El acusado, plenamente consciente del bloqueo que sufría la menor, «le introdujo repetidamente un dedo en la vagina, le lamió sus genitales externos y le introdujo la lengua en la vagina, llegando a introducir el pene en el introito vaginal al tiempo que la decía 'relájate, que será mejor', eyaculando».
Mientras hacía todo eso, a la joven le temblaban visiblemente las piernas, encontrándose agobiada, en shock y sin poder reaccionar.
La víctima no había mantenido nunca antes relaciones sexuales de ese tipo y sufrió un desgarro himeneal. Además, ha padecido daños morales y un estrés postraumático de carácter crónico.
Ejecutadas las dos terceras partes de la condena, el resto de la pena se sustituirá por la expulsión del penado del territorio español, no pudiendo regresar a España en el plazo de siete años.
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Mientras hacía todo eso, a la joven le temblaban visiblemente las piernas, encontrándose agobiada, en shock y sin poder reaccionar.
La víctima no había mantenido nunca antes relaciones sexuales de ese tipo y sufrió un desgarro himeneal. Además, ha padecido daños morales y un estrés postraumático de carácter crónico.
Ejecutadas las dos terceras partes de la condena, el resto de la pena se sustituirá por la expulsión del penado del territorio español, no pudiendo regresar a España en el plazo de siete años.
Nueve años de cárcel para el masajista de un spa de Cantabria por violar a una menor de 17 años
La Audiencia también condena al encausado a indemnizar a la víctima con 32.000 euros por el daño moral y las secuelas ocasionadas a la joven