Y algo he aprendido, y es que los sueños sólo se consiguen trabajando diariamente, y que la vida sin ellos carece de sentido, y que en un mundo de locos vivimos, y que quizás nadie entiendo el porque de tus pasos, el porque de tus latidos, el problema está en que ellos no tienen los cojones de hacer lo que les dicta sus principios.