiero dejar claro que este es en barrio antirracista y antifascista, que no queremos discriminar a nadie, que es un barrio multicultural donde siempre hemos convivido aquí multitud de personas de otros países. Hay personas de Sudamérica, hay personas del Continente Asiático, hay personas de etnia gitana y nunca hemos tenido ningún problema con nadie, siempre estamos dispuestos a convivir. Entonces, como es evidente que ese lugar donde están ahora los chavales, que no todos son culpables, no todos son delincuentes y algunos necesitan atención que allí no se les puede dar, queremos que ese lugar vuela a ser un albergue y sobre todo que estén en un lugar donde se pueden hacer cargo de ellos. Porque aquí no se aguanta más», ha afirmado uno de ellos muy indignados.

La situación en ese céntrico barrio de Madrid es cada vez más insostenible. Los vecinos aseguran estar atemorizados y con miedo a salir a la calle. Los más jóvenes y los ancianos, son las principales víctimas de estos menores de origen magrebíes. Los robos con violencia y los tocamientos a chicas, se han convertido en unas de las principales noticias en el barrio.


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Detenidos seis menores magrebíes por encerrar y amenazar a dos cuidadoras de un centro de acogida en Fuerteventura​

La Policía Nacional ha detenido a seis menores magrebíes de entre 15 y 17 años por encerrar y amenazar a dos cuidadoras del Centro de Acogida Amenac Ancor, en Puerto del Rosario (Fuerteventura).

Los hechos tuvieron lugar entre las 14.00 y las 14.40 horas de este miércoles después de que los menores se enteraran de que las cuidadoras se habían quejado de ellos por estar fumando porros, tenencia de drogas y no querer compartir habitaciones con subsaharianos, según han señalado a Europa Press fuentes policiales.

En este sentido, fue otro empleado del centro el que alertó de lo que estaba ocurriendo, por lo que hasta el lugar acudieron agentes de la Policía Nacional que tuvieron que tirar la puerta abajo para liberar a las mujeres, ya que los presuntos autores la habían dejado bloqueada.

Por su parte, los efectivos policiales procedieron a la detención de los seis jóvenes por supuestos delitos de detención ilegal y amenazas.

 

Ingresa en Punta Blanca un menor de Piniers por agresión sexual​

Un menor marroquí, residente en el albergue habilitado de manera provisional en Piniers, ha ingresado en el centro de Punta Blanca de Ceuta como medida cautelar tras haber sido denunciado por una de las trabajadores adscritas a la Fundación SAMU por una presunta agresión sexual. Nada más interponerse denuncia se procedió a la actuación por parte de la Policía Nacional, materializada en la detención del menor y posterior traslado a dependencias judiciales. De momento, se ha ordenado la medida de mayor castigo en estos casos que es el ingreso en el reformatorio de Punta Blanca, tal y como han confirmado fuentes consultadas por El Faro de Ceuta. El delito con el que se le relaciona es una agresión sexual –al haber incurrido en tocamientos a la trabajadora- además de otro de atentado y lesiones.

Los hechos habrían ocurrido en este recurso temporal dispuesto por la Ciudad Autónoma para acoger a los cientos de menores marroquíes que cruzaron a Ceuta con motivo de la crisis de mayo. Tras haber pasado por las naves del Tarajal, se tuvo que habilitar distintos centros dentro del entorno de Piniers para dar cabida a los menores que habían cruzado en condiciones dignas.

En uno de estos recursos de Piniers fue donde se produjeron los hechos, en donde el menor agredió a la fémina, para posteriormente incurrir en un atentado y lesiones contra otras personas. Al presentarse denuncia en la Jefatura Superior, se actuó de inmediato procediendo al arresto del implicado, que deberá permanecer en este recinto de Calamocarro a la espera de la evolución judicial del caso.

La fundación SAMU no tenía "constancia" de la agresión sufrida​

Una vez conocida la noticia de la supuesta agresión sufrida por una trabajadora del SAMU en Pinniers, la Fundación SAMU ha querido hacerse eco y ha mandado un comunicado a los medios de comunicación. Indican que "no hemos conocimiento de los hechos hasta su aparición en prensa este mismo día ni tampoco acceso al contenido de la denuncia. La trabajadora no había informado de los mismos a sus superiores por motivos que nos son ajenos y que, en cualquier caso, respetamos".

En cualquier caso, la Fundación afirma que "los esfuerzos y la atención" están centrados en presar soporte a la víctima ofreciéndole todo el apoyo en materia legal, psicológica y anímica. "La máxima preocupación ahora es el bienestar emocional de nuestra compañera", prosiguen.

Asimismo, desde el SAMU comunican que están a la "entera disposición" de la autoridad policial instructora de las diligencias, cuyas indicaciones "se seguirán escrupulosamente para no interferir en la investigación en curso".

Por último, la Fundación "lamenta profundamente" lo ocurrido y condena "radicalmente" comportamientos como los que reflejan los medios que se han hecho eco de esta información.

 

Un menor del centro Norai agrede a dos educadores tras una pelea​

Nuevo y grave conflictivo en el centro de menores Norai, dependiente del Institut Mallorquí d’Afers Socials (IMAS). En esta ocasión, dos educadores y un menor tuvieron que ser trasladados a un centro hospitalario para ser atendidos por diversas lesiones tras producirse un violento enfrentamiento.

Según fuentes próximas al caso a las que ha tenido acceso Ultima Hora, los hechos se produjeron a las 19.50 horas del pasado domingo. En ese momento, uno de los internos, argelino de 17 años de edad, se dirigió a uno de sus educadores y le pidió que le entregara una tablet. El profesional le dijo que en ese momento no se la podía facilitar, pero que tenía su teléfono móvil. A partir de ese instante, el adolescente comenzó a gritar, amenazar de muerte al trabajador y a decirle, en árabe y en español, que le entregara la tablet o tendría problemas.

Ante la negativa del personal docente, el joven cogió su teléfono móvil y lo estampó literalmente contra las escaleras a la vez que se enfrentaba al educador. En ese instante, otro trabajador acudió en apoyo de su compañero y le pidió al chico que se pusiera la mascarilla y que se tranquilizara. Es más, le pidió que saliera fuera un rato para tomar el aire y calmarse. Acto seguido, el argelino se abalanzó sobre los educadores iniciándose un forcejeo. Ante estos hechos, se optó por llamar a la Policía Nacional. El menor no cesaba de toser en la mano de los educadores, empujarles y amenazarles de muerte.    A la llegada de las unidades policiales y, con los agentes presentes, el interno siguió profiriendo todo tipo de insultos y amenazas de muerte.

Unos de los docentes sufrió lesiones en una mano y el otro sufrió una crisis de ansiedad. Al final, los tres implicados fueron trasladados a un centro hospitalario para ser atendidos. Hasta el centro Norai, al margen de la ambulancias, también se personaron sanitarios y médicos del PAC de la barriada para atender a los heridos.

Barrotes​

La dirección de Norai está acabando de instalar barrotes en las ventanas de la segunda planta. Se trata de una medida para evitar que los internos salgan a la fachada y traten de pasar de una habitación a otra. También quieren evitar que los internos se sienten en la ventana con los pies colgando.