OVNIs (UAP) Derribados en EEUU y Canadá



Recientemente, dos UAP (Antes llamados OVNIs) han sido derribados en Canadá y el Norte de Alaska. Los datos que han ido apareciendo, os los mostramos en el siguiente video, asimismo, efectuamos unas reflexiones sobre lo sucedido.
 
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César Vidal da una razonable justificación a la repentina aparición de los OVNI​

Por fin está aquí, lo que ya llevábamos esperando desde hace un tiempo: la invasión alienígena. Y curiosamente lo hace a tiempo: cuanta más gente hay poniendo en duda al estado, a las mal llamadas élites y a los intentos por formar un gobierno mundial e implantar la Agenda 2030, aparecen, casualmente, los avistamientos OVNI.

Pero esos avistamientos no son difundidos, en esta ocasión, en canales y medios conspiranoicos, no. Curiosamente, y precisamente cuando más les interesa despistar, son los gobiernos y grandes medios de manipulación los que nos hablan de ello. Incluso se nos dice que el gobierno estadounidense ha derribado uno de estos objetos en Alaska. Es más, los gobiernos de Estados Unidos y Canadá nos cuentan que han cerrado los espacios aéreos.

Pero a pesar de ello, los organizadores de esta farsa tienen un problema en esta ocasión puesto que ya lo esperábamos. Llevábamos esperando esta “invasión alienígena” desde hace mucho tiempo. Y es que nos volvemos a encontrar con que los mismos que crean el problema nos van a dar la solución. ¿Caerán muchos en la nueva trampa de esta gentuza?

Lo desconocemos, pero la realidad es que esta invasión alienígena es más necesaria que nunca para despistar y que no se hable de otras cosas, ya que, en esta ocasión, los problemas a ocultar son los mismos en todos los países.

César Vidal nos cuenta cuáles serían alguno de los motivos. Pero seguramente haya muchos más.



 

Objetos volantes en EE UU: ¿descartan que sean extraterrestres? “No descartamos nada”, contesta el Pentágono​

No hay indicios de que los ovnis sean de origen alienígena, pero las declaraciones de un general dan alas a la especulación

Este domingo era en Estados Unidos el día de la Super Bowl. Pero mientras Patrick Mahomes guiaba a los Kansas City Chiefs hacia la victoria, el Pentágono convocó una rueda de prensa para aclarar las apariciones de ovnis en el espacio aéreo de Estados Unidos y Canadá. ¿Aclarar? No hubo muchas explicaciones y el Pentágono ni siquiera quiso descartar la hipótesis de que los objetos sean extraterrestres, aunque no hay indicios de ello.

Esta fue la pregunta de la periodista de The New York Times Helene Cooper y la respuesta del general Glen D. VanHerck, al mando del Comando Norte de la Fuerza Aérea:

—Dado que todavía no nos ha podido decir qué son esas cosas a las que estamos disparando desde el cielo, eso plantea la pregunta: ¿Han descartado alienígenas o extraterrestres, y si es así, por qué? Porque eso es lo que todo el mundo nos está preguntando ahora mismo.

—Gracias por la pregunta. Dejaré que la comunidad de inteligencia y contrainteligencia lo averigüen. Yo no he descartado nada en este momento. Seguimos evaluando cada amenaza o amenaza potencial desconocida que se acerca a América del Norte con la intención de identificarla.

No descartar algo no es creer que algo sea así ni tener sospechas de ello, pero una declaración semejante no ayudaba mucho a clarificar nada. Llegaba, además, después del derribo del tercer objeto volante no identificado en tres días. “Los estamos llamando objetos y no globos por una razón”, añadió VanHerck. El derribado el viernes era del tamaño de un coche pequeño, el abatido el sábado tenía una forma cilíndrica y el del domingo, octogonal.

Quizá por la alarma y confusión creada por las declaraciones del general, fuentes del Pentágono salieron después de la rueda de prensa a explicar a diferentes medios que no hay ningún indicio de que los objetos derribados sean de origen alienígena. Las hipótesis principales con las que se trabaja es que procedan de otro país y el hecho de que se hayan detectado tantos en tan poco espacio de tiempo es consecuencia de que están encendidas todas las alarmas desde la aparición de un globo chino la semana anterior a la aparición de estos nuevos objetos misteriosos.

Melissa Dalton, subsecretaria de Defensa para Defensa Nacional y Asuntos Hemisféricos, señaló en la misma rueda de prensa: “Hemos estado examinando más de cerca nuestro espacio aéreo a estas altitudes, incluyendo la mejora de nuestros radares, lo que puede explicar, al menos en parte, el aumento de los objetos que hemos detectado en la última semana”.


Qué pesaos...
 

La gran teoría de la conspiración sobre los ovnis: es una cortina de humo para tapar un 'Chernóbil' en Ohio​

En los últimos días, al mismo tiempo que sobre el espacio aéreo de EEUU y Canadá aparecían objetos volantes no identificados, se ha desarrollado una gran teoría de la conspiración en las redes sociales que argumenta que todo esto no es más que una maniobra de distracción orquestada desde la Casa Blanca para tapar lo que para algunos es la "mayor desastre natural" en la historia del país. A lo que se refieren los conspiranoicos es a un accidente de tren ocurrido hace una semana en Ohio, que provocó la liberación a la atmósfera de sustancias químicas. ¿Ovnis para tapar un 'Chernóbil?

Según algunos usuarios, entre los que hay personas de todos los países, escépticos y perfiles de dudosa procedencia, hay periodistas detenidos por intentar informar del suceso, que habría tenido como consecuencia la contaminación de toda la zona. El resultado: impacto en el agua, que ahora sería impotable, la muerte de miles de animales, y la afectación a la salud de las personas que viven allí. Casi todo ello, eso sí, se basa en especulaciones y en el testimonio de los vecinos del territorio afectado, ya que no hay apenas datos oficiales para corroborar lo sucedido.

Lo que sí es seguro es que la noticia ha pasado desapercibida para algunos de los grandes medios de comunicación, que apenas ha tenido cobertura, que hay un periodista arrestado y que lo ocurrido podría tener a corto plazo graves consecuencias para el medio ambiente. De momento, se han reportado casos de peces, ranas, pollos e incluso perros y zorros muertos.



Hace justo una semana, las autoridades de Ohio comenzaron a liberar de forma controlada material tóxico, en concreto cloruro de vinilo, una sustancia que a la larga puede provocar cáncer, de varios vagones del tren accidentado que tenía el riesgo de estallar y causar estragos en los alrededores.

El siniestro, que no provocó víctimas mortales, ocurrió la noche del viernes 10 de febrero en East Palestine, una localidad en la frontera de Ohio y Pensilvania, originando un incendio que afectó durante días a los vagones y que provocó una gran columna de humo.

Las autoridades emitieron una orden de evacuación para las personas que vivían dentro de un radio de una milla (1,6 kilómetros) del siniestro, por la posibilidad de que se originase una explosión, incluyendo a varios residentes de Pensilvania.

En ese sentido, advirtieron que la quema controlada crearía una columna de cloruro de hidrógeno y fosgeno, un gas altamente tóxico que puede causar problemas respiratorios y vómitos, e incluso la muerte, y que se usó como arma en la Primera Guerra Mundial. De ahí la importancia de la evacuación.

Más tarde, la empresa ferroviaria Norfolk Southern y la Agencia de Manejo de Emergencias de Ohio confirmaron a CNN que la liberación de los materiales tóxicos se estaba produciendo con éxito en cinco vagones que se encontraban inestables, aunque las tareas se alargarían varios días más.

Para entonces muchos de los habitantes de East Palestine ya habían abandonado sus hogares durante el fin de semana, pero los funcionarios locales indicaron que más de 500 residentes se negaron a irse, según un comunicado de las autoridades citado por CBS.

Las evacuaciones se extendieron a áreas cercanas en todos los ámbitos en el condado de Beaver (Pensilvania). A día de hoy, aún no han podido regresar a casa.

La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte está investigando la causa del accidente, pero desde que tuvo lugar, y después de que apareciesen ovnis sobre el espacio aéreo de EEUU, tras el descubrimiento de un globo espía chino que sí fue identificado, nació la teoría de la conspiración del tren. Y más allá de las consecuencias que lo ocurrido pueda tener para el medio ambiente (que las tendrá), algunos ya han creado un 'Chernóbil' estadounidense que el presidente Joe Biden estaría ocultando.

Lo cierto es que, tal y como recoge 'The Guardian', en un artículo publicado este fin de semana. es que el incidente es una "llamada de atención" sobre los peligros de los descarrilamientos de trenes con productos químicos si no se toman medidas al respecto.

La supervisión ineficaz y una industria en gran medida autocontrolada que ha reducido la fuerza laboral ferroviaria en los últimos años, ya que prioriza las ganancias récord sobre la seguridad, es responsable del accidente, según Ron Kaminkow, ingeniero de locomotoras de Amtrak y ex ingeniero de carga de Norfolk Southern.

"El accidente de Ohio es la punta del iceberg y sirve como una bandera roja", dice Kaminkow, subrayando que "si no se hace algo, la situación empeorará y el próximo descarrilamiento podría ser un cataclismo".

Y es que, alrededor de 4,5 millones de toneladas de productos químicos tóxicos se envían por ferrocarril cada año y un promedio de 12.000 vagones de ferrocarril que transportan materiales peligrosos pasan por ciudades y pueblos cada día, según el Departamento de Transporte de EEUU.

 

¿Qué es lo que ha pasado en Ohio, que ahora el gobierno estadounidense parece querer silenciar con apariciones OVNI?​

Mucho se está hablando en los últimos días de apariciones de supuestos objetos volantes no identificados y poco, muy poco, de lo que sucede sobre el terreno, unos cientos de metros más abajo. Y casualmente, todo ello surge cuando se ha producido un escándalo acerca de lo sucedido con los gasoductos Nord Stream y el más que seguro sabotaje de los mismos por parte del gobierno estadounidense, entre otras cosas.

Y es que hay muchos asuntos de los que los gobiernos parecen no querer hablar, como, por ejemplo, lo sucedido en el estado de Ohio, Estados Unidos, con el trágico accidente de un tren, que podría tener nefastas consecuencias para la población.

La historia es la siguiente: la pasada semana, un tren de más de 100 vagones descarriló en East Palestine, Ohio, cerca de la frontera del estado con Pensilvania, una ciudad que tiene unos 5.000 habitantes. El accidente lanzó cincuenta de esos cien vagones de mercancías fuera de las vías. Veinte de los vagones de carga del tren transportaban materiales peligrosos, diez de los cuales fueron detallados. Si bien el accidente no tuvo víctimas mortales, de esos diez automóviles, cinco contenían cloruro de vinilo presurizado, un gas cancerígeno altamente inflamable.

Para abordar el escenario volátil alrededor del lugar del accidente, la Agencia de Manejo de Emergencias de Ohio ejecutó su plan de ventilar el gas tóxico con una quema controlada para evadir una explosión descontrolada que presentaba el riesgo de daños catastróficos.

Sin embargo, esa operación envió grandes columnas de humo que contenían cloruro de vinilo, fosgeno, cloruro de hidrógeno y otros gases al aire mientras las llamas de la quema controlada continuaban durante días. El fosgeno en particular es un gas altamente tóxico que puede causar vómitos y problemas respiratorios. La toxicidad del gas fosgeno es tan potente que anteriormente se utilizó como arma química durante la Primera Guerra Mundial.

Los químicos peligrosos en el aire llevaron a los funcionarios a emitir órdenes obligatorias de evacuación y refugio del lugar dentro de un radio de una milla a partir del lugar donde descarriló el tren. Esas órdenes obligaron a casi 2.000 residentes de Palestina Oriental a abandonar sus hogares. A pesar del riesgo para la seguridad pública en las proximidades del lugar del accidente, más de 500 personas dentro de los parámetros de la orden de evacuación se negaron a abandonar sus hogares. Sin embargo, esas órdenes se levantaron el 8 de febrero, lo que permitió a los residentes regresar al área adyacente al desastre.

Pero parece que la cosa, lejos de lo que cuentan las autoridades, aún no ha terminado. Y es que se están produciendo muertes de animales en una cantidad que está alarmando a los habitantes de East Palestine. Es decir, las consecuencias que la explosión de estos vagones podrían acarrear a los habitantes de aquella ciudad y todo aquel que esté cerca podrían ser terribles.

De hecho, muchos conocidos comunicadores alternativos de éxito, como es el caso de Stew Peters, lo están denunciando en sus redes sociales: “Todos estos “objetos voladores” son una distracción para desviar su atención de las cantidades masivas de cloruro de vinilo mortal que el gobierno decidió quemar en las tierras agrícolas de Ohio”.



¿Y ahora el problema son los globos chinos y los supuestos OVNI? Parece que es un intento descarado de desviar la atención. De hecho, hay muchos medios que están calificando todo lo que está sucediendo en Ohio como un nuevo Chernóbil.

 

EEUU lanzará una fuerza especial para cazar ovnis​

La Casa Blanca ha anunciado la creación urgente de una fuerza especial para estudiar los ovnis de forma constante. Su misión ejecutiva será investigar su naturaleza y los riesgos potenciales para la seguridad nacional de los EEUU, pero, además, como indica el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, John Kirby, valorará las "políticas a implementar" sobre la detección, análisis y disposición de los ovnis detectados.

Kirby dijo ayer lunes que "cada elemento del Gobierno redoblará sus esfuerzos para comprender y mitigar estos eventos". Según apuntan fuentes oficiales al Wall Street Journal, el responsable final de este grupo es Jack Sullivan, el asesor de seguridad nacional del presidente Joe Biden. Esta nueva fuerza de la Administración, afirman, estará compuesta por “elementos” del Pentágono, la Administración Federal de Aviación (FAA, en sus siglas en inglés), el Departamento de Seguridad Nacional y “otras agencias del Gobierno”.

¿Histeria colectiva o riesgo real?​

El grupo especial surge después de la alarma social y política tras el aparente incremento de avistamientos —en realidad, causado por un ajuste en los radares de detección temprana de la defensa aeroespacial norteamericana (NORAD)— después del descubrimiento del globo espía chino. Kirby asegura que, después de abatir tres objetos volantes no identificados sobre EEUU y Canadá, no hay ningún ovni sobre suelo estadounidense en estos momentos.

El secretario de defensa Lloyd Austin añadió ayer en rueda de prensa que quería “dejar claro que los tres objetos retirados este fin de semana son muy diferentes de lo que estábamos hablando la semana pasada [el globo espía chino]”. Por ahora, saben que el objeto eliminado sobre el lago Hurón [cuyo derribo se puede escuchar en la conversación de los pilotos sobre estas líneas] era un globo metálico de forma cilíndrica, sin propulsión y del tamaño de un coche. El objeto tenía unas cuerdas colgando, lo que indica que podría haber llevado y soltado una carga antes de ser derribado. El objeto eliminado en Canadá también llevaba aparejos y ninguna carga. Ni el FBI ni los militares norteamericanos, apunta Austin, han recuperado ningún resto de los tres derribos más recientes todavía. El secretario ha recalcado que confirmarán lo que son una vez que haya recuperado los restos.

Antes de esa rueda de prensa, el general de la Fuerza Aérea de los EEUU, Glen VanHerck, no descartó que los tres ovnis interceptados después del derribo del globo espía chino pudieran ser de origen extraterrestre, una afirmación que fue acotada ayer por la portavoz de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre: "No hay indicios de alienígenas o de actividad extraterrestre en estos recientes derribos. Quería asegurarme de que el pueblo estadounidense lo supiera y es importante que lo digamos desde aquí".

Esfuerzo militar…​

El año pasado, el Pentágono —y a instancias de las comisiones de Defensa del Congreso de los EEUU— abrió una oficina para la investigación de los ovnis a raíz de un largo informe de 2021 sobre avistamientos de estos objetos por parte de aviones y navíos militares: el Grupo de Sincronización de Identificación y Gestión de Objetos Aerotransportados. Se desconoce si esa oficina se integrará dentro de esta nueva fuerza especial de urgencia. En enero, la agencia militar anunció que había recibido más de 350 denuncias sobre posibles fenómenos aéreos no identificados. El nuevo informe afirma que 163 de estos avistamientos eran globos o fenómenos parecidos. Algunos fueron identificados como drones, pero hay 171 detecciones que todavía no tienen explicación.

El Gobierno recibió críticas de políticos republicanos durante el episodio del globo. Pero Marco Rubio —uno de los republicanos que lleva años abogando por incrementar la agresividad de las medidas para la detección, intercepción y análisis de los ovnis— dice que esto es algo que ha pasado durante años: "Las últimas 72 horas revelaron al público lo que estaba sucediendo durante años, aeronaves no identificadas operando rutinariamente sobre el espacio aéreo restringido de EEUU". Por su parte, Christopher Mellon —que en su día fue subsecretario adjunto de Defensa de Inteligencia con Bill Clinton y George W. Bush— denunció que "la [fuerza aérea norteamericana] realmente tiene que dar explicaciones sobre los fenómenos aéreos no identificados. Las personas que se sorprenden por la presencia de estos objetos no han estado prestando atención. [Es] una de las razones por las que he estado pidiendo cambios en nuestros sensores y procedimientos de presentación de informes durante años".

… y civil​

Por su parte, la NASA anunció el pasado verano un nuevo estudio independiente sobre los ovnis, puramente desde una perspectiva científica, como nos contaba en estas mismas páginas Avi Loeb el pasado junio. El estudio se centrará en la identificación de los datos disponibles, en la mejor manera de recoger los datos futuros y cómo la NASA puede utilizar esos datos para avanzar en la comprensión científica de los ovnis. Este grupo de investigación no está vinculado al del Pentágono ni, que sepamos, a la nueva fuerza especial establecida por la Administración Biden.

Finalmente, está la red del proyecto Galileo, un programa fundado por Loeb y el Dr. Frank Laukien en la Universidad de Harvard. Este proyecto busca la detección y análisis de ovnis desde un punto de vista totalmente agnóstico. Según Loeb, el proyecto “evita el error estratégico de dar por supuestas las respuestas de antemano, utilizando telescopios para recoger nueva evidencia científica sobre objetos interestelares anómalos —como Oumuamua— o fenómenos aéreos no identificados (UAP, en sus siglas en inglés, u ovni en español), como los mencionados en el informe de la Oficina del Director de Inteligencia Nacional (ODNI) al Congreso [de los Estados Unidos]”. Loeb nos contó en Novaceno que el objetivo final del proyecto Galileo “es eliminar el término UAP de nuestro léxico, aclarando la naturaleza de todos los objetos que vemos en el cielo”. Por ahora, sin embargo, parece que tenemos ovnis para rato.

 

Como lo de los OVNI no ha colado, la Casa Blanca tiene que contar la verdad​

Es evidente que lo han intentado, pero tras el cachondeo generalizado que han provocado, la Casa Blanca no ha tenido más remedio que empezar a recular y contarnos la verdad sobre los OVNI y los famosos globos, o por lo menos una explicación más terrenal.

John Kirby, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, que aseguró que es «lo que la inteligencia de EE.UU. está considerando como una explicación» y que el objetivo de esos globos sería «benigno». Añadió que EE.UU. descarta que sean de un programa de su propio Gobierno y que estén conectados con el programa de vigilancia de China, del que la Administración Biden dio noticia sobre su existencia tras derribar un globo espía a comienzos de mes.

En cuanto a los OVNI, la portavoz de Joe Biden, Karine Jean-Pierre, negó que hubiera «indicaciones de que se trate de actividad alienígena o extraterrestre». Lo hizo con tono de broma (recordó que de pequeña le gustó mucho la película ‘E.T.’).

Kirby reconoció que la explicación de la naturaleza comercial o científica de los artefactos es preliminar ya que de momento no se ha conseguido rescatar ningún resto de los objetos. El primer de ellos fue derribado sobre los cielos de Alaska el pasado viernes, seguido de otro en Yukon (Canadá) el sábado y un tercero en Lago Hurón (Michigan) el domingo. El problema, según han reconocido, es que estos objetos podrían no recuperarse nunca.

Es decir, como la cosa no ha colado, han decidido dejarla como esta e ir pensando en nuevas historias para no dormir.