Musulmán detenido por masturbarse delante de niños. Ilegal, reincidente y subvencionado

El detenido, de 24 años, se masturbaba en el parque más popular de Valencia en los jardines del viejo cauce del Turia, el parque de Gulliver, delante de tres menores de corta edad y según nos han confirmado fuentes policiales, se trata de un viejo conocido de la policía que ¡prácticamente a diario! frecuenta diversas instalaciones de este parque; los policías (según sus propias manifestaciones) están cansados de verlo merodear (siempre alrededor de niños muy pequeños) por los campos de fútbol, las zonas de columpios y las pistas de «skate».

Aunque el comunicado oficial de la Jefatura de la Policía Nacional de Valencia no se refiere a la nacionalidad del pederasta, fuentes policiales nos han confirmado que el delincuente es un musulmán «sin papeles» y con antecedentes penales por delitos similares; los propios policías nos confirman que están hartos de no poder hacer nada.

Este individuo ha sido detenido en varias ocasiones por agentes de la Policía Nacional de la Comisaría de Ruzafa de Valencia (es decir, los agentes tienen perfectamente identificado al musulmán pederasta) y están cansados de detenerlo, ponerlo a disposición judicial y verlo 48 horas después frecuentando el mismo lugar y con idénticas intenciones.

«Nosotros no podemos hacer nada más que acudir cuando recibimos una llamada» nos confiesa uno de los agentes de la Policía Nacional que procedieron a su detención.

El policía se muestra indignado (porque también es padre) al comprobar que su trabajo no sirve de nada una vez llega el detenido musulmán a presencia de Su Señoría.

«Si esto lo hace un español se va directo a la cárcel, pero cuando son musulmanes los jueces parece que tienen miedo a que los acusen de racistas y los ponen en libertad» argumenta el miembro de la Policía Nacional de Valencia con el que ha contactado La Tribuna de España y que, obviamente, nos pide el anonimato.

La última hazaña de este musulmán exhibicionista y pederasta tuvo lugar, según hemos tenido conocimiento- el pasado viernes y, con toda probabilidad, el criminal practicante de “la religión de la Paz” ya se encuentra en libertad y, sin ningún miedo a la policía, merodeando las instalaciones a la «caza de nuevas presas».

Y el juez que le pone en libertad dormirá ocho horas de un tirón sin problema alguno de conciencia y, lo que es peor, sin ninguna responsabilidad penal.

Si un criminal puesto en libertad por un juez vuelve a cometer un delito, incluso el asesinato y violación de una menor, al juez no le ocurre nada.

Tenemos un ejemplo escalofirnate en el caso del asesinato de la niña Mari Luz Cortés: el juez que decretó su libertad (en contra del criterio de todos los miembros de la Junta de Evaluación de la prisión) no ha recibido castigo penal alguno.

Desconocemos si, por lo menos, su conciencia le impedirá volver a ser un hombre normal el resto dde su vida… aunque dudamos mucho que estos jueces tengan problemas de conciencia.

En España no hay ningún juez, ni ningún fiscal en la cárcel; ese es el problema que, a diferencia del resto de profesiones, los jueces no pagan las consecuencias de sus errores profesionales.

Jueces y fiscales se saben impunes y eso les da un poder superior al que debiera tener cualquier ser humano, incluso el mismísimo Jefe del Estado.

Casi siempre los delitos sexuales los cometen musulmanes «sin papeles» y con antecedentes penales que, además, reciben ayudas de los Servicios Sociales

El miembro de la Policía Nacional que nos facilita la información afirma literalmente: «¿Cómo no son expulsados los inmigrantes ilegales que han cometido delitos?»

Esta es la pregunta que se hace el propio agente de la Policía Nacional que procedió a su detención; esta es la pregunta clave que exige respuesta, porque la inmensa mayoría de delitos sexuales (violaciones, abusos, exhibicionismo…) son cometidos por inmigrantes musulmanes en situación ilegal en España y que, a mayor abundamiento, tienen antecedentes penales por delitos similares.
¡Que se vayan a delinquir a sus países!
Aquí, encima, les pagamos una ayuda social y les permitimos estar en libertad para que continúen violando a nuestras mujeres e hijas, para que sigan abusando de nuestros niños pequeños.

Estos delincuentes sexuales no son enfermos: son monstruos, depredadores sexuales que actúan porque sienten que así se lo manda El Corán. O porque les alientan los imanes en las mezquitas, cientos de imanes que (en su inmensa mayoría) no son controlados sus discursos a los fieles por la policía en España.

La última hazaña de este musulmán exhibicionista y pederasta tuvo lugar -según hemos tenido conocimiento- el pasado viernes y, con toda probabilidad, el criminal practicante de “la religión de la Paz” ya se encuentra en libertad y, sin ningún miedo a la policía, merodea las instalaciones para menores del viejo cauce del Turia a la «caza de nuevas presas».

Máxima precaución padres de niños pequeños de Valencia

La Policía Nacional no va a emitir ninguna alarma ¡más que justificada! porque las órdenes superiores del ministerio de Interior, son las de minimizar cualquier acto provocado por musulmanes y no despertar el recelo entre la población.

Sin embargo los niños que frecuentan las instalaciones del parque del Jardín del Turia se encuentran en serio peligro.

Conociendo esta información que les facilita La Tribuna de España (porque «la prensa del sistema» actúa, también minimizando los hechos y ocultando siempre nacionalidad y religión de los criminales sexuales) ¿dejarían ustedes solos a sus hijos o nietos en el Jardín del Turia de Valencia?

Sirva esta información, también, para poner en aviso a todos los padres de niños pequeños de Valencia
que acostumbran a llevar a sus niños a estos extraordinarios jardines, donde los niños pueden jugar con tranquilidad en extensión de kilómetros y kilómetros, con la seguridad de no existir acceso a vehículos; una precaución que, insistimos, debe reforzar la vigilancia de los progenitores y no perder de vista a sus niños en ningún momento.

Socializar el dolor: única manera de que los jueces cambien y cumplan con su deber

Resulta muy duro decirlo pero es así, como lo manifestaba nuestro director, Josele Sánchez, en un programa, «La Quinta Columna» de La Tribuna Radio: «hay que socializar el dolor».

Hasta que no sean las hijas o las mujeres de jueces y fiscales las violadas por estos pacíficos practicantes del Islam, hasta que no sean sus hijos víctimas del exhibicionismo de un musulmán sin papeles y con antecedentes penales, hasta que el dolor de la sociedad no afecte directamente a «los togados» (que además son funcionarios públicos muy bien retribuidos de nuestros impuestos), no habrá seguridad en España.

Les rogamos encarecidamente que esuchen con atención las palabras, acaso del periodista más valiente de España, el único que se atreve a enfrentarse a «la mafia judicial» de este modo, con esta carga de razón y con esta contundencia y diciendo verdades como puños que pensamos la mayoría de españoles pero que nadie se atreve a decirlo.

Este vídeo les irritará contra el Estado, les sacará de sus casillas contra los jueces y fiscales, les abrirá los ojos y les cargará de razones… porque sobran las razones para decir ¡BASTA YA! a la impunidad de los delincuentes musulmanes.