Orgullo de qué? El 11% de los nuevos casos de VIH en España afectan a jóvenes con edades comprendidas entre 15 y 24 años

Manuel del Rosal.- “La mayoría de los casos de infección por VIH que se dan en España, el 84,6%, afectan a hombres y la media de edad se sitúa en los 35 años. Además, la transmisión en hombres que mantienen relaciones con otros hombres fue la más frecuente. Lo más preocupante: El 11% de los nuevos casos de VIH en España afectan a jóvenes de entre 15 y 24 años” ¿Orgullo de qué?, Ministerio de Sanidad 1 de diciembre 2018.

La RAE, en su segunda acepción define así el orgullo: Arrogancia, vanidad exceso de estimación propia que suele conllevar sentimientos de superioridad.

Fue en junio de 1969 en un pequeño bar del Village neoyorquino llamado Stonewall donde nació lo que hoy conocemos como orgullo gay. Durante varios días los homosexuales, hombres y mujeres, hartos de la represión policial y de esconderse se enfrentaron a las fuerzas del orden y salieron a la luz desde la oscuridad. Lo hicieron para defender su diferencia, su identidad y su orientación sexual. Desde ese momento los homosexuales no volvieron a esconderse; abrieron las ventanas de su condición sexual para que el mundo los aceptara y los respetara. Hoy y cada 28 de junio se celebra el día del orgullo gay en recuerdo de aquel día. Hasta aquí nada que objetar, cada uno es muy libre de orientar su sexualidad según sus inclinaciones, siempre que respete la de los demás, no quiera imponerla, ni haga ostentación de su condición. ¿Orgullo de qué?

Han pasado 50 años desde es junio de 1969. Han pasado 50 años y, como en tantas cosas que se inician para defender una condición y unos derechos, el orgullo gay ha tomado una deriva en la que ha pasado del orgullo a la supremacía, la mascarada, la fatuidad, la prepotencia, el desprecio hacia los que son distintos a ellos y el intento de imponer lo que antes a ellos no le era permitido. Los desfiles del día del orgullo gay han dejado de ser la festividad de una reivindicación, la celebración del logro de la libertad para dejar paso a la horterada, al mal gusto, a la exhibición, a la falta de respeto a los demás y, en ocasiones, a emitir efluvios y tufos supremacistas. Más que un desfile de conmemoración parece un escaparate en movimiento donde se exponen las miserias de los cuerpos masculinos y femeninos. Todo presidido por un barniz de superioridad sobre el resto de los simples mortales heterosexuales, cuya inclinación sexual es mucho más modesta y clásica. ¿Orgullo de qué?

Y tras una semana de exhibición gay supremacista, Madrid quedará como un muladar, como un vertedero. Porque la resaca de este fiestorro gay consiste en dejar las calles y plazas de la capital llenas de todas las clases de mierdas, basuras, restos pútridos y fluidos corporales que el festejo de marras va a producir. ¿Orgullo de qué?

He encabezado este artículo con los datos del Ministerio de Sanidad correspondientes a la situación de VIH en España en el año 2018. Yo me pregunto: ¿de qué pueden estar orgullosos los colectivos gays? Bien está conmemorar una fecha histórica, pero estaría mucho mejor si se hiciera desde la moderación, sin ofender, sin ostentación, sin esos tintes de supremacía sobre nosotros los humildes heterosexuales cuyas costumbres en lo que concierne al sexo son mucho más corrientitas. Y, sobre todo, deberían aprovechar ese día tan señalado para avisar que la homosexualidad implica riesgo, un riesgo muy grave. Puede que así se evitaran que algunos jóvenes se vieran afectados por el VIH, si no, el desfile se queda tan solo en una horterada, una mascarada, una romería pagana, una fiesta de mal gusto provocativa y ostentosa; una muestra de miserias carnales de la que está ausente aquel sentido legítimo y reivindicativo que tuvo el orgullo gay en aquel pequeño bar del Village neoyorquino en junio de 1969. ¿Orgullo de qué?

 



Vergüenza ajena 2020

Cada año me pregunto lo mismo. ¿Qué reivindica el Orgullo Gay?

No discriminar a nadie independientemente de su orientación sexual me parece correcto y necesario.

¿Pero de verdad es esto lo que persigue este pseudo carnaval hipersexualizado? Porque yo, no lo veo así.

Lo que veo es a miles de personas soltando toda su depravación sexual en unas desfiladas que podrían servir para dar un auténtico mensaje de integración, pero que hacen justo lo contrario.

También veo cada vez más claro un mensaje de fondo, tratando de ofender a los cristianos, ridiculizando sus símbolos más significativos.

A mi en lo personal no me ofenden en absoluto, es más, me dan una curiosa mezcla... entre risa y pena.

Pero me parece que a miles de cristianos sí puede ofenderlos.

¿Es esta la nueva religión de la paz que envuelta con su arcoiris viene a llevarnos diversidad y respeto mutuo?

¿O más bien estamos hablando de una nueva secta totalitaria que pretende establecer una dictadura moral por todo el mundo aprovechándose de la ingeniería social de los medios y del victimismo de las "minorias históricamente discriminadas"?