Muere repentinamente Albert Solá, presunto hijo del rey emérito, una semana antes de que Telecinco emita una entrevista que le habían realizado

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Miren que estamos viendo muertes extrañas en los últimos tiempos, pero el repentino fallecimiento de Albert Solá, de 66 años, se lleva la palma en cuanto a las extrañas circunstancias que se han producido alrededor de la misma.

La primera, es su muerte repentina a los 66 años y la forma en la que esta se ha producido. Solá se desplomó, súbitamente, en el bar de La Bisbal donde acudía cada noche al salir de trabajar.

La segunda, que este hombre aseguraba ser el hijo del rey emérito y había grabado una entrevista para el programa ‘Quién es mi padre’, nuevo programa presentado en Telecinco por Carlota Corredera, que iba a ser emitida precisamente este sábado en su estreno, pero que definitivamente decidieron sustituirla a última hora por una entrevista con un presunto hijo de Julio Iglesias. La entrevista con Solá será emitida el próximo sábado, pero con el protagonista ya fallecido.

El caso es que, según publican varios medios, las causas del fallecimiento de Solá serían naturales y otros achacan que la participación en este programa le habría producido un estado de gran ansiedad y nerviosismo. Todo demasiado raro, ¿verdad? Por las circunstancias que estamos viviendo en toda España y el por el protagonista.

Sea como fuere, Descanse en Paz.

 

La cámara del bar donde murió Albert Solà, presunto hijo ilegítimo del Rey Juan Carlos, fue manipulada​

Hace casi una semana que Albert Solà, el camarero catalán que afirmó durante décadas ser hijo ilegítimo del rey Juan Carlos, cayó desplomado muerto en un bar donde acababa de reunirse con un amigo. Solo unas horas después, estaba previsto que participara en el programa ¿Quién es mi padre?, como ya adelantamos. A la espera de la autopsia que ha ordenado el juez de La Bisbal (Gerona), se ha difundido que la cámara del local en el que falleció fue manipulada.

En las imágenes de la cámara de seguridad del bar en el que falleció Solà aparece la camarera del local atendiendo su teléfono móvil mientras se dirige al objetivo y lo desvía. Desde ese momento, la cámara de seguridad pasa de enfocar a los clientes a sacar un rincón del establecimiento. Este movimiento, llevado a cabo 50 minutos antes de que Solà cayera desplomado, supuestamente a causa de un infarto, impide que se registre la muerte del presunto hijo de don Juan Carlos. Cuando el objetivo vuelve a su posición original, solo pueden verse a los servicios de emergencias levantando el cadáver.

Personas cercanas a Solà aseguran que Albert se sentía perseguido y espiado desde hacía un par de semanas: "Aquella noche, además, Albert no tenía previsto acudir a ese bar. Algo le hizo cambiar de opinión solo unos minutos antes", han afirmado. Eduard, su jefe, no da crédito: "Estaba perfecto, muy bien de salud, muy animado. Tenía miedo por el programa, estaba nervioso y llevaba días sin dormir", ha declarado.