H
Homo erectus
Invitado
tan loca que sabía que podía penetrarte. Y así con una mano te sacudía y con el corazón te alcanzaba.
Y los planetas cambiarán, bolas de jade caerán y la existencia se detendrá.
Era la madrugada y la tormenta se instaló en mi vientre. Yo rode en la hierba y me escupi el gas.
Encendí una cerilla y el vacío fue un destello y se partió en dos el cielo y los planetas chocaron,
bolas de jade cayeron y la existencia se detuvo, se detuvo, detuvo, detuvo.
Y los planetas cambiarán, bolas de jade caerán y la existencia se detendrá.
Era la madrugada y la tormenta se instaló en mi vientre. Yo rode en la hierba y me escupi el gas.
Encendí una cerilla y el vacío fue un destello y se partió en dos el cielo y los planetas chocaron,
bolas de jade cayeron y la existencia se detuvo, se detuvo, detuvo, detuvo.