La Unión Europea entra en la partida: propondrá limitar el acceso a menores de 13 años a las redes sociales
La Unión Europea prepara una nueva regulación destinada
a restringir el acceso de niños y adolescentes a las redes sociales. Esta medida llega después de que varios países, de forma independiente, comenzaran a anunciar esta medida. Por no hablar de que se le pedía a la Unión Europea
una norma europea en común. Es por ello que Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea,
ha confirmado que el Ejecutivo comunitario estudiará las recomendaciones presentadas por un panel de expertos
y elaborará una propuesta concreta después del verano. Por tanto, actualmente no existe una prohibición aprobada ni una nueva edad mínima legal aplicable en los 27 Estados miembros.
La iniciativa busca establecer
un marco común para toda la UE y evitar que cada país termine aprobando reglas diferentes. El debate tampoco se limita a decidir una única edad mínima: incluye
controles progresivos según el desarrollo del menor, sistemas privados de comprobación de edad y obligaciones mucho más estrictas para las empresas tecnológicas. El objetivo declarado es que la responsabilidad de demostrar que una plataforma resulta segura
recaiga sobre su proveedor y no exclusivamente sobre los padres o los propios menores.
La Unión Europea plantea restringir el acceso a las redes sociales a menores de 13 años
La principal recomendación consiste en establecer una restricción armonizada para
impedir que los menores de 13 años accedan libremente a redes sociales y otros servicios digitales de riesgo como
los chatbots de IA. Esto no equivaldría necesariamente a una prohibición absoluta: los niños podrían utilizar determinados servicios adaptados a su edad durante periodos limitados, siempre con autorización y supervisión de sus padres o dentro de contextos educativos. La Comisión todavía deberá decidir qué elementos del informe convierte finalmente en una propuesta legislativa.
El informe adopta un sistema progresivo. Para los niños con una edad entre 0 y 2 años recomienda
evitar la exposición a pantallas y priorizar la interacción presencial. Entre los 3 y los 12 años plantea únicamente
un uso supervisado, limitado y con contenidos apropiados para cada edad. A partir de los 13 años comenzaría
una autonomía gradual, que debería aumentar conforme el adolescente madura hasta acercarse a una autonomía prácticamente completa entre los 16 y los 18 años.
Estas medidas están bastante suavizadas si consideramos lo que hemos visto en otros países o lo que han demandado países europeos como España. Y es que la norma común es
prohibir el acceso a las redes sociales a menores de 16 años. Mientras que Europa ahora habla de una edad mínima
de 13 años para limitar el acceso a cierto contenido o poder acceder pero utilizando una autorización y supervisión de sus padres. Es por ello que los Estados miembros también conservarían
la posibilidad de imponer restricciones adicionales a los adolescentes mayores de 13 años.
Esto implicaría "identificar" a toda aquella persona que entre a una red social
Por un lado, estas plataformas o redes sociales
deberán identificar si dueño de la cuenta es menor o mayor de edad. Para ello se pueden recurrir a numerosos sistemas de verificación, los cuales pasan por fotografías o vídeos para el escaneo biométrico, hasta exigir documentación oficial como pueda ser un documento de identificación o una tarjeta de crédito.
Es por ello que los expertos recomiendan implementar sistemas
que no obliguen a las plataformas a recopilar documentos de identidad ni datos biométricos para estimar la edad. La solución debería permitir acreditar únicamente que una persona pertenece a una determinada franja, utilizando tecnologías como las pruebas de
conocimiento cero, sin revelar su nombre, fecha exacta de nacimiento u otra información que permita rastrearla. La infraestructura europea de verificación ya puede adaptarse para demostrar categorías como "mayor de 13 años" y está diseñada para integrarse posteriormente en la Cartera Europea de Identidad Digital.
El siguiente paso corresponderá a la Comisión Europea,
que presentará sus propias medidas después del verano. Un eventual reglamento o directiva todavía tendría que superar el proceso legislativo y recibir el respaldo del Parlamento Europeo y de los Estados miembros, por lo que su entrada en vigor no será inmediata. La iniciativa, sin embargo, aumenta considerablemente la presión sobre las grandes plataformas, que ya están siendo investigadas en Europa
por el diseño potencialmente adictivo de algunos de sus servicios y por la eficacia de sus mecanismos para impedir el acceso de niños demasiado pequeños.
La Unión Europea prepara una nueva regulación destinada a restringir el acceso de niños y adolescentes a las redes sociales.
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